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LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL
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LA ILUMINACION ESPIRITUAL
ESPIRITUALIDAD SIN RELIGIONES

RITOS MENSTRUALES

VANDANA SHIVA

11/06/2017

Grafica 'Ritos menstruales' Categoria 'Conocimientos' Palabra 'Mujeres'

CATEGORIA N° 17 CONOCIMIENTOS y MUJERES

La intención de este artículo es ir reuniendo diferentes rituales y ceremonias que se celebran o celebraban en distintas culturas, para que abramos nuestra percepción y nuestra manera de vivir el período menstrual como un momento “sagrado o al menos como un momento especial dentro de nuestra percepción del tiempo. La idea no es repetir de modo infantil lo que otros han hecho o hacen, sino más bien leer material histórico, antropológico, para ir teniendo durante nuestros ciclos una conciencia propia, lograr una nueva conexión con nuestro cuerpo y nuestra intuición durante las sucesivas menstruaciones.

De modo que invito a quienes conozcan rituales de alguna tradición, por favor lo incluyan al pie del artículo como “comentario”.

Actualmente tenemos vinculada la sangre menstrual a algo digno de ocultar, al uso de tampones de discreta y rápida eliminación, y que nos otorgan una elegante distancia y negación del hecho de menstruar, del hecho de sangrar.

Nuestra sangre es motivo de vergüenza y ocultamiento. Estamos siendo fuertemente presionadas a vivir “como hombres”, es decir de una manera lineal, esforzándonos por sentirnos todo el mes igual, sin cambios, sin sorpresas, sin ciclos, como si no tuviéramos a nuestro favor por lo menos cuatro cambios hormonales que nos afectan enteramente, tanto en nuestro rendimiento intelectual como en nuestro registro afectivo y espiritual.

Todo el diseño de la propaganda de insumos vinculados a la menstruación nos incitan a sentirnos “igual que siempre” y a estar “siempre libres”, haciendo una alusión indirecta a no sé qué “falta de libertad” implícita en el hecho de menstruar. El colmo lo representó una propaganda difundida en estos países del sur, en la que para mostrar la absorción de las toallas femeninas se usaba un líquido azul. Y esto implica una fuerte negación, de tremendas consecuencias, de lo más rico y fuerte de nuestra naturaleza femenina: los

ciclos. Pero no siempre fue así, en tiempos antiguos (y aún hoy en la tradición tántrica y en algunas tribus que viven con cierto grado de aislamiento) la sangre menstrual es considerada un sacramento. De hecho la palabra ritual proviene de RTU, que en sánscrito significa menstruación. De allí podemos inferir que tal vez la primera sangre utilizada en antiguos rituales fuera la menstrual, ya que es la única sangre que podemos obtener de un modo ético y sin provocar daño físico. Y también podemos deducir que el hecho de menstruar es el rito más cotidiano que las mujeres “celebramos”. Según dice Lara Owen en su libro (recomendado en esta sección) se creía que la sangre del útero que nutría al bebé que estaba por nacer poseía “maná”, poder mágico. Y las mujeres eran consideradas un nexo de conexión con el misterio sagrado de la vida y la muerte.

En la tradición norteamericana (sioux, lakotas, sénecas) se llamaba “período de la luna” a la menstruación ya dando cuenta de la relación entre los ciclos de la luna y los ciclos hormonales femeninos. Así como la luna afecta las mareas y el comportamiento de los líquidos, afecta los fluidos del cuerpo. Una mujer cuando menstruaba se la consideraba en su momento más poderoso física y espiritualmente.

“El reposo durante la menstruación era considerado imprescindible para que la persona pueda estar concentrada en los planos espirituales adquiriendo sabiduría”. Ese reposo tiene lugar en una tipi especial llamada “la tienda de la Luna”. Allí todas las mujeres que están menstruando hacen su retiro y se dedican a hacer artesanías, cantar, rezar, meditar o simplemente descansar en busca de su visión. Para ellos durante la menstruación ocurre el despertar de la mujer.

Lara Owen dice al respecto que según esta tradición “ la mujer menstruando está en el auge de sus poderes y no debe desperdiciarlos en tareas mundanas, al contrario, todas sus energías deben ser dirigidas para la meditación concentrada”. Para profundizar en este tema hay un capítulo interesante en el libro “As cartas do caminho sagrado” de Jaime Sams (no sé si existe edición en castellano), que se llama justamente “La tienda de la Luna”, al que pueden consultar.

Para los indios kogis, una sociedad precolombina que sobrevive en algún lugar secreto de la Sierra colombiana, y mantiene casi incambiadas sus costumbres ancestrales el mundo fue creado por la Gran Madre mientras menstruaba: “su sangre es oro y ella permanece en la tierra, es fertilidad”. Muchas otras tradiciones toman este ritual de sangrar durante la menstruación en la tierra

Como símbolo de reconexión con la Madre, y donación de algo bueno y nutritivo.

En la tradición egipcia la joven menstruaba sobre un poco de musgo de la orilla del río, por ejemplo.

Para los lamas tibetanos la primera menstruación de una joven era la medicina más potente de la comunidad.

Se dice que el lunar rojo que las hindúes se pintan a la altura del entrecejo (en el “tercer ojo” simboliza la visión que las mujeres adquirimos durante el sangrado menstrual.

De hecho en las tribus norteamericanas cuando la comunidad estaba por tomar una decisión importante a veces se esperaba que las mujeres salieran de su retiro de la Tienda de la Luna para conocer sus visiones del futuro.

Actualmente los shuar (de la selva ecuatoriana) también mantiene un ritual que llaman “pago a la tierra” Éste es un ritual que se realiza una sola vez en la vida, idealmente cerca de la primera menstruación, aunque puede hacerse a cualquier altura de la vida, e incluso luego de la menopausia también las mujeres lo pueden realizar acompañando a alguna mujer que aún esté en su ciclo, claro que sin entregar sangre a la tierra.

Es un ritual complejo, con mucha preparación y que continúa con la construcción de un altar para recordar lo sagrado de ese momento. Cuando comienza la menstruación, se dejan gotas de sangre sobre todo el conjunto de ofrendas que muy cuidadosa y detalladamente hay que recoger con determinada intención y “pedidos”.

Al rezar durante la ceremonia se pide con la reconexión con la madre tierra y que el ciclo menstrual esté alineado con los ciclos mayores de la vida, de ese modo “despertamos una memoria en el cuerpo que recuerda que está unido al resto de la naturaleza de una manera armónica”, según palabras de un curandero shuar. (Prefiero no dar los detalles porque éste ritual me lo enseñó un chamán shuar y no tengo autorización suya para divulgarlo).

De cómo la menstruación nos hizo humanas
ARTE MENSTRUAL DE LA ARTISTA VANESSA TIEGS
TEXTO DE MARIANNA GARCIA LEGAR

¿Sabías que las mujeres somos las únicas hembras de mamíferos que menstrúan? Es cierto que todas hemos visto que gatas y perras tienen a veces sangre en sus sexos, pero esto sólo ocurre durante el período del estro o celo. El estro no es una menstruación sino un proceso en el que una pérdida de sangre desencadena un torrente hormonal que abre el deseo sexual de las hembras, atrae al macho para copular y provoca la ovulación asegurando el embarazo. Es un proceso desencadenado por la intensificación de la luz solar que anuncia las estaciones más benévolas para la vida y provoca que todas las hembras de una especie den a luz a sus crías en la época idónea. El momento y la frecuencia anual varían según la especie, pero siempre es la luz solar –percibida por ciertas glándulas a través de la retina-el factor desencadenante.

La aparición de la menstruación parece ser una estrategia biológica que ofreció a nuestra especie muchas ventajas. El proceso de bipedestación que nos convirtió en humanos estrechó la estructura de la pelvis y aumentó el tamaño del cráneo. Ante estos cambios la única solución para que el parto pudiera producirse era que nuestras crías nacieran antes, siendo aún lo suficientemente pequeñas como para atravesar ese pequeño túnel. Por eso nuestros bebés completan su desarrollo neurológico fuera del vientre y requieren tanta dedicación y tiempo hasta ser mínimamente autónomos. /p>

¿Cómo hubiera podido sobrevivir la horda prehistórica con todas las hembras del grupo embarazadas y pariendo a la vez? ¿Cómo hubieran podido desplazarse, buscar comida y a la vez cuidar de esos cachorros tan vulnerables durante tanto tiempo?

Todo esto se resolvió con una misteriosa proeza hormonal, las hembras humanas dejaron de estar determinadas por la luz solar y se vincularon hormonalmente al ciclo de la luna. Desapareció así el proceso hormonal llamado estro y, en su lugar, surgió la

menstruación. Este cambio multiplicó las posibilidades de embarazo –fundamental para que la especie no se extinguiera, y a la vez posibilitó que cada hembra del grupo quedara embarazada en un momento distinto.

La menstruación también trajo consigo un cambio fundamental: independizó la sexualidad de la reproducción. Las hembras humanas somos las únicas mamíferas que podemos estar disponibles sexualmente aunque no estemos en período de fertilidad. Esto abrió a la sexualidad humana puertas insospechadas que nos permitirían, siglos más tarde, utilizar la energía sexual con fines distintos del reproductivo; como factor de placer y vinculación con el otro, así como también de crecimiento espiritual.

Como dice Zsusanna Budapest en una arriesgada hipótesis: “os convertimos en humanos cuando separamos el proceso de la reproducción de la receptividad sexual.

os convertimos en humanos cuando nos sensibilizamos hacia los rayos de la luna en lugar de dejarnos dominar por la luz del sol que provoca el estro en los demás mamíferos. os convertimos en humanos cuando pasamos a ser los únicos animales con menstruación o, mejor dicho, cuando finalmente, gracias a la menstruación, dejamos de ser animales." Marianna Creadora de Arboleda de Gaia, guía trabajos de energía femenina desde 1993. Es la editora de este blog. mariannagaia@yahoo.es /p>

LA COPA LUNAR

Es una alternativa para que las mujeres lo utilicen durante su periodo menstrual, obteniendo beneficios para su salud, más comodidad y economía. Y además nos permite cuidar el medio ambiente evitando generar basuras.

Es un pequeño receptáculo en forma de embudo en el cual se acumula el flujo menstrual; gracias a su forma y material, se acomoda perfectamente al interior de la vagina sin causar ningún tipo de molestia, al llenarse simplemente se retira, se desocupa y se lava y esteriliza, para ser reutilizado cuantas veces sea necesario.

Material

Este producto es fabricado con goma de silicona de larga duración. Los tres elementos más encontrados en la tierra son: silicio, hidrógeno y carbono, los cuales al combinarse dan como resultado la silicona.

La silicona a pesar de ser flexible no pierde su estabilidad, es de fácil esterilización, es un material inodoro, estudiado por muchos años en laboratorios médicos, y es considerado como biocompatible, es decir, tolerado por el cuerpo humano sin causar reacción alguna. Es 100% inerte, libre de látex así que no produce ningún tipo de alergia.

El flujo menstrual es acumulado pero no absorbido, lo cual permite mantener la humedad y el pH normal, sin alterar los niveles químicos y naturales de la vagina dando mayor protección sanitaria.

El Beeper o Diva cup es un producto aceptado legalmente para ser comercializado, según la FDA (Federal Drg Administration) y la medicina canadiense desde 2002. es un producto que está adquiriendo gran acogida por parte de las mujeres a nivel mundial por las siguientes razones.

Ecología y Relación con la tierra

La copa al no ser desechable sino reutilizable evita la producción de desechos. Las toallas y tampones son productos fabricados por materiales catalogados dentro de los más dañinos como lo son el rayón, el nylon y diferentes tipos de plásticos, puesto que no son reciclables ni biodegradables; por el contrario son altamente contaminantes.

La manufactura del rayón es uno de los peores contaminantes en Norte América. Se ha calculado que solo en este lugar más de 7 billones de tampones y 12 billones de toallas, con su respectivo empaque son depositados anualmente, obstruyendo y sobrecargando los sitios destinados como botaderos de basuras. Los aplicadores plásticos que tienen algunos tampones, han causado serios daños inclusive en plantas de tratamientos de aguas y playas. El uso tanto de toallas como de tampones contribuye considerablemente al incremento de la polución a nivel mundial, sobretodo por los procesos que se requieren en su fabricación dado el material en el que están hechos.

Además, este método nos permite relacionarnos de un manera más conciente con nosotras mismas, acercándonos a nuestro ciclo menstrual y a su razón de ser, teniendo en cuenta que el sangrado menstrual está directamente relacionado con los ciclos de la naturaleza pues sirve de abono al ofrendarlo directamente a la tierra.

Confortabilidad y Conveniencia

El uso de la copa es muy sencillo, el contenido permanece dentro del receptáculo, evitando que la parte externa de la copa y las manos se unten de sangre al retirarlo. Una de las más importantes ventajas de utilizarla es la comodidad que brinda; gracias a su material y forma. Se ajusta perfectamente a al parte interna de la vagina, manteniendo la flexibilidad, lo cual nos permite realizar cualquier tipo de actividad, sin generar ninguna molestia; una gran ventaja al utilizar la copa es que noa hay necesidad de cargar ningún tipo de empaque. El promedio mensual de flujo menstrual es de 3 a 4 onzas (90 – 120 ml), el beeper tiene una capacidad de una onza 830 ml), y está marcad en alto relieve en su interior, estas medidas ayudan a calcular el tiempo que demora en llenarse; sin

embargo se recomienda desocupar la copa entre 2 o tres veces al día, o máximo después de 12 horas lo cual permite utilizarlo durante toda una actividad de jornada diaria o toda la noche. Con este producto se puede practicar cualquier tipo de deporte inclusive aquellos que nos son fáciles de realizar utilizando toallas o tampones, por higiene y comodidad, como natación, equitación, escalada, campismo, buceo, entre otros.

Economía

Gracias a que este producto es reutilizable, al comprar la copa no se hace un gasto sino por el contrario, una inversión; recuperando en solo unos meses el dinero invertido. No habrá que volver a gastar en ningún tipo de productos para le periodo menstrual. En promedio, su costo corresponde a menos de 1/10 del gasto normal, sin mencionar lo que disminuye el impacto financiero a nivel de polución y manejo de basuras. La copa tiene un año de garantía, la cual responde sí es necesario a la devolución del dinero invertido.

Salud

Normalmente los tampones están hechos de Rayón, generando un alto riesgo ya que algunas fibras se quedan en las paredes vaginales provocando la absorción de geles y sustancias químicas como el cloro, además causa la producción de dioxinas, potente agente cancerígeno. La vagina tiene las características para purificarse por si sola; las paredes vaginales tiene su propio fluido, el cual lleva consigo las células muertas y otros organismos fuera de la vagina. El inconveniente al usar tampones, es que su absorción altera totalmente la normalidad del medio ácido de la vagina y esto hace que haya mayor susceptibilidad a infecciones por bacterias y a enfermedades como el TSS. El TSS, o síndrome de show tóxico se considera una enfermedad grave y a veces mortal causada por variedades o cepas productoras de toxina de la bacteria staphylococcus aureus. Este síndrome está realioneado con la alta capacidad de absorción de sustancias nocivas como el cloro, fibras de plástico y otros elementos muy tóxicos por el uso prolongado de los tampones. A pesar de que el uso de toallas higiénicas es más seguro, la mayoría tienen blanqueadores y presentan cierto riesgo a la dioxina cancerígena.

El keeper o diva cup es la mejor alternativa que nos ofrece el mercado, pues resulta ser más consecuente para nuestra economía, ecología, higiene, salud y comodidad.

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