Envolturas y lo sagrado del alma

El alma con poder infinito es fuerte y resistente, pero la naturaleza del mundo es tal que la mente tiene ventaja, ella opera en su propio territorio.

RAJINDER SINGH

COBERTURAS DEL ALMA

Coberturas que envuelven al alma.

Maharaj Ji explica que hay diferentes cubiertas sobre el alma que la capacitan para poder funcionar en las distintas regiones espirituales. En la selección siguiente, habla de los velos que ocultan la brillantez del alma. Estas capas son, falsedad, avaricia, apego y ego. Al remover estos velos mediante la meditación y la vida ética, podemos de manera más fácil contactar nuestra alma.

Cuando la mente es arrastrada por sus deseos, ella puede dominar al alma sutil. Uno pensaría que el alma, con su poder infinito, podría ser fuerte y resistente, pero la naturaleza del mundo es tal que la mente tiene ventaja porque opera en su propio territorio. La situación es similar a la de dos equipos de básquetbol. El equipo que juega de local tiene una ventaja. Las multitudes corean por su equipo, que se siente a gusto estando en su propio patio. De igual modo, la mente está a sus anchas en el mundo. El alma no es más que un huésped pasajero. La mente tiene la ventaja en este mundo material, mientras que el alma está por fuera de su elemento.

Los deseos de la mente la llevan a una cantidad de situaciones tratando de conseguir lo que quiere. Hará cualquier cosa por satisfacer sus deseos. En la escritura hindú, el Bhagavad Gita, Arjuna le pregunta al Señor Krishna: ¿Cuál es la fuerza, oh Krishna, que nos amarra a los actos egoístas? ¿Cuál es el poder que a la fuerza nos mueve aun en contra de nuestra voluntad?

Krishna responde: Es el deseo egoísta y la ira, que nacen del estado conocido como pasión, estos son los apetitos y los males que amenazan a una persona en esta vida. Así como el fuego es cubierto por el humo y un espejo es oscurecido por el polvo; así como un embrión permanece envuelto en lo más profundo del vientre, el conocimiento permanece oculto por el deseo egoísta—escondido, Arjuna, por este fuego insaciable de la gratificación, el empedernido enemigo del sabio. El deseo egoísta se encuentra en los sentidos, la mente y el intelecto, confundiéndolos y enterrando la sabiduría en la ilusión. ¡Pelea con toda tu fuerza, Arjuna! Controla tus sentidos, conquista tu enemigo, el destructor del conocimiento y la realización. (Bhagavad Gita 3.36-41)

EL SUSURRO DE LA CONCIENCIA

Si el alma grita para ser oída, lo hace en la forma del susurro débil de nuestra conciencia. Se necesita una fuerza de voluntad extrema y el poder interior para escuchar nuestra conciencia. ¿Cuántas veces hemos encarado una situación en la que sentimos que estamos cruzando la línea entre lo correcto y lo incorrecto? Nosotros sabemos cuánta determinación y fortaleza se necesita para obedecer a la pequeña voz de la conciencia.

Mientras la mente corre enloquecida en su propia casa, se enreda en las cinco pasiones mortales: la ira, la lujuria, la codicia, el apego y el ego. Cada vez que sucumbimos a los deseos de la mente, más coberturas bloquean la brillantez de nuestra alma.

Necesitamos eliminar los velos que cubren al alma para poder brillar con nuestra propia luz innata. Necesitamos retirar los revestimientos que cubren la bombilla para que no quede ningún velo y podamos existir en nuestra gloria prístina. Los santos y místicos pasan su vida removiendo sus cubiertas. Una vez que llegan hasta su esencia, logran el éxtasis, la alegría y la paz que son su verdadera naturaleza. Por su deseo de compartir esa experiencia con los demás, le enseñan a la humanidad cómo remover estas cubiertas. Cada uno de ellos tuvo contacto con las leyes de Dios y procuraron transmitirlas a la gente de su época. Trataron de enseñarles a sus seguidores que las cubiertas de la ira, lujuria, codicia, falsedad, apego y ego son tonterías de la mente. Querían que nosotros entendiéramos que el alma vive por la ley de Dios: la ley del amor y la verdad.

Hay una gigantesca tarea ante nosotros. Tenemos demasiadas cubiertas que quitar para llegar a la verdad, pero la tarea no es imposible. Si comenzamos ahora, llegaremos al fondo de lo que somos. Si seguimos las enseñanzas de los santos, místicos y Maestros espirituales, descubriremos un manual de instrucciones para eliminar las cubiertas que nos alejan de nuestra alma y Dios.