Tentaciones - Reflexión

Hay señales para advertiros que las tentaciones se aproximan. Cuando las hayáis descubierto, desde su aparición, sabréis como mostraros vigilantes.

JBN LIE

JESÚS DE NAZARET Y LAS TENTACIONES

Padre nuestro que estás en los Cielos, santificado sea Tu nombre. Tu Reino viene. Hágase Tu voluntad, como en el Cielo, así en la Tierra. El pan nuestro de cada día dánoslo día a día, y el fruto de la vid viva. Y tal como Tú nos perdonas nuestros pecados, perdonemos nosotros los pecados de otros. No nos abandones en la tentación, y líbranos del mal, porque Tuyos son el Reino y el Poder y la Gloria por toda la eternidad. Amén.

Omraam Mikhael

Cada uno tiene una o muchas debilidades a las que no sabe resistirse: le gusta demasiado el alcohol o las mujeres o bien se siente impulsado a calumniar a los demás o a malgastar su dinero con compras inútiles o a distraerse cuando debería trabajar, etc., ¡las posibilidades no faltan! Para vencer estas debilidades, cada uno debe conocer los signos que le anuncian la venida de la tentación. Que se analice y busque en su pasado las ocasiones en que se dejó arrastrar. Descubrirá que estas señales siempre son las mismas y que son una advertencia. Pueden ser un pensamiento, una sensación en el plexo solar o un malestar o una imagen que se le presenta, etc.

Siempre hay señales para advertiros que las tentaciones se aproximan; son diferentes según las personas y cada uno debe buscarlas. Cuando las hayáis descubierto, podréis haceros dueños de la situación porque, desde su aparición, sabréis que debéis mostraros vigilantes.

Osho

Estás rodeado de mil y una tentaciones, porque son muchos los que andan por ahí vendiendo sus cosas. El mundo es un gran supermercado, y no hay quien no quiera venderte algo; es un mundo lleno de vendedores, y si escuchas a demasiados de ellos, te volverás loco. No escuches a nadie; cierra los ojos y escucha tu voz interior. En eso consiste la meditación, en escuchar tu voz interior.

Jiddu Krishnamurti

Los hombres cuerdos no necesitan disciplina; solo los que carecen de equilibrio, al ser tentados, necesitan la restricción, la resistencia. Los que son cuerdos se dan cuenta de sus deseos, de sus impulsos, y la tentación ni siquiera les viene a la mente. Los sanos son fuertes sin tener conciencia de ello. Son solo los débiles los que conocen su propia debilidad, y de este modo vienen las incitaciones y la lucha contra la tentación. De hecho no existen las tentaciones si uno mantiene los ojos abiertos, no solo el ojo mental sino también el sensorio. Los que están inatentos quedan enredados en los problemas que genera su inatención. Ello no quiere decir que el hombre cuerdo y sano carezca de deseos. Para él eso no es un problema. El problema aparece solo cuando el pensamiento convierte el deseo en placer.

Anthony de Mello

Cuando sabes que vas a ceder a cualquier tentación en el sentido de que dejes de orar, es probable que tú mismo provoques cada vez más ese tipo de tentaciones, aunque sea inconscientemente; mientras que, cuando la tentación es combatida enérgicamente y se incrementa el tiempo de oración, aquélla tiende, de un modo u otro, a disiparse.

Patrocinio Navarro

El poder es una enorme tentación de este mundo y una de las patas de la araña de la discordia. Por él se mata y se muere demasiadas veces a lo largo de la Historia, y la lucha entre personas o clanes políticos por poseerlo constituye una fuente permanente de desasosiego social. De haber sido seguido mayoritariamente un camino que condujera a aceptar el poder de Dios por encima del poder de los que lo detentan en el mundo, hace tiempo que habríamos llegado a poseer atributos de bondad, paz, bienestar, equilibrio, armonía, justicia y otras virtudes, lo que finalmente haría innecesario el poder, que sería sustituido por cooperación horizontal entre iguales.

Jebuna

Para mí la tentación es todo lo que se interpone a nuestra percepción y recepción de Dios. Mientras más apegos y deseos tengamos más se nos nublara nuestra visión y mientras más rezos más entorpecido estará nuestro entendimiento. Hágalo de una vez por todas, conéctese directamente con Dios Todo y Eterno, no se deje tentar por fuerzas ajenas a Dios.