LA ILUMINACION ESPIRITUAL
ESPIRITUALIDAD SIN RELIGIONES
EXISTENCIA TOTAL Y ETERNA - CONSCIENCIA AQUI Y AHORA - AMOR - VERDAD - LIBERTAD - VIDA

ESCRITOS
CANCER
LA ILUMINACION ESPIRITUAL

RESULTADOS - CANCER





VER FRASES CANCER

ESCRITOS - CANCER

ASCENSION NUEVA TIERRA

Nadie muere de cáncer

NADIE MUERE DE CÁNCER

Esas palabras matan. Casi nadie las resiste, pues son de una autoridad médica; pero tranquilo, respire profundo. Curarse de cáncer es posible hoy dia.

DAVID SERVAN

Poseemos defensas naturales contra el cáncer

POSEEMOS DEFENSAS NATURALES CONTRA EL CÁNCER

Las proteínas animales contribuyen al crecimiento del cáncer. Los agentes químicos para la lucha contra el cáncer están en los vegetales y las frutas.

HECTOR SOLORZANO

El azúcar y el cáncer

EL AZÚCAR Y EL CÁNCER

Glucólisis aeróbica o fermentación del azúcar. Como observó Warburg podría ser responsable de la resistencia a la apoptosis en las células cancerosas.

JBN

Guanábana contra cáncer

GUANÁBANA CONTRA CÁNCER

Hojas de graviola matan células de seis tipos de cáncer en especial de la próstata, el páncreas y los pulmones. Verdad que al fin ha sido revelada.

Ají picante contra el cáncer

AJÍ PICANTE CONTRA EL CÁNCER

La capsaicina de los chiles jalapeños, mata a las células cancerosas al atacar sus mitocondrias en la célula que se encarga de generar su energía.

Noticias sobre el cáncer

NOTICIAS SOBRE EL CÁNCER

Todos tenemos células cancerígenas. Estas células no aparecen en análisis estándares hasta que las mismas se han multiplicado por miles de millones.

El cáncer no es una enfermedad

EL CÁNCER NO ES UNA ENFERMEDAD

El Cáncer no es una Enfermedad. Es Mecanismo de Sobrevivencia. Lo que estás por leer pueda que estremezca o hasta desmantele los mismos fundamentos.

Alimentación factor de cáncer

ALIMENTACIÓN FACTOR DE CÁNCER

La alimentación influye de manera directa en la aparición del proceso tumoral. Situado como segundo factor potencialmente evitable después del tabaco.

LIE

En la guanábana podría estar la cura para el cáncer

EN LA GUANÁBANA PODRÍA ESTAR LA CURA PARA EL CÁNCER

Es 10,000 veces más potente que la quimioterapia. La guanábana, fruta del árbol de Graviola, producto milagroso para matar las células cancerosas.

Franciscano cura el cáncer

FRANCISCANO CURA EL CÁNCER

Preparada por un sacerdote franciscano que no se opone por nada a revelarla. No es un milagro es real, tú puedes curar el cáncer y otras enfermedades.

Cáncer en la amazonia

CÁNCER EN LA AMAZONIA

El fenómeno parece no tener remedio. Si el Amazonas es el pulmón del mundo, este órgano padece un cáncer que lo carcome: la deforestación excedida.

EL PELIGRO DEL DESEO

Cuando las cosas se resuelven existe Dios.

El deseo es la enfermedad más importante de la mente porque lo que lleva al bienestar de la mente es precisamente el no desear. Se puede desear tener dinero, tener poder y hasta desear a Dios, pero ese no es el camino de la transformación interior.

Cuando se deja de desear se siente por fin que uno está en casa, dichoso, tranquilo, que la vida está disponible para uno y uno para la vida. Desaparece la separación, la división y ese estado de unidad es llamado Dios.

«En lugar de buscar a Dios para que se resuelvan las cosas, mejor resuelve porque cuando las cosas se resuelven existe Dios».

El deseo es esencialmente mundano porque surge de la idea de que a uno le falta algo. Dios se ha transformado en algo mundano porque también se lo desea como una cosa.

Una persona verdaderamente espiritual puede ser no creyente, porque el que cree también desea algo, cree con la mente y esa no es una experiencia directa.

«La espiritualidad es fundirse en la totalidad, es dejar de ser uno para ser el todo».

El que tiene confianza en la vida no necesitan creencias, vive, porque la vida es el aquí y ahora y no hay que esperar a mañana para empezar a vivir. Cuando uno deja de desear a Dios de pronto aparece en todas partes, porque la vida es Dios.

Tres hombres estaban conversando y se planteó la hipótesis de qué harían si sólo les quedaran seis meses de vida.

El primero dijo que si le ocurriera eso se dedicaría a disfrutar de todos los placeres de la vida. El segundo afirmó que se dedicaría a viajar, conocer el mundo; y el tercero aseguró que si el médico le dijera que sólo le quedan seis meses de vida, consultaría a otro médico.

Los tres están esperando para vivir lo que desean cuando estén enfermos y seguramente no puedan disfrutar; mientras ahora, que están bien, no hacen nada de lo que quieren y siguen postergando. La esperanza es una forma de postergar la vida.

El Zen enseña a confiar en la vida no a creer.

El Zen no es un camino, porque no hay ningún camino, ningún método y tampoco hay que hacer nada ni dónde ir. La verdad ya está aquí. Todo es un proceso, un evento, nosotros también; y no hay nada que esperar.

La actitud Zen es ausencia de esfuerzo, es estar consciente de que no hay que hacer ningún esfuerzo. Los esfuerzos pueden servirle al ego para alcanzar algo que desea pero no para lograr la meta definitiva ni llevarnos a Dios, porque Dios está más allá del esfuerzo, en el silencio, en el vacío, en el espacio que no se puede definir.

Lo que hay que hacer es convertirse en testigo, no juzgar, comprender, ser más conscientes, estar más despiertos para entender cada momento, estar presente observando para poder darse cuenta que la única vida que hay es la común y corriente.

«Ser común y corriente es ser espiritual, porque todo lo que es extraordinario es religioso, una pretensión del ego».

Nadie quiere ser común y corriente de modo que la mayoría siempre está deseando ser otra cosa. Desprecian lo que hace en el presente y anhela un futuro imaginario; porque hacer una tarea común la hace sentir que está malgastando su vida porque cree estar destinada a cosas mejores.

Al aceptar ser común y corriente, de pronto lo que parecía no tener sentido para uno se convierte en un acto sagrado y cuando la acción se vuelve sagrada es una meditación, se logra penetrar en la profundidad de la vida y ésta revela todos sus misterios.

Se aprende en ese momento a recibir y cuanto más receptivos estemos, más disponible estará la vida para nosotros. Sólo de esta manera se puede vivir en el presente, de otro modo no se puede.

Deseamos otras cosas porque no sabemos disfrutar de lo que tenemos y nos alejamos de nosotros mismos porque no nos conocemos interiormente.

«El que es infeliz haciendo un trabajo será infeliz haciendo otro que cree más importante, porque las cosas externas no pueden cambiar tu interior».