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FRASES ERICH FROMM

FRASES Y CITAS ERICH FROMM

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Erich Fromm: Somos lo que hacemos.

Erich Fromm: La libertad no significa licencia.

Erich Fromm: El amor es una energía que produce amor.

Erich Fromm: No es rico quien tiene mucho, sino quien da mucho.

Erich Fromm: El ser humano siempre muere antes de haber nacido por completo.

Erich Fromm: La creatividad requiere el coraje para soltar certezas.

Erich Fromm: El hombre siempre muere antes de que nacer por completo.

Erich Fromm: Solo son prósperos quienes no quieren más de lo que tienen.

Erich Fromm: La respuesta madura al problema de la existencia es el amor.

Erich Fromm: Solo hay un sentido en la vida: el acto de vivir en sí mismo.

Erich Fromm: No puede haber libertad sin que exista la libertad de fracasar.

Erich Fromm: ¿El amor es un arte? Entonces requiere conocimiento y esfuerzo.

Erich Fromm: Si soy lo que tengo y si pierdo lo que tengo, ¿entonces quién soy?

Erich Fromm: El sentido de la vida consiste solamente en el propio acto de vivir.

Erich Fromm: La debilidad biológica del ser es la condición de la cultura humana.

Erich Fromm: Si yo soy lo que tengo y si pierdo lo que tengo, ¿entonces quién soy?

Erich Fromm: El revolucionario exitoso es un estadista, el fracasado es un criminal.

Erich Fromm: Solo la persona que tiene fe en sí misma es capaz de tener fe en los demás.

Erich Fromm: Uno no puede ser completamente sensible al mundo sin entristecerse a menudo.

Erich Fromm: El amor de madre es paz. No necesita ser adquirido, no necesita ser merecido.

Erich Fromm: Paradójicamente, ser capaz de estar solo es la condición para ser capaz de amar.

Erich Fromm: El amor de la madre es paz. No necesita ser adquirido, no necesita ser merecido.

Erich Fromm: Si uno no es productivo en otros aspectos, uno tampoco es productivo en el amor.

Erich Fromm: Somos una sociedad de gente profundamente infeliz: solitaria, preocupada, deprimida.

Erich Fromm: No hay ninguna palabra en el lenguaje que se haya prostituido más que la palabra amor.

Erich Fromm: Resulta paradójico en el amor que dos seres se hagan uno, y a la vez sigan siendo dos.

Erich Fromm: A medida que ascendemos en la escala social, la perversidad usa una máscara más gruesa.

Erich Fromm: El ser humano es el único animal cuya existencia es un problema que tiene que resolver.

Erich Fromm: El nacionalismo es nuestra forma de incesto, es nuestra idolatría, es nuestra locura. El

Erich Fromm: El amor de una madre es como la paz. No necesita ser adquirido, no necesita ser merecido.

Erich Fromm: El amor es la única respuesta cuerda y satisfactoria al problema de la existencia humana.

Erich Fromm: La salud es solo eso que está dentro del marco de referencia del pensamiento convencional.

Erich Fromm: La mayoría de la gente muere antes de nacer. La creatividad significa nacer antes de morir.

Erich Fromm: En el amor ocurre la paradoja de que dos seres se vuelven uno y, sin embargo, permanecen dos.

Erich Fromm: El amor es una actividad, no un efecto pasivo; es un estar continuado, no un súbito arranque.

Erich Fromm: El hombre es el único animal para el que su propia existencia es un problema que debe resolver.

Erich Fromm: La capacidad de desconcertarse es la premisa de toda la creación, ya sea en el arte o en la ciencia.

Erich Fromm: La cordura es simplemente lo que se encuentra en el marco de referencia del pensamiento convencional.

Erich Fromm: No hay nada inhumano, maligno o irracional que no produzca algún tipo de consuelo si se hace en grupo.

Erich Fromm: La facultad de pensar objetivamente es la razón; la actitud emocional detrás de la razón es la humildad.

Erich Fromm: Las personas egoístas son incapaces de querer a los demás, y tampoco son capaces de quererse a sí mismas.

Erich Fromm: El amor inmaduro dice: «te quiero porque te necesito». El amor maduro dice: «te necesito porque te quiero».

Erich Fromm: Tanto los sueños como los mitos representan comunicaciones importantes de nosotros mismos a nosotros mismos.

Erich Fromm: Morir se tiñe de una amargura conmovedora, pero la idea de tener que morir sin haber vivido es insoportable.

Erich Fromm: Dar es la máxima expresión de fortaleza. En el mismo acto de dar, experimento mi fuerza, mi riqueza, mi poder.

Erich Fromm: Vivimos en un mundo de cosas y nuestra única relación con ellas es que sabemos cómo manipularlas o consumirlas.

Erich Fromm: En el siglo XIX el problema era que Dios había muerto. En el siglo XX el problema es que el ser humano ha muerto.

Erich Fromm: La búsqueda de una satisfacción narcisista deriva de la necesidad de compensar por la pobreza material y cultural.

Erich Fromm: Justo significa no recurrir al fraude y al engaño a cambio de comodidades y servicios ni a cambio de sentimientos.

Erich Fromm: El hombre ordinario con poder extraordinario es el principal peligro para la humanidad, no el demonio o el demonio.

Erich Fromm: La vida no tiene sentido, excepto el sentido mismo que cada uno le da a su propia vida al revelar todos sus poderes.

Erich Fromm: Que millones de personas compartan las mismas formas de patología mental no implica que estas personas estén cuerdas.

Erich Fromm: destructiva, dependiente; gente que está encantada cuando matamos el tiempo que estamos intentando atesorar con ahínco.

Erich Fromm: La historia de la humanidad empezó con un acto de desobediencia y es muy probable que termine con un acto de obediencia.

Erich Fromm: Aceptar las dificultades, los contratiempos y las tragedias de la vida como un desafío que, al superarlo, nos hace más fuertes.

Erich Fromm: En el amor erótico, dos personas que estaban separadas se hacen una. En el amor maternal, dos personas que eran una se separan.

Erich Fromm: El pensador revolucionario y crítico está siempre de alguna manera fuera de la sociedad y, al mismo tiempo, forma parte de ella.

Erich Fromm: El amor es la unión con alguien o algo fuera de uno mismo, bajo la condición de conservar el individualismo y la integridad propios.

Erich Fromm: ¿Por que la sociedad se siente responsable solo por la educación de los niños y no por la educación de los adultos de cualquier edad?

Erich Fromm: Casi no hay actividad, que se inicie con tantas esperanzas y expectativas, y sin embargo, que fracasa tan regularmente, como el amor.

Erich Fromm: Lo que la mayoría de la gente entiende en nuestra cultura por ser querido es básicamente una mezcla de popularidad y atractivo sexual.

Erich Fromm: La tarea psíquica que una persona puede y debe establecer para sí misma no es sentirse segura, sino ser capaz de tolerar la inseguridad.

Erich Fromm: El pensamiento crítico y radical solo dará sus frutos cuando se mezcle con la cualidad más preciosa que el hombre posee: el amor a la vida.

Erich Fromm: La búsqueda de la certeza bloquea la del significado. La incertidumbre es la única condición que incita al ser humano a revelar sus poderes.

Erich Fromm: Anhelar significa estar preparado en cada momento para lo que aún no ha nacido y a la vez no desesperarse si no hay nacimiento en nuestra vida.

Erich Fromm: El peligro del pasado era que los humanos se convirtieran en esclavos. El peligro del futuro es que esos humanos podrían convertirse en robots.

Erich Fromm: La avaricia es un pozo sin fondo que agota a la persona en un esfuerzo eterno por satisfacer la necesidad sin ni siquiera alcanzar satisfacción.

Erich Fromm: La codicia es un pozo sin fondo que agota a la persona en un esfuerzo interminable por satisfacer la necesidad sin alcanzar nunca la satisfacción.

Erich Fromm: Es el amor un arte y en tal caso, requiere conocimiento y esfuerzo. No es el amor una sensación placentera, cuya experiencia es una cuestión de azar.

Erich Fromm: Las condiciones para ser creativo son estar desconcertado, concentrarse, aceptar el conflicto y la tensión, nacer cada día, sentir la razón de uno mismo.

Erich Fromm: No existe casi ninguna actividad ni proyecto que empiece con unas esperanzas y expectativas tan altas, y que a la vez fracase tan a menudo, como el amor.

Erich Fromm: El amor no es algo natural, sino que requiere disciplina, concentración, paciencia, fe y la derrota del narcisismo. No es un sentimiento, es una práctica.

Erich Fromm: Si una persona quiere solamente a una única persona y es indiferente a todos las demás, entonces su amor no es amor, sino apego simbólico o egolatría dilatada.

Erich Fromm: El hombre moderno piensa que pierde algo, el tiempo, cuando no hace las cosas rápidamente. Sin embargo, no sabe qué hacer con el tiempo que gana, excepto matarlo.

Erich Fromm: Si otras personas no entienden nuestro comportamiento, ¿y qué? Su petición de que solo hagamos lo que ellos entienden es un intento de dictar nuestro comportamiento.

Erich Fromm: La sociedad tendría que estar organizada de tal manera que la naturaleza social y amorosa del ser humano no se separara de su existencia social, sino que se aunaran.

Erich Fromm: La oposición real es aquella entre el hombre ligado al ego, cuya existencia está estructurada por el principio de tener, y el hombre libre, que ha superado su egocentrismo.

Erich Fromm: Quizás no haya ningún fenómeno que contenga un sentimiento destructivo más grande que la indignación moral, lo cual lleva a que la envidia o el odio actúen disfrazadas de virtud.

Erich Fromm: La principal tarea del ser humano en la vida es darse luz a sí mismo, para convertirse en lo que realmente es. El producto más importante de su esfuerzo es su propia personalidad.

Erich Fromm: El amor es normalmente un intercambio favorable entre dos personas que consiguen lo máximo de cuanto pueden esperar, teniendo en cuenta su valor en el mercado de las personalidades.

Erich Fromm: El ser humano es el producto de la evolución natural que nace del conflicto de ser un prisionero y separarse de la naturaleza y de la necesidad de encontrar unidad y armonía en ello.

Erich Fromm: Quién podría decir si un momento feliz de amor o la alegría de respirar o caminar durante una mañana soleada y oler el aire fresco no merecen todo el esfuerzo y el sufrimiento intrínsecos en la vida.

Erich Fromm: De la misma manera que la producción masiva requiere de la estandarización de mercancías, el proceso social requiere de la estandarización del ser humano, y esta estandarización se denomina igualdad.

Erich Fromm: Si percibo en otra persona principalmente la superficie, percibo principalmente las diferencias, eso que nos separa. Si me introduzco en su interior, percibo su identidad, nuestra relación de hermandad.

Erich Fromm: El ser humano tiene dos orientaciones básicas: tener y ser. Tener implica adquirir y poseer cosas, incluso personas. Ser se centra en la experiencia: intercambiar, comprometerse, compartir con otra gente.

Erich Fromm: Amar significa comprometerse sin garantía, entregarse completamente con la esperanza de que nuestro amor produzca amor en la persona amada. El amor es un acto de fe, y quien tiene poca fe también tiene poco amor.

Erich Fromm: Así como el amor es una orientación que se refiere a todos los objetos y es incompatible con la restricción a un objeto, la razón es una facultad humana que debe abarcar todo el mundo al que el hombre se enfrenta.

Erich Fromm: La autoridad no es una cualidad que una persona tiene, en el sentido de tener propiedades o cualidades físicas. La autoridad se refiere a una relación interpersonal en que una persona mira a otra con superioridad.

Erich Fromm: El amor no es principalmente una relación con una persona específica; es una actitud, una ordenación del carácter que determina la relación de la persona con el mundo entero como un todo, no hacia un objeto de amor.

Erich Fromm: El amor infantil sigue el principio: “Amo porque soy amado”. El amor maduro sigue el principio: “Soy amado porque amo”. El amor inmaduro dice: “Te amo porque te necesito”. El amor maduro dice: “Te necesito porque te amo”.

Erich Fromm: Mientras más se frustra el impulso hacia la vida, más fuerte es el impulso hacia la destrucción; cuanto más se realiza la vida, menor es la fuerza de la destructividad. La destructividad es el resultado de la vida no vivida.

Erich Fromm: Todos soñamos; no entendemos nuestros sueños, y aun así actuamos como si nada raro sucediera en nuestras mentes dormidas, raro al menos respecto a lo que nuestras mentes hacen lógica y decididamente cuando estamos despiertos.

Erich Fromm: La libertad no es un atributo constante que tenemos o no tenemos. De hecho, no existe la libertad excepto como una palabra y un concepto abstracto. Solo hay una realidad: el acto de liberarnos en el proceso de hacer elecciones.

Erich Fromm: No se le presta suficiente atención a la palabra aburrimiento. Hablamos de muchas cosas horribles que le suceden a la gente, pero no solemos hablar de una de las peores: sentir aburrimiento, ya sea en soledad o, peor aún, en compañía.

Erich Fromm: La relación materno filial es paradójica y, en cierto sentido, trágica. Requiere del amor más intenso por parte de la madre, pero precisamente este amor debe ayudar al niño a distanciarse de la madre y a alcanzar la total independencia.

Erich Fromm: La alternativa fundamental para el ser humano es la elección entre vida y muerte, entre creatividad y violencia destructiva, entre realidad e ilusiones, entre objetividad e intolerancia, entre hermandad e independencia y dominación y sumisión.

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CONOCIMIENTO Y ESFUERZO PARA EL AMOR

ERICH FROMM

¿ES EL AMOR UN ARTE?

En tal caso, requiere conocimiento y esfuerzo.

¿O es el amor una sensación placentera, cuya experiencia es una cuestión de azar, algo con lo que uno «tropieza» si tiene suerte?

No se trata de que la gente piense que el amor carece de importancia. En realidad, todos están sedientos de amor; ven innumerables películas basadas en historias de amor felices y desgraciadas, escuchan centenares de canciones triviales que hablan del amor, y, sin embargo, casi nadie piensa que hay algo que aprender acerca del amor.

Esa peculiar actitud se basa en varias premisas que, individualmente o combinadas, tienden a sustentarla. Para la mayoría de la gente, el problema del amor consiste fundamentalmente en ser amado, y no en amar, no en la propia capacidad de amar. De ahí que para ellos el problema sea cómo lograr que se los ame, cómo ser dignos de amor. Para alcanzar ese objetivo, siguen varios caminos. Uno de ellos, utilizado en especial por los hombres, es tener éxito, ser tan poderoso y rico como lo permita el margen social de la propia posición. Otro, usado particularmente por las mujeres, consiste en ser atractivas, por medio del cuidado del cuerpo, la ropa, etc. Existen otras formas de hacerse atractivo, que utilizan tanto los hombres como las mujeres, tales como tener modales agradables y conversación interesante, ser útil, modesto, inofensivo. Muchas de las formas de hacerse querer son iguales a las que se utilizan para alcanzar el éxito, para «ganar amigos e influir sobre la gente». En realidad, lo que para la mayoría de la gente de nuestra cultura equivale a digno de ser amado es, en esencia, una mezcla de popularidad y sex-appeal.

La segunda premisa que sustenta la actitud de que no hay nada que aprender sobre el amor, es la suposición de que el problema del amor es el de un objeto y no de una facultad. La gente cree que amar es sencillo y lo difícil encontrar un objeto apropiado para amar -o para ser amado por él-. Tal actitud tiene varias causas, arraigadas en el desarrollo de la sociedad moderna. Una de ellas es la profunda transformación que se produjo en el siglo veinte con respecto a la elección del «objeto amoroso». En la era victoriana, así como en muchas culturas tradicionales, el amor no era generalmente una experiencia personal espontánea que podía llevar al matrimonio. Por el contrario, el matrimonio se efectuaba por un convenio -entre las respectivas familias o por medio de un agente matrimonial, o también sin la ayuda de tales intermediarios; se realizaba sobre la base de consideraciones sociales, partiendo de la premisa de que el amor surgiría después de concertado el matrimonio-. En las últimas generaciones el concepto de amor romántico se ha hecho casi universal en el mundo occidental. En los Estados Unidos de Norteamérica, si bien no faltan consideraciones de índole convencional, la mayoría de la gente aspira a encontrar un «amor romántico», a tener una experiencia personal del amor que lleve luego al matrimonio. Ese nuevo concepto de la libertad en el amor debe haber acrecentado enormemente la importancia del objeto frente a la de la función.

Hay en la cultura contemporánea otro rasgo característico, estrechamente vinculado con ese factor. Toda nuestra cultura está basada en el deseo de comprar, en la idea de un intercambio mutuamente favorable. La felicidad del hombre moderno consiste en la excitación de contemplar las vidrieras de los negocios, y en comprar todo lo que pueda, ya sea al contado o a plazos. El hombre (o la mujer) considera a la gente en una forma similar. Una mujer o un hombre atractivos son los premios que se quiere conseguir. «Atractivo» significa habitualmente un buen conjunto de cualidades que son populares y por las cuales hay demanda en el mercado de la personalidad. Las características específicas que hacen atractiva a una persona dependen de la moda de la época, tanto física como mentalmente. Durante los años que siguieron a la Primera Guerra Mundial, una joven que bebía y fumaba, emprendedora y sexualmente provocadora, resultaba atractiva; hoy en día la moda exige más domesticidad y recato. A fines del siglo XIX y comienzos de éste, un hombre debía ser agresivo y ambicioso -hoy tiene que ser sociable y tolerante- para resultar atractivo.

De cualquier manera, la sensación de enamorarse sólo se desarrolla con respecto a las mercaderías humanas que están dentro de nuestras posibilidades de intercambio. Quiero hacer un buen negocio; el objeto debe ser deseable desde el punto de vista de su valor social y, al mismo tiempo, debo resultarle deseable, teniendo en cuenta mis valores y potencialidades manifiestas y ocultas. De ese modo, dos personas se enamoran cuando sienten que han encontrado el mejor objeto disponible en el mercado, dentro de los límites impuestos por sus propios valores de intercambio. Lo mismo que cuando se compran bienes raíces, suele ocurrir que las potencialidades ocultas susceptibles de desarrollo desempeñan un papel de considerable importancia en tal transacción. En una cultura en la que prevalece la orientación mercantil y en la que el éxito material constituye el valor predominante, no hay en realidad motivos para sorprenderse de que las relaciones amorosas humanas sigan el mismo esquema de intercambio que gobierna el mercado de bienes y de trabajo.

El tercer error que lleva a suponer que no hay nada que aprender sobre el amor, radica en la confusión entre la experiencia inicial del «enamorarse» y la situación permanente de estar enamorado, o, mejor dicho, de «permanecer» enamorado. Si dos personas que son desconocidas la una para la otra, como lo somos todos, dejan caer de pronto la barrera que las separa, y se sienten cercanas, se sienten uno, ese momento de unidad constituye uno de los más estimulantes y excitantes de la vida. Y resulta aún más maravilloso y milagroso para aquellas personas que han vivido encerradas, aisladas, sin amor. Ese milagro de súbita intimidad suele verse facilitado si se combina o inicia con la atracción sexual y su consumación. Sin embargo, tal tipo de amor es, por su misma naturaleza, poco duradero. Las dos personas llegan a conocerse bien, su intimidad pierde cada vez más su carácter milagroso, hasta que su antagonismo, sus desilusiones, su aburrimiento mutuo, terminan por matar lo que pueda quedar de la excitación inicial. No obstante, al comienzo no saben todo esto: en realidad, consideran la intensidad del apasionamiento, ese estar «locos» el uno por el otro, como una prueba de la intensidad de su amor, cuando sólo muestra el grado de su soledad anterior.

Esa actitud -que no hay nada más fácil que amar- sigue siendo la idea prevaleciente sobre el amor, a pesar de las abrumadoras pruebas de lo contrario. Prácticamente no existe ninguna otra actividad o empresa que se inicie con tan tremendas esperanzas y expectaciones, y que, no obstante, fracase tan a menudo como el amor. Si ello ocurriera con cualquier otra actividad, la gente estaría ansiosa por conocer los motivos del fracaso y por corregir sus errores -o renunciaría a la actividad-. Puesto que lo último es imposible en el caso del amor, sólo parece haber una forma adecuada de superar el fracaso del amor, y es examinar las causas de tal fracaso y estudiar el significado del amor.

El primer paso a dar es tomar conciencia de que el amor es un arte, tal como es un arte el vivir. Si deseamos aprender a amar debemos proceder en la misma forma en que lo haríamos si quisiéramos aprender cualquier otro arte, música, pintura, carpintería o el arte de la medicina o la ingeniería.

APRENDER ARTE

¿Cuáles son los pasos necesarios para aprender cualquier arte?

El proceso de aprender un arte puede dividirse convenientemente en dos partes: una, el dominio de la teoría; la otra, el dominio de la práctica. Si quiero aprender el arte de la medicina, primero debo conocer los hechos relativos al cuerpo humano y a las diversas enfermedades. Una vez adquirido todo ese conocimiento teórico, aún no soy en modo alguno competente en el arte de la medicina. Sólo llegaré a dominarlo después de mucha práctica, hasta que eventualmente los resultados de mi conocimiento teórico y los de mi práctica se fundan en uno, mi intuición, que es la esencia del dominio de cualquier arte. Pero aparte del aprendizaje de la teoría y la práctica, un tercer factor es necesario para llegar a dominar cualquier arte -el dominio de ese arte debe ser un asunto de fundamental importancia; nada en el mundo debe ser más importante que el arte. Esto es válido para la música, la medicina, la carpintería y el amor-. Y quizá radique ahí el motivo de que la gente de nuestra cultura, a pesar de sus evidentes fracasos, sólo en tan contadas ocasiones trata de aprender ese arte. No obstante el profundo anhelo de amor, casi todo lo demás tiene más importancia que el amor: éxito, prestigio, dinero, poder; dedicamos casi toda nuestra energía a descubrir la forma de alcanzar esos objetivos y muy poca a aprender el arte del amor.

¿Sucede acaso que sólo se consideran dignas de ser aprendidas las cosas que pueden proporcionarnos dinero o prestigio, y que el amor, que «sólo» beneficia al alma, pero que no proporciona ventajas en el sentido moderno, sea un lujo por el cual no tenemos derecho a gastar muchas energías?

EL ARTE DE AMAR

El amor es la única respuesta a nuestra existencia.

Así, si hay algo que buscaba por encima de cualquier cosa era enseñarnos que el amor es un arte, y que como tal exige un dominio exquisito tanto de la teoría como de la práctica, porque, y esto es importante recordarlo, el amor es la única respuesta a nuestra existencia, él es quien nos confiere sentido, quien da significado también a nuestra sociedad.

Veamos a continuación cuáles son las frases de Erich Fromm que mejor resumen estas ideas.

EL AMOR ACTIVO

El amor es la preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que amamos.

Si hay un aspecto interesante en el libro de «El arte de amar» es la tesis de que la mayoría de nosotros no sabemos amar. Puede que sea una idea algo desoladora, sin embargo, también es bueno recordar el contexto social en el que vivió Fromm. Tras el final de la Segunda Guerra Mundial existía un gran vacío de valores, una crisis existencial que obligó a gran parte de los pensadores, filósofos y psicólogos a reformular muchas ideas.

El amor era y es, por tanto, ese motor que debe empujarnos a ser mejores. Para ello, estamos obligados a trabajar de forma activa en nuestra personalidad y crecimiento personal, de manera que satisfagamos primero al amor propio, para después amar en plenitud al otro. Algo así requiere verdadera humildad, coraje, fe y disciplina.

EL AMOR CONTINUO

El amor es una actividad, no un efecto pasivo; es un estar continuado, no un súbito arranque.

Lo señalábamos al inicio. Estar enamorado no debe ser un acto pasivo, como quien se limita a dejarse llevar, sin hacer nada más. Todo lo contrario, es un acto en cuyo deleite hay una gran cantidad de movimiento, voluntad e intercambio.

Esta es otra de las frases de Erich Fromm más representativas y donde se nos insta a dejar a un lado esa nube en la que estamos instalados para afianzar esa relación, para invertir esfuerzos, para ir juntos de la mano trabajando en un mismo proyecto y siendo creadores cotidianos de nuestra propia relación.

EL AMOR Y SUS FACETAS

El amor infantil sigue el principio: «Amo porque me aman». El amor maduro…

«El amor infantil sigue el principio: «Amo porque me aman». El amor maduro obedece al principio: «Me aman porque amo». El amor inmaduro dice: Te amo porque lo necesito. El amor maduro dice: «Te necesito porque te amo.» -Erich Fromm-

Una de las frases de Erich Fromm que no se limita en exclusiva al ámbito de las relaciones afectivas. En realidad tiene mucho que ver con el modo en que las personas se relacionan con la propia sociedad: lo hacen más por necesidad o sensación de carencia que por altruismo, que por un amor auténtico por sus semejantes.

Esta forma de amar, la que se basa en la necesidad, es para Fromm algo patológico. Supone no atendernos ni entendernos, supone esperar que los demás se responsabilicen de lo que nosotros no somos capaces de procurar y que en realidad, se sitúa en nuestra parcela de responsabilidad.

«El primer paso es tomar conciencia de que el amor es un arte, así como la vida es un arte; si queremos aprender a amar, debemos proceder de la misma manera que debemos proceder si queremos aprender cualquier otro arte, como la música, la pintura, la carpintería o el arte de la medicina o la ingeniería.» -Erich Fromm-

AMORES EXTRAÑOS

Si dos personas que han sido extrañas…

«Si dos personas que han sido extrañas… dejan de pronto que la pared que hay entre ellas se rompa para sentirse y descubrirse, esta será una de las experiencias más emocionantes de la vida.» -Erich Fromm-

Esta es otra de las frases de Erich Fromm más hermosas. Nos habla de la intimidad, ese milagro que suele iniciarse con la atracción y que se consuma con un encuentro más profundo que trasciende a la piel y la propia sexualidad. Hablamos de la conexión emocional, del descubrimiento del otro como persona en todos sus matices, con sus virtudes, con sus defectos, sus esencias… Hablamos de la intimidad en la que se deslizan las confianzas, el tacto que eriza los pelos de la piel, o una conversación relajada y nostálgica que se cuela por esos agujeros del cielo, llamados estrellas.

AMORES EXCLUSIVOS

El amor no es esencialmente una relación con una persona específica.

«El amor no es esencialmente una relación con una persona específica; es una actitud, una orientación del carácter que determina el tipo de relación de una persona con el mundo como totalidad, no con un objeto amoroso.» -Erich Fromm-

Algo que nos quiere hacer entender Fromm en su obra es que las personas vemos el amor como un objeto y no una facultad. Amar tampoco es una dinámica que se limita a esa relación que establecemos con nuestras parejas, nuestros padres o nuestros hijos. «Amar» es enriquecer nuestra existencia, es una actitud capaz de dotar a este mundo de un sentido, de un propósito capaz de transformar la sociedad. Sin embargo, tal y como nos explica Fromm, en esta cultura moderna lo hemos mercantilizado todo en nuestro afán de satisfacer las propias necesidades, incluso el amor.

AMOR DUAL

Resulta paradójico que dos seres se hagan uno y a la vez sigan siendo dos.

Esta es otra de las frases de Erich Fromm más conocidas y también una de las que más invita a la reflexión. Como ya sabemos, una tentación en la que solemos caer muy a menudo es en diluirnos en el ser amado, especialmente al comienzo de la relación. Es un proceso entrópico que acaba con la propia identidad, que consume esencias, libertades y dignidades. No podemos olvidar que el auténtico arte de amar consiste en seguir siendo nosotros, pero implicados en un mismo proyecto. Ser dos en un mismo compromiso, ser dos orientados a la responsabilidad de facilitar el propio crecimiento y el de la pareja…

AMOR CONSTANTE

Hay una gran diferencia entre enamorarse y permanecer enamorado.

Para Fromm hay una gran diferencia entre enamorarse y permanecer enamorado. Piensa que si la relación se inicia con la atracción sexual y se consuma el acto, de alguna manera se pone el peligro el vínculo.

Fromm nos explica en «El arte de amar» que para desarrollar un amor maduro, sabio y responsable necesitamos trabajar en cuatro dimensiones esenciales: el cuidado, la responsabilidad, el respeto y el conocimiento. Sin embargo, en muchas ocasiones, nos encontramos más bien con un amor sin intimidad basado solo en la mera necesidad, esa que se consuma con el acto sexual.

Este es un amor de consumo, de usar y tirar. Donde puede aparecer la pasión, pero también nublarse fácilmente por la desconfianza y el desconocimiento del otro. Un amor que nunca llega a coger forma, antes de reciclarse de nuevo. Por su parte, quien sabe (y quiere) ir más allá de la atracción y excitación sexual inicial, procurará crear una auténtica intimidad, procurará ser un artesano para hacer del enamoramiento un amor real, un amor maduro y valiente.

Para concluir, en estas frases de Erich Fromm hemos aprendido que el amor no solo es un acto de maestría, ahí donde dominar la práctica y la teoría. El arte de amar se formula también como una actitud activa y responsable hacia la vida y la propia sociedad. Es una fuerza transformadora que requiere conciencia y no conformismo, que clama creatividad y no pasividad.

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