LA ILUMINACION ESPIRITUAL
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ADYASHANTI

Debemos descubrir lo que no somos

DEBEMOS DESCUBRIR LO QUE NO SOMOS

Antes de descubrir qué somos realmente, debemos descubrir lo que no somos. Si no, nuestras suposiciones seguirán contaminando toda la investigación.

ALAN WATTS

Sociedad destructora de felicidad

SOCIEDAD DESTRUCTORA DE FELICIDAD

El dinero no compra la felicidad. Se nos vende esta premisa desde niños, es un engaño. Así es el mecanismo de una sociedad destructora de felicidad.

La mente no dividida y la sensación de unidad

LA MENTE NO DIVIDIDA Y LA SENSACIÓN DE UNIDAD

Alan Watts explica en este artículo como lograr una mente no dividida del universo para vivir la sensación unidad en cada momento de la vida aquí y ahora.

ALEJANDRA PERALTA

Vivir sin enojo y sin mal carácter

VIVIR SIN ENOJO Y SIN MAL CARÁCTER

La medicina antigua china profundizó el origen de la ira y su impacto en el cuerpo: Su descubrimiento encontró que la ira proviene de la frustración.

ALEJANDRO JODOROWSKY

Bautizos no tan inconscientes

BAUTIZOS NO TAN INCONSCIENTES

La psique infantil se identifica a ese sonido con el que constantemente atraen su atención y lo incorpora a su existir como si fuera una víscera más.

ALEJANDRO MARTINEZ

La involución del ser humano

LA INVOLUCIÓN DEL SER HUMANO

La involución del ser humano es la regresión evolutiva que va contra el desarrollo integral de una especie y pone en riesgo su supervivencia como tal.

La psicología es un arte y no una ciencia

LA PSICOLOGÍA ES UN ARTE Y NO UNA CIENCIA

Una psicología del alma que es también una psicología de la imaginación, no toma su partida de la fisiología, sino de los procesos de la imaginación.

ALEX GREY

Alex Grey nos habla del arte, el amor y la conciencia

ALEX GREY NOS HABLA DEL ARTE, EL AMOR Y LA CONCIENCIA

Alex Grey nos habla del arte, el amor y la conciencia. El poder creativo del portavoz del arte visionario, lo podemos ver en palabras profundas de este escrito.

ALONSO ESCRIBANO

La guerra es una pelea entre dos ladrones

LA GUERRA ES UNA PELEA ENTRE DOS LADRONES

Tolstoy decía que: El patriotismo es el principio que justifica el entrenamiento de asesinos al por mayor. El crimen en masa nunca puede ser progreso.

Dios y patria una educación para la guerra

DIOS Y PATRIA UNA EDUCACIÓN PARA LA GUERRA

La guerra es una pelea entre dos ladrones cobardes para luchar por sí mismos; cogen chicos y los sueltan como bestias salvajes, unos contra otros.

ANA MORENO

El cristianismo y los veganos

EL CRISTIANISMO Y LOS VEGANOS

Creen que Jesús era carnívoro. Jesús era llamado el «Príncipe de la Paz». Sus enseñanzas incluían amor, compasión y mutuo respeto a nivel universal.

EL PELIGRO DEL DESEO

Cuando las cosas se resuelven existe Dios.

El deseo es la enfermedad más importante de la mente porque lo que lleva al bienestar de la mente es precisamente el no desear. Se puede desear tener dinero, tener poder y hasta desear a Dios, pero ese no es el camino de la transformación interior.

Cuando se deja de desear se siente por fin que uno está en casa, dichoso, tranquilo, que la vida está disponible para uno y uno para la vida. Desaparece la separación, la división y ese estado de unidad es llamado Dios.

«En lugar de buscar a Dios para que se resuelvan las cosas, mejor resuelve porque cuando las cosas se resuelven existe Dios».

El deseo es esencialmente mundano porque surge de la idea de que a uno le falta algo. Dios se ha transformado en algo mundano porque también se lo desea como una cosa.

Una persona verdaderamente espiritual puede ser no creyente, porque el que cree también desea algo, cree con la mente y esa no es una experiencia directa.

«La espiritualidad es fundirse en la totalidad, es dejar de ser uno para ser el todo».

El que tiene confianza en la vida no necesitan creencias, vive, porque la vida es el aquí y ahora y no hay que esperar a mañana para empezar a vivir. Cuando uno deja de desear a Dios de pronto aparece en todas partes, porque la vida es Dios.

Tres hombres estaban conversando y se planteó la hipótesis de qué harían si sólo les quedaran seis meses de vida.

El primero dijo que si le ocurriera eso se dedicaría a disfrutar de todos los placeres de la vida. El segundo afirmó que se dedicaría a viajar, conocer el mundo; y el tercero aseguró que si el médico le dijera que sólo le quedan seis meses de vida, consultaría a otro médico.

Los tres están esperando para vivir lo que desean cuando estén enfermos y seguramente no puedan disfrutar; mientras ahora, que están bien, no hacen nada de lo que quieren y siguen postergando. La esperanza es una forma de postergar la vida.

El Zen enseña a confiar en la vida no a creer.

El Zen no es un camino, porque no hay ningún camino, ningún método y tampoco hay que hacer nada ni dónde ir. La verdad ya está aquí. Todo es un proceso, un evento, nosotros también; y no hay nada que esperar.

La actitud Zen es ausencia de esfuerzo, es estar consciente de que no hay que hacer ningún esfuerzo. Los esfuerzos pueden servirle al ego para alcanzar algo que desea pero no para lograr la meta definitiva ni llevarnos a Dios, porque Dios está más allá del esfuerzo, en el silencio, en el vacío, en el espacio que no se puede definir.

Lo que hay que hacer es convertirse en testigo, no juzgar, comprender, ser más conscientes, estar más despiertos para entender cada momento, estar presente observando para poder darse cuenta que la única vida que hay es la común y corriente.

«Ser común y corriente es ser espiritual, porque todo lo que es extraordinario es religioso, una pretensión del ego».

Nadie quiere ser común y corriente de modo que la mayoría siempre está deseando ser otra cosa. Desprecian lo que hace en el presente y anhela un futuro imaginario; porque hacer una tarea común la hace sentir que está malgastando su vida porque cree estar destinada a cosas mejores.

Al aceptar ser común y corriente, de pronto lo que parecía no tener sentido para uno se convierte en un acto sagrado y cuando la acción se vuelve sagrada es una meditación, se logra penetrar en la profundidad de la vida y ésta revela todos sus misterios.

Se aprende en ese momento a recibir y cuanto más receptivos estemos, más disponible estará la vida para nosotros. Sólo de esta manera se puede vivir en el presente, de otro modo no se puede.

Deseamos otras cosas porque no sabemos disfrutar de lo que tenemos y nos alejamos de nosotros mismos porque no nos conocemos interiormente.

«El que es infeliz haciendo un trabajo será infeliz haciendo otro que cree más importante, porque las cosas externas no pueden cambiar tu interior».