La huida de la sombra

Ilustración del cuento: La huida de la sombra

Es lo que pasa con tus pensamientos. A no ser que te vuelvas consciente, los pensamientos continuarán y la sombra de tu inconsciencia te seguirá siempre.

Cuento zen sobre la consciencia

Había un hombre que se turbó tanto al ver su propia sombra y le desagradaron tanto sus propios pasos, que decidió deshacerse de ambas cosas.

El método que utilizó fue huir de ellas. Así que se puso en pie y corrió. Pero cada vez que ponía un pie en el suelo aparecía otro paso, mientras que su sombra le seguía de cerca sin ninguna dificultad.

Atribuyó su fracaso al hecho de que no corría con suficiente rapidez. Así que empezó a correr cada vez más rápido, sin detenerse, hasta que finalmente cayó muerto.

No se dio cuenta de que, si se limitaba a ir por un lugar sombreado, la sombra desaparecería, y que, si se sentaba y permanecía inmóvil, no habría más pasos.

MORALEJA

El hombre crea su propia confusión porque se rechaza, se condena, y no se acepta a sí mismo. Entonces se crea una cadena de confusión, de caos interior y de miseria. ¿Por qué no te aceptas a ti mismo tal y como eres? ¿Qué hay de malo en ello? Toda la existencia te acepta tal y como eres, excepto tú mismo.

Eso es decantarse por las sombras. Y entonces la mente dice: «Primero destruye las sombras y luego tendrá lugar el descenso de Dios». Es una de las estupideces más patentes de la humanidad, la más antigua. Y todo el mundo hace lo mismo.

La mente es un cementerio de cosas muertas, recuerdos pasados, experiencias, sombras... Todo sombras. Pero poco a poco se vuelven tan densas que crean una cortina oscura a tu alrededor.

Si quieres escapar de tu sombra ¿Qué crees que tienes que hacer? ¿Correr? La sombra te seguirá donde quiera que vayas, estará contigo; es tu sombra. Y una sombra no es una existencia, es un fantasma. La única manera de librarte de ella es volverte y mirarla y tratar de descubrir si tiene alguna sustancia. ¡No es nada!, es pura negatividad. Es solo porque estás obstaculizando los rayos del sol y el sol no puede pasar, y la ausencia del sol crea la sombra.

Esto es exactamente lo que pasa con tus pensamientos. Como no estás vigilante, como no estás en silencio, como no puedes ver las cosas claramente sin ninguna perturbación, los pensamientos remplazarán a la consciencia.

A no ser que te vuelvas consciente, los pensamientos continuarán y la sombra de tu inconsciencia te seguirá por siempre.


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