La iluminación espiritual

El valor del ser humano

-Cuento zen con moraleja-

Cuidémonos del hombre sin principios para no tener que preocuparnos por la falta de ética. Intenta no volverte un hombre de éxito sino un hombre de valor.

Cuento zen # 27

Cuento zen sobre el valor del ser humano

Al gran matemático Al-Juarismi en una ocasión le preguntaron sus alumnos sobre el valor del ser humano.

Al-Juarismi respondió:

Si tiene ética, entonces su valor es igual a 1.

Si tiene inteligencia, le agregamos un cero y su valor será de 10.

Si tiene riquezas, le agregamos otro cero y su valor será de 100.

Si es bella persona, le agregaremos otro cero y su valor será de 1000.

Pero, si pierde el 1, que corresponde a la ética, perderá todo su valor, pues solamente le quedaran ceros. Sin valores éticos ni principios sólidos no queda nada, porque la inteligencia, la riqueza y la belleza sin ética no es nada.

MORALEJA

Einstein decía: «Intenta no volverte un hombre de éxito, sino un hombre de valor» quizás lo dijese porque el éxito en nuestra sociedad se mide en cosas, es limitado y no dura para siempre; mientras que el valor personal es ilimitado y eterno.

Ser ético es el máximo nivel de consciencia que podemos alcanzar los humanos, esencia de la sabiduría. Con ética y conocimiento se alcanza la sabiduría; el conocimiento sin ética lleva a la vileza.

Sabiduría y vileza son ambos atributos propios de Homo sapiens, único ser terráqueo con el poder de insuflar una u otra de esas propiedades a sus creaciones.

Traduciendo al romance criollo contemporáneo la apócrifa lección de Al-Juarismi sobre el peso de la ética en el valor del ser humano:

¡Cuidémonos del hombre sin ética y principios sólidos para no tener que preocuparnos por la falta de ética de algoritmos y autómatas!