Cuentos sobre: CEGUERA


Cuento Zen: Ceguera en el alma

Ceguera en el alma

Agradecer, no algo personal, sino todo lo que existe, por la gracia que se recibe, florece un sentimiento de gratitud: por tu parte y por parte de Dios.


Cuento Zen: El ciego y el cojo

El ciego y el cojo

Cierto país fue anunciado de una gran inundación. Cuando un cojo se lo comunicó a un ciego, este se cargó al cojo a sus espaldas y escaparon juntos…


Cuento Zen: El ciego y la lámpara

El ciego y la lámpara

La lámpara es un símbolo, es la luz de tu consciencia de tu ser encendido en tu interior, como el sol, para ver que si queda algo o si todo es hipocresía.


Cuento Zen: El tropezón del ciego

El tropezón del ciego

Entendamos el verdadero propósito de la mente para no tener el tropezón del ciego. La mente no es el problema. No sabes cómo manejarla, ese es el problema.


Cuento Zen: La joven ciega desagradecida

La joven ciega desagradecida

Siempre debemos agradecer porque no hay nada más eficaz que ser agradecido. Y aun en lo malo, porque sin las dificultades quedamos ignorantes y miserables.


Cuento Zen: Los seis ciegos y el elefante

Los seis ciegos y el elefante

Nuestra verdad es solo una porción de realidad que percibimos. Es de tontos creer que se puede ver la verdad con lo limitada que es nuestra mente.


Cuento Zen: Por estúpido es ciego

Por estúpido es ciego

El santo hindú se debió sentir poderoso al destruir sus ojos: Soy capaz de hacerlo. Su ego debió de sentirse sutilmente alimentado, más fuerte que nunca.