La iluminación espiritual

La novia y el novio fiel
-Cuento zen con moraleja-

Un novio si es infiel, es infiel. Pero seguirá siendo fiel en su superficie. No por amor, sino por una mente condicionada que le hace aparentar ser fiel.

Cuento zen # 172

Cuento zen sobre la mente condicionada

Mi novia y yo habíamos andado por más de un año, y decidimos casarnos. Mis padres nos ayudaron en toda forma posible, mis amigos me apoyaban. Y mi novia era un sueño. Solo había una cosa que me molestaba mucho, y era la mejor amiga de ella. Era inteligente y sexy, y a veces coqueteaba conmigo, lo que me consternaba.

Un día, la amiga de mi novia me habló por teléfono y me pidió que fuera a su casa a ayudarle con la lista de los invitados a la boda. Así que fui para allá. Ella estaba sola, y cuando llegué, me susurró que, ya que me iba a casar con su mejor amiga, y tomando en cuenta que ella tenía ciertos sentimientos y deseos hacia mi persona, y que ya no podía aguantarse más, y que antes que me casara y comprometiera mi vida a su mejor amiga, quería hacer conmigo el amor una sola vez.

¿Qué podía decir?

Estaba totalmente sorprendido, y no pude decir palabra. Así que me dijo, Iré al cuarto, y si tú lo deseas, entra y me tendrás. Admire su maravillosa hermosura al subir las escaleras. Me levanté del sillón y estuve así, de pie, por un momento. Me di vuelta y fui a la puerta principal, la cual abrí, y salí a la calle dirigiéndome a mi carro.

¡Y de repente vi que mi novia estaba afuera!

Con lágrimas en sus ojos, me abrazo y me dijo, Estoy muy feliz y orgullosa de ti. Has pasado mi pequeña prueba. ¡No podía tener a un mejor hombre como esposo!

MORALEJA CHISTOSA

Procura siempre dejar tus preservativos en el carro.

MORALEJA REAL

Un novio cuando es infiel, es infiel. Pero seguirá siendo fiel en su superficie. No por amor, sino por una mente condicionada que le dice que tiene que aparentar ser fiel.

El verdadero amor trae la libertad y la fidelidad. En la superficie se parecen, pero en el fondo son todo lo contrario, dos cosas diametralmente opuestas. La fidelidad consiste en representar un papel, te han educado para ello. El amor es libre, en eso reside su belleza.

Sé fiel a ti mismo.

Mira el río: despreocupado de todo lo que sucede a su alrededor, fluye con profunda tranquilidad, con profunda calma, sin distraerse con lo que sucede en las orillas. Sin distraerse, sigue. Permanece centrado en su propia naturaleza, nunca se sale de su naturaleza. Permanece fiel a sí mismo. Nada lo distrae, nada hace que salga, que salga de sí mismo, sigue avanzando, Incluso si hay una guerra, incluso si están cayendo bombas, suceda lo que suceda, bueno o malo, el río permanece fiel a sí mismo. Sigue avanzando. El movimiento es su naturaleza intrínseca. Y la tranquilidad es como una sombra cuando eres fiel a ti mismo.

El hombre pierde su propia naturaleza a causa del deseo, la imitación, los celos, la competencia. El hombre es el único ser en la Tierra que no es fiel a sí mismo, cuyo río no está sintonizado consigo mismo; que siempre se está yendo a otra parte, que siempre está mirando a algún otro; que siempre está intentando ser otro. Esa es la desgracia, la calamidad. Solo puedes ser tú mismo. No hay otra posibilidad, simplemente no existe.

Cuanto antes comprendas, mejor. No puedes ser Buda, no puedes ser Jesús, y no es necesario. Solo puedes ser tú mismo.