Sé totalmente libre, escucha tu propio corazón. Esa es la única escritura que conecta directamente con Dios, con la existencia, con la conciencia divina.
No somos iguales, cada cual luchando a su manera por aquello que cree, y haciendo lo posible para tornar a este mundo mejor; el resto son solo apariencias.
¿A qué equipo apoya, buen hombre? ¿Yo?, respondió Jesús visiblemente excitado por el juego. ¡Ah!, yo no animo a ninguno. Simplemente disfruto del juego.