ENEAGRAMA
El eneagrama tiene una larga pero velada historia.
El prop贸sito principal del eneagrama es descubrir el tipo al que pertenecemos cada uno, descubriendo as铆 nuestra compulsi贸n y aprender a trabajar sobre ella, a fin de lograr en definitiva nuestra libertad, sanaci贸n y acercamiento a Dios. Es un viaje de autoconocimiento.
GEORGE GURDJIEFF: Rusia 1877. El Cuarto Camino. Conocimiento del maestro perpetuado hasta nuestros. El Eneagrama ingres贸 en la cultura occidental a trav茅s de las Escuelas de Gurdjieff, quien trabaj贸 con suf铆es y otras escuelas tradicionales de conocimiento esot茅rico en oriente. Posteriormente fue desarrollado por Oscar Ichazo, boliviano y fundador del Instituto Arica, estudioso del yoga, zen...quien desarrollo una aplicaci贸n al estudio psicol贸gico del car谩cter. Las ense帽anzas de Gurdjieff se entregan en el cuarto nivel de nuestra Orden.
El eneagrama tiene una larga pero velada historia. Se cree que se origin贸 en Afganist谩n, casi hace unos dos mil a帽os; quiz谩s en los primeros a帽os de la influencia cristiana en Persia y luego se infiltr贸 en los c铆rculos musulmanes despu茅s de que esta religi贸n invadiese Asia Central y el Subcontinente de India.
Hasta el presente siglo ha permanecido estrictamente como una tradici贸n oral y secreta solo dada a conocer a los adeptos del sufismo. Lo que en Occidente se conoce del Eneagrama tuvo su inicio con George Gurdjieff, si bien no hay una descripci贸n escrita de dicho trabajo.
A Oscar Ichazo se le atribuye el conocimiento del eneagrama suf铆 en c铆rculos acad茅micos, primero en Chile, de donde es originario y luego en EEUU. Ichazo se educ贸 en Bolivia y Per煤 y fue introducido en la tradici贸n suf铆 del eneagrama por un hombre cuyo nombre 茅l prefiri贸 no revelar. Algunos a帽os despu茅s Ichazo atrajo la atenci贸n de algunos miembros de Esalen (California), entre las que se encontraban Claudio Naranjo, O`Leary, Helen Palmer y otros prestigiosos psiquiatras que actualmente ense帽an dicho conocimiento. El sistema del eneagrama fue introducido por primera vez de manera publica en el Curso de Experiencias Religiosas realizado en 1971 en la Loyola University de Chicago y posteriormente en distintos seminarios y talleres por todo el planeta en los que se ha podido constatar experimentalmente la validez de este sistema.
QU脡 ES EL ENEAGRAMA
(Eneas=Nueve)
El modelo del Eneagrama se aplica para delinear los procesos cosmol贸gicos y el desarrollo de la conciencia humana. Se trata de un diagrama, de una estrella de nueve puntas, que puede ser utilizado para trazar el proceso de cualquier acontecimiento, desde su principio y a trav茅s de todas las etapas de progreso de dicho evento en el mundo material, pero nuestro enfoque es psicol贸gico y est谩 aplicado al estudio del car谩cter humano.
El prop贸sito principal del eneagrama es descubrir el tipo al que pertenecemos cada uno, descubriendo as铆 nuestra compulsi贸n y aprender a trabajar sobre ella, a fin de lograr en definitiva nuestra libertad, sanaci贸n y acercamiento a Dios. Es un viaje de autoconocimiento. La compulsi贸n t铆pica de una personalidad se experimenta como una fuerza b谩sica que nos conduce como una fijaci贸n a reaccionar de manera irresistible especialmente cuando permanece escondida, sin reconocer por nosotros mismos. Todo ello debido a ciertas pautas o mandatos asimilados e introyectados en nuestra infancia. Nunca conf铆es en nadie. Si no tomas el poder, lo perdiste. Lo mas importante es ocultar los sentimientos. No estamos en un mundo perfecto. Yo no valgo, No soy digno de ser amado, No merezco amor. Es como la imposibilidad de llegar a ser lo que somos aut茅ntica y verdaderamente.
El descubrimiento de esta compulsi贸n supone una ruptura de la estrategia defensiva cuidadosamente escondida que una persona ha desarrollado para su propia seguridad y una existencia significativa. Cuando esta fuerza o compulsi贸n que nos dirige no ha sido enfrentada directamente tiene gran influencia en las decisiones que tomamos sobre los que tenemos o no que hacer y c贸mo pensar en nosotros mismos en relaci贸n con los dem谩s.
LOS NUEVE RASGOS
Seg煤n el sistema del eneagrama existen nueve tipos de personalidad humana o nueve rasgos caracter铆sticos. Lo que se intenta no es salir de nuestro rasgo principal sino observarlo para combatir la automatizaci贸n de nuestras vidas.
1. LA IRA
El Perfeccionista-Resentido.
El tipo uno es la ira o la c贸lera, entendida en todas sus variantes y matices: irritaci贸n, frustraci贸n, insatisfacci贸n, resentimiento, impaciencia, desd茅n, intolerancia, rencor.
El elevado rigor 茅tico y de comportamiento del 1 con las exigentes expectativas que abriga respecto de s铆 mismo y de los dem谩s, le hace percibir enseguida y sufrir la diferencia existente entre el ideal y la realidad. A pesar de todos sus esfuerzos y de su incansable trabajo, la realidad y las relaciones siguen siendo muy imperfectas y dejan mucho que desear. El 1 aprieta los dientes para disimular su insatisfacci贸n y enmascarar su ira, que le produce malestar y disgusto, porque le hace dar una imagen demasiado humana e imperfecta de s铆. Est谩 convencido de que las personas educadas no tienen que airarse jam谩s y su insatisfacci贸n se manifiesta y se somatiza en la tensi贸n de su rostro y en el tono de su voz.
El 1 es una olla a presi贸n, cuya rabia contenida y controlada, puede manifestarse bajo diversas formas, tales como:
- La superioridad: La irritaci贸n ante las limitaciones de los dem谩s puede traducirse en actitudes de superioridad profesional, est茅tica, intelectual, de comportamiento.
- La critica: constante inclinaci贸n a detectar instintivamente los errores y los aspectos negativos de las personas, as铆 como a puntualizar sistem谩ticamente las cosas que no funcionan, tanto dentro de fuera.
- El perfeccionismo: excesiva preocupaci贸n por los detalles, debida a su obediencia a normas y autoridades abstractas, a su obediencia a normas y autoridades abstractas, a su obsesi贸n por la mediocridad y a su impaciencia consigo mismo y con los dem谩s.
- El moralismo: tendencia a imponer los propios criterios y juicios, adoptando un tono de serm贸n y de reprimenda en relaci贸n con los comportamientos considerados err贸neos, el moralismo degenera a menudo en actitudes culpabilizadoras.
- El supe control: la tendencia a la rigidez y a la falta de espontaneidad. La tensi贸n provocada puede dificultar la distensi贸n, perturbar el sue帽o, complicar la digesti贸n y originar ulceras, gastritis, etc.
Los unos tienen su salida buena logrando la serenidad del coraz贸n mediante la practica de actitudes como las siguientes:
- Educarse en la afirmaci贸n de lo que hay de bueno y positivo en uno mismo y en los dem谩s, sin atormentarse por lo que sigue siendo incompleto e imperfecto.
- Ser conscientes de que hay distintos modos de hacer las cosas, sin absolutizar el propio y menospreciar los de los dem谩s.
- Transformar la c贸lera en energ铆a positiva, sin necesidad de juzgarla o de justificarla, sino canaliz谩ndola al servicio de la justicia y de la verdad.
- Tener paciencia y apreciar los peque帽os esfuerzos sin lamentarse por los errores cometidos o las oportunidades perdidas.
- Aprender a re铆rse de uno mismo, desdramatizando los propios desaciertos y relativisando las angustias.
- Valorar la importancia de las cosas objetivamente, sin hacer una monta帽a de un grano de arena, ni de una pulga un elefante.
- Consolarse con la idea de que la salvaci贸n del mundo no depende de los propios esfuerzos y confiar en la providencia.
- Convivir creativamente con las propias limitaciones e imperfecciones.
Cr铆tico de s铆 mismo y de los dem谩s. Convencido de que existe una sola forma correcta. Se siente 茅ticamente superior. Con frecuencia utiliza palabras como debo o tengo que.
Los unos evolucionados pueden ser h茅roes morales con excelente capacidad cr铆tica. Los Uno fueron ni帽os buenos, aprendieron a portarse bien, a ser responsables y a hacer lo correcto. Aprendieron a controlarse con severidad. Trabajadores rectos independientes y perfectos. perfeccionismo. Est谩n en contra de las cosas como est谩n. Ellos creen que luchan por mejorar algo. Parecen personas muy justas y de gran moralidad. Muy poca aceptaci贸n del otro. Intentan acomodar a su pareja a sus expectativas. Son amas de casa perfectas y pulcras.Puritanos: son m谩s papistas que el Papa. Tienen voz firme y pronunciado ment贸n, la voz muy firme. Corrigen lo que est谩 mal, se fijan en la mancha, no en el traje. Se dedican a causas ben茅ficas Exigentes y estrictos. Exigen respeto. Piden JUSTICIA. Miedo a dejarse llevar, a la pasi贸n. Arist贸cratas ordenados y limpios. La palabra ese CONTROL. Es una no aceptaci贸n de la naturaleza. Es realista, convicciones fuertes, prejuicioso y r铆gido. El deber est谩 por encima del placer. Inter茅s por los reglamentos, por las normas. Tienen la compulsi贸n de decir c贸mo deber铆a de hacerse. Echan mano de la raz贸n, abogac铆a innata.
2. EL ORGULLO
El que da.
El pecado original de los 2 es el orgullo, que en la tradici贸n cristiana ha sido considerado a menudo como el mas grave de todos los pecados. El 2 cree estar animado en su servicio por los mas altos motivos y hacerlo todo sin segundas intenciones. En la pr谩ctica, le resulta bastante dif铆cil observarse a s铆 mismo interiormente y percibir su subjetivismo. El aparente altruismo de esta personalidad es la manera legitima que tiene de vivir su propio ego铆smo. En cierto sentido el 2 est谩 convencido de no tener necesidad de los dem谩s y de que los dem谩s en cambio si tienen necesidad de el; est谩 convencido de que 茅l no necesita a Dios, sino que Dios tiene necesidad de su ayuda para salvar al mundo.
El orgullo, que impide la capacidad de introspecci贸n y la aceptaci贸n global, no parcial de la verdad, puede manifestarse de diversas maneras:
- La hipervaloraci贸n: tendencia a sobrevalorar los propios m茅ritos y a creer que puede afrontarse cualquier problema contando con las propias capacidades para administrar las crisis y acudir en auxilio del pr贸jimo. El 2 tiene una gran necesidad de sentirse necesario y/o indispensable en la vida de los dem谩s.
- La hipersensibilidad emotiva: excesiva sensibilidad y ansiedad frente a las criticas o los indicios de ser rechazado. Cuando se siente herido, el 2 se cierra en s铆 mismo y se hace agresivo. De vez en cuando aparece la envidia como expresi贸n de su necesidad de mantener dependientes a las personas de su entorno.
- El hedonismo: b煤squeda del placer y de toda clase de gratificaciones, incluidas las culinarias, para compensar la falta de afecto y de ternura.
- La seducci贸n: empleo de t茅cnicas, verbales o no para atraer sobre s铆 la atenci贸n de las personas que despiertan su inter茅s o admiraci贸n.
- La proyecci贸n: m茅todo recurrente de atribuir a los dem谩s los propios sentimientos y necesidades, como justificaci贸n para honrarles mediante el propio servicio y disponibilidad.
La salida positiva del orgulloso consiste en practicar la humildad que no es otra cosa que un orgullo sanado y santificado. Verse desnudo es como verse desnudo delante de un espejo sintiendo gratitud por lo que este refleja, sin exagerar orgullosamente los propios sentimientos, imagin谩ndolos mayores de lo que son y sin minusvalorarse neg谩ndose a aceptar lo que hay.
La humildad se practica a trav茅s de actitudes como las siguientes:
- Aceptar las propias limitaciones, necesidades y sentimientos,
- Reconocer que las propias motivaciones, a la hora de ayudar a los dem谩s, est谩n a menudo mezcladas con exigencias personales de fondo.
- Darse cuenta de que cuando estalla la c贸lera o el resentimiento es porque hay necesidades reprimidas o insatisfechas que piden ser atendidas.
- Aprender a ser uno mismo, mas que esforzarse en complacer a los dem谩s.
- Quererse a uno mismo independientemente de la utilidad pr谩ctica que uno pueda suponer para el pr贸jimo.
- Dejarse querer por los dem谩s, sin ceder a la necesidad de comprar o ganarse su afecto con el propio esfuerzo.
- Alegrarse cuando las personas se hacen independientes y autosuficientes.
- Encontrar espacios para estar a solas con uno mismo, como oportunidad para la profundizaci贸n interior.
Exige aprobaci贸n y afecto. Busca ser amado y apreciado volvi茅ndose indispensable para otra persona. Entregado a satisfacer las necesidades de los dem谩s. Manipulador.
Los dos evolucionados son personas genuinamente consideradas y sol铆citas.
Los Dos poseen una tremenda necesidad de afecto y aprobaci贸n. 驴Les parecer茅 simp谩tico? Desean ser amados, protegidos y sentirse importantes en la vida de los dem谩s. Durante su infancia estas personas obtuvieron amor y seguridad complaciendo las necesidades de los dem谩s. Por ello son muy intuitivos para captar la necesidad ajena.
La persona orgullosa se siente tan maravillosa que no necesita exhibirse, pero su m谩xima necesidad es la atenci贸n para lo cual seduce: a cada uno le da lo que quiere. Promete m谩s de lo que cumple. Le atraen las emociones y las caricias, necesita gente para abrazar y contactar. Es un dar para recibir un estar en el otro para que le hagan caso. Como princesas. Es una ni帽a buena pero puede resultar fatal. Seduce con total inocencia Ya s茅 que soy maravillosa, pero no lo hago queriendo.
3. LA VANIDAD
El organizador. Falsificaci贸n.
El enga帽o o la mentira es el pecado capital del 3, una personalidad que busca el 茅xito en todo cuanto hace para lo cual trata de embellecer y manipular la realidad. El 3 recurre a un mont贸n de trucos para enmascarar la verdad o para vender sus propias ideas o productos. Es un maestro del arte de la manipulaci贸n que emplea en lugar de la honestidad, porque esta convencido de que las mentiras son un modo de transmitir la verdad, pues considera que es verdadero todo lo que funciona.
La tendencia al enga帽o, mas o menos evidente, puede manifestarse de las siguientes formas:
- La orientaci贸n al 茅xito: el 3 es instintivo y competitivo por naturaleza y no le interesan mas que los resultados. Sabe imprimir enseguida la marcha adecuada para avanzar tanto en el campo profesional como en el de las relaciones.
- El arte de la manipulaci贸n: se expresa en su instintiva habilidad para suscitar la admiraci贸n y el favor de los dem谩s y para exponer sus proyectos de manera convincente a la hora de conseguir todo tipo de apoyos.
- El pragmatismo: su filosof铆a de la vida est谩 orientada a la acci贸n, a posiciones y estrategias concretas. Para el 3 es verdadero lo que es practico y no existen verdades objetivas.
- La atracci贸n sexual: esta personalidad se sirve de sus especiales aptitudes sociales y comunicativas para despertar la atenci贸n y ganarse las simpat铆as, convencido de que toda conquista afectiva es un nuevo 茅xito.
la ambig眉edad. Tendencia a vivir de dos maneras diferentes: la mas visible es la orientada al exterior y est谩 hecha de apariencia, de imagen y de adaptaci贸n, la otra tiene que ver con el mundo interior y es mas genuina, privada y protegida.
La salida buena de los organizadores consiste en integrar la virtud de la verdad, que se cultiva mediante la practica de actitudes como las siguientes:
- Ser transparente y jugar con las cartas boca arriba, sin esconderse detr谩s de la profesi贸n, el cargo o la imagen.
- Ser consciente de las mascaras y trucos que se emplean para manipular al pr贸jimo o a uno mismo.
- Prestar mas atenci贸n a los sentimientos y las necesidades del coraz贸n, sin proyectarse instintivamente en la acci贸n o en los propios proyectos.
- Saber percibir las diferencias entre la acci贸n y el sentimiento, especialmente en las relaciones interpersonales.
- Reconocer la discrepancia existente entre la imagen publica que se quiere dar y el mundo privado que se quiere esconder.
- No permitir que la eficacia sea el principal criterio para valorar las situaciones y a las personas.
- Afrontar con humildad el misterio de la cruz y el fracaso como senderos hacia la verdad de las cosas y aprender a decir me he equivocado, disc煤lpame.
Busca ser querido por su rendimiento y logros. Competitivo. Obsesionado con la imagen de triunfador y con status comparativo. Maestro de las apariencias. Pueden aparentar ser m谩s productivos de lo que son en realidad. Confunden su ser real con la identidad del trabajo. Lo tres evolucionados pueden ser l铆deres efectivos, buenos presentadores, capitanes de los equipos vencedores.
Los Tres fueron ni帽os que recib铆an premios por sus logros y puesto que eran amados por sus logros aprendieron a reprimir sus propias emociones y a adquirir el rasgo que les garantizara el amor. La idea era esforzarse mucho para lograr el reconocimiento, asumir posiciones de liderazgo y ganar, siendo muy importante evitar el fracaso. Aparentan optimismo y bienestar, abandonando sus emociones y trabajando para obtener recompensas externas. El trepador, el ejecutivo, la superwoman que a todo llega.
Son muy activos y evitan el tiempo libre si no les hace escalar u obtener buenos resultados. Su autoestima depende de su rendimiento. Su vida familiar es de anuncio: Viajamos juntos, hablamos mucho con los chicos, jugamos a tenis. Interpreta la imagen profesional requerida. Competitivos, pasi贸n por el 茅xito. Sienten que son solo lo que aparentan, una mujer puede identificarse con su bonita forma, su modo de vestir (su m谩scara). Muy perfecto pero alienado. No s茅 quien soy, pero lograr茅 lo que me proponga, Debo ser el mejor para que me tengan en cuenta. Arrogantes, ambiciosos, entusiastas, en茅rgicos, dominantes, tipo neutro, controlado, fr铆o en las emociones, gestos estudiados. Se encuentra mal en soledad, necesita ser admirada. No pierde las formas, solo muestra su tristeza en la intimidad.
4. LA ENVIDIA
El Rom谩ntico - La comparaci贸n.
La envidia, el pecado capital de los 4 es un sentimiento provocado por el deseo de tener lo que no est谩 al alcance de uno. Nace de percepci贸n de la carencia de algo o de alguien. Este sentimiento puede asumir una connotaci贸n sexual (el deseo de mantener relaciones con alguna persona), social (la ambici贸n de pertenecer a una clase privilegiada o de desempe帽ar un papel importante), material (la codicia de bienes f铆sicos, casas, vestidos, alimentos...), intelectual (la atracci贸n por personas cultas, eruditas y estimulantes).
La envidia puede manifestarse de las siguientes maneras:
- La pobreza de la imagen personal: La envidia parte de una insatisfacci贸n por lo que se es o lo que se tiene, el individuo tiene dificultad para aceptarse y reconciliarse consigo mismo.
- La competici贸n: el miedo a encontrarse con alguien que podr铆a resultar mas atractivo e interesante que el lleva a l 4 a entablar una competici贸n para no perder la batalla. La pugna puede situarse en el campo de la imagen, del vestido, del estilo de la vida, de las armas de seducci贸n empleadas para conquistar la atenci贸n de alguien.
- La intensidad emotiva: para sentirse vivo y especial, el 4 busca todo cuanto es profundo, hermoso y doloroso, y rechaza la rutina y la vulgaridad.
- El maridaje con el sufrimiento: el sufrimiento es un aliado porque crea intensidad de sentimientos, riqueza de vida, sensibilidad exacerbada y mayor profundidad en el encuentro con los dem谩s. A veces el 4 se desposa con el sufrimiento ensimism谩ndose en el papel de victima o incomprendido.
- La b煤squeda de afecto: la superaci贸n del sentimiento de vac铆o, de soledad y de abandono se produce mediante la B煤squeda de alguien que le ame de verdad, para conseguir esa relaci贸n puede hacerse dependiente del otro.
La salida de los cuatros consiste en saber descubrir el equilibrio y la armon铆a mediante la practica de actitudes como las siguientes:
- Aceptar serenamente la insatisfacci贸n de los propios deseos.
- Aprender a satisfacerse sanando la tensi贸n entre la atracci贸n por lo que no hay y la repulsi贸n por lo que hay.
- Vivir el presente, sin dejarse llevar por la nostalgia del pasado ni buscar compensaciones imaginarias so帽ando con un futuro maravilloso.
- No ceder a la autocomplacencia, sino encauzar las propias energ铆as en acciones constructivas, desarrollando las propias capacidades sociales.
- Valorar con serenidad y apertura lo que es 煤nico y exclusivo y lo que es normal y ordinario, tanto dentro como fuera de uno mismo.
- Transformar las propias heridas en compasi贸n y comprensi贸n para con los sufrimientos de los dem谩s.
- Recuperar el equilibrio de la propia vida sentimental.
- Amarse y aceptarse, aprendiendo a ser buena compa帽铆a para uno mismo.
Atra铆do por lo inaccesible; el ideal nunca est谩 presente en el aqu铆 y el ahora. Tr谩gico, triste, art铆stico, sensible, original; concentrado en el amante ausente, la p茅rdida de un amigo.
Los cuatro evolucionados son creativos y pueden ayudar a mitigar el dolor en los dem谩s; est谩n comprometidos con la belleza y vida apasionada: nacimiento, sexo, intensidad y muerte.
De su infancia, los Cuatro recuerdan el abandono y como resultado sufren de un sentimiento de carencia y de p茅rdida. Se quedan concentrados en el amor perdido, en el amor imposible. Se deprimen con frecuencia. Algunos lo aceptan de forma fatalista, permaneciendo en largos periodos de autoaislamiento, otros luchan contra la depresi贸n a trav茅s de una fren茅tica hiperactividad, si bien los hay que pueden profundizar en lado mas oscuro de las personas a trav茅s del arte. La melancol铆a crea una atm贸sfera de dulce lamento, haciendo que los cuatro se sientan intensamente vivos en estos cambios emocionales.
Se mantienen a una distancia segura, no muy lejos para que la nostalgia familiar no se convierta en desesperaci贸n. Tiene miedo a ser nuevamente abandonado. Est谩n en la comparaci贸n. Aquel tiene algo que a mi me falta. Buscan seres poderosos para emparejarse, gente protectora. Tienden a despreciar a quien les ama ya que sienten: Qu茅 poco vale esa persona que me aprecia, siendo como soy tan poco valiosa
Carencia, necesidad de ser llenado con algo de fuera. Est谩n en la queja. Rasgos f铆sicos, marcado entrecejo, falta de volumen corporal, imagen original, cara de bruja. Atraen el amor necesitando m谩s. Se echa al suelo para que le levanten. Intentos de suicidio para llamar la atenci贸n. Nunca est谩n conformes con su pareja. Intentan ampliar su cultura y conocimientos para emular a los otros, llegando a ser muy refinados o art铆sticos. No se conforman con ser como el otro, adem谩s quieren cortarle la cabeza. Hay cierta relaci贸n con las maneras homosexuales. Son celosos Si me quieren, no valen lo suficiente. Cr铆ticos y mordaces.
5. LA AVARICIA
El Observador - La Negaci贸n.
El 5 tiende a retenerlo todo para si. tras haber construido con esfuerzo su patrimonio intelectual y su mundo personal, no est谩 dispuesto a privarse de lo que tiene o de lo que sabe por miedo a empobrecerse. La avaricia se manifiesta en distintos contextos: en el 谩mbito intelectual como tendencia a no comunicar los propios conocimientos e intuiciones; en el 谩mbito afectivo, como inclinaci贸n a no compartir los sentimientos y a mantenerse emotivamente distante; en el 谩mbito social como resistencia a implicarse y a emplear el tiempo en cosas superficiales; en el 谩mbito material, como apego excesivo a las cosas queridas.
Las modalidades concretas en que puede expresarse la avaricia son las siguientes:
- La autonom铆a: el 5 tiene una especial necesidad de exclusividad e independencia, posee una gran capacidad de supervivencia y manifiesta un estilo de vida austero.
- Acumular conocimientos: esta personalidad se distingue por su especial predilecci贸n por ampliar su patrimonio intelectual mediante la reflexi贸n y la discusi贸n incluso sobre conceptos abstractos y mediante la lectura de temas interesantes y estimulantes.
- Distanciamiento emotivo: esta tendencia se advierte en el limitado nivel de autoconciencia emotiva, en la sensaci贸n de vulnerabilidad en la relaci贸n con las personas al nivel de los sentimientos y en el miedo a la implicaci贸n afectiva y al consiguiente peligro de dependencia.
- La huida de los compromisos: el 5 se siente incomodo a la hora de asumir compromisos a largo plazo, porque podr铆an privarle de la necesaria libertad e independencia. Puede por ejemplo negarse al matrimonio porque le nacimiento de los hijos le exigir铆a emplear un tiempo y unas energ铆as que no esta dispuesto a sustraer a otras esferas vitales de su existencia.
- Dejarlo para mas tarde: Prefiere observar y pensar a actuar y tiende a diferir la acci贸n y a renunciar al propio protagonismo.
La salida que tienen los cuatro para su crecimiento consiste en cultivar la virtud del desinter茅s que se practica mediante actitudes como las siguientes:
- Compartir los propios conocimientos sin temor a empobrecerse.
- No dar por supuesto que la manera de pensar de uno sea superior a la de los dem谩s, sino ser conscientes de que hay diversos tipos de inteligencias.
- Tomar la iniciativa de revelar los propios sentimientos para establecer relaciones de intimidad.
- Implicarse en la acci贸n y con los dem谩s a fin de disminuir el propio aislamiento
- Esforzarse por trabajar en equipo, sin limitarse a confiar en los propios recursos.
- Dejar que la vida sea maestra, mejor que depender de los propios esquemas mentales de referencia
- Mantenerse en contacto con la propia corporeidad y encauzar las energ铆as hacia la acci贸n.
Mantiene una distancia emocional con respecto a los dem谩s. Protege su privacidad, no se conecta. Se siente agobiado por los compromisos y las necesidades de los dem谩s. Se a铆sla de los sentimientos, de las personas y de las cosas.
Los cinco evolucionados pueden poseer excelente poder de decisi贸n, pueden ser grandes intelectuales y monjes.
Son personas t铆midas, cerradas e introvertidas, les gusta vivir aislados o solos, lejos de las tensiones emocionales. A menudo desconecta el tel茅fono y est谩n apartados en los grupos.
De ni帽os, los Cinco se sintieron invadidos, por lo que guardan su espacio y su privacidad. El mundo exterior es percibido como invasivo y peligroso, as铆 que se conforman con lo poco que tienen antes de arriesgarse a salir de casa. Y lo que tienen es gran imaginaci贸n y gran capacidad de pensamiento. Encontrar谩n formas de evitar el contacto. Viven su propia vida como espectadores, intentando no involucrarse. Sienten gran necesidad de afecto pero se ven paralizados para acercarse por lo que vive desconectado de sus emociones creando un enlace mental con el mundo. Son los sabios solitarios.
Avaricia de Tiempo o de energ铆a (no solo de dinero). Es un cerrarse para no dar. Si doy lo poco que tengo, me quedo sin nada. Se cansa de la vida social pero en su retiro goza de cada relaci贸n con el recuerdo. Se siente carente, retiene lo que posee. Agrede mediante la retirada del cari帽o. Prefiere estar libre de obligaciones, huye del compromiso. Prefiere confiar en s铆 mismo. Se guardan lo que sienten, no lloran f谩cilmente. Tienen problemas sociales de comportamiento. Se amuralla para no ser invadido. Sin movimiento, como catat贸nicos. Desconecta del otro a trav茅s del desconectar de s铆. Orden intelectual. Inaccesible. Se siente atrapado por todo.
6. LA COBARD脥A
El que duda.
El pecado radical del 6 es el miedo, un sentimiento que surge cuando se prev茅 una amenaza y que puede deberse a causas externas o internas. La amenaza o la sensaci贸n de peligro puede ser real o imaginaria y puede guardar relaci贸n con realidades presentes o futuras. El 6 es un especialista en idear escenarios catastr贸ficos y es prisionero de sus propias trampas mentales.
Los miedos que le torturan tienen diversos nombres: miedo al cambio, miedo a equivocarse, miedo a lo desconocido, miedo a la soledad, miedo a la critica, a la hostilidad, al enga帽o o a la traici贸n...
Frente a estos miedos, encuentra seguridad y refugio en la autoridad externa y en aquellas instituciones que representan puntos firmes de referencia para su acci贸n. Los suf铆es definieron a la Iglesia Cat贸lica como una iglesia constituida por tipos 6 pensaban efectivamente que el sistema romano se basaba excesivamente en el temor y y hab铆a llevado a muchas personas a tener miedo de Dios, del clero, de los pecados mortales, de s铆 mismos y de su propio cuerpo. Especialmente en el periodo que precedi贸 al Vaticano II, la Iglesia a trav茅s de la fidelidad y la obediencia a sus verdades absolutas e indiscutibles, se present贸 como un lugar ideal para las personas inseguras.
El miedo de los 6 puede asumir diversas manifestaciones:
- La incertidumbre cr贸nica: el 6 vacila, no porque est茅 confuso acerca de las tareas que debe realizar, sino porque cuestiona sus propias capacidades. A menudo carecen de confianza personal, dudan de s铆 mismas, vacilan a la hora de tomar decisiones y tienden a recoger constantemente nuevas informaciones para no correr el peligro de equivocarse.
- La dependencia: La recuperaci贸n de la seguridad personal se produce a trav茅s de la fiel observancia de reglas y normas y la obediencia a la autoridad, mientras que las situaciones no estructuradas provocan ansiedad.
- La sospecha: El 6 no se f铆a f谩cilmente de las personas y tiende a dudar de las intenciones de los dem谩s. Presta atenci贸n a dudar de las intenciones de los dem谩s. Presta atenci贸n a los mensajes verbales y no verbales o a los significados ocultos, desconf铆a y critica a quien transgrede y esta siempre atento a prevenir eventuales peligros.
- La intolerancia ante la ambig眉edad: esta personalidad tiene necesidad de claridad, de llamar a las cosas por su nombre y no soporta la idea de la ambig眉edad, por eso puede mostrarse r铆gido e inflexible frente a aspectos o interpretaciones de la verdad que no coinciden con la suya propia o que le parecen dudosas y ambivalentes.
- La b煤squeda de amistad: el 6 evita el peligro de ser rechazado promoviendo una imagen positiva de si a trav茅s de la hospitalidad, la afabilidad y la amabilidad a veces pecando de obsequioso o exageradamente fiel.
La salida del seis est谩 en desarrollar la virtud del valor, que puede cultivarse mediante la practica de actitudes como las siguientes:
- Consolidad la propia autoridad interior.
- Aprender a correr riesgos y a tomar decisiones para ganar confianza en uno mismo.
- Crecer mas en los valores de fondo que en las normas o en las instituciones.
- Privilegiar la acci贸n, en lugar de obsesionarse con elucubraciones mentales te帽idas de miedos y peligros a menudo imaginarios.
- Responsabilizarse de las propias opciones y acciones, sin esconderse detr谩s de la autoridad.
- Expresar con claridad las propias ideas sin dejarse llevar por el miedo o por la duda frente a las posibles reacciones o criticas.
- Promover la propia autonom铆a e independencia, tomando decisiones en sinton铆a con los propios valores, aunque puedan contrastar con el parecer de los dem谩s.
- Ser audaces, no tener miedo a tener valor.
Temeroso, obediente, lleno de dudas. El pensar sustituye al hacer, teme hacerlo por temor de ser atacado al exponerse. Es leal a la causa, vacila, se siente perseguido y se rinde cuando le acorralan. Al sentirse acorralado sale a enfrentar el terror de forma agresiva.
Los seis mas trabajados pueden ser excelentes miembros de un equipo, soldados leales y buenos amigos. Trabajan en una causa de la misma manera que otros trabajan para su beneficio personal.
Los Seis, de j贸venes, recuerdan haber temido a las personas que ten铆an poder sobre ellas y haber sido incapaces de actuar por s铆 mismos. Para aliviar esta inseguridad tratan de encontrar una figura protectora s贸lida o ir en contra de la autoridad. Brindan lealtad a una instituci贸n protectora como la Iglesia, una empresa.. Son en extremo leales, encuentran en el grupo su identidad y su seguridad. La duda, incapacidad para decidir, miedo al castigo. Su vacilaci贸n deriva de su inseguridad.
SoSon paranoicos, se sienten vigilados. Son bastante t铆midos, depende del subtipo (6-belleza, 6-Fuerza o 6-conservaci贸n). Lucha contra el miedo. Obediente con los de arriba, autoritario con los de abajo. Necesita apoyarse en otro, busca la alianza por temor a la propia indefensi贸n. Tendencia a controlar sin permitirse el instinto o la intuici贸n. Los hombres Seis tuvieron problemas con el padre. Tienen un nivel muy alto de culpa. Una vez tomada una decisi贸n, a煤n contin煤an con la duda. Los Seis Fuerza necesitan demostrar su poder en cualquier situaci贸n para prever que nadie se le vuelva en contra, por miedo.
7. LA GULA
El epic煤reo - El escapista.
El pecado de los 7 es la destemplanza. No se trata solo de una avidez limitado a los pecados de la gula, sino de una inclinaci贸n general al exceso y a la inmoderaci贸n.
El Peligro esta en idolatrar el placer, un peligro especialmente presenta en la actual sociedad del bienestar, que alimenta la cultura de la gratificaci贸n y de la satisfacci贸n inmediata de deseos y apetitos diversos. El pecado de destemplanza puede expresarse a nivel cultural, en la necesidad de asistir a cursos, de vivir nuevas experiencias, de hacer viaje. A nivel f铆sico en la necesidad de satisfacer al cuerpo con los placeres de la cocina y del sexo. A nivel social en la exigencia de establecer nuevos contactos, conocer谩 otras personas y vivir nuevas e interesantes aventuras. Si el 4 tiende a jijarse en sus carencias, el 7 considera que nunca ha experimentado lo suficiente.
La tendencia a excederse puede manifestarse de las siguientes maneras:
- El permisivismo: orientaci贸n instintiva a satisfacer las propias necesidades concedi茅ndose la libertad de obrar de acuerdo con el deseo del momento
- El narcisismo: amor desmesurado a uno mismo, que puede traducirse en el exhibicionismo y el protagonismo o en la necesidad de aparecer como superior a los dem谩s intelectual o socialmente.
- La seducci贸n: el 7 puede valerse de su encanto social para resultar agradable y ganarse la benevolencia, el apoyo y la admiraci贸n de los dem谩s.
- La falta de perseverancia: el entusiasmo demostrado ante los est铆mulos y las novedades se traduce en abandono frente a las dificultades, a menudo los 7 escurren el bulto cuando hay que sacrificarse, ser tenaces y seguir adelante.
- La rebeli贸n: se da en el 7 una actitud de oposici贸n a la autoridad, especialmente cuando esta puede turbar su optimismo o ejercer alg煤n tipo de control sobre su libertad y su imaginaci贸n.
La salida de los siete consiste en interiorizar la virtud de la sobriedad, que se cultiva mediante la practica de actitudes como las siguientes:
- Valorar cada momento con todo lo que de bueno y creativo puede ofrecer.
- Llevar adelante los compromisos adquiridos, sin buscar evasiones, distracciones o cambios.
- Escuchar al que sufre sin necesidad de pintar las cosas de color de rosa
- Saber discernir prudentemente las prioridades. sin dejarse llevar por el impulso del momento.
- No imponer el propio ritmo ni el propio humor a los dem谩s, sino saber adaptarse a las circunstancias y a las personas.
- Amar y celebrar la vida y su aspecto gozoso, pero no a expensas del lado oscuro de la existencia.
- Aceptar la enfermedad y las cruces cotidianas como aportaci贸n a la propia maduraci贸n humana y espiritual.
- Experimentar el silencio y la reflexi贸n como ocasiones para acceder a lo profundo de las cosas y no quedarse en la superficie.
Locuaz seductor, busca el placer, evita el dolor. Gastr贸nomo, simp谩tico, aventurero pero evasivo del compromiso y de los l铆mites. Abierto, compa帽ero divertido, no termina lo que empieza, hace planes pero no los ejecuta. Vende su proyecto pero embauca a otros para que lo realicen.
Los buenos sietes pueden ser buenos te贸ricos, renacentistas, elegantes y amables.
Los Siete en su infancia eludieron el miedo escapando por medio de las infinitas posibilidades de la imaginaci贸n. Suele haber un padre al que se han revelado. Se acercan a las personas para tratar de atraerlas y desarmarlas con su encanto. Adictos a la planificaci贸n y a la diversi贸n. Confunde los proyectos con la realidad es un so帽ador un fantasioso. No tienen l铆mites y sientes que la vida tampoco los tiene. Ansia de satisfacci贸n. B煤squeda del placer, que es una huida del dolor. Complacientes. Capacidad verbal extrema, charlat谩n. Vendedor, embaucador, tramposo, encantador, poder de persuasi贸n. No hay. La vida es juego. Son bastante payasos y les importa la popularidad. Utiliza la astucia, es listo. Es generoso, nunca renuncia a nada, es dulce. Su lema es m谩s y. Tipo gozador. Es narcisista, posee gustos exquisitos y una atracci贸n por las experiencias cumbre. Reh煤sa el compromiso o si lo hace no suele cumplir, y aunque parece poco fiable suele ser muy responsable en el trabajo y lo hace con gusto.
Es optimista y siempre ve abiertas futuras posibilidades de 茅xito.
8. LA LUJURIA
El mand贸n.
El pecado original del jefe es la arrogancia y/o la lujuria. Ambas tendencias nacen de la pasionalidad y en el exceso.
La lujuria es el deseo vehemente de placeres carnales. La arrogancia es la pretensi贸n de estar en la verdad, de impon茅rsela a los dem谩s o de afirmarla sin amor. Aun manteniendo abiertas ambas tendencias, tomaremos en consideraci贸n especial la arrogancia como expresi贸n de poder que puede manifestarse de los siguientes modos.
- El control: exigencia de dominar las situaciones, vencer en una competici贸n, imponerse en un enfrentamiento directo, hacer respetar el propio espacio y las propias opiniones.
- El predominio de la acci贸n: la identidad de esta personalidad esta vinculada a la acci贸n y a los resultados concretos, con el peligro de descuidar o infravalorar la importancia de los sentimientos en las relaciones.
- El sarcasmo: a veces el 8 puede recurrir a actitudes punitivas para hacer valer su superioridad como el sarcasmo, la iron铆a, la intimidaci贸n y la humillaci贸n.
- La contestaci贸n: frente a las fuerzas que obstaculizan su voluntad y sus convicciones, el 8 puede oponer resistencia rechazando la colaboraci贸n, provocando el conflicto, denunciando la injusticia y asumiendo una actitud rebelde.
- La intensidad: la determinaci贸n y la aparente seguridad del 8 puede significar falta de sensibilidad a su propio mundo afectivo, inclinaci贸n a enmascarar su vulnerabilidad y falta de respeto para con la dignidad y el valor del otro.
Lo que deben aprender los jefes es interiorizar la virtud de la sencillez, que se cultiva mediante la practica de actitudes como las siguientes:
- Dejar que el ni帽o que todos llevamos dentro se manifieste y pueda expresarse.
- Aprender a ser queridos y no temidos por los dem谩s.
- Hacerse mas capaces de expresar el aspecto tierno y vulnerable de la propia naturaleza.
- Ser mas atentos y sensibles a los sentimientos propios y a los ajenos, sin tratar de negarlos o esconderlos.
- Convencerse de que nadie es autosuficiente y de que una sana dependencia de los dem谩s es se帽al de humanidad y madurez.
- Reconocer que cada cual tiene su parte de verdad que ofrecer y no pretender imponer la propia.
- Aprender a adaptarse a las personas y a las situaciones sin pretender ejercer el control sobre las cosas.
- Ser pacientes con el pr贸jimo, reprimiendo el impulso da formular juicios apresurados y sumarios sobre las personas.
Tiene que tener el control. Hace demostraciones de fuerza, le encantan las luchas de poder y los enfrentamientos. Forma de vida excesiva: demasiadas cosas, sexo, trasnochador, ruidoso. Da la cara por s铆 mismo y por sus amigos, combativo, extremadamente protector.
Los Ocho evolucionados son excelentes l铆deres, poderosos. Tratan de proteger a sus amistades de cualquier peligro.
Los Ocho describen una infancia combativa donde los fuertes eran los respetados y los d茅biles no lo eran. La s贸lida coraza del Ocho protege el coraz贸n de un ni帽o dependiente, prematuramente expuesto a circunstancias adversas. Para protegerse captan de inmediato las intenciones negativas de los dem谩s. Encuentran su identidad como justicieros, enorgulleci茅ndose de su deseo de defender a los d茅biles. Su asunto principal es saber quien tiene el poder para ejercer su propio poder sobre la situaci贸n y mantener el control. Si los ocho se encuentran en una posici贸n subordinada, minimizar谩n el hecho de que la autoridad posee control sobre su comportamiento y abusar谩n de los l铆mites y de la interpretaci贸n de las reglas, hasta tener claro cuales ser谩n las consecuencias. El Ocho siempre considera que la verdad siempre surge durante una ri帽a. Los ochos no permiten que se cuestione su propia opini贸n. En lugar de buscar alianzas o acuerdos, su estrategia es la total usurpaci贸n del poder. El modo de liberar la sobrecarga de energ铆a que tienen consiste en excederse, crear problemas, interfiriendo en la vida de sus amistades, excederse con la comida, el sexo o las sustancias.
Intensidad sin medida. rebeld铆a. No sienten culpa ni miedo. Primitivos pero no rencor, pena o verg眉enza. Posesivos, celosos, agresivos, competitivos. Llevan la verdad hasta el esc谩ndalo. Gusto por los peligros, temerarios, niega las normas sociales, intolerancia a la frustraci贸n. Son la pura acci贸n. No pide para no arriesgarse a una negativa, lo arrebatan. Atropelladores Rechaza la autoridad, rompe con todo obst谩culo que le impida realizar sus deseos. No aparece por los psiquiatras.
9. LA PEREZA
El mediador.
La pereza es el pecado capital del 9 que tiene el peligro de abandonarse a la inactividad y dejar para ma帽ana lo que tendr铆a que hacer hoy, o de dejarse influir por el humor del momento o por las decisiones de los dem谩s. Los pecados del 9 son por omisi贸n y tienen que ver con cosas que no se han hecho, con oportunidades que se han perdido y con cualidades que se han reprimido y se han mantenido ocultas. Prefiere dejar a otros, evitando los conflictos y no afrontando los problemas. La pereza puede asumir las siguientes manifestaciones:
- La resistencia al cambio: predilecci贸n por las cosas habituales y rutinarias, agresividad pasiva, tendencia a la resignaci贸n.
- El olvido de si mismo: dificultades para la introspecci贸n y para la conciencia de las propias necesidades, renuncia a los deseos para responder a las e expectativas ajenas, tendencia a desacreditarse, necesidad de pasar inadvertido.
- La compensaci贸n: tendencia a colmar la inercia mediante actividades compensatorias, como la dependencia del alcohol, de la comida, de la televisi贸n, de la lectura o de un hobby. Trata de narcotizarse para no enfrentar las situaciones dif铆ciles
- La distracci贸n: inclinaci贸n a despilfarrar las energ铆as en intereses del momento, sin objetivos de fondo hacia los que orientar el propio esfuerzo.
- Intensidad a trav茅s de las pertenencias: La imagen que el 9 tiene de si mismo est谩 mediatizada por sus contextos de pertenencia, como la familia, el ambiente de trabajo o el grupo de amistades, que contribuyen a definir las funciones y la identidad. Y sobre todo est谩 la b煤squeda de fusi贸n con la pareja para compensar la d茅bil identidad personal.
La salida para los mediadores est谩 vinculada a la capacidad de desarrollo de la virtud de la diligencia, que se cultiva mediante la practica de actitudes como las siguientes:
- Asumir la responsabilidad por los dones recibidos, implic谩ndose en la vida y con los dem谩s.
- Encender el fuego interior de la motivaci贸n y apretar algo mas el acelerador.
- Afirmar el propio valor y dignidad, conscientes de que no es posible amar al pr贸jimo sin amarse a uno mismo.
- Desarrollar la pasi贸n por la vida, sacando a la luz las propias energ铆as y capacidades.
- Expresar las opiniones propias y afrontar de manera constructiva los conflictos y las diferencias, evitando hacer creer a toda costa que todo es paz y armon铆a.
- Establecer limites y plazos en la realizaci贸n de los proyectos, sin perderse en infinitas distracciones o casas no esenciales.
- Aprender a centrar la atenci贸n tomando la iniciativa, estableciendo prioridades y tomando decisiones.
Obsesivamente ambivalente, ve todos los puntos de vista. Conoce las necesidades de los dem谩s mejor que las propias; agradable, manifiesta la ira en formas indirectas. Los nueve evolucionados pueden ser excelentes pacifistas, consejeros, negociadores. Los Nueve fueron ni帽os que se sintieron ignorados durante su infancia, no se sent铆an escuchados y las necesidades de los dem谩s eran m谩s importantes que las propias. Se adormecieron y olvidaron sus verdaderos deseos procur谩ndose peque帽as comodidades y sustitutos para el amor. Aprendieron a anestesiarse y a olvidarse de s铆 mismos al darse cuenta de que sus prioridades probablemente no ser铆an consideradas. Pierden el contacto con lo que quieren al fusionarse con los deseos de los dem谩s. Tienen dificultad en decir que no y sienten que al entablar una relaci贸n ni siquiera se han preguntado su necesidad sino la del otro. Se encarga de mantener la paz, de mediar, de estar de acuerdo con los otros. No discuten nada, enseguida asumen la opini贸n ajena. Son lentos se pierden en los detalles y dan rodeos. No llegan al grano de la cuesti贸n. Sin embargo toda esa tolerancia guarda dentro de ellos un volc谩n de rabia a punto de erupci贸n. Contienen la ira pero la expresan como terquedad o agresi贸n pasiva.
Es un adormecimiento ps铆quico, no quieren ver ni trabajarse. Pereza de ser, de sentir su interior, Pereza a la intensidad. Su depresi贸n es resignada. excesivo conformismo. Aspecto sano, como el campesino satisfecho, Sancho Panza. Tapan la realidad para no enfrentar el dolor. La vida es simple, no s茅 porqu茅 la gente se complica. Ni siquiera se da cuenta que sufre, est谩 narcotizado. Se suele evadir a trav茅s del hacer cualquier cosa in煤til. Aparenta no tener problemas, si bien va experimentando un empobrecimiento. Adopta valores del entorno.