George Bernard Shaw era una persona llena de afecto y sensibilidad de corazón por el hombre, las mujeres, los niños e incluso las flores de su jardín.
Escoger entre el dictado de un corazón compasivo y la exigencia de una ideología, rechaza la ideología sin dudarlo. La compasión no tiene ideología.
Siempre debemos agradecer porque no hay nada más eficaz que ser agradecido. Y aun en lo malo, porque sin las dificultades quedamos ignorantes y miserables.
Cada vez que te mueves a la consciencia, el sufrimiento desaparece. La próxima vez que sufras, no te quejes, no conviertas tu sufrimiento en angustia.