|
|
GABRIELE WITTEK
|
|
ESPIRITUALIDAD
|
|

Siete parábolas del Reino de los Cielos El camino al Reino de Dios. Quien titubea en su decisión, no encontrará el tesoro en el Cielo (1-6) Se hallaba Jesús de nuevo sentado bajo la higuera y Sus discípulos reunidos a Su alrededor, y también una gran muchedumbre que quería escucharle. El les dijo: "¿con qué compararé el Reino de los Cielos?” Y les contó esta parábola: "el Reino de los Cielos es semejante a una semilla, a una pequeña semilla, que un hombre toma y siembra en su campo. Cuando ha crecido, sin embargo, se vuelve un árbol grande, que extiende sus ramas. Y sus esquejes se inclinan hacia la tierra, echan raíces y crecen hasta que el campo está cubierto por el árbol. Y los pájaros del cielo vienen y anidan en sus ramas y las criaturas de la tierra se cobijan bajo su sombra”. Les dio otra parábola, diciendo: "el Reino de los Cielos es igual a un gran tesoro enterrado en un campo. Un hombre lo encuentra y lo esconde, y lleno de alegría va, vende cuanto tiene y compra aquel campo, pues sabe lo grande que de ello será su fortuna. "El Reino de los Cielos es igual a una perla de gran valor, que un mercader encuentra cuando buscaba buenas perlas. Y el mercader, al encontrarla, vendió todo lo que poseía y la compró: pues comprendió que vale mucho más que lo que dio por ella”. Y habló una vez más: "el Reino de los Cielos es igual a la levadura que una mujer tomó y puso en tres medidas de harina. Cuando todo hubo fermentado y cocido al fuego, se convirtió en pan. O también es igual a un hombre que toma una medida de zumo de uva puro y lo vierte en dos o cuatro medidas de agua hasta que toda la mezcla se convierte en el fruto de la vid. "El Reino de los Cielos es igual a una ciudad edificada cuidadosamente en la cima de un alto monte y construida sobre la roca, rodeada de un fuerte muro y con torres y portales situados al norte y al sur, al este y al oeste. Una ciudad tal no caerá, ni tampoco puede permanecer oculta, y sus portales están abiertos a todos, y todos los que tengan las llaves entrarán”. (Cap. 39, 1-6)
Yo, Cristo, explico, rectifico y profundizo la palabra Quien ama a Dios, no acumula para sí. Comparte en hermandad con aquel prójimo que tiene la misma meta que él: obrar para la vida que proviene de Dios. Quien lo entrega todo para alcanzar el Reino de los Cielos, ha encontrado el tesoro: el Reino de Dios en sí mismo. Este irradia desde su interior como amor desinteresado, como virtud y bondad, y se regala al que tiene hambre y sed de ello. Quien posee el Reino de los Cielos, recibe todo lo que necesita. Quien no se preocupa por el mañana sino que planifica con Dios, está en Dios -y Dios obra a través de él para el bien de todos los que aspiran al Reino de Dios con un corazón sincero. Comprended: mientras todavía estéis adheridos a este mundo con una fibra de vuestro corazón, no encontraréis el tesoro interno, porque vuestros pensamientos atraerán hacia esta chispa que está en el mundo. Esta se asemeja a una brizna de paja a la que os agarráis. Sólo quien se vuelva hacia el interior con todas sus sensaciones, pensamientos, palabras y actos, encontrará el tesoro que hace bienaventurado al hombre. Sólo de esta manera llegaréis hasta la llave que abre los portales de la vida. Quien haya alcanzado la fortaleza interior, abrirá el portal del Cielo y se encontrará, bañado por luz, en el Hogar eterno, que ya le es manifiesto siendo hombre. EEn muchas parábolas ha sido y es explicado una y otra vez a los hombres que sólo puede alcanzar el Reino de los Cielos el que se decide únicamente a favor de Dios. Todo lo demás, como por ejemplo el pro y el contra -una vez a favor de Dios, pero luego de nuevo a favor del mundo- está en discrepancia y no es el camino al Reino de Dios, que está dentro de cada alma. Es la tarea de todas las almas y hombres que se han alejado de Dios a través del pro y el contra -una vez espíritu, otra vez mundo- el volver a despertar y desarrollar en sí mismas el Reino de Dios. A través de Mí, Cristo, volverá a entrar el alma en el Cielo, porque Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida. La cantidad de rodeos que el hombre dé y la cantidad de dolores que sufra por su vida contraria a la ley divina y en discrepancia, dependen del arbitrio de cada hombre, pues cada uno tiene el libre albedrío, pudiendo decidir libremente cuándo desea recorrer el camino directo que conduce a la liberación y a la libertad. Y les expuso otra parábola, diciendo: "el Reino de los Cielos es igual a la buena semilla que un hombre sembró en su campo. De noche, sin embargo, mientras la gente dormía, vino su enemigo y sembró malas hierbas entre el trigo y se fue. Cuando los tallos crecieron y las espigas formaron el fruto, también se hicieron visibles las malas hierbas. "Acercándose los criados al amo, dijeron: señor, ¿no has sembrado semilla buena en tu campo? ¿De dónde viene, pues, que tenga malas hierbas? Y él les dijo: eso lo ha hecho un enemigo. "Dijeron los criados: ¿no quieres que vayamos y las arranquemos? El contestó: no, no sea que al arrancar las malas hierbas arranquéis al mismo tiempo el buen trigo. "Dejad que crezcan juntas hasta la siega. Y en el tiempo de la siega diré a los segadores: recoged primero las malas hierbas y atadlas en haces para quemarlas y que hagan fértil la tierra; pero el trigo recogedlo en mi granero”. Y habló una vez más: "el Reino de los Cielos es igual a la siembra. He aquí que salió un sembrador a sembrar. Y, mientras sembraba, parte de la simiente cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. "Y otra parte cayó en suelo pedregoso, donde no había mucha tierra, y pronto brotó, porque la tierra era poco profunda; pero al brillar el sol, la agostó y, como no tenía raíz, se secó. "Otra parte cayó entre cardos, y los cardos crecieron y la ahogaron. Y otra cayó sobre buen suelo, que estaba bien preparado, y dio fruto, una el céntuplo, otra sesenta, otra treinta. El que tenga oídos para oír, que oiga”. (Cap. 39, 7-13)
|
|
|
|
COMENTAR ESTE ARTICULO
»
GABRIELE WITTEK
|
|
CLICK ACA
SI DESEA COMENTAR PERSONALMENTE AL EDITOR
Gracias
por visitar nuestra web, es un honor servir
a los demás.
|
|
|
|
|
VIDEOS RELACIONADOS CON
»
GABRIELE WITTEK
|
|
 |
7 PARABOLAS
GABRIELE WITTEK
Se hallaba Jesús de nuevo sentado bajo la higuera y Sus discípulos reunidos a Su alrededor, y también una gran muchedumbre que quería escucharle.
|
|
 |
VID VERDADERA
GABRIELE WITTEK
Quien no permanezca en Mí, pecará (3). Vivir en Cristo (4). El ojo límpido del alma alcanza el don de discernir entre verdad y error (5). Los que son
|
|
 |
CUATRO TENTACIONES
GABRIELE WITTEK
Jesus fue llevado por el Espiritu al desierto, para ser tentado por el diablo. Y los animales salvajes del desierto estaban a Su alrededor y Le servia
|
|
 |
LOS SETENTA Y DOS
GABRIELE WITTEK
Manchas en la Tierra, restos de energías negativas: la base para el último levantamiento de los demonios al final del Reino de Paz.
|
|
 |
ENGENDRAMIENTO
GABRIELE WITTEK
El ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, de nombre Nazaret, a una virgen que estaba prometida a un varón llamado José.
|
|
 |
TODO ES ENERGIA
GABRIELE WITTEK
Ante la magnitud de la catástrofe humana y nuclear que sucede en Japón comenzamos a percibir seriamente a nivel mundial…
|
|
 |
MARIA MAGDALENA
GABRIELE WITTEK
Y he aquí que estaba en la ciudad una mujer de Magdala, que era conocida como pecadora. Al enterarse de que Jesús estaba…
|
|
 |
HABLA LA PROFETA
GABRIELE WITTEK
La razon de ello no se halla necesariamente en los propios sucesos, sino posiblemente solo en la limitacion de nuestra capacidad de percepcion o de nu
|
|
 |
DIOS EN NOSOTROS
GABRIELE WITTEK
Precisamente en la epoca actual, el tema Dios en nosotros constituye para muchas personas una provocacion. Cuando en los medios de comunicacion se l
|
|
 |
EL AMOR
GABRIELE WITTEK
El amor a Dios y al projimo, la ley cosmica eterna, es impersonal; habla en general. Dios no habla personalmente, el no se dirige directamente a ningu
|
|
 |
CREDO
GABRIELE WITTEK
"Quien ama a Dios, el Padre eterno, y a Cristo,
Su Hijo, hace lo que Dios quiere y no lo que quieren los hombres"
|
|
 |
REENCARNACION
GABRIELE WITTEK
Más de la mitad de la humanidad considera como una cosa totalmente natural la ley de Causa y efecto.
|
|
 |
EL ABORTO
GABRIELE WITTEK
De las enseñanzas de nuestro Redentor sobre el aborto, recibidas a través de la profetisa Gabriele, transcribo textualmente:
|
|
 |
UNIVERSO
GABRIELE WITTEK
Cristo manifiesta que existe el macrocosmos espiritual, con siete Cielos de sustancia pura y sus numerosos planetas espirituales por un lado...
|
|
 |
FALSOS PROFETAS
GABRIELE WITTEK
“Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestiduras de ovejas, mas por dentro son lobos feroces. Por sus frutos los reconoceréis...
|
|
|