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LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL
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ESPIRITUALIDAD SIN RELIGIONES

CRISIS Y RENACIMIENTO

JBN

17/06/2017

Grafica 'Crisis y renacimiento' Categoria 'Sociedad' Palabra 'Nacimiento'

CATEGORIA N° 2394: SOCIEDAD

Sociedad y Nacimiento

La Torre representa las construcciones efímeras y fecundas del hombre, siempre destruidas y siempre vueltas a comenzar, dolorosas porque arruinan sus ambiciones, bienhechoras porque acrecientan sin cesar su sabiduría.

Eugene Caslant (El Tarot de Marsella)

El Tarot -o libro sagrado de Thot, el Hermes egipcio es una útil herramienta creada por hábiles hermetistas conocedores de la tradición oculta de la humanidad, cuyo origen no puede remontarse mucho más allá del siglo XIII, aunque algunos autores le atribuyan un origen mucho más antiguo, algo que parece ser bastante difícil de probar. De hecho, los 22 arcanos (en Numerología el 22 es uno de los 3 números maestros, y se define como el número del Maestro Constructor) representan los 22 arquetipos de la acción humana. Su aplicación resulta tan propicia como una cucharita para una taza de café sin azúcar.

Si hubiera que definir nuestra época a través de una de las 22 cartas del Tarot, quizá la más aplicable sería el Arcano XVI: La Torre (Carta de la Crisis). Aunque parezca una contradicción, una crisis siempre es buena en tanto y en cuanto seamos capaces de amortizarla convenientemente. Tanto es así, que a pesar de sus connotaciones algo fatalistas, la Torre es una carta de cambios radicales, profundos y renovadores. Nada en el Universo se mueve hacia le involución, y toda ruptura -sea de la naturaleza que sea- representa siempre un nuevo comienzo. Al decir de T.S Eliot: Lo que llamas el principio es a menudo el fin y poner fin es poner un principio. El fin es el lugar donde empezamos.

El Arcano XVI representa a dos personajes -probablemente hombre y mujer- cayendo desde lo alto de una torre en llamas. Con ellos caen sus frutos, que son la representación abstracta de las obras del hombre ya caducas. Esos frutos ya caducos serán también semillas para una nueva evolución, ya que al tocar tierra se aferrarán a ella nuevamente para construir un futuro donde materia y espíritu formen una unidad. Lo mismo pasará con los personajes, que caen con las manos tendidas hacia la Madre Tierra, gestora de toda posibilidad y todo crecimiento, siempre y cuando se tengan los ojos bien abiertos para recoger sus frutos.

Según Caslant, en su aspecto mental la Torre indica el peligro de perseverar en una determinada vía y en una idea fija, so pena de conmoción violenta y aniquilamiento. En su aspecto anímico representa la dominación de los seres sin caridad ni amor, ejerciéndose sobre los demás con despotismo, de forma tal que tarde o temprano esto será rechazado fuera del efecto. Y en su aspecto físico, habla de un proyecto bruscamente detenido, de un golpe teatral y un choque inesperado. Aconseja guardarse en los negocios, a la vez que la llama que quita la corona de la Torre puede interpretarse como liberación de una prisión.

Como sabéis, antes de que llueva las hormigas sacan fuera todo lo que hay dentro de su morada para ponerlo a resguardo para que el aguacero nos las inunde. Se comportan con la austera sabiduría de quien ve venir el derrumbe. De quien lo huele y lo acepta, porque es el devenir, y nada puede ser más necio que negar que la vida individual, como las sociedades, están en continuo cambio, y que el cambio, por muy azaroso que pueda parecer, es necesario para que la evolución continúe. Tu evolución, mi evolución, en definitiva: la evolución de toda la Creación. Prudentes animalitos las hormigas.

La imagen de S. Michelspacher, de 1616 (que podéis ver a la derecha) tiene grandes similitudes con La Torre. Al respecto, su autor dice lo siguiente: El alquimista anda a locas hasta que la liebre volátil y mercurial le muestra la verdadera materia inicial, tras cuya tosca fachada se esconde un palacio al que se accede por los siete grados de la iniciación. Aquí se unen los principios Sol y Luna para dar lugar al lapis, "el mercurio filosófico, que corona la cúpula bajo la forma de Ave Fénix.

No será necesario entrar en detalles para que se entienda. Aunque en ese palacio o torre los personajes no sean expulsados, estos se instalan en los distintos escalones (o estadíos) del saber alquímico: (o vital): desde el simple aprendiz (grado más bajo) hasta el de grado superior o maestre. Sin querer entrar en especulaciones, podríamos sugerir que el autor de esta imagen ya conocía las cartas del Tarot y que probablemente las usara para guiar y guiarse.



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