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El Salón Internacional de Inventos de Ginebra, uno de los más prestigiosos del mundo, abrió hoy sus puertas con una treintena de proyectos españoles que buscan mejorar la salud y la seguridad de las personas y la eficacia energética.
El Salón Internacional de Inventos de Ginebra, uno de los más prestigiosos del mundo, abrió hoy sus puertas con una treintena de proyectos españoles que buscan mejorar la salud y la seguridad de las personas y la eficacia energética.
Uno de ellos es un revolucionario sistema de anclaje para las farolas y otro tipo de alumbrado público que reduce la gravedad de las heridas en las personas en caso de una colisión con un vehículo.
El invento, diseñado por la empresa gallega Inelsa, consta de una pieza que se coloca debajo en los hierros que sujetan la farola al suelo y que permite que, en caso de colisión, la farola se desprenda con más facilidad.
Con ello se puede reducir a más de la mitad la deceleración que sufren los ocupantes del vehículo y, por tanto, reducir notablemente las muertes en ese tipo de accidentes, según explicó a Efe Rafael Domínguez Piñeiro, directivo de esa empresa, que lo producirá.
En cuanto a salud, destaca un sistema portátil de refrigeración que se coloca en cualquier asiento y que, a través de un aparato que capta el aire ambiental, refrigera espalda y piernas para evitar que se acumule el calor del cuerpo.
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