LA ILUMINACION ESPIRITUAL
ESPIRITUALIDAD SIN RELIGIONES
EXISTENCIA TOTAL Y ETERNA - CONSCIENCIA AQUI Y AHORA - AMOR - VERDAD - LIBERTAD - VIDA

ESCRITOS
JIDDU KRISHNAMURTI
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JIDDU KRISHNAMURTI

Los sentidos

LOS SENTIDOS

Los sentidos son herramientas principales de nuestro ser proporcionadas por nuestra madre la Sabiduría para llevar a cabo nuestra misión en esta vida.

La Jerarquía del Maestro

LA JERARQUÍA DEL MAESTRO

Jerarquía de conciencias coexistiendo en el entorno planetario. Llamamos maestros a aquellos que han alcanzado ese estado de conciencia espiritual.

Las religiones

LAS RELIGIONES

Paralelamente a las religiones, han surgido grandes sabios que han nutrido al mundo con su ejemplo de vida y han iluminado con su exquisita filosofía.

Humildad verdadera

HUMILDAD VERDADERA

Humildad es la esencia de la austeridad y está siempre al principio, pero no hay principio ni final. Esto es bienaventuranza más allá de toda medida.

Unir en el amor

UNIR EN EL AMOR

Krishnamurti dio un mensaje de Libertad. Trató de libertar de las jaulas sociales, religiosas, políticas y sobre todo de sus concepciones mentales.

¿Sigue usted a Mahoma, Buda o a Cristo?

¿SIGUE USTED A MAHOMA, BUDA O A CRISTO?

KRISHNAMURTI: Maestro, la siguiente pregunta puede a usted confundirlo o ofenderle. Puedes aclararnos la duda ¿Sigue usted a Mahoma, Buda o a Cristo?.

Mahoma, Buda o Cristo

MAHOMA, BUDA O CRISTO

Un Buda uno puede descubrirlo sólo mediante una consumada inteligencia y no imitando ciertos principios, ciertas creencias o a ciertos personajes.

¿Cómo cambiar?

¿CÓMO CAMBIAR?

La mente proyecta una idea, se aferra a ella, sin duda, eso no es cambiar, no es transformación ni revolución, porque sigue en la mente y el tiempo.

No hay camino hacia la verdad

NO HAY CAMINO HACIA LA VERDAD

La verdad es una y única. No tiene matices ni caminos; ningún camino conduce a la verdad. No hay camino hacia la verdad, ella debe llegar a uno.

Ilusión del ego

ILUSIÓN DEL EGO

El ego es una ilusión creada por la propia mente. Observe que no hay ningún ego por ninguna parte en la naturaleza que no sea en la conciencia humana.

La sociedad y el individuo

LA SOCIEDAD Y EL INDIVIDUO

Al producir una revolución radical en la estructura del pensamiento y de la acción, entonces, se genera un cambio en la estructura de la sociedad.

EL PELIGRO DEL DESEO

Cuando las cosas se resuelven existe Dios.

El deseo es la enfermedad más importante de la mente porque lo que lleva al bienestar de la mente es precisamente el no desear. Se puede desear tener dinero, tener poder y hasta desear a Dios, pero ese no es el camino de la transformación interior.

Cuando se deja de desear se siente por fin que uno está en casa, dichoso, tranquilo, que la vida está disponible para uno y uno para la vida. Desaparece la separación, la división y ese estado de unidad es llamado Dios.

«En lugar de buscar a Dios para que se resuelvan las cosas, mejor resuelve porque cuando las cosas se resuelven existe Dios».

El deseo es esencialmente mundano porque surge de la idea de que a uno le falta algo. Dios se ha transformado en algo mundano porque también se lo desea como una cosa.

Una persona verdaderamente espiritual puede ser no creyente, porque el que cree también desea algo, cree con la mente y esa no es una experiencia directa.

«La espiritualidad es fundirse en la totalidad, es dejar de ser uno para ser el todo».

El que tiene confianza en la vida no necesitan creencias, vive, porque la vida es el aquí y ahora y no hay que esperar a mañana para empezar a vivir. Cuando uno deja de desear a Dios de pronto aparece en todas partes, porque la vida es Dios.

Tres hombres estaban conversando y se planteó la hipótesis de qué harían si sólo les quedaran seis meses de vida.

El primero dijo que si le ocurriera eso se dedicaría a disfrutar de todos los placeres de la vida. El segundo afirmó que se dedicaría a viajar, conocer el mundo; y el tercero aseguró que si el médico le dijera que sólo le quedan seis meses de vida, consultaría a otro médico.

Los tres están esperando para vivir lo que desean cuando estén enfermos y seguramente no puedan disfrutar; mientras ahora, que están bien, no hacen nada de lo que quieren y siguen postergando. La esperanza es una forma de postergar la vida.

El Zen enseña a confiar en la vida no a creer.

El Zen no es un camino, porque no hay ningún camino, ningún método y tampoco hay que hacer nada ni dónde ir. La verdad ya está aquí. Todo es un proceso, un evento, nosotros también; y no hay nada que esperar.

La actitud Zen es ausencia de esfuerzo, es estar consciente de que no hay que hacer ningún esfuerzo. Los esfuerzos pueden servirle al ego para alcanzar algo que desea pero no para lograr la meta definitiva ni llevarnos a Dios, porque Dios está más allá del esfuerzo, en el silencio, en el vacío, en el espacio que no se puede definir.

Lo que hay que hacer es convertirse en testigo, no juzgar, comprender, ser más conscientes, estar más despiertos para entender cada momento, estar presente observando para poder darse cuenta que la única vida que hay es la común y corriente.

«Ser común y corriente es ser espiritual, porque todo lo que es extraordinario es religioso, una pretensión del ego».

Nadie quiere ser común y corriente de modo que la mayoría siempre está deseando ser otra cosa. Desprecian lo que hace en el presente y anhela un futuro imaginario; porque hacer una tarea común la hace sentir que está malgastando su vida porque cree estar destinada a cosas mejores.

Al aceptar ser común y corriente, de pronto lo que parecía no tener sentido para uno se convierte en un acto sagrado y cuando la acción se vuelve sagrada es una meditación, se logra penetrar en la profundidad de la vida y ésta revela todos sus misterios.

Se aprende en ese momento a recibir y cuanto más receptivos estemos, más disponible estará la vida para nosotros. Sólo de esta manera se puede vivir en el presente, de otro modo no se puede.

Deseamos otras cosas porque no sabemos disfrutar de lo que tenemos y nos alejamos de nosotros mismos porque no nos conocemos interiormente.

«El que es infeliz haciendo un trabajo será infeliz haciendo otro que cree más importante, porque las cosas externas no pueden cambiar tu interior».