LA ILUMINACION ESPIRITUAL
ESPIRITUALIDAD SIN RELIGIONES
EXISTENCIA TOTAL Y ETERNA - CONSCIENCIA AQUI Y AHORA - AMOR - VERDAD - LIBERTAD - VIDA

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MIEDO
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ESCRITOS - MIEDO

ANTHONY DE MELLO

El miedo se aprende

EL MIEDO SE APRENDE

Todo miedo es un impedimento para que el amor surja. Y el miedo no es algo innato, sino aprendido. La espiritualidad te enseña a liberarte del miedo.

Realidad y felicidad sin miedo y apego

REALIDAD Y FELICIDAD SIN MIEDO Y APEGO

Si no agarras ningún concepto o ideología, te será fácil descubrir el amor, la verdad y la realidad, que es la voluntad de Dios escrita en la vida.

El amor renace sin el miedo

EL AMOR RENACE SIN EL MIEDO

Sin odio, ni miedo, ni apegos, el amor renace, crece. Liberarse del odio es lo mismo que liberarte del miedo, pues el miedo es lo que produce el odio.

DON MIGUEL RUIZ

Más allá del miedo

MÁS ALLÁ DEL MIEDO

Como tengo la maestría de la transformación, soy consciente de que todo, incluido yo mismo, es energía en movimiento y que voy más allá del miedo.

ECKHART TOLLE

Mente y Ego son el origen del miedo

MENTE Y EGO SON EL ORIGEN DEL MIEDO

La razón ahora de no poner la mano al fuego no es por miedo, su mente sabe que se quemará. Usted no necesita al miedo y al ego para evitar el peligro.

Tu interior derrota el miedo colectivo

TU INTERIOR DERROTA EL MIEDO COLECTIVO

Con un poderoso mensaje Eckhart Tolle regala una luz de esperanza; para que tu interior derrote el miedo colectivo de esta actual crisis del Coronavirus.

EDUARDO GALEANO

El poderoso virus llamado miedo

EL PODEROSO VIRUS LLAMADO MIEDO

El miedo ronda con el coronavirus pero quizás el poderoso virus del miedo sea el más peligroso. Mejor es para todos rodear la vida de amor y no de miedo.

GONZALO GALLO

Vencer el miedo

VENCER EL MIEDO

Habitualmente los miedos se desvanecen al afrontarlos y al cultivar una fe poderosa en Dios y en ti mismo. Si el miedo te paraliza no te quedes allí.

JEBUNA

Que miedo hablar del miedo

QUE MIEDO HABLAR DEL MIEDO

Que miedo hablar del miedo pero más miedo que el miedo gobierne nuestras vidas. ¡Que susto! Construya una religión de miedo con ángeles y demonios.

El virus del miedo

EL VIRUS DEL MIEDO

En estos mundos funcionan las cosas así: El premio y el castigo, el cielo y el Infierno. Parecemos mascotas amaestradas por el poder de la religión.

JIDDU KRISHNAMURTI

Krishnamurti nos habla sobre el miedo

KRISHNAMURTI NOS HABLA SOBRE EL MIEDO

Esta es una excelente recopilación de sabiduría donde el sabio hindú Jiddu Krishnamurti nos habla sobre el miedo y la forma práctica de superarlo.

EL PELIGRO DEL DESEO

Cuando las cosas se resuelven existe Dios.

El deseo es la enfermedad más importante de la mente porque lo que lleva al bienestar de la mente es precisamente el no desear. Se puede desear tener dinero, tener poder y hasta desear a Dios, pero ese no es el camino de la transformación interior.

Cuando se deja de desear se siente por fin que uno está en casa, dichoso, tranquilo, que la vida está disponible para uno y uno para la vida. Desaparece la separación, la división y ese estado de unidad es llamado Dios.

«En lugar de buscar a Dios para que se resuelvan las cosas, mejor resuelve porque cuando las cosas se resuelven existe Dios».

El deseo es esencialmente mundano porque surge de la idea de que a uno le falta algo. Dios se ha transformado en algo mundano porque también se lo desea como una cosa.

Una persona verdaderamente espiritual puede ser no creyente, porque el que cree también desea algo, cree con la mente y esa no es una experiencia directa.

«La espiritualidad es fundirse en la totalidad, es dejar de ser uno para ser el todo».

El que tiene confianza en la vida no necesitan creencias, vive, porque la vida es el aquí y ahora y no hay que esperar a mañana para empezar a vivir. Cuando uno deja de desear a Dios de pronto aparece en todas partes, porque la vida es Dios.

Tres hombres estaban conversando y se planteó la hipótesis de qué harían si sólo les quedaran seis meses de vida.

El primero dijo que si le ocurriera eso se dedicaría a disfrutar de todos los placeres de la vida. El segundo afirmó que se dedicaría a viajar, conocer el mundo; y el tercero aseguró que si el médico le dijera que sólo le quedan seis meses de vida, consultaría a otro médico.

Los tres están esperando para vivir lo que desean cuando estén enfermos y seguramente no puedan disfrutar; mientras ahora, que están bien, no hacen nada de lo que quieren y siguen postergando. La esperanza es una forma de postergar la vida.

El Zen enseña a confiar en la vida no a creer.

El Zen no es un camino, porque no hay ningún camino, ningún método y tampoco hay que hacer nada ni dónde ir. La verdad ya está aquí. Todo es un proceso, un evento, nosotros también; y no hay nada que esperar.

La actitud Zen es ausencia de esfuerzo, es estar consciente de que no hay que hacer ningún esfuerzo. Los esfuerzos pueden servirle al ego para alcanzar algo que desea pero no para lograr la meta definitiva ni llevarnos a Dios, porque Dios está más allá del esfuerzo, en el silencio, en el vacío, en el espacio que no se puede definir.

Lo que hay que hacer es convertirse en testigo, no juzgar, comprender, ser más conscientes, estar más despiertos para entender cada momento, estar presente observando para poder darse cuenta que la única vida que hay es la común y corriente.

«Ser común y corriente es ser espiritual, porque todo lo que es extraordinario es religioso, una pretensión del ego».

Nadie quiere ser común y corriente de modo que la mayoría siempre está deseando ser otra cosa. Desprecian lo que hace en el presente y anhela un futuro imaginario; porque hacer una tarea común la hace sentir que está malgastando su vida porque cree estar destinada a cosas mejores.

Al aceptar ser común y corriente, de pronto lo que parecía no tener sentido para uno se convierte en un acto sagrado y cuando la acción se vuelve sagrada es una meditación, se logra penetrar en la profundidad de la vida y ésta revela todos sus misterios.

Se aprende en ese momento a recibir y cuanto más receptivos estemos, más disponible estará la vida para nosotros. Sólo de esta manera se puede vivir en el presente, de otro modo no se puede.

Deseamos otras cosas porque no sabemos disfrutar de lo que tenemos y nos alejamos de nosotros mismos porque no nos conocemos interiormente.

«El que es infeliz haciendo un trabajo será infeliz haciendo otro que cree más importante, porque las cosas externas no pueden cambiar tu interior».