Cuentos sobre: PREGUNTAS


Cuento Zen: ¿Cómo evitar accidentes?

¿Cómo evitar accidentes?

Si estás despierto, puedes evitar los accidentes. Si te vuelves centrado, alerta, vigilante, un testigo, todos los accidentes se disipan, se evaporan.


Cuento Zen: ¿Cómo soltar el yo?

¿Cómo soltar el yo?

Si el «YO» siempre ha existido, ¿Qué es lo que queda por soltar? Y si no lo encuentras, no hay manera de soltarlo. ¿Cómo puedes soltar algo que no existe?


Cuento Zen: ¿Debes cambiar a otros?

¿Debes cambiar a otros?

La vida está llena de cosas que no dependen de la voluntad, sino de nuestra actitud. No podemos forzar a nadie a cambiar lo que no quiere solo con imponerlo.


Cuento Zen: ¿Puedes ver la realidad?

¿Puedes ver la realidad?

No es necesario cambiar la realidad, sino solo la forma en que la ves. Los verdaderamente despiertos ya no están a merced de la ilusión y la imaginación.


Cuento Zen: ¿Quién es el tonto?

¿Quién es el tonto?

El sabio aparenta ser tonto delante de un tonto que aparenta ser inteligente. Lo que importa no es lo que piensan los demás, sino lo que uno piensa de uno.


Cuento Zen: ¿Se puede detener la mente?

¿Se puede detener la mente?

No trates de detener tu mente porque ella ha llegado a través de tu inconsciencia y se irá a través de tu consciencia. Solo obsérvala y ella se detiene.


Cuento Zen: Cuando preguntar

Cuando preguntar

Tienes derecho a preguntar y a recibir respuesta. Pero generalmente, si el nivel de iluminación es alcanzado, no es necesario formular ninguna pregunta.


Cuento Zen: Sin preguntas es la respuesta

Sin preguntas es la respuesta

No tener preguntas, es volver a ser niño totalmente inocente, es quedar en silencio, y sin que nos alteremos. Y, una gran serenidad surge de tu interior.