Cuentos sobre: AGUA


Cuento Zen: ¿Puedes ver la realidad?

¿Puedes ver la realidad?

No es necesario cambiar la realidad, sino solo la forma en que la ves. Los verdaderamente despiertos ya no están a merced de la ilusión y la imaginación.


Cuento Zen: Alejandro Magno y el agua

Alejandro Magno y el agua

Nunca conocerás el verdadero valor del agua, a menos que hayas estado sediento en el desierto como lo figurado con Alejandro Magno y la botella de agua.


Cuento Zen: Anhelar a Dios con fuerza

Anhelar a Dios con fuerza

Solo puedes anhelar a Dios con toda tu fuerza si estás dispuesto a poner todo tu ser en la búsqueda, han de involucrarte con todo tu corazón y todo tu ser.


Cuento Zen: Dios está en tu interior

Dios está en tu interior

Para ir a tu interior debes trascender todas las ataduras. Sólo entonces puedes encontrar la fuente: la fuente que es la libertad, la fuente que es Dios.


Cuento Zen: El agua del pozo

El agua del pozo

La esencia de la contemplación es la capacidad de asombro, es la capacidad de prescindir de que lo que se contemple sea una puesta de sol o una piedra.


Cuento Zen: El agua envenenada

El agua envenenada

La desconfianza nunca es una buena consejera. Tenemos prejuicios con respecto a los cambios, hasta tal punto de no darnos la oportunidad de experimentar.


Cuento Zen: El sentido común y el ego

El sentido común y el ego

Una vez que empieces a observar la realidad a través de la mente, todo se convierte en un problema; entonces el ego empieza a interpretar y solo te quedas con las interpretaciones.


Cuento Zen: Jesús convierte el agua en vino

Jesús convierte el agua en vino

El cuerpo es como las uvas, si lo utilizas creas vino dentro de ti, creas lo eterno. El cuerpo desaparece, pero el vino permanece, el espíritu permanece.


Cuento Zen: La consciencia embotada

La consciencia embotada

Tu presencia está aquí. Y cuanto más consciente te vuelvas, más silencio alcanzará tu vida, más paz, más amor. Estas son consecuencias de la consciencia.


Cuento Zen: La ranita en el agua

La ranita en el agua

Conciencia o cocción, debemos elegir. Si no estás como la ranita ya medio cocinada, da un saludable golpe con tus patas, antes que sea demasiado tarde.


Cuento Zen: La vasija rota

La vasija rota

En algún momento envejecemos y tendremos otras cualidades. Es posible aprovechar cada una de estas nuevas cualidades para obtener buen resultado.


Cuento Zen: Los dos burros de carga

Los dos burros de carga

Tienes demasiado, y tú quieres compartir, no eres egoísta. El amor es inocente si no tiene un motivo en sí, cuando no es más que un compartir de tu energía.


Cuento Zen: Se vende agua del río

Se vende agua del río

Si me voy, dijo Jesús, despertará en ustedes el Espíritu Santo. Ofrezco a la gente lo que estas poseen, con tal que fueran capaz de abrir los ojos y mirar.


Cuento Zen: Solamente ve al origen

Solamente ve al origen

Ve al origen, a lo esencial y no habrá más problemas. Todos los problemas habrán desaparecido. De hecho, el origen de todos los problemas, la mente, también desaparece.


Cuento Zen: Vivimos dormidos

Vivimos dormidos

Si todos están dormidos, no te darás cuenta de que tú estás dormido. Si todo el mundo está loco y tú estás loco, no lo sabrás, estás en un profundo sueño.