La iluminación espiritual

Los beneficios del amor

-Cuento zen con moraleja-

Amar es un cambio radical en lo profundo del ser. Amar es el milagro, es la escalera del infierno al cielo. Si has aprendido a amar, lo has aprendido todo.

Cuento zen # 435

Cuento zen sobre los beneficios del amor

Sócrates fue uno de los maridos que más sufrió en toda la historia. Su mujer fue una de las mujeres más peligrosas. Ella no lo amaba, pegaba a Sócrates. Una vez volcó el contenido de la tetera sobre su cabeza. Para el resto de su vida conservó media cara quemada.

Un día un joven se le acercó y le preguntó: ¿Debería o no debería casarme? Obviamente, esperaba que Sócrates le dijera, ¡No!, había sufrido mucho por eso. Pero él le contestó: Sí, deberías casarte.

El joven le dijo, pero ¿cómo puedes decir esto? He oído muchos rumores sobre ti y tu esposa.

Él contestó: Sí, te digo que deberías casarte. Si te casas con una esposa que te ama, serás feliz, y gracias a esa felicidad desarrollarás el amor, la paz y la armonía. Y si te casas con una esposa que no te ama, entonces se desarrollarán el desapego y la renunciación. Te convertirás en un gran filósofo como yo. En ambos casos resultarás beneficiado.

MORALEJA

No quiero decir que no te cases, solo quiero recordarte que si no sientes el amor real, el amor desde lo más profundo de tu ser, entonces no lo hagas. Y si él muere, entonces el matrimonio también pierde su valor, porque tu amor es solo un fenómeno mental, biológico, psicológico, fisiológico, pero no es eterno, porque lo eterno pertenece a lo esencial. Cuando hablo de amor real, me refiero a un estado del ser, no una relación, como casi la totalidad de los seres humanos conoce. Amar es un cambio radical en el centro más profundo de tu ser.

El verdadero amor es el único milagro, es la escalera del infierno al cielo. Si has aprendido a amar, lo has aprendido todo. La gente que hace preguntas sobre Dios, en realidad no está preguntando sobre Dios, más que preguntar, está declarando que no ha conocido lo que es el amor.

El amor puede existir en dos dimensiones: una horizontal, con la que estamos familiarizados los seres humanos, es también la dimensión del tiempo; en esta dimensión solo hay dos posibilidades: o algo es momentáneo, o algo es permanente, pero lo permanente no es más que uno junto al otro muchos momentos, pero eso también empieza y termina, nada puede ser eterno en el tiempo, si hay un principio, hay un fin. Y la dimensión vertical, que es la dimensión de la eternidad, es un salto fuera de la mente, donde ya no sueñas, ya no piensas, ya no deseas, donde abandonas el pasado y el futuro, entonces puedes ver solo el presente, aquel presente eterno, que es la eternidad, que es lo único real de la existencia.

Para alcanzar el amor, has de recordar lo siguiente:

1. Mantente aquí y ahora, porque el amor es posible solamente aquí y ahora. No puedes amar en el pasado ni en el futuro.

2. Transforma tus venenos en miel, tales como el odio, los celos, la ira, la posesividad, porque el amor es algo delicado.

3. Comparte tu positividad. Cuando aparezca la negatividad, guárdala para ti, por lo general la gente solo comparte su negatividad.

4. Sé nadie, Cuando empiezas a creer que eres alguien, te detienes, el amor deja de fluir. El amor mora en la nada.