LA ILUMINACION ESPIRITUAL
ESPIRITUALIDAD SIN RELIGIONES
EXISTENCIA TOTAL Y ETERNA - CONSCIENCIA AQUI Y AHORA - AMOR - VERDAD - LIBERTAD - VIDA

ESCRITOS
PARABOLAS
LA ILUMINACION ESPIRITUAL

RESULTADOS - PARABOLAS



ESCRITOS FRASES

VER FRASES PARABOLAS

ESCRITOS - PARABOLAS

ESCRITOS: ANNA ZUBKOVA

Parábola divina sobre el amor

PARÁBOLA DIVINA SOBRE EL AMOR

Una bella parábola sobre el amor que nos enseña dos cualidades del amor: su carácter indiscriminado y la gratitud. El amor da sin pedir nada a cambio.

ESCRITOS: APOSTOL ANDRES

Parábola la voz del corazón

PARÁBOLA LA VOZ DEL CORAZÓN

Dijo Jesús: No mires con desdén a este hombre, pues grande es la hazaña de aquel que empezó a transformar el mal dentro de sí mismo en el bien.

Parábola el fuego que no quema

PARÁBOLA EL FUEGO QUE NO QUEMA

La Luz del Amor emanaba de los ojos del Maestro. Y aunque hablaba suavemente, cada palabra resonaba en el corazón y quedaba para siempre en el alma.

ESCRITOS: HUANG DI

Parábola del Maestro Corazón Celestial

PARÁBOLA DEL MAESTRO CORAZÓN CELESTIAL

Una sabía parábola del Maestro Corazón Celestial para quienes reconocen el valor de los esfuerzos personales para recorrer la senda de la iluminación.

ESCRITOS: JBN

Parábola de los siete mimbres

PARÁBOLA DE LOS SIETE MIMBRES

Era una vez un padre que tenía siete hijos. Cuando estaba moribundo llamó a los siete y les dijo: Quiero que cada uno vaya a buscar un mimbre seco.

ESCRITOS: JESUS EL CRISTO

Parábolas del divino Maestro

PARÁBOLAS DEL DIVINO MAESTRO

Las parábolas de Jesús, son aquellas breves narraciones dichas por Jesús de Nazaret que revelan moralmente una verdad espiritual de forma comparativa.

7 parábolas poderosas

7 PARÁBOLAS PODEROSAS

En el evangelio de los doce santos, Jesús revela las parábolas del reino de los cielos advirtiendo que es para los que oyen la palabra y la entienden.

ESCRITOS: LIE

Las parábolas

LAS PARÁBOLAS

Las parábolas son relatos, historias escuetas, claras, sencillas, y su finalidad es transmitir una enseñanza del modo más comprensible y fácil.

ESCRITOS: MAHAVIRA

Parábola sobre el Creador del Cruce

PARÁBOLA SOBRE EL CREADOR DEL CRUCE

La Parábola sobre el Creador del Cruce es un relato escrito por Mahavira en año 511 a.c. que guía el camino espiritual hacia la Conciencia Primordial.

ESCRITOS: OSHO

Parábola la semilla de mostaza

PARÁBOLA LA SEMILLA DE MOSTAZA

Es como una semilla de mostaza más pequeña que todas las semillas, pero que al caer en tierra preparada produce un gran árbol y es refugio de aves.

EL PELIGRO DEL DESEO

Cuando las cosas se resuelven existe Dios.

El deseo es la enfermedad más importante de la mente porque lo que lleva al bienestar de la mente es precisamente el no desear. Se puede desear tener dinero, tener poder y hasta desear a Dios, pero ese no es el camino de la transformación interior.

Cuando se deja de desear se siente por fin que uno está en casa, dichoso, tranquilo, que la vida está disponible para uno y uno para la vida. Desaparece la separación, la división y ese estado de unidad es llamado Dios.

«En lugar de buscar a Dios para que se resuelvan las cosas, mejor resuelve porque cuando las cosas se resuelven existe Dios».

El deseo es esencialmente mundano porque surge de la idea de que a uno le falta algo. Dios se ha transformado en algo mundano porque también se lo desea como una cosa.

Una persona verdaderamente espiritual puede ser no creyente, porque el que cree también desea algo, cree con la mente y esa no es una experiencia directa.

«La espiritualidad es fundirse en la totalidad, es dejar de ser uno para ser el todo».

El que tiene confianza en la vida no necesitan creencias, vive, porque la vida es el aquí y ahora y no hay que esperar a mañana para empezar a vivir. Cuando uno deja de desear a Dios de pronto aparece en todas partes, porque la vida es Dios.

Tres hombres estaban conversando y se planteó la hipótesis de qué harían si sólo les quedaran seis meses de vida.

El primero dijo que si le ocurriera eso se dedicaría a disfrutar de todos los placeres de la vida. El segundo afirmó que se dedicaría a viajar, conocer el mundo; y el tercero aseguró que si el médico le dijera que sólo le quedan seis meses de vida, consultaría a otro médico.

Los tres están esperando para vivir lo que desean cuando estén enfermos y seguramente no puedan disfrutar; mientras ahora, que están bien, no hacen nada de lo que quieren y siguen postergando. La esperanza es una forma de postergar la vida.

El Zen enseña a confiar en la vida no a creer.

El Zen no es un camino, porque no hay ningún camino, ningún método y tampoco hay que hacer nada ni dónde ir. La verdad ya está aquí. Todo es un proceso, un evento, nosotros también; y no hay nada que esperar.

La actitud Zen es ausencia de esfuerzo, es estar consciente de que no hay que hacer ningún esfuerzo. Los esfuerzos pueden servirle al ego para alcanzar algo que desea pero no para lograr la meta definitiva ni llevarnos a Dios, porque Dios está más allá del esfuerzo, en el silencio, en el vacío, en el espacio que no se puede definir.

Lo que hay que hacer es convertirse en testigo, no juzgar, comprender, ser más conscientes, estar más despiertos para entender cada momento, estar presente observando para poder darse cuenta que la única vida que hay es la común y corriente.

«Ser común y corriente es ser espiritual, porque todo lo que es extraordinario es religioso, una pretensión del ego».

Nadie quiere ser común y corriente de modo que la mayoría siempre está deseando ser otra cosa. Desprecian lo que hace en el presente y anhela un futuro imaginario; porque hacer una tarea común la hace sentir que está malgastando su vida porque cree estar destinada a cosas mejores.

Al aceptar ser común y corriente, de pronto lo que parecía no tener sentido para uno se convierte en un acto sagrado y cuando la acción se vuelve sagrada es una meditación, se logra penetrar en la profundidad de la vida y ésta revela todos sus misterios.

Se aprende en ese momento a recibir y cuanto más receptivos estemos, más disponible estará la vida para nosotros. Sólo de esta manera se puede vivir en el presente, de otro modo no se puede.

Deseamos otras cosas porque no sabemos disfrutar de lo que tenemos y nos alejamos de nosotros mismos porque no nos conocemos interiormente.

«El que es infeliz haciendo un trabajo será infeliz haciendo otro que cree más importante, porque las cosas externas no pueden cambiar tu interior».