Frases: Jeff Foster

1 - No somos en realidad adictos a los objetos o a las personas; somos adictos al sentimiento de liberación que parecen traer consigo.

2 - Toda adicción sirve al mismo propósito: parece hacer que desaparezca el malestar de este momento tal como es.

3 - No busques amor, no busques la luz. Se solo eso, y ofrécelo. La alegría de amar y de ser luz es infinita.

4 - El Amor es el campo para las formas cambiantes, es el suelo que nos sostiene para caminar.

5 - Las mentiras te hacen sufrir; solo la verdad te llena de vida.

6 - Cuando el despertar ocurre, desaparece es el interés por mantener una imagen constante llamada yo. La imagen nunca podrá ser lo que realmente eres.

7 - Ninguna sustancia o actividad es un problema en si porque simplemente es parte de la vida, puede ser algo divertido, agradable e inocente. Es cuando el buscador empieza a utilizar estas actividades para obtener algo cuando comienza el problema.

8 - Somos adictos a objetos materiales, a sustancias, a sistemas de creencia, a otras personas, pero en la raíz de todas estas adicciones esta nuestra adicción principal: la adicción a nosotros mismos.

9 - Esta idea – de que la completad reside ‘ahí fuera,’ en el tiempo y el espacio, en el mundo, y de que algunos objetos y personas la tienen y otros no – es la proyección que da fuerzas al buscador para seguir adelante.

10 - El buscador debe situar siempre el final de la búsqueda fuera de si mismo para poder seguir vivo. El buscador debe proyectar fuentes de un poder invisible en el exterior, en el mundo visible, y luego buscar ese poder.

11 - En cierto sentido, un buscador es siempre un adicto… adicto al futuro, adicto a escapar de este momento, adicto a encontrar alivio de la forma que pueda.

12 - Ninguna cura, remedio o terapia que se centre en el objeto de la adicción, y no en la búsqueda a la que esta sujeto el adicto, resolverá de verdad la adicción. Quizá sea una ayuda, pero no sanara al adicto en el verdadero sentido de la palabra.

13 - Muchas veces, al intentar sanarnos de las adicciones, prestamos demasiada atención a los detalles del objeto de la adicción y al relato de nuestra adicción, y no la suficiente al mecanismo esencial que alimenta nuestra necesidad del objeto.