25) Filosofía
esotérica ... resumida
El término 'espiritual', normalmente asociado con
alguna forma de religión o práctica religiosa, en realidad tiene una
connotación más amplia:
"Toda actividad que impulsa al ser humano hacia
alguna forma de desarrollo - física, emocional, intuitiva, social -
si es más avanzada que su estado actual, es en esencia de naturaleza
espiritual." (El Maestro Djwhal Khul a través de Alice A. Bailey)
Según esta definición, cada palabra, pensamiento
y acción es potencialmente espiritual y capaz de mejorar la
condición humana. Cuando la espiritualidad impregne todos nuestros
esfuerzos e instituciones, tendremos un mundo que funciona para
todos.
Desde tiempos muy antiguos, un conjunto de
enseñanzas espirituales conocido como la Sabiduría Eterna o la
filosofía esotérica ha sido transmitida de generación a generación,
normalmente de forma oral, de instructor a alumno. Ha sido la fuente
para las artes y ciencias de incontables civilizaciones. Es también
la base común de todas la religiones del mundo. Ocultada por siglos
de dogma e interpretaciones erróneas humanos, a sobrevivido a pesar
de todo en las ramas místicas de todas las iglesias y atrae
crecientemente a aquellos que buscan una mejor comprensión del
propósito de la existencia.
Universo Energético
Cada vez más, el concepto de que todo es energía,
vibrando a alguna frecuencia, se está aceptado a una gran escala y
está cambiando el concepto de la vida de muchas personas. Los
científicos pueden ahora demostrar que la energía y la materia no
son sino dos estados diferentes de una realidad.
Sintetizando las filosofías de Oriente y
Occidente, el esoterismo es la ciencia del proceso evolutivo en el
hombre y la naturaleza -- desde el punto de vista energético y de
conciencia. Presenta una descripción sistemática y exhaustiva de la
estructura energética del universo y del papel del hombre en ella.
Es también el arte de comprender y trabajar con esas energías que
emanan de las fuentes más elevadas.
En tiempos recientes, esta información ha sido
más accesible a través de los escritos de H.P. Blavatsky, Alice B.
Bailey, Helena Roerich y Jiddu Krishnamurti. En 1948, el regreso
inminente del Cristo fue revelado en el libro de A.A. Bailey, La
Reaparición de Cristo. Desde 1974, el artista y esoterista británico
Benjamin Creme, a través de su contacto telepático continuo con un
Maestro de Sabiduría, ha sido la fuente principal de información de
la fase final del emerger del Cristo.
El esoterismo postula que Dios es la suma total
de todas las leyes y todas las energías gobernadas por estas leyes,
que componen todo en el universo manifestado y no-manifestado --
todo lo que vemos y no podemos ver.
El hombre por ello es una Chispa de Dios, un
espíritu expresándose a sí mismo a través de su alma y de una
personalidad, compuesta de un cuerpo mental, uno emocional y uno
físico. Cada uno de nosotros es en esencia divino, pero la mayoría
reconoce o demuestra esta divinidad sólo de forma limitada.
La
Ley del Renacimiento
El proceso por el cual gradualmente manifestamos
esta divinidad es el renacimiento (reencarnación). Como niños que
entran en el sistema educativo en preescolar, comenzamos a un nivel
muy básico de expresión humana, sin comprender nuestra verdadera
herencia espiritual. A través de la experiencia de incontables vidas
-- vividas en muchos países, con tradiciones culturales y religiosas
diferentes, en cuerpos masculinos y femeninos -- aprendemos muchas
lecciones, a través de éxitos y fracasos, y continuamos en nuestro
viaje evolutivo de regreso a nuestro Origen, llevando los logros de
cada vida a la siguiente.
El 'método' utilizado en este sistema educativo
es la Ley de Causa y Efecto (o, en términos orientales, karma) que
la Biblia describe: "Lo que siembras, cosecharás." En términos de
física moderna, la Ley de Causa y Efecto podría resumirse como: "Por
cada acción hay una reacción igual y opuesta." Cada pensamiento y
acción produce una causa que inevitablemente conduce a ciertos
efectos -- para bien o mal. Comprendiendo y trabajando dentro de
esta Ley de Causa y Efecto impersonal, aprendemos a realizar mejores
elecciones y gradualmente tomamos control de nuestro destino.
Las etapas de esta progresiva maestría de uno
mismo están marcadas por grandes expansiones de conciencia conocidas
por iniciaciones, que producen una visión y conocimiento cada vez
más profundos e inclusivos de la verdadera naturaleza de la
realidad. La vida de Jesús representó simbólicamente estas
iniciaciones en Su nacimiento, bautismo, transfiguración,
crucifixión y resurrección.
Un individuo que toma la quinta iniciación (la
resurrección) se llama un Maestro, significando que ha pasado por
todas las experiencias que la vida ofrece en este mundo y, en el
proceso, ha adquirido una total maestría sobre Sí mismo. Como tal,
ya no necesita encarnar, pero puede regresar voluntariamente como un
acto de servicio a la humanidad y al Plan de Dios.
Jerarquía Espiritual
Los Maestros, que juntos forman la Jerarquía
Espiritual, son los custodios del Plan Divino para este planeta.
Ellos han inspirado grandes logros humanos a lo largo de la
historia, trabajando desde detrás de la escena a través de Sus
discípulos en todos los campos del esfuerzo humano. Los Maestros
guían y enseñan, pero es la misma humanidad, respondiendo desde su
libre albedrío al estímulo de Ellos, quien crea cada nueva
civilización.
A lo largo de la historia, cuando la humanidad
alcanza un punto importante de crisis, la Jerarquía Espiritual envía
a un Instructor para mostrar el camino. Ha habido muchos de estos
grandes mensajeros espirituales: Krishna, Buddha y el Cristo no son
sino unos pocos. Ahora, en esta época crítica, los Maestros están
regresando al mundo exterior por vez primera en incontables
milenios, junto con el Maestro de todos los Maestros, guía de la
Jerarquía Espiritual, Maitreya. La respuesta de la humanidad a este
extraordinario estímulo creará, en su momento, la nueva civilización
futura.
¿Quién es el Cristo?
En la tradición esotérica, la palabra 'Cristo' no
es el nombre de un individuo, sino un cargo o función dentro de la
Jerarquía Espiritual de Maestros. El que ocupa actualmente ese
cargo, Maitreya, ha sido el Cristo durante los últimos 2.600 años y
El seguirá en ese cargo durante toda la Era de Acuario --
aproximadamente otros 2.000 años.
Maitreya es el hermano mayor de la familia
humana, habiendo perfeccionado y manifestado totalmente dentro de El
la divinidad que es latente en cada uno de nosotros. El viene hoy a
revelarnos un nuevo aspecto de Dios y a guiar a la humanidad a
través de la nueva fase de su viaje espiritual.
En Palestina hace 2.000 años, Maitreya trabajó a
través de su discípulo Jesús. Desde el momento del bautismo de Jesús
en el río Jordán hasta Su crucifixión, la conciencia de Maitreya Le
adumbró. Este es el proceso utilizado a veces entre los Maestros y
sus discípulos como un medio para presentar una nueva enseñanza a la
humanidad. Con el pleno consentimiento y cooperación de Jesús,
Maitreya pudo así liberar en el mundo la gran fuerza espiritual que
llamamos amor. Jesús, que ahora es un Maestro, ha desempeñado un
papel importante preparando el camino para el regreso de Maitreya y
será uno de los primeros Maestros presentados al mundo después del
Día de la Declaración.
El
Anti-Cristo
Según la Sabiduría Eterna, el anti-Cristo no es
un individuo que vive en un momento determinado, sino que es una
energía liberada antes del advenimiento del Cristo. Viene a allanar
el camino para las fuerzas constructivas del Cristo destruyendo las
formas cristalizadas antiguas que obstruyen el nuevo crecimiento de
la sociedad. Siendo el anti-Cristo una energía, se manifiesta a
través de individuos y lo ha hecho así en diferentes momentos a lo
largo de la historia, más notablemente a través del emperador Nerón
en tiempos romanos, y más recientemente a través de Hitler y de
algunos de sus más cercanos colaboradores. Con la derrota de las
Fuerzas del Eje durante la 2ª Guerra Mundial, las fuerzas del mal de
este planeta han sido selladas en su propio dominio por el resto de
la era de Acuario.
Buscar a Maitreya bajo
títulos, incluso el título de 'Mesías', puede llevar a la ilusión:
'Mesías' es una palabra acuñada por la raza humana, y decir 'Yo soy
el Mesías' puede crear oposición. Y aunque algunos puedan encontrar
en El las cualidades de Jesús, Maitreya dice, "Aquellos que Me
buscan como un Instructor están más cerca de la realidad, porque eso
es lo que soy". La verdadera calidad del Instructor se verá en la
enseñanza – la de que el Maestro está dentro de ti. En palabras de
Maitreya, "Yo busco expresar lo que soy a través de vosotros; para
esto vengo".La verdadera calidad del Instructor se verá en la
enseñanza – la de que el Maestro está dentro de ti. En palabras de
Maitreya, "Yo busco expresar lo que soy a través de vosotros; para
esto vengo".
26) La evolución de la
humanidad comenzó hace 18 millones de años
Por Aart Jurriaanse
La historia de la humanidad es más antigua de lo
que generalmente es aceptado. Las enseñanzas de la sabiduría eterna
postulan que no transcurrieron menos de 18,5 millones de años desde
la individualización del hombre-animal. El siguiente artículo es un
breve resumen de algunos de los progresos más significativos de su
evolución.
Hace aproximadamente 21 millones de años el
hombre-animal hizo su aparición en la escena del mundo, como una
especie separada en el reino animal. Estos especímenes todavía no
tenían la capacidad de pensar, y por ello deben considerarse como
animales, pero tenían la forma física y la apariencia de los seres
humanos primitivos.
Unos 2,5 millones de años después, o hace 18,5
millones de años, un grupo de Seres de otros sistemas planetarios,
en particular de Venus, fueron traídos a la Tierra, para ayudar a
despertar el principio mental y conducir a la individualización del
hombre-animal. Este grupo formó el núcleo de esos Seres superiores
que seguidamente se conocieron como la Fraternidad Blanca o la
Jerarquía de los Maestros deSabiduría. Su centro fue establecido en
los planos etéricos, y es mencionado por los esoteristas como
'Shamballa'. Aunque se encuentra en el dominio etérico, se reconoce
que Shamballa ocupa una posición definida en el espacio en el
desierto de Gobi.
Después de un período de 1,5 millones de años, o
hace 17 millones de años, se decidió que se obtendrían resultados
más efectivos si representantes de la Fraternidad funcionasen en
cuerpos materiales densos en el plano físico, permitiéndoles así
servir como guías prácticos y líderes de la raza evolutiva. La
primera avanzada de la fraternidad se estableció en un lugar
entonces conocido como Ibez, situado en algún lugar de las regiones
centrales de Sudamérica. Eones después, los restos de esta cultura
original todavía se podían encontrar en las instituciones antiguas
mayas.
Un segundo ramal se asentó en Asia, dando lugar
entre otros a la aparición y el trabajo de los Adeptos de los
Himalayas y el sur de India. En relación a esto el Maestro Djwhal
Khul, conocido como el Tibetano, predice que en una fecha futura
mucho del misterio que todavía envuelve a la prehistoria en general,
y la temprana historia del Próximo Oriente, el desierto de Gobi y
Asia Central en particular, será revelado con el descubrimiento de
ciertos monumentos y documentos antiguos. Algunos de ellos se
encontrarán en la superficie de la tierra, y otros en subterráneos
muy intrincados donde muchos de estos registros arcaicos se
conservan todavía intactos y se han guardado en un lugar seguro como
un testimonio convincente de la veracidad de estos hechos históricos
antiguos.
Históricamente la raza humana original se conoció
como los lemures, llamados así en referencia a su país Lemuria,
situado en algún lugar de la región que ahora ocupa el Océano
Pacífico, y que probablemente también incluía partes de América del
Norte y del Sur.
Después de un largo período de unos tres millones
de años de evolución lenta, la mayor parte de Lemuria fue destruida
por la acción volcánica y desapareció bajo el mar, dejando sólo
algunas pequeñas islas donde una vez existió un vasto continente.
Sin embargo, algunos restos de la raza escaparon para convertirse en
los fundadores de la futura raza atlante, que se originó hace unos
12 millones de años. Mientras Lemuria se encontraba al oeste de las
Américas, el continente de Atlántida estaba situado principalmente
al este de estos continentes, abarcando una región que actualmente
está cubierta en su mayor parte por el océano Atlántico, y que se
extendía desde las Américas hasta Europa y el Norte de Africa.
Son muy pocos los conocimientos detallados que se
poseen de estas dos razas humanas primitivas, pero se puede dar una
descripción general de las diferentes etapas a través de las cuales
evolucionaron. La chispa mental, el primer atributo distintivo del
alma, que sirvió para elevar a los lemures del reino animal al
humano, permaneció largo tiempo de alguna manera latente. A su
debido tiempo, este despertar gradual produjo hombres que todavía
retenían en mayoría sus tendencias animales. Sólo las formas de
emoción primitivas, como el deseo sexual y el miedo al dolor físico,
eran todavía aparentes.
El despertar de los principios del deseo y la
emoción indicó la llegada de la fase atlante, cuando el hombre ya no
estaba satisfecho con una existencia simplemente física o animal. En
aquellos primeros tiempos de Lemuria y Atlántida las masas
primitivas eran guiadas por los reyes sacerdotes, ayudados por los
Adeptos, iniciados y discípulos, los descendientes directos de la
antigua Fraternidad Blanca, que todavía formaban la única fuente
real de guía espiritual e inteligente.
La Jerarquía tomó finalmente la decisión de
retirar a sus representantes a los planos etéricos. Como sucedió
previamente con Lemuria, Atlántida fue destruida, incluyendo la
mayor parte de su población, por convulsiones cataclísmicas de la
corteza terrestre y el hundimiento posterior de gran parte del
continente.
Según H.P.Blavatsky en La Doctrina Secreta, esta
inundación del continente de Atlántida ocurrió hace varios millones
de años. Sin embargo, algunas grandes islas pudieron sobrevivir al
desastre y éstas proporcionaron un santuario para algunos grupos más
avanzados y favorecidos que fueron salvados para servir como núcleos
en la restauración parcial y la regeneración de la raza y para
permitir que el plan evolutivo humano continuara sin una
interrupción innecesaria.
Hace 98.000 años aproximadamente, la mayor parte
de estas islas desaparecieron a su vez en el mar, dejando sólo un
resto relativamente pequeño "al oeste de las Columnas de Gibraltar",
que Platón menciona como Poseidonis (o Atlantis). Este trozo que
quedaba finalmente también desapareció bajo las aguas en el
15.000-16.000 aC, pero no antes de que un número de sobrevivientes
pudiera escapar e introducir la civilización en donde se
establecieran, en partes de lo que ahora conocemos como Europa, las
regiones mediterráneas, y en el Próximo y Medio Oriente. Es este
hundimiento de Atlántida que dio lugar al simbólico relato bíblico
sobre el Diluvio y el Arca de Noé.
"No he venido a fundar
una nueva religión", dice Maitreya. "He venido a enseñar el Arte de
la realización del Ser", algo que no es ni una ideología ni una
religión, sino que beneficia a la gente de todas las religiones, y a
las que no pertenecen a ninguna."
27) La historia del
evangelio y el sendero de la iniciación
Por Benjamin Creme
El viaje evolutivo en el cual estamos
comprometidos está marcado por cinco grandes puntos de crisis, cinco
grandes expansiones de conciencia, que son cinco etapas hacia la
Liberación y la Maestría. Estas son las cinco iniciaciones
planetarias que nos liberan de más encarnaciones en esta tierra.
Todos los Maestros han tomado estas cinco iniciaciones (algunos
incluso han tomado iniciaciones adicionales superiores) y Su
presencia en este mundo es el resultado de una decisión consciente
de servir al Plan de Evolución, y no de la necesidad (por causa del
karma personal) de encarnarse.
El proceso esotérico que llamamos iniciación es
un proceso forzado artificial, introducido en nuestro planeta en la
mitad de la época atlante para acelerar el proceso evolutivo. Sin
este hubiéramos llegado inevitablemente al mismo punto de evolución
que tenemos hoy, pero millones de años más tarde.
En este lejano período, sucedió una crisis en una
parte de este sistema solar que hizo necesaria la presencia de
algunos de los miembros más avanzados de la Jerarquía de este
planeta, que en esa época venían de Venus. Se introdujo entonces el
proceso de iniciación para permitir a los miembros más avanzados de
nuestra evolución terrestre someterse a este proceso forzado, y así
equiparlos para ocupar los puestos inferiores de la Jerarquía,
liberando de esta manera a los Maestros Mayores para otras tareas.
La iniciación más elevada posible para un
terrestre en esa época era la tercera iniciación, y entre el primer
grupo que alcanzó este logro estaban el Cristo y el Buddha, quienes
han permanecido a la vanguardia de nuestra evolución hasta ahora.
Desde un punto de vista esotérico, la historia
del evangelio es en realidad la historia de la iniciación, una
historia presentada a la humanidad una y otra vez, de formas
diferentes, mucho antes del cristianismo. El relato de la vida de
Jesús es la presentación simbólica, dramáticamente reconstruida para
nosotros, del viaje del iniciado hacia la perfección.
La primera iniciación se llama el Nacimiento de
Cristo y está simbolizada con el nacimiento del discípulo Jesús en
Belén. Cuando la energía evolutiva que nosotros llamamos Principio o
Conciencia Crística es despertada en el corazón humano (el centro
espiritual del corazón situado en el lado derecho del pecho: "El
corazón del hombre sabio se encuentra en el lado derecho, el del
tonto en el izquierdo"), el hombre o la mujer están listos para
prepararse para recibir la primera iniciación.
Es importante tener en cuenta que el hombre o la
mujer es ya un iniciado antes de presentarse ante el Iniciador. El
alma humana, que es el primer Maestro, por la experiencia de la vida
y por la meditación, lleva a su vehículo al punto donde puede ser
recibida la iniciación. Entonces el Maestro (de la Jerarquía)
interviene, y por medio de una combinación de estímulos, de pruebas
y oportunidades de servir presentadas, prepara al candidato para
presentarse ante el Hierofante para recibir el impacto de la energía
del cetro de iniciación que El empuña. El Cristo, Maitreya, es el
Hierofante de la primera y la segunda iniciación, la tercera y las
siguientes iniciaciones son recibidas delante del Señor del Mundo,
Sanat Kumara, en Shamballa. "Yo soy el Sendero, la Verdad y la
Vida." Nadie puede conocer al Padre sino a través Mío." Estas
palabras del Cristo son esotéricamente verdaderas, pero han sido
bastante mal interpretadas por las iglesias, al decir que el
cristianismo (o más correctamente iglesianismo) es la única vía
religiosa, que sólo aquel que ha aceptado los dogmas (creados por el
hombre) y las doctrinas de la iglesia puede conocer a Dios. El
Cristo encarna el Principio Crístico en este planeta. Este principio
es una energía que fluye a través de El hasta nosotros. Es a través
de la manifestación de este Principio que nos re-orientamos y
entramos en el sendero de la iniciación. En este sentido, El es,
ciertamente, 'el Camino'. De la misma manera, solamente cuando uno
haya estado ante el Cristo en las dos primeras iniciaciones podemos
tomar la tercera, la cual nos abre a las energías de la Mónada, el
Espíritu, el 'Padre en el Cielo'.
Los grupos de cristianos 'nacidos de nuevo'
tienen un atisbo de verdad, en que la primera iniciación es el
'segundo nacimiento' en la Biblia; pero, por supuesto, es una
experiencia que comparten hoy millones de seres en el mundo, y no
exclusivamente por esos cristianos 'nacidos de nuevo'.
La primera iniciación pone de manifiesto el
control sobre el cuerpo físico, y especialmente sobre las pequeñas
vidas dévicas (o elementales) que componen los cuerpos del hombre.
La segunda iniciación pone de manifiesto el control sobre el cuerpo
astral-emocional o las vidas elementales que forman ese vehículo.
Esta se llama la iniciación del Bautismo, y es simbolizada para
nosotros por el Bautismo de Jesús en el Jordán.
La tercera iniciación – la primera iniciación
verdadera del alma – se llama la Transfiguración, y es simbolizada
por la ransfiguración de Jesús en la montaña. Pone de manifiesto el
control sobre el elemental mental y el cuerpo mental y produce por
primera vez el contacto con la Mónada y su energía: "La Joya en el
Corazón del Loto."
Jesús nació en Belén como un iniciado de tercer
grado y así simbolizó para nosotros esas tres etapas de crecimiento.
El tenía que pasar por la cuarta iniciación y lo hizo de manera muy
concreta en el plano físico con el fin de representar, de una forma
simbólica, la experiencia de la renunciación. En Occidente esta
iniciación es conocida como la Crucifixión. En Oriente se llama la
Gran Renunciación, cuando se renuncia a todo – posición, familia, e
incluso a la vida misma si es necesario – por la vida espiritual
superior.
La
Resurrección
Luego sigue, y esto es el corazón del Evangelio
cristiano, la quinta iniciación, la Resurrección, simbolizada por la
resurrección del cuerpo de Jesús después de la crucifixión. Cada
iniciación atrae a los cuerpos del iniciado partículas de materia
sub-atómica – literalmente luz. Hacia la cuarta iniciación, los
cuerpos del iniciado son tres cuartas partes sub-atómicos o luz.
Este proceso se completa en el momento de la quinta iniciación o
Resurrección, cuando el iniciado se ha liberado para siempre de la
atracción de la materia, es un Maestro perfeccionado. El objetivo de
la evolución ha sido alcanzado y el Maestro ha terminado su
experiencia de la vida en este planeta. La elección de permanecer en
esta tierra y así servir al Plan de nuestro Logos Planetario es
únicamente Suya.
Existen iniciaciones superiores, que llaman al
Maestro a esforzarse más. La Ascensión, simbolizada por la ascensión
del Cristo después de Su aparición ante los discípulos en el cuerpo
resucitado de Jesús, señala la sexta experiencia iniciática y
confiere conciencia cósmica y la completa inmortalidad del cuerpo
del Maestro ascendido.
Visto de esta manera, la historia del evangelio
mantiene ante la humanidad la promesa de la divinidad, una divinidad
no sólo realizada por un hombre extraordinario – el Hijo de Dios –
sino una divinidad alcanzable para todos aquellos que hagan el
esfuerzo necesario para expandir su conciencia para incluir los
niveles espirituales; una divinidad alcanzada, también, a través de
un proceso científico; del cual el Cristo y los Maestros son los
custodios – el proceso de la iniciación.
28) La reencarnación y
el karma en la Biblia
Por Jeanine Miller
En general la gente no es consciente de que en el
Nuevo Testamento hay referencias concretas que implican
inequívocamente la reencarnación. En realidad muchas personas se
preguntan por qué, si la reencarnación es tan importante – desde el
punto de vista religioso, se menciona tan poco en la Biblia. Una
respuesta obvia es que la realidad de la reencarnación, al menos en
el Nuevo Testamento, se daba por sentada, como ahora damos por
sentado que un árbol sano que ha perdido sus hojas en el invierno
recuperará una nueva corona de hojas la siguiente primavera.
Examinemos la evidencia que nos conduce a esta conclusión.
La primera señal de 'dar por sentado' se
encuentra en Mateo, 11:13-14; 16:13. Jesús pregunta a sus
discípulos: "¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?"
(Mateo 16:13) y los discípulos contestaron "Unos, que Juan el
Bautista; otros, que Elías, otros, que Jeremías o uno de los
profetas." ¿Como se podía pensar que Jesús era cualquiera de ellos
excepto en una vida anterior? Elías y Jeremías vivieron siglos
antes. En cuanto a Juan el Bautista, puesto que lo habían matado
recientemente, no podría haber habido una reencarnación, pero parece
que algunas personas pensaron que su espíritu podría haber inspirado
a Jesús. Si la gente podía hablar de esta manera obviamente daban
por sentada esta doctrina. Si Jesús efectivamente hace esta pregunta
esto demuestra que era consciente de la doctrina y la considera
válida. El mismo Jesús da cuenta a sus discípulos quién fue en
realidad Juan el Bautista en el pasado: "Pues todos los profetas, lo
mismo que la Ley, hasta Juan profetizaron. Y, si queréis admitirlo,
él es Elías, el que iba a venir. El que tenga oídos que oiga."
(Mateo 11:13-14). Entonces Elías, según Jesús, regresó a la tierra
en la figura de Juan el Bautista. Esto es repetido o confirmado en
Mateo 17:12-13: "Os digo, sin embargo: Elías vino ya, pero no le
reconocieron sino que hicieron con él cuanto quisieron. Así también
el Hijo del hombre tendrá que padecer de parte de ellos. Entonces
los discípulos comprendieron que se refería a Juan el Bautista."
No existe aquí equivocación, ni polémica alguna:
las palabras provienen del mismo Maestro. En lo que atañe a su
identidad pasada, Jesús no está interesado en hablar de ello. El
estaba mucho más interesado en saber lo que sus discípulos pensaban:
"Y vosotros ¿quién decís que soy yo?". Y la respuesta de Simón que
Jesús era el Cristo, el Hijo de Dios vivo, agrada al Cristo que
inmediatamente hace de Simón Pedro la piedra angular de su iglesia.
La cuestión es que no importa qué hemos sido en el pasado, y tratar
de recuperar nuestras identidades pasadas representa un apego
inapropiado a la personalidad. La doctrina de la reencarnación es
sólo importante a nivel de la personalidad hasta el punto que nos
enseña que se nos otorgan muchas oportunidades en esta tierra para
perfeccionarnos y conseguir nuestra salvación. Dar mucho énfasis a
las vidas pasadas tiene serias desventajas. Puede promover la
desidia: "Haré un esfuerzo en la vida próxima." Por otro lado puede
causar un apego a la personalidad, "Yo fui Julio Cesar" o
"Cleopatra", según las predilecciones. Esto simplemente refuerza al
ego y es por lo tanto perjudicial para la vida espiritual que
requiere la eliminación definitiva del egocentrismo.
¿Quién peca?
La tercera referencia proviene de una pregunta
referente a un hombre ciego. El discípulo pregunta a Jesús: "¿Quién
pecó, él o sus padres, para que haya nacido ciego?" (Juan 9:2-3).
¿Cómo puede un hombre pecar antes de haber nacido? A menos que el
pecado se haya cometido en otra vida. Los apóstoles no están
preguntando qué clase de pecado da como resultado la ceguera, sino
quién pecó, dando por hecho que el acto mismo de pecar ha provocado
este fatal resultado. Además, el pecado pudo haberse cometido tanto
por el hombre en una previa existencia, o por sus padres. Esto
implica tanto que los pecados de los padres son dirigidos contra los
niños, que es una doctrina bíblica, como que el alma existe y por lo
tanto paga por las transgresiones de vidas previas.
Jesús no descalifica a sus apóstoles por realizar
tal pregunta. Si la doctrina hubiera sido extraña a su mente, El les
hubiera dicho que estaban diciendo tonterías. El simplemente toma
una actitud diferente. Su respuesta "Ni él pecó ni sus padres; es
para que se manifiesten en él las obras de Dios" (Juan 9:3) implica
que la doctrina del karma (y por lo tanto su corolario, la
reencarnación) no siempre se comprende correctamente y que las
calamidades que acontecen al hombre no deben necesariamente
imputárselas a él. Superficialmente podríamos tomar el sentido "para
que se manifiesten las obras de Dios" como una referencia a Su
propio ministerio de sanación; para que se pueda demostrar que él,
como la reencarnación de Dios, puede curarlo todo, hasta la ceguera
de nacimiento. Pero yo me inclinaría a pensar que su respuesta tiene
varios niveles de sentido mucho más profundos, uno de ellos
posiblemente sea que la ceguera del hombre (si la tomamos como una
ceguera física literal) no fue el resultado del pecado sino de una
elección intencionada del alma para una cierta experiencia crucial
necesaria para su desarrollo.
Crudo paliativo
Que la doctrina del karma (y de la reencarnación)
es utilizada con demasiada frecuencia como un crudo paliativo para
resolver los problemas que parecen sin solución puede haberse
comprendido hasta cierto punto en los tiempos bíblicos, como lo es
en la actualidad en ciertas culturas y comunidades. Esto puede
recogerse de Levítico en donde encontramos lo siguiente:
"Si alguno causa una lesión a su prójimo, como él
hizo así se le hará: fractura por fractura, ojo por ojo, diente por
diente; se le hará la misma lesión que él haya causado a otro."
(Lev. 24:19-20; cfr. Ex.21:24, Deut. 19:21)
En esta expresión judía de la ley no parece haber
lugar para la 'transformación' del hombre, el cambio del corazón y
la mente que automáticamente provocaría una reacción diferente.
Jesús parece haber intentado contrarrestar con su "nuevo
mandamiento" "que os améis los unos a los otros" esta noción de una
ley inexorable que no deja lugar para el cambio humano de actitud.
Este mandamiento sustituye a todos los otros y es la ley de las
leyes que expresa la compasión, el perdón y la gracia, e implica la
posibilidad de transformación.
En relación al karma, encontramos en Lucas un
interesante pasaje referente a "los galileos, cuya sangre había
mezclado Pilato con la de sus sacrificios." (Lucas 13:1). En sus
comentarios, Jesús dice: "¿Pensáis que esos galileos eran más
pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas
cosas? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del
mismo modo." (Lucas 13:2-3).
Lo que se implica es que la calamidad no ocurre a
algunos porque han pecado más que otros, sino que todos nosotros
tenemos actitudes erróneas y las actitudes erróneas conducen a
desgracias de uno u otro tipo. El cambio de la propia actitud, la
transformación de uno mismo, es todo el propósito de las muchas
parábolas con la cuales Jesús enseñaba a sus discípulos. El punto
importante de las enseñanzas de los Evangelios es la transformación
del hombre interno, el hombre psicológico. En el sentido esotérico
la observación de Jesús a Nicodemo "Tú debes nacer de nuevo" no
puede interpretarse como una referencia a la reencarnación, sino a
la transformación interna del hombre, equivalente a un nuevo
nacimiento.
"Aquellos que Me buscan
como un Instructor están más cerca de la realidad, porque eso es lo
que soy". La verdadera calidad del Instructor se verá en la
enseñanza – la de que el Maestro está dentro de ti. En palabras de
Maitreya, "Yo busco expresar lo que soy a través de vosotros; para
esto vengo".
29) El trabajo del
Cristo
Por Benjamin Creme
La decisión de volver a trabajar y vivir
plenamente en el plano físico no fue, podemos estar seguros, tomada
a la ligera o fácilmente por el Cristo. El Maestro DK, en la
Reaparición del Cristo a través de Alice A. Bailey, nos dice que
llevó nueve años – desde junio de 1936 a junio de 1945 – tomar la
decisión. La Jerarquía está todavía trabajando en un estado de
tensión motivado por esa decisión trascendental que culminó con Su
entrada en el mundo moderno el 19 de Julio de 1977.
Su decisión de reaparecer tiene repercusiones
ocultas profundas: como resultado de ella, se le concedió el derecho
a utilizar – por vez primera – el gran mantram u oración conocido
como la Gran Invocación, y revelarlo a la humanidad. No ha pasado un
sólo día desde Junio de 1945 sin que lo haya pronunciado para el
beneficio del mundo. Se espera que un día esta oración o invocación
se convierta en la oración mundial, pronunciada igualmente por toda
la gente, y una nota fundamental de la Nueva Religión Mundial cuya
inauguración será una de las labores principales del Cristo – una
vez que hayamos reformado el mundo.
El
Espíritu de Paz
Su decisión le llevó, también, a que se
convirtiera en el recipiente y el canal de ciertas inmensas energías
divinas que, en Su trabajo para la humanidad en esta nueva era,
intensificarán y amplificarán todo lo que realice. El Espíritu de
Paz o Equilibrio Le adumbró de una forma muy similar a la que El
adumbró a su discípulo Jesús en Palestina. Trabajando fielmente con
la Ley de Acción y Reacción, el efecto del trabajo de esta Entidad
Cósmica a través de Maitreya será producir una reacción a las
condiciones caóticas y violentas actuales e introducir una nueva era
de paz y tranquilidad emocional equivalentes al odio y la violencia
actuales.
La
Conciencia Crística
El se convirtió en la encarnación, de una forma
totalmente nueva y más potente, de la energía que llamamos el
Principio Crístico o la Conciencia Crística – la energía de la
evolución per se. Fluyendo de El al mundo esta energía ha orientado
nuevamente a la humanidad a la vida espiritual (no necesariamente
religiosa), preparándola para reconocerle y seguirle ahora y para
aceptar el principio de compartir. Millones de personas están
respondiendo en la actualidad a esta potente energía, y al
despertarlos a las bases de la vida espiritual se cumple uno de los
modos de la aparición del Cristo –en el corazón de los hombres.
El
Avatar de Síntesis
Un gran Ser cósmico, el Avatar de Síntesis,
entró, a través del Cristo, en nuestra vida planetaria. El encarna
las energías de la Voluntad, el Amor y la Inteligencia además de
otra energía para la cual aún no tenemos un nombre. Esta Entidad
puede descender sólo hasta los planos mentales y desde ese nivel El
vierte su cuádruple energía a través del Cristo, y de esa manera en
el mundo. Junto con el Buddha, que trae la energía de la Sabiduría
de los planos cósmicos, estos grandes Seres forman un triángulo
cuyas energías el Cristo canaliza para nosotros. En este tiempo que
viene El será conocido como el Punto dentro del Triángulo. La
Voluntad del Avatar, Su fuerza sintetizadora, el Amor del Espíritu
de Paz o Equilibrio y la Sabiduría del Buddha, enfocadas a través
del Cristo, transformarán y están transformando ya este mundo. De
esta manera uno de los principales trabajos del Cristo, como
transmisor de energías, se llevará a cabo.
Las Aguas de Vida
"Yo vengo para que los hombres tengan vida y esa
vida más abundantemente."
Como distribuidor de las 'Aguas de Vida de
Acuario' Maitreya realizará uno de sus mayores trabajos en el nuevo
tiempo que vendrá. Como El lo dice muy elocuentemente en el Mensaje
Nº 42:
"Muchas veces Me habéis oído decir que Mi Venida
significa cambio. Específicamente, el mayor cambio se producirá
en el corazón y en la mente de los hombres, porque Mi Regreso entre
vosotros es una señal de que los hombres están preparados para
recibir nueva vida. Esa Nueva Vida para los hombres Yo traigo en
abundancia. En todos los planos esta Vida fluirá, llegando a los
corazones, las almas y los cuerpos de los hombres, acercándoles al
Origen de la Vida Misma. Mi labor será canalizar esas Aguas de
Vida a través de vosotros. Yo soy el Portador de Agua. Yo soy el Cántaro de la Verdad. Esa Verdad Yo os revelaré y os
elevaré hasta vuestra verdadera naturaleza. Yo soy el Río. Por Mí fluye la nueva corriente de Vida dada por Dios, y esta os la
concederé. Así caminaremos juntos por Mi Jardín, sentiremos el
perfume de Mis Flores, y conoceremos la alegría de la proximidad a
Dios. Amigos Míos, estas cosas no son sueños. Todo esto será vuestro. Mi Misión os lo otorgará."
Suya es la labor de transmitir estas Aguas de la
Vida: como vida física, nutriendo a las mismas células de nuestros
cuerpos; como una nueva cualidad de vida – amor y luz en nuestros
corazones; y como vida más abundante – amor, luz y poder dentro y
por encima de la cabeza del discípulo del Cristo, permitiéndole
cooperar de forma más completa con el Plan proveniente de Shamballa,
el 'Centro donde la Voluntad de Dios es conocida'.
Nutriendo a los Pequeños
Como Hierofante de las dos primeras iniciaciones,
el trabajo de Maitreya será llevar a las masas de la humanidad al
Reino de Dios – la Jerarquía – a través de las puertas de la
iniciación. Muchos se encuentran actualmente en el umbral. Uno de
Sus más importantes papeles a desempeñar será el de "Nutrir a los
Pequeños". ¿Quiénes son estos "Pequeños"? Son aquellos que han
recibido las dos primeras iniciaciones y que están preparados para
la experiencia de la Transfiguración, la tercera iniciación, que es
la primera manifestación de verdadera divinidad. A través de la
nutrición, la estimulación de sus vidas espirituales, El los
llevará, como suele decir en los Mensajes, a "los pies de Dios",
"Delante del trono".
Uniendo Oriente y Occidente
Contrariamente a la creencia de muchos cristianos
de que el Cristo viene exclusivamente para ellos, El viene como el
Instructor del Mundo, para toda la humanidad. Con la ayuda de Su
Hermano el Buddha, El unirá Oriente y Occidente; en particular, los
diferentes enfoques de Dios de Oriente y Occidente. A pesar de las
enseñanzas del Cristo, en Palestina, que Dios está dentro, el
enfoque general de Dios en Occidente ha sido de verlo como
trascendente, por encima y más allá de Su creación, en esencia
insondable por esa creación, sólo para ser adorado desde lejos. El
enfoque de Oriente, por otro lado, es ver a Dios inmanente, en el
hombre y en toda la creación, "más cercano que la mano o que el pie,
más cercano que la respiración".
El sintetizará estos dos enfoques en una Nueva
Religión Mundial. El Cristo es el gran exponente y la expresión del
Amor, mientras que el Buddha es la encarnación de la Sabiduría. En
este tiempo venidero, el Cristo fusionará y combinará estas dos
energías divinas y responderá a la llamada de socorro y guía de
Oriente como también a la de Occidente. El será en verdad el
Instructor del Mundo, que viene a inaugurar la nueva era de síntesis
y fraternidad basada en el establecimiento de correctas relaciones
humanas.
Ningún Avatar ha estado tan equipado para Su
misión como lo está el Cristo en la actualidad. Fusionando y
combinando en Sí mismo las energías de Voluntad, Amor y Sabiduría,
adumbrado por el Espíritu de Paz o Equilibrio, ayudado por el Avatar
de Síntesis y por el Buddha; enfocando a través de sí mismo la suma
total de las energías de los últimos 2.000 años de Piscis y de las
fuerzas entrantes de Acuario, El es un Avatar grandioso, igual que
Su labor amedrentadora.
Esa labor es crear armonía del caos, despertar a
la humanidad a su propia naturaleza y destino, y guiar e inspirar la
construcción de una nueva civilización. El estará con nosotros
durante los próximos 2.500 años – la era de Acuario entera. Al
encarnarnos una y otra vez durante ese período encontraremos al
Cristo, Maitreya, en el centro de nuestra vida planetaria.
Entonces Su trabajo para la humanidad habrá
acabado y, habiendo entrenado y preparado a Su sucesor, El
continuará con un trabajo más elevado en el Sendero de la Evolución
Superior. Su sendero, el Sendero del Hijo Absoluto, le llevará lejos
de la tierra, para regresar, como lo predijo H.P. Blavatsky, como el
Cristo Cósmico, el Maitreya Cósmico, al final del séptimo, el último
ciclo terrestre.
Nota: Este artículo (y el de las Enseñanzas del
Cristo) es un resumen de las Enseñanzas sobre este tema del Maestro
DK en la Reaparición del Cristo de Alice A. Bailey (Lucis Press).
Los lectores son remitidos a ese trabajo para una información más
profunda y detallada sobre el trabajo y las enseñanzas futuras del
Cristo.
30) Meditación de
Transmisión
En todo el mundo, varias veces a la semana,
grupos de personas se reúnen regularmente para sentarse varias horas
en silencio – están transmitiendo energías espirituales dirigidas a
ellos y a través de ellos por la Jerarquía Espiritual.
Todo es energía, no hay nada más que energía. Los
Maestros y el Cristo, Su Maestro, son los custodios de todas las
energías que entran en este planeta. La Jerarquía trabaja con ellas,
las equilibra y las envía al mundo, haciendo así progresar la
evolución de la humanidad, porque es bajo el estímulo de estas
energías que todas la formas de vida evolucionan.
La humanidad se encuentra a medio camino entre el
reino más elevado, el reino espiritual, y los reinos menos
evolucionados animal, vegetal y mineral. La verdadera función del
ser humano es actuar como una cámara de compensación para las
energías de los reinos más elevados a los inferiores. Los Maestros
tienen la misma relación con nosotros como la que tenemos nosotros
con los reinos menos evolucionados. Todos nosotros, ya sea
conscientemente o no, transmitimos energías en algún nivel. Benjamin
Creme durante años ha fomentado la creación de grupos de Transmisión
en donde ha dado conferencias. Hay en la actualidad aproximadamente
700 grupos trabajando de esta manera, cooperando con los Maestros y
ayudando a la evolución de todas las formas de vida en el planeta.
Como un acto de servicio y una forma de meditación es simple y
efectiva. "No conozco otras formas de servicio al mundo de tal
potencia, tal valor y tal importancia que esté tan claramente de
acuerdo con la evolución del Plan," afirma Creme. Un efecto
secundario es el enorme beneficio para aquellos que quieren actuar
como canales para estas energías. Los miembros de los grupos de
Transmisión se desarrollan rápidamente por los efectos de las
energías que absorben y transmiten.
La transmisión de energías, debemos dejar claro,
no comenzó por mediación de Benjamin Creme. Los Maestros (y Sus
predecesores) han estado dedicados durante millones de años a
transmitir las energías a través de grupos en el mundo. Por 'grupos'
se quiere decir la humanidad misma y/o grupos más pequeños –judíos,
hindúes, cristianos, etc. Todos los actos de adoración, en un
templo, iglesia o donde sea, han sido siempre, al mismo tiempo,
transmisiones de energías desde la Jerarquía, en algún nivel o
potencia, tanto si los celebrantes eran conscientes de ello como si
no lo eran.
El libro
Transmisión – una Meditación para la Nueva Era
de Benjamin Creme proporciona información
detallada sobre todos los aspectos del trabajo de la Meditación de
Transmisión.
"¿Cómo podéis estar
satisfechos con las formas en las que vivís ahora: cuando millones
de personas pasan hambre y mueren en la miseria; cuando los ricos
ostentan su riqueza ante los pobres; cuando cada hombre es el
enemigo de su vecino; cuando ningún hombre confía en su hermano?
¿Por cuánto tiempo debéis vivir así, amigos Míos? ¿Por cuánto tiempo
podéis soportar esta degradación?"
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