La inseguridad

Ilustración del cuento: La inseguridad

Una persona sin miedo tiene todo lo que la vida quiere regalar. Entonces no hay ninguna barrera. Será colmada de una gran sensación de autoridad.

Cuento zen sobre el miedo

La abuela: ¿Rezas cada noche?

El nieto: ¡Por supuesto!

La abuela: ¿Y por las mañanas?

El nieto: No. Durante el día no estoy inseguro.

MORALEJA

El miedo es parte de la mente. La mente es cobarde, y tiene que ser cobarde porque no tiene ninguna sustancia: está hueca y vacía, y tiene miedo de todo. Y básicamente tiene miedo de que algún día te des cuenta de ello. ¡Eso realmente sería el fin del mundo!

Su miedo básico no es el fin del mundo, sino el hecho de que te hagas consciente, que entres en un estado de meditación en el que la mente tenga que desaparecer. Debido a ese miedo, la mente mantiene a la gente alejada de la meditación, les hace enemigos de gente como yo que estamos intentando que se extienda la meditación, alguna forma de consciencia y observación. Se convierten en mis antagonistas, y no sin razón; su miedo está bien fundado.

Puede que no sean conscientes de ello, pero su mente realmente tiene miedo de acercarse a algo que pueda producir más consciencia. Eso sería el principio del fin para la mente. Eso sería su muerte.

Pero tú no debes tener miedo. La muerte de la mente será tu renacimiento, el principio de la verdadera vida. Deberías estar contento, deberías alegrarte de que la mente muera, porque nada puede darte más libertad. Ninguna otra cosa puede darte alas para volar en el cielo; ninguna otra cosa puede hacer que todo el cielo sea tuyo.

La mente es una prisión.

La consciencia es salir de la prisión, o darse cuenta de que uno nunca ha estado en prisión; solo pensaba que era así. Todos los miedos desaparecen.

Yo también estoy viviendo en el mismo mundo que tú, pero no he sentido miedo ni por un momento, porque no se me puede quitar nada. Puedo morir, pero estaré viendo cómo ocurre y lo que muera no seré yo, no será mi consciencia.

El mayor descubrimiento de la vida, el tesoro más precioso, es la conciencia. Sin ella vas a estar en la oscuridad, vas a estar lleno de miedos. Y seguirás creando nuevos miedos, sin fin. Vivirás con miedo, morirás con miedo, y nunca podrás probar el sabor de la libertad. Y habrá sido tu potencial en todo momento; en cualquier momento lo podrías haber reclamado, pero nunca lo hiciste.

Es tu responsabilidad.

Si el miedo es tu problema, entonces medita sobre tu personalidad, obsérvala. Debes haber cerrado tus puertas, eso es todo. Abre esas puertas.

No temas. Solamente hay una cosa que temer y es al miedo. Teme al miedo y nunca temas a nada más, porque el miedo paraliza. Es un veneno, un suicidio.

Si te pierdes por temor, te perderás en el ahora, y ese sí, es un verdadero problema, porque si tu miedo es el problema, entonces ni siquiera el amor es aún un problema para ti, y de esta forma ¿cómo vas a pensar en el ahora? Y si te pierdes en el ahora nunca podrás meditar, porque la meditación es el ahora cósmico, es el centro mismo de esta vida y desde este mismo centro puedes pasar a la otra orilla.

Da la espalda al miedo y avanza hacia la grandeza de la existencia.


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