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FRASES ANTONIO MACHADO

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Antonio Machado: Hoy es siempre todavía.

Antonio Machado: Busca en tu espejo al otro.

Antonio Machado: Y en todas partes he visto…

Antonio Machado: Lo que se ignora, se desprecia.

Antonio Machado: Todo necio confunde valor y precio.

Antonio Machado: Todo lo que se ignora, se desprecia.

Antonio Machado: Peor que ver la realidad negra, es el no verla.

Antonio Machado: La primavera ha venido, nadie sabe cómo ha sido.

Antonio Machado: Todos nuestros esfuerzos deben tender hacia la luz.

Antonio Machado: Entre vivir y soñar hay una tercera cosa. Adivínalo.

Antonio Machado: Para dialogar, preguntad primero; después… escuchad.

Antonio Machado: Poned atención: un corazón solitario no es un corazón.

Antonio Machado: La alegría consiste en tener salud y la mollera vacía.

Antonio Machado: En mi soledad he visto cosas muy claras que no son verdad.

Antonio Machado: Después de la verdad nada hay tan bello como la ficción.

Antonio Machado: Hay que llegar al final desnudo como los hijos de la mar.

Antonio Machado: Solo un tonto piensa que el precio y el valor son los mismos.

Antonio Machado: Ayudadme a comprender lo que os digo y os lo explicaré mejor.

Antonio Machado: Ni el pasado ha muerto ni está el mañana, ni el ayer escrito.

Antonio Machado: Descubrí el secreto del mar meditando sobre una gota de rocío.

Antonio Machado: Tras el vivir y el soñar, está lo que más importa: el despertar.

Antonio Machado: A las palabras de amor les sienta bien un poquito de exageración.

Antonio Machado: La ausencia de vicios suma muy poco a la suma de las virtudes de uno.

Antonio Machado: Tu verdad no; la verdad y ven conmigo a buscarla. La tuya, guárdatela.

Antonio Machado: Juzgarnos o corregirnos supone aplicar la medida ajena al paño propio.

Antonio Machado: El ojo que tú ves no es ojo porque tú lo veas, es ojo porque él te ve.

Antonio Machado: Los grandes filósofos son poetas que creen en la realidad de sus poemas.

Antonio Machado: La verdad es lo que es, y sigue siendo verdad aunque se piense al revés.

Antonio Machado: Tengo a mis amigos en mi soledad; cuando estoy con ellos ¡qué lejos están!

Antonio Machado: ¿Dijiste media verdad? Dirán que mientes dos veces si dices la otra mitad.

Antonio Machado: Lo que el poeta está buscando no es el yo fundamental, sino el yo profundo.

Antonio Machado: El hombre es contradictorio. Esa es la esencia de lo específicamente humano.

Antonio Machado: Pensé que mi fuego estaba apagado, y revolví las cenizas… Me quemé los dedos.

Antonio Machado: Por mucho que un hombre valga, nunca tendrá valor más alto que el de ser hombre.

Antonio Machado: Puestos a elegir entre la verdad y el placer de buscarla, elegiríamos lo segundo.

Antonio Machado: No intentes apresurar las cosas: para que la copa se acabe, primero debe llenarse.

Antonio Machado: Dicen que el hombre no es hombre mientras no oye su nombre de labios de una mujer.

Antonio Machado: Virtud es la alegría que alivia el corazón más grave y desarruga el ceño de catón.

Antonio Machado: Los que están siempre de vuelta de todo son los que nunca han ido a ninguna parte.

Antonio Machado: Despacito y buena letra, que el hacer las cosas bien, importa más que el hacerlas.

Antonio Machado: En la desesperanza y en la melancolía de tu recuerdo, Soria, mi corazón se abreva.

Antonio Machado: El único lenguaje viviente es el lenguaje en el que pensamos y tenemos nuestro ser.

Antonio Machado: Toda incertidumbre es fructífera… siempre que vaya acompañada del deseo de comprender

Antonio Machado: Jamás perdona el necio si ve la nuez vacía que dio a cascar al diente de la sabiduría.

Antonio Machado: Los ojos porque suspiras, sábelo bien, los ojos en que te miras son ojos porque te ven.

Antonio Machado: Enseña el Cristo: a tu prójimo amarás como a ti mismo, pero no olvides nunca que es otro.

Antonio Machado: La mano del piadoso nos quita siempre honor; mas nunca ofende al darnos su mano el lidiador.

Antonio Machado: Nadie puede arrojar luz sobre los vicios que no tiene o las aflicciones que ha experimentado.

Antonio Machado: Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo caminos, caminos sobre la mar.

Antonio Machado: Converso con el hombre que siempre va conmigo. Quien habla solo, espera hablar con Dios un día.

Antonio Machado: En el corazón tenía la espina de una pasión. Logré arrancármela un día: ya no siento el corazón.

Antonio Machado: Moneda que está en la mano, tal vez se deba guardar. La monedita del alma se pierde si no se da.

Antonio Machado: Hay dos clases de hombres: los que viven hablando de las virtudes y los que se limitan a tenerlas.

Antonio Machado: No hay nadie tan atado a su propia cara que no albergue la esperanza de presentarle otra al mundo.

Antonio Machado: ¿Para qué llamar caminos a los surcos del azar? Todo el que camina anda, como Jesús, sobre el mar.

Antonio Machado: Es propio de hombres de cabezas medianas embestir contra todo aquello que no les cabe en la cabeza.

Antonio Machado: No te fíes de las palabras: En esta vida encontrarás a muchas personas que viven mal y hablan bien.

Antonio Machado: Cuatro cosas tiene el hombre que no sirven en el mar: ancla, timón y remos, y el miedo a naufragar.

Antonio Machado: Debajo de todo lo que pensamos, vive todo lo que creemos, como el último velo de nuestros espíritus.

Antonio Machado: Nuestras horas son minutos cuando esperamos saber, y siglos cuando sabemos lo que se puede aprender.

Antonio Machado: El bueno es el que guarda, cual venta del camino, para el sediento el agua, para el borracho el vino.

Antonio Machado: Nunca perdáis contacto con el suelo; porque sólo así tendréis una idea aproximada de vuestra estatura.

Antonio Machado: De lo que llaman los hombres virtud, justicia y bondad, una mitad es envidia, y la otra no es caridad.

Antonio Machado: Benevolencia no quiere decir tolerancia de lo ruin, o conformidad con lo inepto, sino voluntad de bien.

Antonio Machado: Tenga cuidado con la comunidad en la que no existe la blasfemia: por debajo, el ateísmo es desenfrenado.

Antonio Machado: ¿Dices que nada se crea?, no te importe, con el barro de la tierra, haz una copa para que beba tu hermano.

Antonio Machado: Es el mejor de los buenos quien sabe que en esta vida todo es cuestión de medida: un poco más, algo menos…

Antonio Machado: Aprende a dudar y acabarás dudando de tu propia duda; de este modo premia Dios al escéptico y al creyente.

Antonio Machado: En el análisis psicológico de las grandes traiciones encontraréis siempre la mentecatez de Judas Iscariote.

Antonio Machado: En preguntar lo que sabes el tiempo no has de perder… Y a preguntas sin respuesta ¿quién te podrá responder?

Antonio Machado: Mi filosofía es fundamentalmente triste, pero no soy un hombre triste, y no creo que entristezca a nadie más.

Antonio Machado: Aquellos que niegan la existencia de la verdad postulan la verdad de su negación y se contradicen a sí mismos.

Antonio Machado: El manuscrito inédito es como un pecado no confeso que se infecta en el alma, corrompiéndolo y contaminándolo.

Antonio Machado: Luz del alma, luz divina, faro, antorcha, estrella, sol… Un hombre a tientas camina; lleva a la espalda un farol.

Antonio Machado: Nadie debe asustarse de lo que piensa, aunque su pensar aparezca en pugna con las leyes más elementales de la lógica.

Antonio Machado: No extrañéis, dulces amigos, que esté mi frente arrugada: yo vivo en paz con los hombres y en guerra con mis entrañas.

Antonio Machado: La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras lo somos, la muerte no es, y cuando la muerte es, no lo somos.

Antonio Machado: La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos.

Antonio Machado: En política solo triunfa quien pone la vela donde sopla el aire; jamás quien pretende que sople el aire donde pone la vela.

Antonio Machado: En la rueda más pequeña de nuestro razonamiento es posible que un puñado de preguntas rompa el banco de nuestras respuestas.

Antonio Machado: Si cada español hablase de lo que entiende, y de nada más, habría un gran silencio que podríamos aprovechar para el estudio.

Antonio Machado: En España, de cada diez cabezas, nueve embisten y una piensa. Nunca extrañéis que un necio se descuerne luchando por la idea

Antonio Machado: La pasión del hombre por la verdad es tal que dará la bienvenida al más amargo de todos los postulados siempre que le parezca cierto.

Antonio Machado: La zona más rica de nuestras almas, desde luego la más extensa, es aquella que suele estar vedada al conocimiento por nuestro amor propio.

Antonio Machado: Las palabras más profundas del hombre sabio nos enseñan lo mismo que el silbido del viento cuando sopla o el sonido del agua cuando fluye.

Antonio Machado: El infierno es la mansión espeluznante del tiempo, en cuyo círculo más profundo Satanás mismo espera, enrollando un reloj gigantesco en su mano.

Antonio Machado: La muerte es algo que no debemos temer porque, mientras somos, la muerte no es y cuando la muerte es, nosotros no somos. (Paráfrasis de Epicuro).

Antonio Machado: Evite los púlpitos, plataformas, escenarios y pedestales. Mantente al suelo duro. Es la única forma en que puedes juzgar tu estatus aproximado como hombre.

Antonio Machado: Dondequiera que el aprendizaje genere especialistas, la suma de la cultura humana se ve reforzada por eso. Esa es la ilusión y el consuelo de los especialistas.

Antonio Machado: Y en todas partes he visto gentes que danzan o juegan, cuando pueden, y laboran sus cuatro palmos de tierra. Nunca, si llegan a un sitio, preguntan adónde llegan

Antonio Machado: El hombre sólo es rico en hipocresía. En sus diez mil disfraces para engañar confía; y con la doble llave que guarda su mansión para la ajena hace ganzúa de ladrón.

Antonio Machado: Soñé ¡error maravilloso! – que tenía una colmena aquí dentro de mi corazón. Y las abejas doradas estaban haciendo peines blancos y dulce miel de mis viejos fracasos.

Antonio Machado: Desgarrada la nube; el arco iris brillando ya en el cielo, y en un fanal de lluvia y sol el campo envuelto. Desperté ¿Quién enturbia los mágicos cristales de mi sueño?

Antonio Machado: Que dos y dos sean necesariamente cuatro, es una opinión que muchos compartimos. Pero si alguien sinceramente piensa otra cosa, que lo diga. Aquí no nos asombramos de nada.

Antonio Machado: También es el filósofo, digámoslo de pasada, el hombre que no quisiera dar nunca en el blanco sobre el cual dispara y para ello lo pone más allá del alcance de toda escopeta.

Antonio Machado: Yo he visto garras fieras en las pulidas manos; conozco grajos mélicos y líricos marranos… El más truhan se lleva la mano al corazón, y el bruto más espeso se carga de razón.

Antonio Machado: Desdeño las romanzas de los tenores huecos y el coro de los grillos que cantan a la luna. A distinguir me paro las voces de los ecos, y escucho solamente, entre las voces, una.

Antonio Machado: Cuatro principios a tener en cuenta: lo contrario es también frecuente. No basta mover para renovar. No basta renovar para mejorar. No hay nada que sea absolutamente empeorable.

Antonio Machado: Cuando nos vimos por primera vez, no hicimos sino recordarnos. Aunque te parezca absurdo, yo he llorado cuando tuve conciencia de mi amor hacia ti, por no haberte querido toda la vida.

Antonio Machado: Mi alma no está dormida. Está despierta, completamente despierta. No duerme ni sueña, sino que observa, con los ojos muy abiertos, cosas lejanas, y escucha a orillas del gran silencio.

Antonio Machado: Virtud es fortaleza, ser bueno es ser valiente; escudo, espada y maza llevar bajo la frente; porque el valor honrado de todas armas viste: no sólo para, hiere, y más que aguarda, embiste.

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ANTONIO MACHADO

ANTONIO MACHADO

Nació el 26 de julio de 1.875 en Sevilla. Fue el segundo de cinco hermanos de una familia liberal; el mayor de ellos, Manuel, trabajó junto a Antonio en varias obras. Su padre, Antonio Machado Álvarez "Demófilo", amigo de Joaquín Costa y de Francisco Giner de los Ríos, publicó numerosos estudios sobre el folclore andaluz y gallego. Su abuelo, Antonio Machado Núñez, era médico y profesor de Ciencias Naturales.

La poesía de Machado se aleja de la concepción modernista de que ésta es meramente forma y la suma de las artes. No importa tanto la forma, la musicalidad, la buena rima, si no se cuenta nada íntimo y personal. El verbo es lo más importante, porque expresa el tiempo, la temporalidad que él considera esencial. "El adjetivo y el nombre / remansos del agua limpia / son accidentes del verbo / en la gramática lírica / del hoy que será mañana / del ayer que es todavía". Pero no desdeña algunos de los ropajes modernistas, aunque sin abusar de los mismos, usa una compleja red de símbolos personales (el viajero, el camino, la fuente, la luz, la tarde, las abejas, las moscas, las galerías, el agua que fluye, la noria...) y aporta una nueva estrofa, la silva arromanzada, compuesta por versos imparisílabos de arte mayor y menor, incluidos alejandrinos de 7 + 7, con rima asonante en los pares. La poesía, "una honda palpitación del espíritu", es la expresión íntima del sentimiento personal del poeta, pero, aunque íntima, pretende ser universal: es "el diálogo del hombre, de un hombre, con su tiempo". La poesía es un diálogo de un hombre con el tiempo de cada uno. El poeta pretende eternizar ese tiempo objetivo para que permanezca vivo el tiempo psíquico del poeta, para que sea universal. Rechaza el Creacionismo porque cultiva la imagen como algo en sí mismo. También le da mucha importancia al sentimiento que ha de impregnar la imagen. Las imágenes que no parten del sentimiento, sino sólo del intelecto, no valen nada. También rechaza la poesía surrealista, porque no tiene estructura lógica. Para él esto es una deshumanización, que no comparte. La poesía debe hablar con el corazón.

Poema Caminante

No Hay Camino

Antonio Machado

Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.

Nunca persequí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...

Nunca perseguí la gloria.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...

Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso.

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