No considero la avaricia como un deseo, es una enfermedad existencial. No estás en sintonía con la totalidad, y solo esa sintonía con la totalidad puede darte la salud.
Solamente basta con poder entender la naturaleza de la avaricia. No tienes que hacer nada más para librarte de ella; la comprensión aclarará todo el lío.
El hombre se siente pleno si está en sintonía con el universo; si no está en armonía está vacío, totalmente vacío. Y de ese vacío procede la avaricia.