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1- Cuando nos reconocemos como seres de la luz, experimentamos que la muerte es una ilusi贸n.
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2- No obstante, no debemos rechazar la ilusi贸n, ni siquiera debemos intentar combatirla, incluso cuando nos perdamos en ella.
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3- Nos aferramos a nuestras imaginaciones y, al hacerlo, creamos obst谩culos.
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4- Como almas que han entrado en la encarnaci贸n, nos hemos puesto los cuerpos como una simple vestidura.
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