EL SILENCIO PRIMORDIAL
Despertar la mente pura y el silencio primordial.
El silencio primordial como la inmensidad de la mente pura es la paz absoluta en y como ausencia total.
De la quietud no nacida surge la esencia del Coraz贸n como Intento Iluminado. Sin propiedad y sin un prop贸sito conceptualmente arraigado, se mueve como agua sobre piedra, afectando sin cesar y marcando su Silencio atemporalmente a trav茅s de su expresi贸n cada vez m谩s clara.
La mente, que se entrega a la vibraci贸n del Ser como Espacio puro, no solo se encuentra en paz y silencio, sino que se le otorga la brillantez del Conocimiento Puro como su asiento y origen, debido a la revelaci贸n de la Mente pura que es Realidad Absoluta, que descansa debajo de nuestra atenci贸n habitual dirigida hacia o en la Existencia.
Este origen no se puede personalizar ni poseer, sino que solo se puede entregar en t茅rminos de acuerdo con la no existencia y el Vac铆o Completo, en el que se reconoce que el conocimiento puro es el trasfondo, el silencio y la solidez del Ser puro.
A medida que se descubre, se entrega y se da cuenta de la paz del Silencio Primordial, se convierte en la instancia purificadora de toda la existencia. La existencia se reconoce as铆 como el Coraz贸n y el todo, a trav茅s del cual el Conocimiento Puro se convierte en el caso. Sucede como una eliminaci贸n de todas las creencias, todos los l铆mites, de acuerdo con la Verdad del Espacio y la transparencia existencial al Espacio.
La Mente Pura revela como Eso m谩s all谩 de la identificaci贸n, m谩s all谩 de la identidad y m谩s all谩 del Movimiento de la mente, como resultado del vaciado y la eliminaci贸n del Yo fundado de otra manera, que habitualmente habita el espacio de la cabeza y el cerebro como materia no iluminada.
De este silencio, todo nace. Como olas de movimiento oce谩nico, la Vida es la que a煤n nace en el Ser. El silencio absoluto que refleja ausencia en presencia. Movimiento que aparece y desaparece de la Fuente, que sube y cesa sin intenci贸n, sin prop贸sito, sin distinci贸n.
Todos los fen贸menos nacen de la misma ecuanimidad, de la cual la Expresi贸n Iluminada es todo. La similitud de cada forma, cada parte de la existencia en toda su diversidad, es de hecho la Exhibici贸n Natural del Silencio. A pesar de un movimiento aparente, una transformaci贸n y una purificaci贸n interminable, no existe una expresi贸n correcta o incluso distinguible que no sea la visualizaci贸n de cada evento.
Por lo tanto, el coraz贸n no es una expresi贸n particular, sino un abrazo de Toda la Existencia en cada giro, m谩s all谩 de la distinci贸n o el juicio, pero que permite que todas las cualidades del ser tengan el mismo valor y est茅n igualmente contenidas en su desarrollo. Al alcanzar el descanso infinito como Paz Absoluta, nada alcanza fuera de s铆 mismo y toda la Vida est谩 contenida pero inm贸vil e invisible como cualquier cosa que no sea el Poder mismo, dentro de la Gran Extensi贸n de la Mente Pura.
En Silencio, todo llega a ser igual, en igualdad. Permanecer como descanso, solidifica este silencio hasta el punto de ser infinitamente inamovible. Inagotable. El silencio primordial no deja una sola instancia visible aparte de cualquier otra. No hay nada que hacer ni tratar y tampoco deja ning煤n estado ni cambio visible dentro del campo de percepci贸n.
El resto con y como el Silencio Primordial es la realizaci贸n de / como Conciencia Pura. Conciencia que no es consciente de nada, ni sujeto ni objeto permanece. Todo se reconoce a s铆 mismo en el grado de ser su propio Silencio como intensidad absoluta de vigilia inamovible.
Descansando mientras ese Silencio anula cada necesidad y pasa cada distinci贸n o diferencia entre cualquier cosa en la medida en que cada concepto y campo de percepci贸n creado por la mente desaparece. No hay hogar y, sin embargo, todo es hogar. No hay diferencia entre estar solo o rodeado de personas. B谩sicamente, no hay diferencia entre estar dormido o despierto, mientras que ninguno de estos estados representa otra cosa que un cambio en un nivel de existencia, que en s铆 mismo es invisible desde y como la Conciencia misma.
Descansar como Conciencia Pura significa una paz tan fundamental que supera todos los 谩ngulos de la Existencia hasta el punto de la Brillantez Invisible invertida por y como s铆 misma, a trav茅s del mismo punto de existencia: un portal que se encuentra en el centro del espacio de la cabeza.
Profundamente entregados a lo Absoluto, solo nos queda la paz de la Mente pura, que no hace referencia a nada m谩s que el reconocimiento como Ser, el fundamento del Espacio B谩sico mismo. En lo m谩s profundo del Respeto y Amor por lo que es Verdaderamente Verdadero, el abrazo del Silencio a trav茅s de cada uno de nuestros movimientos, en todos nuestros sentidos, es el creciente Amor y entrega a la Realidad.
Las dificultades de dejar de lado los lazos emocionales, el dolor emocional de vivir de acuerdo con la individualidad basada en deseos, esperanzas y sue帽os, nada de esto existe ni tiene validez en la relajaci贸n m谩s profunda y la realizaci贸n del Silencio Primordial. Por lo tanto, nada de eso tiene importancia en la Realidad 脷ltima tampoco.
Conocer al Absoluto con este nivel de franqueza requiere la rendici贸n absoluta. Cualquier cosa menos la rendici贸n absoluta a la realidad, har谩 un reconocimiento parcial y problemas para el resto del cuerpo. Sin embargo, la rendici贸n definitiva se convertir谩, a su vez, en un Fuego natural e incesante, que quema todo dentro de un ser.
La Eminencia del Silencio es pr铆stina e intacta. No es un lugar para esconderse, escapar ni de salvaci贸n. Es Liberaci贸n, m谩s all谩 de cualquiera que necesite un escondite, que necesite escapar o que necesite un salvador. En otras palabras, no hay ning煤n lugar para correr ni un lugar para esconderse.
Para despertarse verdaderamente, Uno se da cuenta y llega a la paz con la propia no existencia de los Unos. Pasar el miedo a la muerte simplemente muriendo a la no existencia por cesaci贸n del Ser.
CREENCIAS Y DESEOS
驴Por qu茅 distinci贸n se justifica y valida alguna expresi贸n dentro de la existencia misma?
Por creencia y deseo. En la relajaci贸n con completa inexistencia, se ve que todo no solo contiene la misma validez, sino la misma invalidez en la igualdad.
Como tal, todo es reconocido como mi Ser descansando en la extensi贸n de la Mente pura. Esta intensidad, que es el silencio, es lo que es. Sostiene como puro descanso, y sin objeci贸n, la potencialidad completa de la existencia ilimitada. Desde la creencia misma, esto es imposible de comprender.
La identificaci贸n tiene un comienzo que solo puede verse como, desde y dentro de la existencia.
La identificaci贸n con la presencia, con la vida, es in煤til. Es en s铆 mismo un aferramiento a la identidad con la existencia, un intento de seguridad y solidez, que es la semilla misma de la ignorancia. Este hecho, sin embargo, no invita a la exclusi贸n ni a la negaci贸n de la existencia, sino a la perpetua concesi贸n de su danza y su desarrollo y perfecci贸n ilimitados con respecto a la transparencia cada vez mayor.
La obviedad de la Presencia es el resultado de un cambio de identificaci贸n a realizaci贸n. Sin embargo, se percibe como Ausencia en lugar de Presencia, por la percepci贸n misma, debido a la falta de relaci贸n sujeto-objeto percibida.
Reconocer el silencio primordial en su desnudez, requiere la voluntad de abrazar los hechos de la vida. Como la Mente pura reconoce su propio sabor distintivo del Espacio, as铆 es el cambio de la mente ordinaria a la Mente pura, que conlleva la muerte esencial; el movimiento del acuerdo para rendirse a la rendici贸n real por cesaci贸n al fusionarse con la fuente.
Es el final de la tentaci贸n de existir: de insistir en s铆 mismo, que tiene su sede en la existencia y, por lo tanto, est谩 fuera de la realidad/espacio como fuente abierta. Cada punto en existencia se reconoce como uno y lo mismo y se percibe como m谩s all谩 de cualquier Punto 煤nico. El que se reconoce como Existencia es la Conciencia misma, un reflejo de la Conciencia pura.
Sin ra铆ces de identificaci贸n, el ego nunca toca tierra como la solidez en existencia tampoco. Este hecho es lo que hace que las creencias y los l铆mites se disuelvan autom谩ticamente y sin esfuerzo, por el Fuego de la desnudez en la fusi贸n directa con la conciencia pura.
Descansa mientras el Silencio Primordial escapa a todo pensamiento y, sin embargo, es el lugar libre de Inteligencia Pura. Para pensar, debe haber alguien reflexionando, sujeto y objeto. El silencio primordial es tan completo que incluso la idea de incompleto est谩 completamente m谩s all谩 de su alcance. Como el silencio primordial, todo se explica por s铆 mismo y fluye como olas en un oc茅ano.
Todo lo que encuentra su camino a la existencia, por el solo hecho de tener un comienzo, debe a su vez; Tambi茅n cumplir con su propio fin. Lo que sube debe cesar. Por la realidad del espacio, el nacimiento y la muerte est谩n completamente entrelazados e irreales, reconocidos como simples olas en el Oc茅ano de la Realidad.
Si bien la ocurrencia de la iluminaci贸n a su ritmo m谩s eficiente ocurre cuando la Fuerza de la Vida lleva a cabo la Demanda Interna de la Verdad, invita al desarrollo de la Vida misma como la evoluci贸n de la Conciencia y, en 煤ltima instancia, como la exhibici贸n de la Realidad.
Esta elaboraci贸n en/como en la vida es inevitable y ocurre como un cumplimiento de la l贸gica del Juego, en la cual la idea de yo surgi贸 como la pieza central de la historia, que es anterior al Silencio Primordial. El alma parece ser lo que est谩 en movimiento, y cuando el alma est谩 inacabada e insatisfecha, tambi茅n lo est谩 la vida. Por la percepci贸n de la identidad, no hay otro mecanismo distintivo disponible, sino dejar ir y rendirse a la Verdad.
Al hacer una distinci贸n en la ilusi贸n entre Universo y Realidad como Espacio, se hace una separaci贸n irreal, que crea un acantilado entre la Esencia del Ser y el Espacio B谩sico mismo. Es otra diferencia imaginada, que no existe, ya que la existencia y la no existencia no son m谩s que lo mismo.
La realizaci贸n de esta similitud se basa tanto en la rendici贸n existencial hacia el abrazo completo (y la purificaci贸n) de la Vida, como en el estado natural del Espacio, del cual no est谩 separado, y que sostiene la pantalla completa, como su Ser. Por su propia invitaci贸n, la existencia requiere su despliegue como Ser. V谩lido en su expresi贸n y en todos los sentidos exigente de su propia rendici贸n a trav茅s de la purificaci贸n del yo. La existencia/vida no puede y no ser谩 excluida, ya que, en s铆 misma, es la exhibici贸n de la Mente pura que ocurre a trav茅s del juego de la Consciencia.
La vida debe jugar a su propio fin. Al dejar que la vida viva plenamente, alcanzaremos el silencio absoluto, en el que no aparecer谩n m谩s inventos o deseos dentro de nuestra percepci贸n para desarrollarse. Los cielos del ser se volver谩n silenciosos a medida que cumplamos nuestros destinos y lleguemos a no querer m谩s.
Sin objeci贸n, la Vida de la Individualidad vive, con aprecio, gratitud y alegr铆a, y sin necesidad de enfocarse en nada, sino en lo que surge como un enfoque completo en el movimiento de la Vida. Cada detalle se maneja con el mismo cuidado y el mayor cuidado de una totalidad de Rendici贸n existencial, lo que sugiere la naturaleza m谩s profunda posible del guerrero de la verdad. Una maravilla pura de simplicidad, en la que solo eso, por el cual est谩 ocurriendo el Coraz贸n de la Vida, existe y se desarrolla: en todo momento.
驴A D脫NDE FUE EL EGO?
Desde la extensi贸n del Silencio Primordial, nunca estuvo all铆.
El ego lleva su referencia y existencia compartimentada solo como un reflejo de yo soy. La encarnaci贸n, que se revela como Verdad en forma, por su apariencia como Luz Negra encarnada, por lo tanto, no es m谩s que la exhibici贸n de la Existencia por la M谩xima Sofisticaci贸n Existencial. A pesar de que este es el caso, no existe un prop贸sito Otro o M谩s Profundo para la Existencia, que Exactamente Esta Educaci贸n y Sofisticaci贸n desarrollada en y como el Esp铆ritu mismo. La evoluci贸n de la conciencia.
Sin este reconocimiento, el Vac铆o del Silencio Primordial puede cumplirse, pero ser谩 eternamente conocido como Vac铆o y Vac铆o en lugar de la plenitud, que es, cuando el reconocimiento de la no distinci贸n entre Vida y Verdad - lo relativo y lo Absoluto - ha ocurrido.
Con el juego del Esp铆ritu superado por la realizaci贸n como Silencio Primordial, la inevitable no creencia en la Existencia debe combinarse con la voluntad existencial de pretender creer en forma de fe. Jugar en la imagen reflejada, en lugar de lo que arroja el reflejo, es por lo tanto el Arte de la Vida en s铆 mismo, que hace posible el Amor y el Juego de la Conciencia en su m谩xima potencial, ya que de donde ha sucedido el verdadero Despertar, la Vida y el juego de Se convierte en una elecci贸n.