"Guste o
no, tendremos un Gobierno Mundial. La
única cuestión es si será por concesión
o por imposición"
Declaración de
James P.Warburg.
Ya el finado Karol
Wojtyla, es decir, Juan Pablo II habló de ello,
cuando postulaba acerca de traer las soluciones a
los problemas de este mundo: La construcción de un
NUEVO ORDEN INTERNACIONAL. El lo dijo así:
“La enseñanza social de la
Iglesia ofrece orientaciones para…el desarrollo de
instituciones políticas…para una economía al
servicio del hombre, para un Nuevo Orden
Internacional …"
Como menos no podía ser, su sucesor, el actual
papa romano Benedicto XVI, recientemente ha
pronunciado el mismo discurso. Joseph Ratzinger,
alias Benedicto XVI, también ha pedido la
construcción de un NUEVO ORDEN MUNDIAL, exhortando
hoy a la humanidad a comprometerse en la edificación
del mismo.
Sólo si la humanidad está unida, dijo, podrá
afrontar "tantas amenazas actuales", entre las que
mencionó el terrorismo, la pobreza, la proliferación
de armas, las epidemias y la degradación del medio
ambiente.
El
que se sienta en el trono del Vaticano, enseña
a la humanidad entera, a que deposite su confianza
en la misma humanidad, diciendo que la solución está
en el establecimiento de un Nuevo Orden Mundial.
El Papa Benedicto XVI imparte la
bendición
''Urbi et Orbi''. (Foto: EFE)
Como cristianos, sabemos que la solución al
problema intrínseco del hombre no está en el hombre,
ya que el hombre es una criatura caída, y que sólo
Dios por Jesucristo puede salvar al hombre. Ahora
bien, ¿En qué consiste realmente ese “Nuevo Orden
Mundial”, el cual Ratzinger exhorta hay que levantar
para salvar la humanidad? ¿Son sólo palabras, o
existe un plan meticulosamente trazado y bien
estudiado detrás de ellas?
Para ir entendiendo mejor todo esto, nos será
imprescindible remontarnos un poco en la historia, y
entre otras, en la historia de los Estados Unidos de
América.
Indagando en la
historia
El 4 de julio de 1776, los delegados de los trece
Estados de Nueva Inglaterra proclamaban la
Declaración de Independencia de los Estados Unidos
de América. De los trece firmantes del Acta de
Independencia, nueve eran francmasones, a saber:
( Ellery, Franklin, Hancock, Hewes,
Hooper, Paine, Stockton, Walton y Whipple ).
La influencia de la francmasonería se haría
patente desde el principio en todos los ámbitos del
naciente estado norteamericano, modelando sus
componentes ideológicos y políticos e inspirando
buena parte de su simbología.
Inmediatamente después de proclamar la
Declaración de Independencia, el Congreso reunido en
Filadelfia adoptó una resolución encargando a John
Adams, Benjamín Franklin y Thomas Jefferson la
confección del sello oficial del nuevo Estado.
Finalmente fue aprobado el diseño definitivo
propuesto por el secretario del Congreso, Charles
Thomson , maestre de una logia
masónica de Filadelfia dirigida por Benjamín
Franklin .
El reverso de dicho sello no es, sino una
trascripción de la simbología iluminista .
En su parte central figura una pirámide truncada de
trece escalones, el último de los cuales contiene
una fecha escrita en caracteres romanos: MDCCLXXVI,
esto es, 1776. Coronando la cima de la pirámide
aparece un triángulo radiante con un ojo en su
interior.
Tal ideograma era el símbolo de los
Illuminati , y el que figuró en las portadas de
los textos jacobinos más radicales durante la
Revolución Francesa. El reverso del Gran Sello (The
Great Seal) incluye también dos leyendas, una en su
parte superior, circundando el triángulo, que reza
"Annuit Coeptis" , y otra en su parte inferior, que
circunda la base de la pirámide y dice "Novus Ordo
Seclorum" .
1- Échale un vistazo
al billete de un dólar
En 1933, el presidente Franklin Delano Roosevelt
, que era francmasón del grado 32 (de los “
sabios” ), y que como tal, sabía a que dios
servía, ordenó que el reverso del Gran Sello
norteamericano se imprimiera en la cara posterior
del billete de un dólar.
P
or lo tanto, en el billete de un dólar
americano, si uno se fija bien, ve lo siguiente:
En
la base de la pirámide egipcia se lee una fecha en
números romanos: 1776.
Debajo de la extraña pirámide, se lee en latín
(¡¡¿por qué en latín?!!): “ NOVUS ORDO SECLORUM
”, que se traduce por: “NUEVO ORDEN DE LOS
SIGLOS” o, “NUEVO ORDEN DE LOS TIEMPOS”. Como podrá
apreciarse, las referencias a un “Nuevo Orden” y a
una “Nueva Era”, tan recurrentes a todo lo largo de
la época moderna, no son nada nuevas. Esta frase,
tomada del filósofo romano Virgilio, es interpretada
en su sentido más superficial como una equiparación
del Estado norteamericano con la antigua Roma
Imperial. Pero en la simbología iluminista
(véase Illuminati ), la leyenda en cuestión
no se refiere a nada de eso, sino a la "Nueva Era de
Acuario " , que habría de suceder a la Era de Piscis
o Era Cristiana.
Por lo tanto, ese “ Novus Ordo Seclorum”
(Nuevo Orden de los tiempos) está estrictamente
ubicado en una próxima era de negación absoluta de
todo lo que implica Dios.
Otra acepción del término “NOVUS ORDO SECLORUM ”,
implica el carácter humanista y anti-Dios de este
“Nuevo Orden”. Podríamos, por tanto, traducirlo por:
“Sin Dios, profano, secular, humanista, anticristo”.
Es decir: De la humanidad para la humanidad,
descartando al verdadero Dios, pero declarando el
levantamiento de un hombre que se atribuirá, y le
atribuirán, absoluta naturaleza divina. Ese será el
Anticristo de la Biblia (Ap. 13; 19: 20); el modelo
del hombre-Dios que el mismo diablo mentirosamente
inculcó a Eva en Génesis 3: 4, 5.
Annuit Coeptis / El
ojo luciferino
Encima de la extraña pirámide truncada y coronada
por un ojo encerrado en un triángulo, puede leerse
en latín: “ANNUIT COEPTIS” . La leyenda
"Annuit Coeptis" se traduce como "(él) ha favorecido
nuestra empresa" , refiriéndose al ojo encerrado en
el triángulo, que representa a una fuerza
providencial, y que muchos siempre han pensado que
se refería a Dios.
Ahora bien, ¿Ese ojo encerrado en el triángulo
que corona la pirámide egipcia, es el ojo de Dios;
del Dios verdadero? La respuesta es un rotundo ¡No!
Dios no tiene un solo ojo; la Biblia dice que Dios
tiene ojos, en plural, (Prov. 3: 4; Esdras 5: 5).
Los que se mueven en el mundo de lo oculto, saben
que ese es el “ ojo de Horus ”, el ojo de
Lucifer.
El triángulo es a su vez un símbolo ocultista. El
propietario de ese ojo no es sino el mismo
que se hace llamar engañosamente “el gran Arquitecto
del universo”, y no es otro sino el mismo Satanás.
En los últimos tres grados de la masonería, (Sabios,
Elegidos y Adeptos), conocen los integrantes de los
mismos a quien sirven realmente. No es al verdadero
Dios, sino a Lucifer.
Así pues, cuando en el Sello Oficial de los
Estados Unidos aparece “ Annuit Coeptis ”,
es decir: “ Él ha favorecido nuestra empresa
”, ese “él”, refiriéndose al ojo del
triángulo, no es Dios, sino el mismísimo Lucifer.
Ese mismo ojo luciferino, es sin ambages
un símbolo de la masonería, así como un símbolo
adoptado por la iglesia de Roma. Lo podemos
encontrar entre otros muchos lugares, en la iglesia
de Nazaret, en Tierra Santa; encima de la cruz de
Cristo está la paloma representando al Espíritu
Santo, y encima de éste hallamos el triángulo con el
ojo en el centro. Ese ojo en el triángulo,
que pretende representar a Dios Padre, aparece como
más poderoso que Cristo y que el Espíritu Santo,
pero no es Dios Padre. Ese ojo no es el de
Dios Padre, sino el “ojo de Horus ”, en
realidad, el propio Satanás, antiguo Lucifer. Todo
ello redunda en una colosal blasfemia.
"Lo
podemos encontrar entre otros muchos lugares, en la
iglesia de la Anunciación, en Nazaret, en
Tierra Santa..."
2- Vayamos a la raíz
y origen de todo esto
S
egún el Dr. Alberto Rivera, ex jesuita de alto
rango, que posteriormente se convirtió a Cristo, y
que ya partió con el Señor, tanto la Francmasonería
como los Illuminati, así como una lista casi
interminable de siglas y grupos, no son sino
creaciones de los Jesuitas. Ignacio de Loyola,
fundador de la Orden de los Jesuitas, creó también
los Illuminati, poniéndola bajo la cobertura de la
institución romana católica.
La intención de Loyola era que los Illuminati
fueran capaces de llegar a controlar la economía
mundial, la banca internacional, las fuerzas
militares; así como a ser maestros en toda suerte de
poder de la brujería, controlando las religiones del
mundo, con la finalidad de que la humanidad entera
se arrodillara y sirviera al papa de Roma. Según
Rivera, la Orden trabaja con los brujos a nivel
mundial. No en vano la Biblia nos dice que la gran
ramera de Apocalipsis 17, es la “madre de las
abominaciones de la tierra”.
Cuando empezó a divulgarse que Loyola había
fundado los Illuminati, los jesuitas hicieron que
otro miembro fiel llamado Adam Weishaupt (jesuita
bajo el juramento extremo e inducción), fingiera
dejar la Orden Jesuita y afirmara ser el originador
de los Illuminati en Baviera, el 1 de mayo de 1776.
Esto fue hecho para que el mundo creyera que no
existe conexión entre los Illuminati y el sistema
católico romano.
El 1 de mayo, llamado en inglés “May Day”, es el
día en que los brujos y satanistas tienen una de sus
principales festividades anuales, así como los
comunistas y socialistas vindican sus demandas en
enormidad de actos públicos, de todos sabido.
Ahora bien, recuerden la fecha que consta en la
base de la pirámide: 1776. La supuesta misma fecha
del nacimiento de los nefastos Illuminati;
¿coincidencia?; no.
3- Implicaciones de
un Nuevo Orden Mundial
Básicamente se estaría hablando de toda la
actividad humana sobre el planeta, concretada en
cinco puntos básicos:
- Un Nuevo Orden político Mundial.
- Un Nuevo Orden económico Mundial.
- Un Nuevo Orden legislativo Mundial.
- Un Nuevo Orden militar Mundial.
- Un Nuevo Orden religioso Mundial.
En otras palabras, una dictadura a escala
mundial…
Ocupando los lugares más altos en los gobiernos
internacionales, Parlamento Europeo, iglesias, y
demás instituciones a nivel global, los
Illuminati (recuérdese: Los Jesuitas), a través
de entre otros medios, un sin fin de sociedades
secretas denominadas “ 1000 points of light
” (1000 puntos de luz), y es imposible averiguar
acerca de todas ellas, están guiando al mundo
globalizado hacia su “ Novus Ordo Seclorum
” (Nuevo Orden Mundial); y aquí tenemos a los dos
últimos jefes del Vaticano anunciándolo a bombo y
platillo, como la solución esencial para la
supervivencia del planeta, y de la humanidad.
Más concretamente, los objetivos de “la Orden”,
se conocen; y son seis:
- El establecimiento de un
Nuevo Orden Económico Internacional, controlado
directamente por una Junta Mundial, con dos únicas
monedas: El Euro y el Dólar americano.
- El establecimiento del que,
sólo en apariencia, será un gobierno democrático
único mundial; sin embargo, estará controlado
absolutamente bajo “la Orden”.
- La conquista y sujeción por
medios económicos de las dos superpotencias; EEUU y
Rusia.
- El establecimiento de los
Estados Unidos de Europa (Unión Europea), la que
será el imperio dominante en el único gobierno
mundial.
- La introducción del dirigente
supremo mundial (alias Bestia Anticristo, Ap. 13),
para presidir el único gobierno mundial.
- El establecimiento de una
sola religión mundial que coordinará todas las
religiones de la tierra bajo un supremo pontífice
(alias Falso Profeta, Ap. 13), paralelo al supremo
dirigente político mundial.
Todos
estos objetivos están ya prácticamente
conseguidos de hecho, salvo el entronamiento de los
dos dirigentes supremos mencionados; y esto se hará
una vez la verdadera Iglesia de Jesucristo haya sido
arrebatada de este planeta, con la consiguiente
resurrección de los muertos en Cristo. Como podemos
ver, y por otra parte, estamos extremadamente cerca
de tal evento (1 Ts. 4: 13-18)
La
torre de Babel
“La confusión de las
lenguas”, por Gustave Doré
De nuevo, y por un poco de tiempo, Dios permitirá
el establecimiento del falso “Milenio” del diablo
(Ap. 13), y que durará sólo siete años, aunque la
manifestación de la maldad aparecerá a partir de la
segunda mitad de esos siete años, es decir, tres
años y medio, o 42 meses (Ap. 13: 5), y será la
puesta en marcha del “
misterio de la iniquidad ” (2 Ts. 2: 7)
cuando la Bestia Anticristo “resucite” después de
morir por degüello (ver Ap. 13: 3-5)
Concluyendo
Así pues, esos discursos acerca del “Nuevo Orden
Mundial” proferidos entre otros, por Juan Pablo II y
recientemente, por Joseph Ratzinger (Benedicto XVI),
no son palabras huecas, vacías y vanas, sino que han
de entenderse como un aviso preclaro de las
intenciones del diablo respecto a lo que está por
venir sobre este planeta de forma inminente.
<< Y la Bestia (el
Anticristo) que vi era semejante a un leopardo, y
sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y
el dragón (Satanás) le dio su poder y su trono, y
grande autoridad >> (Apocalipsis 13: 2)
Al diablo, el Señor le ha dado permiso para que
establezca ese falso y maligno “Nuevo Orden Mundial”
aunque a pesar de todo será muy efímero, y que ya
está a las puertas; por eso nos asombra ver a
queridos hermanos en la fe que promueven la idea de
que Ahora es el Reino, y que lo está estableciendo
la Iglesia de Jesucristo, conquistando las naciones
para Cristo. Por todo ello, nos será muy útil
estudiar, tal y como está escrito, el libro de
Apocalipsis, el cual nos revelará con total claridad
las cosas que han de ser después de estas.
Por ello, los verdaderos cristianos, renunciando
a la impiedad y a los deseos mundanos, debemos vivir
en este tiempo de manera sobria, justa y
piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada
y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y
Salvador Jesucristo, porque nuestra ciudadanía está
en los cielos, de donde también esperamos al
Salvador, al Señor Jesucristo; el cual transformará
el cuerpo de la humillación nuestra, para que sea
semejante al cuerpo de la gloria suya, por el poder
con el cual puede también sujetar a sí mismo todas
las cosas, (Ti. 2: 12, 13; Fil. 3: 20).
Y después, regresaremos con Cristo, el León de la
tribu de Judá, a establecer el verdadero, justo y
santo “Nuevo Orden Mundial”; es decir, el Milenio
(Ap. 20), el Reino prometido a Israel.
© Miguel Rosell
Carrillo; Pastor de Centro Rey, Madrid, España.
Diciembre 2005
Bibliografía:
-
Declaraciones de Juan Pablo II, Homenaje ACI
Digital.
-
El Mundo; 25/12/2005; Discurso de Navidad de
Benedicto XVI.
-
El Nuevo Orden Mundial; “La Fundación de la
República Norteamericana”; por Martín Lozano.
-
El Destino de la Humanidad; Miguel Rosell.
-
La Fuerza; Dr. Alberto Rivera.