Las costumbres obligan a hacer cosas. Cada acción que repites o cada pensamiento adquieren poder y más poder cada vez, y entonces ya estás en sus garras.
La alegría es una elección, pruébala. Hazlo hoy, y cuando te des cuenta de que la felicidad se abre a tus pies, pregúntate: ¿Quiero desgracia o alegría?
Sea cual sea el reto en la vida, nunca jamás lo evites. Has de vivirlo; eso es parte del progreso de la vida, del crecimiento interior, de la evolución.
Ten paciencia. No permitas que la mente se entrometa, dile a la mente que espere. Es difícil para la mente el esperar es la encarnación de la impaciencia.