La mejor oración en un bello cuento de Jesús

cristianos originarios

Escrito espiritual: La mejor oración en un bello cuento de Jesús
En los Evangelios Apócrifos está la mejor oración en un bello cuento de Jesús que nos hace entender aún mejor el poder de orar y la relación con Dios.

EL CUENTO DE LA ORACIÓN

Un cuento sobre la oración y hacer la voluntad de Dios.

Le he introducido algunas pequeñas modificaciones en este cuento con el fin de extraer, de la forma más clara posible, el mensaje que hace referencia a la oración.

LA MEJOR ORACIÓN (CUENTO)

El siguiente cuento entre Jesús de Nazaret y sus discípulos que está incluido en Los Evangelios Apócrifos. Se produce tras la cena, al amor de un buen fuego, en las proximidades de la aldea de Jotapata, al oeste de Galilea, donde Jesús y los suyos habían montado el campamento. Corría el año 28...

—Rabí —planteó Bartolomé—, ¿Qué es la oración? ¿Para qué sirve? ¿Cómo debemos orar? ¿Qué diferencia hay entre orar y adorar?

Jesús respondió a todas las dudas de Bartolomé, y algo más.

—La oración —respondió el Galileo— es una forma de hablar con el Padre. Sirve para divinizar lo humano.

—¿Divinizar lo humano? —Preguntó Mateo—. No comprendo...

La intervención del Mateo fue muy oportuna. En realidad, nadie entendió.

—Cuando oras, querido amigo, eres consciente de que te encuentras sobre las rodillas de un Dios. Y Él, te sonríe, te diviniza. Pero no os equivoquéis —continuó el rabí con entusiasmo—. Orar no es solicitar cosas materiales...

Lo miraron, perplejos y Juan le interrumpió:

—¿No debemos pedir salud?

El Maestro negó con la cabeza y aclaró:

—Todo eso está contemplado en tu misión. La oración no te salvará de los problemas lógicos de la vida, ni te proporcionará salud. Lo que hayas elegido antes de nacer se cumplirá inexorablemente, ores o no ores. El amor del Padre se ocupa siempre, siempre —repitió—, de tus necesidades materiales. Recordárselo es una falta de respeto y una pérdida de tiempo y de energía. Él sabe antes de que abras los labios...

—¿Y qué tenemos que solicitar? —le interrogó Pedro.

—No tienes por qué pedir nada —replicó el Maestro a la cuestión planteada por Pedro—. Orar, os lo he dicho, es una manera de conversar con la Divinidad. Cuando hablas con un buen amigo, ¿Qué haces? ¿Te pasas el tiempo pidiéndole cosas?

Todos respondieron que no.

—Pues eso... Siéntate en las rodillas del Padre y abre tu corazón. Muéstrate cómo eres en realidad. Háblale de tus sueños, de tus deseos... O no le hables.

Quedaron perplejos. El Maestro captó la confusión y precisó:

—Donde hay amor no se necesitan las palabras. No tienes por qué decir nada. Siente a Dios, sin más. Él sabe porque está dentro de ti.

Los discípulos se pisaron las preguntas. Todos querían interrogar al rabí.

—¡Dios está dentro de mí —se impuso Pedro— y yo con estos pelos!

El Galileo rio con ganas. Pedro era casi calvo.

—Os lo he dicho muchas veces —prosiguió Jesús con dulzura—. Él entra en vosotros —y señaló su cabeza— y ahí permanece y permanecerá. Cuando paséis al otro lado, la chispa divina terminará fundiéndose, definitivamente, con vuestra alma.

Bartolomé insistió:

—Dices, rabí, que orar es hablar con el Padre. Pero entonces, ¿Qué hacemos con las diecinueve plegarias que, obligatoriamente, debían orar los judíos tres veces al día?

—No aburráis a Dios —resumió el rabí.

Y el Maestro prosiguió:

—Mi Padre no necesita de esa recitación, como tampoco os exige ayunos y penitencias. Todo eso es consecuencias de la mente retorcida del hombre. Estáis aquí para vivir. No añadáis sufrimiento al sufrimiento propio de la existencia.

Y precisó:

—Orad en secreto. No lo hagáis en grupo. La oración es un acto íntimo, como meditar o dormir. Y no juzguéis a la hora de orar. No juzguéis nunca.

—¿Cuál es la mejor oración? —intervino un seguidor de Jesús que estaba escuchando.

Jesús volvió a señalar su frente y replicó rotundo:

—Hacer la voluntad de Dios. No te canses de ponerte en sus manos...

Guardó unos segundos de silencio y levantó la vista hacia las estrellas. Las había a miles. Se dejaban ver entre el ramaje. Después, el rabí pronunció una frase que debería ser grabada en piedra, para la eternidad:

—Cuando te pones en las manos del Padre, el universo conspira a tu favor...

Tomás alzó la voz en la oscuridad y planteó:

—¿Si hago oración me salvaré?

—No, Tomás...

Jesús hizo una estudiada pausa. Y los íntimos susurraron confusos.

—No, Tomás —recuperó la palabra el Maestro—. La oración no te salvará porque ya estás salvado.

Y gritó:

—¡Eres inmortal!... ¿No lo comprendes? Tu alma jamás morirá.

E insistió en algo ya dicho:

—Eres inmortal por expreso deseo del Padre..., hagas lo que hagas o digas lo que digas.

—Pero, Maestro —advirtió Bartolomé— la ley dice que debemos pedir perdón a Dios por nuestros muchos pecados...

Jesús no le dejó terminar.

—También lo hablamos. Ningún hombre está capacitado para ofender a Dios. No ores para solicitar perdón. Si has ofendido a tu hermano, acude ante él y hazle saber que estás equivocado. Si te ofendes a ti mismo, reconócelo. Con eso es más que suficiente. La oración, os lo he dicho, es algo más grande y sublime. No la enturbiéis con asuntos menores.

—Dice la ley —explicó Andrés— que, al cumplir con las oraciones obligatorias, alargamos la vida. ¿Estás de acuerdo?

—No, querido amigo. Eso es otro invento humano. Por mucho que ores no añadirás nada a tu vida. La oración no retrasa la muerte, y tampoco la adelanta. Morirás cuando llegue el momento... que tú mismo has fijado.

Mateo preguntó de nuevo:

—¿Es mejor el que más hace oración?

—No. Nadie es mejor que nadie. No lo olvides.

Mateo se sintió reconfortado. Algunos de los discípulos, no lo aceptaban. Su pasado reciente, como recaudador, lo convertía en un pecador.

Y Jesús continuó:

—En todo caso, es más sabio el que hace la voluntad de Dios.

Después se refirió a otras cuestiones, todas vinculadas a la oración, y dijo:

—Orad, sobre todo, por los que os maldicen... Orad siempre, y no solo en los malos momentos... Orad para llenar la copa del alma... Al orar ya estáis adorando... Después de orar, solo debes esperar, mi Padre te sorprenderá... No oréis por la extensión de mi mensaje, solo ve a practicarlo.

Al terminar la conversación, el lugar se vio impregnado por un intenso y agradable olor. Cuando el Hijo del Hombre derramaba ternura y amor, el sitio se llenaba de una fragancia que recordaba los perfumes de los cielos.


TEMAS RELACIONADOS CON ORACION


Busqueda espiritual: La mejor oración en un bello cuento de Jesús La mejor oración en un bello cuento de Jesús
cristianos originarios
En los Evangelios Apócrifos está la mejor oración en un bello cuento de Jesús que nos hace entender aún mejor el poder de orar y la relación con Dios.
Busqueda espiritual: Oración vs. Rezar Oración vs. Rezar
jebuna
Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. Rezar frases repetidas tiene origen pagano.
Busqueda espiritual: Nuestras oraciones son escuchadas Nuestras oraciones son escuchadas
oscar martin tabuyo
¿Son nuestras oraciones y plegarias escuchadas? La respuesta es tan sencilla como complicada. Estamos en está vida o encarnación para evolucionar.

TEMAS RELACIONADOS CON CUENTOS


Busqueda espiritual: El cuento del palo y el mollete El cuento del palo y el mollete
jebuna
Una creencia no te permite experimentar la verdad. En consecuencia te quedarás ahí solo creyendo nada más, sin tener la sensación de vivir y apreciar.
Busqueda espiritual: El cuento del mendigo en el Támesis El cuento del mendigo en el Támesis
anthony de mello
El cuento del mendigo en el Támesis te hará despertar cuando estes dispuesto a cambiar ilusiones por realidad, sueños por hechos, y así encontrarás todo.
Busqueda espiritual: El cuento de la verdad y la mentira El cuento de la verdad y la mentira
jbn lie
Algún día la verdad saldrá del pozo para fustigar a los mentirosos. Porque la verdad no se ajusta a nadie, todos tendrán que ajustarse a la verdad.

TEMAS RELACIONADOS CON JESUS


Busqueda espiritual: Jesús vs. los papas Jesús vs. los papas
jbn lie
Algún Papa resultó ser el ser más perverso de los seres, asesino y hasta pedófilo. Algunos dicen que eran el mismo demonio que se vestía de padre.
Busqueda espiritual: Segunda llegada de Cristo Segunda llegada de Cristo
jebuna
Inesperadamente, todas las cadenas televisivas del mundo detuvieron bruscamente su transmisión habitual; las emisoras hicieron silencio por un momento.
Busqueda espiritual: ¿Cómo Jesús se convirtió en Cristo? ¿Cómo Jesús se convirtió en Cristo?
jesus de nazaret
Este será un discurso muy largo… dura cerca de 2 horas, pero serán 2 horas muy importantes en tu vida… conocerás algo que tal vez no lo soportes.