Platón insiste para quienes tienen poder hacer lo que es justo o correcto, ya que sus malas acciones dañan sus almas y sus caracteres como personas.
Nuestra verdad es solo una porción de realidad que percibimos. Es de tontos creer que se puede ver la verdad con lo limitada que es nuestra mente.
Si se encuentran lo positivo y lo negativo, ahí está el templo de lo Divino. Si las contradicciones se encuentran, ese es el pináculo, el clímax de vida.
El juego de la filosofía es muy refinado en el cual nunca gana nadie ni nunca pierde nadie, y la belleza estriba en que todos creen que han ganado.
Saber elegir es darte la posibilidad de vivir positivamente. No elegir, es darte la posibilidad de vivir sin preocupaciones en total aceptación. Tú eliges.