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FRASES ANTHONY DE MELLO

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ANTHONY DE MELLO

MAS FRASES DE ANTHONY DE MELLO

  • No pidas al mundo cambiar, cambia tú primero.
  • Desearía convertirme en un maestro de la verdad.
  • No hables hasta que no puedas mejorar el silencio.
  • No es caer lo que te hace hundirte, es permanecer ahí.
  • La iluminación es: cooperación absoluta con lo inevitable.
  • Ves las personas y las cosas no como son, sino como tú eres.
  • Cuando eres culpable, no odias a tus pecados, sino a ti mismo.
  • Si lo que decías era verdad, ¿dónde estaba la necesidad de gritar?
  • El que quiere ser constante en la felicidad debe cambiar frecuentemente.
  • Cuando ves que no eres tan sabio hoy como pensabas ayer, eres más sabio hoy.
  • El pensamiento puede organizar el mundo tan bien que ya no eres capaz de verlo.
  • La sabiduría tiende a crecer en proporción a la conciencia de la propia ignorancia.
  • El mayor aprendizaje de la edad reside en aceptar la vida exactamente como nos llega.
  • Si me encuentras encantador, significa que justo ahora estas de buen humor, nada más.
  • Sólo hay una necesidad: esa necesidad es amar. Cuando alguien descubre eso, es transformado.
  • Cuando te libras de tu miedo de fracasar, de tus tensiones de triunfar, puedes ser tú mismo.
  • Tenéis que entender que la distancia más corta entre la verdad y un ser humano es una historia.
  • El niño necesita libertad: Más vale un barrendero feliz, que un juez o un gran político infeliz.
  • Hay dos formas de lavar platos: una es lavarlos para limpiarlos, la otra es lavarlos para lavarlos.
  • Vivir libremente, siendo dueño de uno mismo, es no dejarse llevar ni por persona ni situación alguna.
  • Debes descubrir qué es aquello que haces, no por la utilidad que te reporta, sino porque quieres hacerlo.
  • Estar despierto es aceptarlo todo, no como ley, no como sacrificio, ni como esfuerzo, sino por iluminación.
  • El pensamiento es una pantalla, no un espejo: por eso vives en un sobre de pensamiento, al margen de la realidad.
  • La felicidad no puede depender de los acontecimientos. Es tu reacción ante los acontecimientos lo que te hace sufrir.
  • El día en que cambies, cambiarán todas las personas para ti, y cambiará tu presente. Entonces vivirás en un mundo de amor.
  • Más vale la conciencia que la adoración, porque la conciencia es, en sí, adoración, despertar a la verdad de la existencia.
  • Si tienes problemas es que estás dormido. La vida no es problemática. Es el yo (la mente humana) el que crea los problemas.
  • Todo cuanto tienes que hacer es abrir los ojos y ver que, de hecho, no necesitas en absoluto eso a lo que estás tan apegado.
  • Sólo en la libertad se ama. Cuando amas la vida, la realidad, con todas tus fuerzas, amas mucho más libremente a las personas.
  • La felicidad es tu esencia, tu estado natural y, por ello, cuando algo se interpone, la oscurece, y sufres por miedo a perderla.
  • La gente que quiere una cura, siempre que sea sin dolor, son como los que están a favor del progreso, siempre que sea sin cambio.
  • Cuando estás demasiado alejado de la naturaleza, tu espíritu se seca y muere, porque ha sido violentamente separado de sus raíces.
  • Si a veces dices sí por no desilusionar a la gente, eso no es amor, es cobardía. Un gran ejercicio para el amor es saber decir no.
  • No olvidemos que la respuesta del amor es siempre la que el otro necesita, porque el amor verdadero es clarividente y es comprensivo.
  • Los pecadores dicen a menudo la verdad. Y los santos han guiado a la gente por el mal camino. Examina lo que se dice, no el que lo dice.
  • El miedo es lo que nos lleva a quedarnos en la programación. Lo contrario al miedo es el amor. Donde existe el amor no hay miedo alguno.
  • Solo hay una causa de infelicidad: las falsas creencias que tienes en tu cabeza, creencias tan extendidas que no se te ocurren cuestionar.
  • El responsable de tus enfados eres tú, pues aunque el otro haya provocado el conflicto, el apego y no el conflicto es lo que te hace sufrir
  • Para recibir la revelación de la escritura tenéis que aproximaros a ella; para captar la revelación del silencio, debéis primero lograr silencio.
  • La vida es un puro gozo y tú eres amor y felicidad en potencial a desarrollar. Sólo los obstáculos de la mente te impiden disfrutarlo plenamente.
  • Merece la pena meditar este artículo, habla convincentemente al corazón de todo aquel que haya experimentado los tesoros que encierra el silencio.
  • La sociedad y tu cultura han recubierto la mente con dichas capas, los expertos: los dirigentes políticos, culturales y religiosos piensan por ti.
  • Si no agarras ningún concepto o ideología, te será fácil descubrir el amor, la verdad y la realidad, que es la voluntad de Dios escrita en la vida.
  • Juzgando no se consigue jamás lo suficiente; pero siendo justo y observando con una simple cuota de serenidad, se consigue más de lo que se espera.
  • Hubo un niño blanco que se perdió en la selva y se crió con una tribu de cultura distinta. Cuando creció se casó con una nativa de aquella cultura.
  • Cierto es que no necesitas de nadie para ser feliz, el amor no es eso. El amor que multiplica diría: Disfruto libremente de ti sin miedo a perderte.
  • Si tu oración permanece durante demasiado tiempo en la cabeza y no pasa al corazón, se tornará árida y se convertirá en algo tedioso y desalentador.
  • Los hombres verdaderamente despiertos han llegado a darse cuenta de que nunca es necesario cambiar lo que ven, sino tan sólo la forma en que lo ven.
  • El mundo está lleno de sufrimiento; la raíz del sufrimiento es el apego; la supresión del sufrimiento significa eliminación, abandono de los apegos.
  • Todo miedo es un impedimento para que el amor surja. Y el miedo no es algo innato, sino aprendido. La espiritualidad te enseña a liberarte del miedo y del odio.
  • Jesús no rechazaba a los malos, los comprendía, había aprendido amarlas de verdad. Hasta que no veas a las personas inocentes no sabrás amar como él.
  • Cuando posees conocimiento, empleas una antorcha para mostrar el camino. Cuando posees la iluminación espiritual, te conviertes tú mismo en antorcha.
  • Si lo comprendes todo, lo perdonas todo, y sólo existe el perdón cuando te das cuenta de que, en realidad, no tienes absolutamente nada que perdonar.
  • Toda programación y condicionamiento te llevan a ser un robot. Son como anestesiar la creatividad, lo nuevo, y no desear vivir el riesgo del presente.
  • Si te conformas con las suposiciones nunca descubrirás lo verdadero. Ni tu peor enemigo puede lograr hacerte tanto daño como tus propios pensamientos.
  • Hay que estar dispuesto a comprender, a cuestionar todos los sistemas de creencias, desde una actitud de apertura, no de terquedad. Cuestiónenlo todo.
  • Somos prisioneros por nuestra programación, perdona y sal de la cárcel psicológica. El prisionero tiene la llave, pero lo malo es que no se da cuenta.
  • Conócete bien a ti mismo, tú tienes la obligación imperativa de despertar y una vez despierto y consciente, ya eres libre para decidir lo que quieres.
  • Se debe dar a una persona la capacidad de estar solos y el coraje de confiar en sus ojos, mente y corazón, observaciones, pensamientos y sentimientos.
  • Le dijo el río al buscador: ¿Crees realmente que hay que inquietarse por la iluminación? Por muchas vueltas que dé, yo siempre estoy rumbo a mi origen.
  • La gran tragedia de la vida no está en cuánto sufrimos, sino en cuánto perdemos. Los seres humanos nacen durmiendo, viven durmiendo y mueren durmiendo.
  • Experimenta la realidad, ve hasta tus sentidos. Eso te traerá hacia el ahora. Eso te traerá a la experiencia. Es en el ahora donde se encuentra a Dios.
  • El desafío que se nos presenta consiste, pues, en recobrar la sencillez y la sabiduría de la naturaleza sin perder la astucia de nuestro cerebro serpentino.
  • El egoísmo es exigir que el otro haga lo que tú quieras. El dejar que cada uno haga lo que quiera es amor. En el amor no puede haber exigencias ni chantajes.
  • Tenemos el hábito de suponer cómo los demás piensan, sienten y actúan. Y lo peor es que reaccionamos emocionalmente a esta idea porque pensamos que es cierta.
  • Debes aprender a salir del campo del pensamiento y de la locución y emigrar a los dominios de los sentimientos, de las sensaciones, del amor y de la intuición.
  • El egoísmo es exigir que el otro haga lo que tú quieras. El dejar que cada uno haga lo que quiera es el amor. En el amor no puede haber exigencias ni chantajes.
  • El temor al futuro o la esperanza en el futuro es igual, son proyecciones del pasado. Sin proyección no hay futuro, pues no existe lo que no entra en la realidad.
  • La aprobación, el éxito, la alabanza, la valoración, son las drogas con las que nos ha hecho drogadictos la sociedad, y al no tenerlas siempre, el sufrimiento es terrible
  • La pregunta más importante del mundo, base de todo acto maduro, es: ¿Yo quién soy? Porque, sin conocerte, no puedes conocer ni a Dios. Conocerte a ti mismo es fundamental.
  • La mayoría de personas han sufrido tal lavado de cerebro que ni siquiera se dan cuenta de lo infelices que son: como el hombre que sueña y no tiene ni idea de qué esta soñando.
  • El miedo sólo se te quita buscando el origen del miedo. El que se porta bien a base de miedo es que lo ha domesticado, pero no ha cambiado el origen de sus problemas: está dormido.
  • Si deseas la felicidad, estarás ansioso por obtenerla y te sentirás constantemente insatisfecho; y la insatisfacción y la ansiedad matan la misma felicidad que pretendes conseguir.
  • Estas cosas van a destruir la raza humana: política sin principios, progreso sin compasión, riqueza sin trabajo, aprendizaje sin silencio, religión sin temeridad y culto sin conciencia.
  • Toda la brillantez de la salida del sol vista desde la montaña, se encierra en un ejercicio tan monótono como es tener en cuenta durante horas y días sin fin las sensaciones de tu cuerpo.
  • Jesús dice: «No tengáis miedo, no temáis..., no os preocupéis..., no os aflijáis...». Pero los incautos… hicieron una religión llena de tabúes y temores, llena de ideas falsas y de falsos ídolos.
  • La gente asume erróneamente que su pensamiento se crean por sus cabezas; de hecho se forman por su corazón, el cual dicta primero la conclusión, luego la cabeza provee el razonamiento que lo defenderá.
  • Las suposiciones afectan a la observación. La observación engendra convencimiento. El convencimiento produce experiencia. La experiencia crea comportamiento, el cual, a su vez, confirma las suposiciones.
  • No renuncies a nada, pero no te apegues a nada. Disfruta de todo lo que te deparen la vida y las personas, pero no retengas nada. Dejar que pasen es disfrutar de todas, es renovar a cada instante la felicidad.
  • Tú no puedes exigir a nadie que te quiera pero, en cuanto no seas exigente y sueltes los apegos, podrás reconocer cuántas personas te quieren así como eres, sin exigirte nada, y comenzarás a saber lo que es el amor.
  • Si observas de qué modo estás hecho y cómo funcionas, descubrirás que hay en tu mente un programa, toda una serie de presupuestos acerca de cómo debe ser el mundo, cómo debes ser tú mismo y qué es lo que debes desear.
  • Lo malo es que la mayoría equipara la felicidad con conseguir el objeto de su apego, y no quiere saber que la felicidad está precisamente en la ausencia de los apegos, y en no estar sometido al poder de ninguna persona o cosa.
  • El Maestro se sentó con sus discípulos en el patio de butacas y les dijo: “Todos vosotros habéis oído y pronunciado muchas oraciones. Me gustaría que esta noche vierais una”. En aquel momento se alzó el telón y comenzó el ballet.
  • No hay un solo momento en tu vida en el que no tengas cuanto necesitas para ser feliz. La razón por la que eres infeliz es porque no dejas de pensar en lo que no tienes, en lugar de pensar más bien en lo que tienes en este momento.
  • Mira dentro de ti, entiende que existe un generoso reino de felicidad autosuficiente. Tú no lo habías encontrado antes dentro de ti, porque tu atención estaba volcada hacia las cosas en que crees, o hacia tus ilusiones con respecto al mundo.
  • No tengo miedo de perderte, porque no eres un objeto de mi propiedad o de alguien más. Te amo como eres; sin apego, sin miedos, sin condiciones, sin egoísmo, sin intentar absorberte. Te amo libremente porque amo tu libertad, al igual que la mía.
  • No pongas tu felicidad en mí porque yo puedo morirme o decepcionarte. Pon tu felicidad en la vida y te darás cuenta de que, cuando quedas libre, es cuando eres capaz de amar.
  • Para amar a las personas has de abandonar la necesidad de ellas y de su aprobación. Te basta con tu aceptación.
  • El sufrimiento te hace despertar para experimentar el amor y la felicidad. Porque solo existe el dolor, si tú estas dormido y alejado de la realidad.
  • Hay quienes convierten el dolor en sufrimiento, en cambio hay quienes lo convierten en una experiencia de aprendizaje que les servirá para vivir mejor.
  • El dolor existe, es real. El sufrimiento, en cambio, es obra de tus pensamientos. Si sufres es que estas dormido, porque el sufrimiento es producto de tu sueño.
  • Liberarte del odio es lo mismo que liberarte de tu miedo, pues el miedo es lo que produce el odio. Y si el miedo es por ti mismo, es que te estás odiando, y si anida el odio en ti, odiarás a todo el mundo.
  • El hombre es libre, pero no existe libertad para distorsionar el bien. Sólo un loco o un dormido hacen el mal —los que no saben lo que es la libertad o no tienen libertad para ser ellos mismos— porque son esclavos de sus compulsiones o sus miedos.
  • Cuando puedas limpiar tu corazón de todos los apegos y aversiones, verás el Amor.
  • Aunque diera todo a los pobres, y mi cuerpo a las llamas, ¿De qué me serviría si no amo? Este modo se consigue viviendo, y este modo de ser nace de estar despierto, disponible y sin engaños.
  • El místico es el que es capaz de liberarse completamente del miedo, por eso no es violento. El enemigo del amor no es el odio, sino el miedo. El odio es sólo una consecuencia del miedo.
  • No hay que violentarse con nada ni para mejorarlo ni para cambiarlo. Lo que es, es, y sólo lo es por su propia causa; nada te puede dañar si estás despierto.
  • El establecimiento de relaciones es sólo posible entre personas conscientes. Las personas inconscientes no pueden compartir amor.
  • La espiritualidad no es una cuestión de rituales o estudios académicos. No es un tipo de culto o de buenas acciones. Espiritualidad es arrancar las impurezas del corazón. Este es el camino para encontrar el Amor.
  • Si quieres cambiarte a ti mismo, tendrá que ser en base a comprensión, intuición, conciencia, tolerancia, sin violencia. Pues eso mismo necesitan los demás.
  • Lo que importa es responder a el Amor con el corazón. No importa ser ateo, musulmán o católico; lo importante es la circuncisión y el bautismo del corazón. El estar despierto es cambiar tu corazón de piedra por uno que no se cierre a la Verdad.
  • Nunca podrás amar a los demás si te detestas a ti mismo.

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TRIUNFO DEL AMOR

ANTHONY DE MELLO

SIETE LOCOS

La historia que te enseña el triunfo del amor.

Siete tipos locos, que habían estado en la fiesta de una aldea vecina, regresaban de noche a su pueblo tambaleándose, con una borrachera más que mediana. Se puso a llover, y se refugiaron bajo un árbol para pasar la noche. Cuando se despertaron a la mañana siguiente, empezaron a gemir y a lamentarse ruidosamente. ¿Qué sucede?, preguntó un transeúnte.

Anoche nos acurrucamos bajo este árbol para dormir, señor, dijo uno de los locos, y al despertar esta mañana estábamos hechos un lío y no podemos distinguir de quién es cada brazo y cada pierna.

Eso se soluciona enseguida, dijo el otro. Dejadme un alfiler. Se lo dejaron y él lo clavó en la primera pierna que vio. ¡Ay!, gritó uno de ellos. Ahí lo tiene, dijo el transeúnte, esa pierna es suya. Luego pinchó en un brazo. ¡Ay!, exclamó otro, identificándose como el propietario de dicho brazo. Y así sucesivamente, hasta que se deshizo el lío; y los locos regresaron felices a su pueblo, enriquecidos con una nueva experiencia.

Cuando tu corazón responda instintivamente a las alegrías y a las penas de los demás, sabrás que te has desprendido de tu yo y habrás alcanzado la experiencia de tu uni-corporeidad con la raza humana... y al fin habrá triunfado el amor.

EL AMOR NO CASTIGA

¿Castigar o no castigar?

El amor no castiga nunca. El respeto no es más que miedo y, de la misma forma, el castigo no es más que venganza. El acto de llamar a reflexión (que puede ser incluso violento) no es castigo, sino un acto de amor, porque lleva en él la curación como fin.

El castigo como venganza es un acto de odio, que engendra más odio. Cuando el niño no respeta tu libertad o la de los demás, puedes pegarle una palmada en ese momento, para que asocie de dónde viene el golpe; no hay dificultad, porque él aprenderá y comprenderá sin dejarle más residuos. El acto comenzó y terminó con un resultado lógico, como ocurre en la vida.

Cuando le echas un sermón que no entiende y percibe tu disgusto y tu rechazo, que sí entiende, comienza a sentirse culpable de algo que es la moral, el deber y las normas, que él no llega a entender pero que necesita cumplir para tenerte contento, entonces sí le estás haciendo mucho daño. Y si percibe en ti el resentimiento de la venganza, estarás fomentando en él un violento, vengador y resentido; no lo dudes.

Si se sube a un árbol y se cae haciéndose daño, aprenderá a ir con más cuidado otra vez y no tendrá sentido de culpabilidad. De la misma manera, el cachete que le puedes dar inmediatamente lo asociará a lo que acaba de hacer, pero ahí no entran la moral ni la culpabilidad, sino la realidad. Pero hazlo siempre sin estar molesto, para que no haya rastro de recriminación ni de acusación, consciente de que eso es amor. Lo que no te privará de consolarlo si llora, como harías si se cayera del árbol. Esto es lo que lo diferencia.

Si yo quiero cambiarme a mí mismo tendrá que ser en base a comprensión, intuición, conciencia, tolerancia, sin violencia. Pues eso mismo necesitan los demás. Todas las represiones tienen un solo motivo; la insatisfacción de ti mismo, tu intolerancia. No puedes dar libertad si tú no eres libre. No puedes amar, si no te amas. Y no podrás fingirlo, pues tu boca puede decir una cosa, pero tu voz, tu actitud y todo tu cuerpo estarán diciendo otra. Habrá una contradicción que contaminará el ambiente. Es preferible hacer ver tu verdad a los demás, mostrando el estadio en que estás, con sencillez, y tu capacidad real en ese momento.

Cuando haces el bien desde toda tu persona, como una expresión natural de tu ser, no eres consciente de ello. Cuando eres consciente y te enorgulleces de ello, es que ha entrado en ti el yo que todo lo complica, y después te crees más que los demás. Lo peor de todo es la hipocresía de los padres y maestros, haciendo de modelos que luego no son capaces de cumplir, y de ahí llega el desconcierto y la desconfianza de los niños, cuando el oído se viene abajo. De esa desilusión de los niños surge luego el odio.

El amor desinteresado existe: es el único al que se puede dar el nombre de amor.

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