EL UNIVERSO SEGÚN LA PROFECÍA CRISTIANA ACTUAL
¿Es inmutable, ilimitado y eterno?
En numerosas enseñanzas, Cristo manifiesta que existe el macrocosmos espiritual, con siete Cielos de sustancia pura y sus numerosos planetas espirituales por un lado. Por otro, y como consecuencia de la Caída, existen dos Cosmos más: el cosmos material, de sustancia densa, que es el universo material con sus soles y planetas materiales, y el cosmos de los planos de purificación, que son planos de materia intermedia o astral, con sus correspondientes planetas astrales. Todos estos cosmos están alimentados por la energía divina procedente del Sol Central Primario, que es el Espíritu Santo o Dios Impersonal. De este manantial de energía impersonal, Dios se dio forma a Sí mismo como Creador Padre- Madre, siendo así el Dios Personal del que procede el Universo y todas sus criaturas. De modo que en Dios se dan dos aspectos: como energía omnipresente y como Creador del Universo.

En el transcursos de ciclos cósmicos, el cosmos material, que surgió del desprendimiento y posterior condensación de parte de planetas espirituales como consecuencia de la Caída,- un regalo de Dios a sus hijos como cobijo- será absorbido por el macrocosmos espiritual, la materia será cada vez más sutil hasta dejar de existir, y los rebeldes, los "hijos pródigos" de la parábola, hasta ahora obligados a vivir en los planetas semimateriales astrales y en los planetas materiales volverán a Casa, concluida totalmente la Redención. Entonces ya no habrá más mundo astral ni universo material, que forman el macrocosmos de la Caída y que son los ámbitos de la ley causal, los espacios del ir y venir de las almas hasta que no alcanzamos el Reino Celestial. El macrocosmos material de la Caída se halla separado por el Muro de Luz del macrocosmos del Reino Celestial. De modo que existe un límite energético, una especie de pared o cinturón de energía que separa ambos universos.
A través de la profetisa Gabriele, Cristo nos dice lo siguiente en Su manifestación "Origen y formación de las enfermedades":
"Del Espíritu del Padre eterno se formaron los Cielos puros, los seres espirituales y los reinos naturales espirituales.
Dios creó el Cielo. La Tierra y todos los soles y mundos parcial y totalmente materiales proceden de la Caída.
Las formas condensadas son espíritu condensado. Dios permitió la condensación del Espíritu puro por amor a Sus hijos caídos, para brindar a los rebeldes un techo, alimento y todo lo que el cuerpo humano, la casa del alma, necesita. Por eso se dice que Dios creó el Cielo y la Tierra.
El cuerpo espiritual, llamado "alma" en su forma cargada, viene de los cielos eternos, de la Ley, Dios. Él posee todas las sustancias espirituales del infinito y por eso es un microcosmos en el macrocosmos, un ser de la eternidad. Él existe entonces también de eternidad a eternidad, es decir, es inmortal.
El cuerpo terrenal, el ser humano, la casa del alma, es de la Tierra y posee también solo las sustancias de la Tierra. Por esta razón, él, como la Tierra, es de substancia limitada. La materia es densa, y en sus formas relativa y perecedera"….
Más adelante, añade: "El infinito está en constante expansión y evolución". Pero con respecto al mundo material insistiendo en la idea que expuso sobre la materia firma lo siguiente: "La materia es la manifestación de formas de pensamiento negativos y desde el punto de vista del Espíritu, es apariencia, o sea, es perecedera….(sic)…"Ella se produjo por el mundo de sensaciones y pensamientos erróneos de los seres de la Caída…" (sic)…La materia, la sustancia burda, es solo relativa y no realidad. Es apariencia y no existencia".
En otro momento afirma. "La consciencia humana está limitada al tiempo y al espacio y considera la existencia terrenal como la realidad. Solo aquel que ha despertado espiritualmente reconoce el carácter transitorio de la materia…..(sic)…"Son pocos los hombres y almas que en esta época se han desarrollado para salir de la ley causal"….
"Debido a que muchos antiguos seres de la Caída no cumplieron la Ley absoluta, y en el curso de las épocas muchas personas actuaron y actúan contra ella, en miles de millones de años se produjeron puntos de interferencia, tanto en los planetas como también en su atmósfera. De estos puntos de cristalización salen por su parte diferentes radiaciones, vibraciones, colores y formas".
MATERIA, ESPACIO Y TIEMPO
Con respecto a la relación materia-tiempo-espacio, Cristo transmite lo siguiente: "El alma desencarnada se da cuenta de que la materia, el tiempo y el espacio son irreales. Por las noches, cuando su cuerpo duerme, el alma que ha madurado se va a ámbitos superiores a buscar profundos conocimientos e impresiones. Los trae al cuerpo terrenal, pero bajo la limitación de la capacidad de percepción del entendimiento, que está capacitado solo para el mundo de tres dimensiones. Durante su "peregrinaje" por los ámbitos intemporales, el alma se da cuenta de que la materia es irreal, ya que el espacio y el tiempo no existen en la ley eterna .Ella comprueba que, sin cuerpo, puede atravesar espacios y que no está sujeta al tiempo.
Algo semejante sucede cuando el alma se desprende del cuerpo después de la muerte….(sic)…Un alma despierta reconocerá que los bienes que poseyó una vez en la Tierra ya no son sustancia densa, pudiendo pasar atravesando todo lo que un día fue su propiedad en la Tierra, lo que protegía y cuidaba y que para ella era sustancia densa".
(Hasta aquí la cita)
¿Qué podemos concluir con respecto a si es limitado o ilimitado el universo material cuando Cristo nos manifiesta que es producto de la Caída, no es real, no es eterno y que será reintegrado al mundo espiritual del que procede, degradado por nosotros los humanos que también regresaremos a nuestro origen divino tras muchas peripecias y encarnaciones?
En cuanto a sus tres dimensiones, ya es limitado, pues el universo espiritual se compone de siete dimensiones, como revela Cristo en otras manifestaciones. En cuanto a su duración en el tiempo y el espacio también, como se ha dicho, pues tiempo y espacio son aspectos del universo material y ni siquiera son reales al igual que la materia no es real, pues no es otra cosa que energía condensada. Al fin todo es energía y la energía procede del Sol Central Primario o Espíritu Santo, lo vivifica todo y no tiene límite alguno: solo grados de condensación provisional en el caso del universo material. Y es debido a la energía de la fuerza redentora de Cristo y al impulso de la energía Espiritual omnipresente que la materia será cada vez más sutil, y el universo físico desaparecerá, aunque vengan los científicos a contarnos teorías sobre teorías que mantengan lo contrario.