27/04/2017

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LA SAGRADA ENSE�ANZA

I

Veremos aspectos de diversas Ense�anzas Sagradas que han guiado gradualmente al hombre hacia un despertar natural de la mente, vida tras vida, superando lo negativo mediante la manifestaci�n de lo positivo. No existe el camino. Muchos son los caminos que conducen a una meta com�n. Meta al parecer bastante cercana...

Antes de seguir adelante mostrando un conocimiento que en ciertas �pocas de la historia fue oculto, es necesario puntualizar que al ser creado el hombre, -como lo relatan las tablillas sumerias de hace m�s de 8000 a�os- por los dioses, a su imagen y semejanza, era necesaria una gradual evoluci�n humana que permitiera consolidar la uni�n cerebro-mente. Primero estuvimos ligados a la esfera superior en forma pasiva, usando el cerebro derecho pasivamente. Luego comenz� a manifestarse la actividad en el cerebro izquierdo que fue apagando al cerebro derecho y nos conect� lentamente con la realidad exterior. Ahora, en forma din�mica podemos iniciar la reactivaci�n del cerebro derecho, hasta lograr el equilibrio entre ambos cerebros o hemisferios cerebrales con funciones tan espec�ficas y diferentes el uno del otro. Por medio del cerebro izquierdo que funciona con el ritmo beta cerebral de m�s de 14 ciclos por segundo, estamos conectados a la realidad exterior. Por medio del cerebro derecho que funciona con el ritmo alfa cerebral de 10 ciclos por segundo, nos podemos conectar a la realidad interior. Lo ideal es lograr alcanzar el justo equilibrio entre las funciones de ambos cerebros. De ambas realidades.

Hace m�s de 6000 a�os naci� entre la raza aria de Ir�n un joven noble que emergi� como gu�a espiritual de las tribus n�madas arias que en aquella �poca poblaban las tierras de Persia e Ir�n. Este joven llamado Ardjasp recibe un d�a una profec�a de un viejo visionario, un pyr, que le dice que llegar�a a reinar sin cetro ni espada, que reinar�a con m�s poder que todos los reyes de la tierra, sin diadema, sino que coronado por el Sol.

Luego de una serie de vicisitudes, llega donde Vahumano, el guardi�n del puro fuego, el venerable patriarca y le dice: Vengo en busca de luz y verdad para mi y de liberaci�n y justicia para mi pueblo. Responde el sabio anciano: �Tienes la paciencia que desaf�a al tiempo? �Est�s dispuesto a renunciar a todo por tu obra? Acepta Ardjasp y recibe el nombre de Zoroastro o Zarathustra, que significa Dorada Estrella o Esplendor del Sol. Pasa a ser disc�pulo de Vahumano quien le se�ala que llegar� a ser ap�stol del Ahura-Mazda o Dios-Sol.

Es prevenido contra la acci�n de Arim�n, el pr�ncipe de las tinieblas, el adherido a la Tierra, el que niega al cielo, el profanador de los altares, el incitador del culto a la serpiente y el propagador del vicio, del odio, de la envidia, de la opresi�n y la guerra.

�C�mo puedo combatirlo pregunta Zoroastro? Volvi�ndote cara al Sol. El Sol de Ahura-Mazda te har� escuchar su voz y �l te dictar� la ley de los arios, le responde su maestro.

Se va a la monta�a en busca del Dios Sol, 10 a�os pas� Zoroastro en la soledad de la monta�a en oraci�n y meditaci�n. Un d�a se le aparece Ormuz, el verbo solar, rodeado de radiante luz, llevado por un toro y un le�n alados, junto con resplandecientes 7 Ameshaspendas o Querubines de alas de oro, 7 Yzeds o Elohim de alas azules, 7 Ferueres o Arc�ngeles de alas purpurinas. Una imponente voz le dice: Soy Ahura-Mazda, el que te ha creado y elegido. D�a y noche recibe por lo interno la voz divina que en im�genes le muestra la creaci�n del mundo y su propio origen. Le muestra las jerarqu�as y potestades c�smicas y la necesaria lucha contra Arim�n, el esp�ritu del mal y de la destrucci�n. Se le ense�a a luchar contra los demonios por medio del pensamiento vigilante, se le instruye en el amor del hombre por la tierra y el amor de la tierra cultivada por el hombre.

Regresa Zoroastro como gu�a espiritual y la ense�anza la deja escrita en el Zend-Avesta, reflejo de un sano optimismo en el que Ormuz condena la violencia y la injusticia, pero impone el valor como la primordial virtud del hombre.

No habla de la reencarnaci�n, la cual no ignoraba, pues no era esa la ense�anza que deb�a impartir. Ense�a la Ley del Karma al decir que la vida futura es consecuencia del presente comportamiento. Estimula a la conquista de la agricultura y la consolidaci�n de la familia.

Preven�a del enga�o: Vosotros que me escuch�is, no prest�is nunca atenci�n a Arim�n, la apariencia de las cosas y de las tinieblas, sino atended al fuego original, la Palabra, Ahura-Mazda y vivid en �l. Los que me oigan no se arrepentir�n en el fin de los tiempos.

Pregunta un d�a Zoroastro: �Hazme conocer, al menos, el porvenir que aguarda a los m�os! Se le muestra el futuro y se llena de tristeza e impotencia ante lo que ve. Grita entonces: �Si tal es el porvenir que amenaza a los arios, la raza de los puros y de los fuertes, he combatido en vano...!

La voz de Ormuz le dice: Has visto el porvenir con mirada de hombre; ahora lo comprender�s con los ojos de los Dioses...�Es la resurrecci�n!

Conviene ubicarse en el lugar y la �poca donde Zoroastro recibi� la iluminacion e imparti� una ense�anza guiada hacia una lejana resurrecci�n de la humanidad. Entre esas tinieblas mentales, �l trajo una luz con la esperanza de un futuro luminoso que alg�n d�a llegar�a. Futuro que de acuerdo a las se�ales estar�a pronto a manifestarse en nuestra �poca y en no muchos a�os m�s.

II

Conviene recordar algunos conceptos dejados por Juan Salvador Gaviota en su mensaje. Lo hago pues claramente expresan que no ha sido f�cil ni r�pida la humana evoluci�n. Tampoco ha sido r�pido y f�cil el gradual despertar de la Mente, hasta llegar a nuestra realidad en la que por nosotros mismos nos estamos liberando de una serie de ligaduras que nos han mantenido atados a �sta dimensi�n. Juan Salvador Gaviota se�ala que se han necesitado muchas vidas para darnos cuenta que existe algo m�s que el tener que comer y dormir. Muchas vidas m�s son necesarias para lograr comprender que la meta en la vida es lograr la perfecci�n y saber reflejarla y siempre hay algunos que requieren menos vidas para ir conociendo la Verdad.

Al ser gradual nuestro despertar, la ense�anza dejada ha sido estratificada en diferentes �pocas, de acuerdo con la natural evoluci�n de la humanidad y los diferentes niveles de desarrollo individual que siempre han existido. En los c�rculos internos del conocimiento la Verdad se ha conocido desde que el hombre es hombre sobre la Tierra. Los guardianes del conocimiento la fueron pasando de �poca en �poca. Hubo iluminados seres que encarnaron para ayudar a la Humanidad, su ense�anza qued� para los de afuera y para los de adentro.

Vivimos un per�odo en el que los secretos arcanos deben ser abiertos y la verdad dada para que ella sea recibida.

En la India fue entregada una Sagrada Ense�anza escrita en los Vedas, milenarios libros. Luego, unos 800 a�os antes de Cristo, comenzaron a manifestarse una serie de poetas-pensadores, hombres sabios que tuvieron visiones espirituales que al ser relatadas y despu�s escritas, comenzaron a dar forma a los Upanishads.

En estas visiones reveladas a los Rishis u hombres sabios, son reflejados los dioses, hasta llegar a Brahman, el Dios de todos los dioses, la suprema unidad del Universo, el infinito manifestado en lo finito. Nos dicen que el hombre al ser reflexivo puede trascender la ignorancia y ser consciente de la vestidura que oculta su realidad, ser un espectador de lo que �l no es y descubrir su unidad con el Padre. En estas revelaciones se proclama la victoria de nuestra vida espiritual por sobre los lazos de la materia. Los Rishis dec�an:

El que ve a todos los seres en s� mismo y se ve a s� mismo en todos los seres, pierde todo temor.

El que sabe tanto del conocimiento como de la acci�n, con la acci�n vence a la muerte, y con el conocimiento alcanza la inmortalidad.

El que sabe de lo trascendente y lo inmanente, con lo inmanente vence a la muerte y con lo trascendente alcanza la inmortalidad.

�Oh, alma m�a, recuerda los pasados afanes, recuerda!

Lo que no puede expresarse en palabras, pero es causa de que las palabras se expresen, es Brahman. Lo que no puede verse con el ojo, pero es causa de que el ojo vea, es Brahman. Lo que no puede o�rse con el o�do, pero es causa de que el o�do oiga, es Brahman. Lo que no puede aspirarse con el aliento, pero es causa de que el aliento se aspire, es Brahman.

El que posee buen entendimiento y mente segura, es due�o de su vida.

M�s all� de los sentidos est�n los objetos a ellos pertinentes, y m�s all� de los objetos est� la mente. M�s all� de la mente est� la raz�n pura, y m�s all� de la raz�n pura est� el Esp�ritu del hombre. M�s all� del Esp�ritu del hombre est� el Esp�ritu del Universo, y m�s all� de �ste est� el Purusha, el Esp�ritu Supremo. Nada hay m�s all� del Purusha: �l es el final del camino.

�Despertad, encumbraos! �Aspirad a lo m�s elevado y manteneos en la luz!

El Creador quiso que nuestros sentidos se abrieran al exterior: est�n dispuestos para el mundo de materia exterior, no para el Esp�ritu interior. Pero el sabio que iba en pos de la inmortalidad busc� adentro de s� mismo y encontr� su propia alma.

Lo que hay aqu� hay all�, y lo que hay all� hay aqu�. Quien ve los muchos y no el Uno, vaga de muerte en muerte. El que ve variedad y no unidad vaga de muerte en muerte.

El alma reside dentro de nosotros. Cuando se la conoce como se�ora del pasado y del futuro, cesa todo temor.

El cuerpo mortal no vive a causa de la respiraci�n. La fuente de la vida es otra, y esta otra es la que causa el flujo y el reflujo del aliento.

M�s all� de los sentidos est� la mente, y m�s all� de la mente est� la raz�n, su esencia. M�s all� de la raz�n est� el esp�ritu del hombre, y m�s all� de �ste est� el Esp�ritu del universo y m�s all� se halla el Purusha que lo compenetra todo y carece de definici�n. El mortal que lo conoce alcanza la liberaci�n y logra la inmortalidad.

Cuando los cinco sentidos y la mente est�n callados y la raz�n misma reposa en el silencio, entonces comienza el Sendero Supremo.

Todo lo que tiene forma, sea grosera, sea sutil, es materia; por lo tanto, forma es materia.

La vida proviene del Esp�ritu. As� como un hombre proyecta una sombra, as� tambi�n el Esp�ritu proyecta la sombra de la vida, y como sombra de las vidas anteriores, una nueva vida viene al cuerpo presente.

El esp�ritu del hombre es el que ve, el que oye, el que percibe los perfumes, el que toca y el que gusta; es tambi�n el que piensa y el que act�a y el que es consciente de todas las cosas. Y el esp�ritu del hombre encuentra tambi�n paz en el Esp�ritu Supremo e Imperecedero.

Permaneciendo en medio de la ignorancia, pero crey�ndose a s� mismos sabios e instruidos, los mentecatos van de un lado para otro sin prop�sito ni designio, como ciegos guiados solamente por su ceguera.

Esta es la verdad: As� como de un llameante fuego surgen millares de chispas, as� tambi�n surgen del Creador infinidad de seres que luego vuelven a �L.

De �L procede toda la vida y la mente, los sentidos de todos los seres vivientes. De �L emana el espacio y la luz, el aire y el fuego, y el agua, y tambi�n esta tierra que a todos nos sostiene. El Esp�ritu, en verdad, lo es todo.

Radiante de luz, m�s invisible en el tabern�culo secreto del coraz�n, el Esp�ritu es la morada suprema donde reside todo cuanto se mueve, cuanto respira y cuanto ve.

Es luminoso de s� y m�s sutil que lo m�s min�sculo, pero en �L descansan todos los mundos y los seres que sostienen. Es el eterno Brahman, y es la vida, la palabra y la mente. Es la verdad y la vida inmortal. Es la meta que hay que lograr: �alcanza la meta, hijo m�o!

Cuando el sabio vidente contempla en su glorioso esplendor al Se�or, al Esp�ritu, al Creador del dios de la creaci�n, traspasa los l�mites del bien y del mal y alcanza en su pureza la unidad suprema.

En verdad quien conoce a DIOS se convierte en Dios.

La materia con el tiempo se desvanece; pero DIOS est� siempre en la eternidad, y rige tanto la materia como el alma.

El hombre que conoce a DIOS est� libre; sus aflicciones han concluido, y el nacimiento y la muerte no existen ya para �l. En la uni�n interior se encuentra m�s all� del mundo de lo corporal, y entonces encuentra el mundo de lo espiritual, donde reside el poder del Todo, y el hombre lo posee todo, pues que es uno con el Uno.

No permitas que la saeta de tu mano hiera a hombre o a ser viviente alguno. Dest�nala para saeta de amor.

Mayor que todo es Brahman, el Supremo, el Infinito. �L reside en el misterio de todos los seres. Su inmensidad traspasa los l�mites de lo grande y de lo peque�o, y nada hay que le sobrepase en grandeza. DIOS es, en verdad, el universo entero; lo que fue, lo que es, lo que ser� y a�n m�s all�. �L es el DIOS de la vida inmortal y de toda la vida.

Oculto en el coraz�n de todos los seres yace el Esp�ritu, el propio Ser; m�s peque�o que el �tomo m�s �nfimo, mayor que los inmensos espacios.

Hay dos aves, amigas gratas, que moran en el mismo �rbol. La una come de los frutos del �rbol; la otra mira en silencio. Es la primera el Alma humana que, posada en el �rbol, aunque activa, siente tristeza por su falta de comprensi�n. Mas al contemplar el poder y la gloria del Esp�ritu superior, queda liberada de aflicci�n.

�A qu� Dios ofreceremos adoraci�n? Al DIOS de los dioses, en cuya gloria se formaron los mundos; que gobierna el mundo del hombre y el de todos los seres vivientes.

La ignorancia es pasajera; el conocimiento es perdurable.

El alma no es hombre ni es mujer, cuando el alma adquiere la forma de un cuerpo, queda limitada por el mismo cuerpo. El alma nace y se desenvuelve en un cuerpo, acuciada por ensue�os y deseos del alimento de la vida. Y luego renace en otros cuerpos, de conformidad con sus obras pret�ritas. La cualidad del alma determina las condiciones del cuerpo futuro: terrenal o et�reo, pesado o leve. Sus pensamientos pueden conducirlo a la liberaci�n, o bien retenerlo en un estado de servidumbre, vida tras vida. Cuando el hombre conoce a DIOS, queda libre de toda sujeci�n.

As� como un hombre dormido despierta, pero no sabe mientras dormido, que va a despertar, as� tambi�n una parte del Esp�ritu invisible y sutil viene como mensajero al cuerpo, sin que tenga conciencia de su llegada.

Al extinguirse los mundos todo se absorbe en profundo sue�o; �L s�lo vela en la eternidad. Luego en el infinito espacio surgen y despiertan nuevos mundos; un universo que es una inmensidad de pensamientos.

Hay algo m�s all� de nuestra mente que mora en el silencio en el interior de nuestra mente. Es el misterio supremo al que no alcanza el pensamiento.

As� como el fuego falto de combustible halla la paz en la extinci�n, as� tambi�n, cuando los pensamientos se convierten en silencio, el alma halla la paz en su propio origen.

Cons�rvese la mente pura, ya que el hombre se convierte en aquello que piensa; �ste es el misterio de la Eternidad.

Si los hombres pensaran en DIOS tanto como piensan en el mundo, �qui�n dejar�a de alcanzar la liberaci�n?

As� como el agua se unifica con el agua, el fuego con el fuego y el aire con el aire, as� tambi�n la mente se unifica con la Mente Infinita, y as� alcanza la liberaci�n.

La mente es la causa de nuestra esclavitud, como asimismo la causa de nuestra liberaci�n. Estar ligado a las cosas de este mundo es esclavitud: estar libre de ellas es liberaci�n.

Cuando la conciencia rige el habla, con el habla podemos usar todas la palabras. Cuando la conciencia rige el aliento, con la inhalaci�n podemos oler todos los perfumes. Cuando la conciencia rige el ojo, con el ojo podemos ver todas las formas. Cuando la conciencia rige el o�do, con el o�do podemos o�r todos los sonidos. Cuando la conciencia rige el paladar, con el paladar podemos gustar todos los sabores. Cuando la conciencia rige la mente, con la mente podemos pensar todos los pensamientos.

No es el habla lo que deber�amos querer conocer; deber�amos querer conocer al hablante. No es lo visto lo que deber�amos querer conocer; deber�amos querer conocer al vidente. No es el sonido lo que deber�amos querer conocer; deber�amos querer conocer al oyente. No es el pensamiento lo que deber�amos querer conocer; deber�amos querer conocer al pensador.

Que la luz del conocimiento sagrado nos ilumine, y que logremos alcanzar la gloria de la sabidur�a.

Quien niega a DIOS se niega a s� mismo; quien afirma a DIOS se afirma a s� mismo.

Si el hombre abre una sima entre DIOS y �l mismo, la sima aportar� temor; pero el hombre que se siente sostenido por lo Invisible y lo Inefable, �se est� libre de todo temor.

�De d�nde provienen todos estos mundos? Provienen del espacio. Todos los seres proceden del espacio, y al espacio retornan: en el espacio tienen su principio, y en el espacio tienen, en verdad, su fin.

Hay una luz que supera en esplendor a todo cuanto luce y brilla sobre la tierra, que nos sobrepuja a todos, que rebasa la excelsitud de los cielos m�s elevados. �sta es la luz que luce en nuestro propio coraz�n.

Hay un puente entre el tiempo y la Eternidad; y este puente es el Esp�ritu del hombre. Ni el d�a ni la noche pasan por ese puente; ni la vejez, ni la muerte ni la aflicci�n. Ni a la maldad ni al pecado les es dable pasar el puente, pues que el mundo del Esp�ritu es inmaculado. Por esto es por lo que, una vez pasado el puente, los ojos del ciego ven, las heridas del herido sanan y el enfermo desahuciado cura. Para quien pasa por el puente, la noche se convierte en d�a; pues que en los mundos del Esp�ritu luce una Luz que es inmarcesible.

La religi�n abandona al hombre que cree que la religi�n es algo separado del alma. El poder abandona al hombre que cree que el poder es algo separado del alma. Los dioses abandonan al hombre que cree que los dioses son algo separado del alma. Las criaturas abandonan al hombre que cree que las criaturas son algo separado del alma. Y tambi�n el Todo, abandona al hombre que cree que el Todo es algo separado del alma. Pues que la religi�n, el poder, los cielos, los seres todos, los dioses y el Todo reposan en el alma. Conforme un hombre obra y se mueve en el camino de la vida, as� se vuelve. Mientras que permanezcamos en este mundo, es posible que alcancemos la luz de la sabidur�a; y si no es as�, es porque las tinieblas en que nos encontramos es harto profunda. Los que ven la luz se adentran en la vida eterna; los que viven en tinieblas, se adentran en la tribulaci�n.

III

Cuando llega a la Tierra un Enviado, un Maestro de Sabidur�a, lo hace para entregar su Mensaje orientado a ayudar en el despertar mental de los seres humanos. Viene a colaborar en la humana evoluci�n. Una parte del Mensaje es para la gran masa; los de afuera. Otra parte es para una minor�a; los de adentro que est�n representados por un nivel intermedio que recibe los arcanos menores y un nivel superior que recibe los arcanos mayores. El conocimiento p�blico se recibe por el gran c�rculo externo y el privado por el peque�o c�rculo interno. Este conocimiento activa la Mente, se produce un despertar. Por lo general surge una religi�n o un grupo filos�fico. Pasan los a�os, el Maestro ya no est� entre los hombres y la luz dejada por �l comienza a debilitarse. Humanos intereses retocan la ense�anza que se adecua a sus voluntades y viene la decadencia, se apaga la Luz. Llega otro Maestro que reactiva la llama del conocimiento debilitada, y esto ha sucedido en una verdadera cadena escalonada en la historia de la humanidad.

Mientras los dioses o el enviado supervisan personalmente la ense�anza, no hay problema. Al no estar ellos se inicia la distorsi�n.

Es necesario que sigamos contemplando algunas de las Ense�anzas entregadas por los Maestros de Sabidur�a o Mensajeros de la Luz. Una cr�tica que se ha hecho al Sagrado Conocimiento es que habla de una religi�n polite�sta, de varios dioses. Al escuchar lo que ellos han dicho podemos apreciar que esta cr�tica no es real. Todos son monote�stas. Destacan la existencia de un DIOS �nico por sobre todas las cosas y por sobre los dioses peque�os que sirven a los prop�sitos del Plan Divino.

No es f�cil captar que existe un Plan Divino que todo lo rige. M�s dif�cil es a�n intentar comprender sus prop�sitos. Nuestros sentidos tienen un l�mite, m�s all� no podemos ver ni comprender. Claramente Zoroastro lo dijo cuando �l con ojos humanos vio el futuro de su raza aria, nuestro actual presente y se espant�. Al mirarlo con los ojos de los dioses pudo comprender que eso que �l ve�a era la redenci�n humana que solo pod�a ser captada con una mirada supra humana, una mirada que estuviera m�s all� de los l�mites de nuestro actual entendimiento.

Morir para muchos es una tragedia, sin embargo para los muertos cl�nicos resucitados fue una experiencia trascendente de la que no quer�an retornar. La tragedia es mirar la muerte con ojos humanos, la liberaci�n es contemplar el mismo hecho con ojos suprahumanos.

No es f�cil con humano entendimiento llegar a comprender que para ver la luz es necesario primero conocer la obscuridad; que vara ver la sabidur�a es necesario primero haber estado en la ignorancia; que para valorar el amor es necesario haber vivido el odio; que para entender la bondad es necesario primero haber vivido la maldad. Todo lo negativo es transitorio, lo positivo es permanente Por lo tanto quien no ha conocido la obscuridad, la ignorancia, el odio y la maldad, no podr� aspirar a llegar a la LUZ, a la SABIDUR�A, al AMOR y a la BONDAD. Mirada nuestra realidad bajo este prisma y aceptando que son muchas las vidas que hemos tenido y tendremos para lograr alcanzar la perfecci�n; la Justicia y el Amor de DIOS se nos hace m�s comprensible estemos donde estemos y seamos como seamos. Saber que ahora somos peque�os pero que llegaremos a ser grandes, saber que ahora somos humanos pero que llegaremos a ser suprahumanos, saber que ahora sufrimos en este cuerpo pero que nos liberaremos definitivamente del dolor y el sufrimiento; en fin, tantas cosas que llegaremos a saber. El conocimiento nos hace la vida m�s f�cil, m�s l�gica, m�s justa y nos motiva a seguir adelante en un mundo que a la mayor�a tiende a detener en vez de avanzar.

Ya hemos visto lo dicho por Zoroastro hace unos 6000 a�os atr�s cuando el hombre ario ten�a su mente completamente dormida. Hemos visto lo relatado desde hace unos 3000 a�os por una serie de Rishis u hombres sabios y poetas que en la India mostraron sus visiones. Veremos ahora a Hermes Trismegisto en el antiguo Egipto, luego a Lao Tse, Confucio, Buda y Jesucristo.

Mirados en conjunto es m�s f�cil comprender la unidad de los Mensajes, mensajes que son actuales y que est�n destinados a ser asimilados por todos los seres humanos sin distinci�n, dado que todos somos iguales. No hay peor ignorancia que la de creerse superior a otros. No hay peor ignorancia que la de creerse inferior a otros.

Cada encarnaci�n o vida es un curso m�s para la escala evolutiva del Esp�ritu, que es lo que realmente somos. Como Esp�ritus emanamos de DIOS, lo hicimos con una serie de atributos a manifestar, atributos propios para cada uno dado que tenemos nuestra individualidad.

Son necesarias las encarnaciones, es decir tomar un cuerpo para en �l desarrollar vida tras vida, lo que corresponde desarrollar. En forma gradual vamos trasmutando lo denso por lo sutil. La Ense�anza es necesaria para la evoluci�n individual y colectiva. Recibimos la Ense�anza en forma estratificada, al igual que a un ni�o de Kinder no se le entrega instrucci�n universitaria, los Maestros dejan el conocimiento en diferentes niveles, conocimiento que no se da sino que se lo recibe y cada uno lo recibe de acuerdo a la personal capacidad evolutiva que posee. Conviene tener presente que en los per�odos de cambio de era como el actual que nos corresponde en suerte poder vivir, estamos capacitados para dar saltos evolutivos importantes, es como si se nos diera la oportunidad de cursar dos o tres a�os juntos en un solo a�o acad�mico.

Tenemos la Mente, la Ense�anza Sagrada est� destinada a activar la Mente y comprender la fuerza de nuestros pensamientos, para as� usarlos mejor. Las claves del despertar est�n, de cada uno depende usarlas o no.

Ojal� podamos comprender la importancia del per�odo que vivimos. Son tantas las Almas que piden encarnar para poder dar el salto evolutivo, que deber�amos sentirnos orgullosos de estar viviendo el m�s importante cambio de era para la Humanidad.

La idea de escribir estos privados libros que con hoy dan lugar al 12�, no ha sido la de agotar alg�n tema, ni siquiera profundizarlo. Solo se ha intentado mostrar algo con la idea de crear la inquietud y estimular a mirar por la ventana que nos conecta con la otra realidad. Lo que por ella se vea es individual, lo que se decida es personal. Lo importante es lograr mirar, solo eso, mirar...

IV

En el antiguo Egipto, durante la �poca de Abraham, encarn� un Maestro de Sabidur�a que trajo un conocimiento que aport� mucha luz a la humanidad. La Esfinge y la Gran Pir�mide son mudos testigos de la sabidur�a de Hermes, quien destacaba que el conocimiento recibido es para ser reflejado en beneficio de los dem�s. Se�al� que el uso de las leyes del plano superior favorecen al hombre en su plano individual al lograr un equilibrio entre lo positivo y lo negativo con la armonizaci�n mental y corporal. Hermes cre� una escuela r�gida en la selecci�n de los disc�pulos, quienes deb�an guardar en absoluto secreto lo recibido. De all� el nombre de herm�tico para referirse a lo oculto o secreto.

Los iniciados son personas que ingresan a un sacrificado sendero de perfecci�n. La iniciaci�n es una apertura mental que capacita a la recepci�n del conocimiento trascendente. Los grandes gu�as han necesitado a�os de disciplina y estudio antes de recibir por parte de los dioses la Gran Iniciaci�n que les muestra su misi�n en la Tierra. Luego dan a sus disc�pulos la iniciaci�n con la metodolog�a para lograr la gradual perfecci�n de acuerdo con el nivel evolutivo individual. El Maestro orienta, nada impone, solo expone la ense�anza adecuada para cada uno y para que quede escrita por quienes la escucharon, en beneficio de la posteridad. La ense�anza no debe ser estrellada contra las rocas de la ignorancia, por ello que no es del dominio p�blico. En nada beneficia al no capacitado conocer los misterios, solo hace que los mal interprete y mal use.

Los 42 libros de Hermes quedaron en secretos lugares de la Biblioteca de Alejandr�a, la cual al ser quemada por Julio C�sar, hizo que la mayor�a del conocimiento dejado por Hermes y que all� estaba celosamente guardado, desapareciera.

Los Grandes Gu�as de la Humanidad son intermediarios entre los Seres de la Esfera Superior y nosotros. Ellos vienen voluntariamente al mundo pues ya no les corresponde encarnar en nuestra dimensi�n. Son cual misioneros que dan un impulso con el conocimiento para que la humanidad siga creciendo y desarroll�ndose. Hermes estaba en contacto con Pymander el pastor y conductor de los hombres. Los relatos conocidos de Hermes han quedado gracias a griegos residentes en Alejandr�a que era la capital de Egipto, ellos llevaron a su lengua y a su patria aspectos de la ense�anza dada por Hermes y destinada a quien est� preparado a recibirla, nos se�ala:

De pronto, me pareci� encontrarme ante un Ser vasto e infinitamente grande, que me llam� por mi nombre, pregunt�ndome: �Qu� quieres o�r y ver, aprender y conocer a trav�s de la meditaci�n?

Yo dije entonces: �Qui�n eres t�?

Y me respondi�: Soy Pymander, la Mente Suprema.

Yo insinu�: Quisiera aprender las cosas que son, comprender su naturaleza y conocer a DIOS. Sobre ello me dispongo a escuchar.

�l a�adi�: Conozco cuanto anhelas saber porque, en verdad, yo me hallo siempre identificado contigo. Mant�n en tu mente aquello que desees aprender y yo te lo ense�ar�.

Inmediatamente al decir estas palabras, cambi� de aspecto ante m�, y se abri� en forma de esplendor. Y contempl� una visi�n infinita. Todo se transform� en luz suave y alegre, y yo gozaba mir�ndola. Por fin, Pymander se manifest� en forma audible y me dijo: �Has comprendido la �ndole de esta visi�n?

H�blame y comprender�, respond�.

Me dijo: Yo soy esa Luz, la Mente, el Dios Primero que exist�a antes de la oscuridad. La esplendorosa Palabra de la Mente es el Hijo de DIOS. Y lo que ves y oyes en ti es el Se�or de la Palabra. La Mente es su Padre, ya que ambos no se hallan separados, puesto que constituyen una sola unidad que es vida. Ahora, conc�ntrate en la Luz y recon�cela. Has visto mentalmente la arquet�pica forma que era antes del comienzo y que tiene fin. Contempla los Siete Mundos situados por encima de nosotros y ver�s como todas las cosas se hallan plenas de luz, aunque el fuego no aparezca, ya que es el amor que une los contrarios y funde lo disimilar dando nacimiento a la radiante, poderosa luz, la energ�a de DIOS, Padre de todo lo bueno, Gu�a de todo orden, Conductor del orden de los Siete Mundos.

Hermes no trajo una nueva creencia, sino una s�ntesis de todas ellas, una unificaci�n del conocimiento. Despu�s de Hermes se mantuvo en Alejandr�a una Escuela Inici�tica, vino la decadencia de la gran civilizaci�n egipcia y los instructores herm�ticos mantuvieron la ense�anza en las secretas aulas, repitiendo las palabras del Maestro:

�C�mo lleg� a la creaci�n el Universo?

Lo cre� DIOS.

�Qui�n es DIOS?

�L es la infinita y eterna Realidad existente tras de lo fenom�nico, conocido por el hombre como el Buen Padre desde que se revel� a S� mismo a trav�s de la Creaci�n.

�De qu� modo cre� DIOS el Universo?

Pronunci� �L una intensa palabra en la que condens� de manera perfecta el eterno pensamiento que lat�a en SU MENTE, y contin�a revel�ndose a trav�s de SU VOLUNTAD.

�C�mo alcanz� este Supremo Pensamiento a Crear?

Su naturaleza es Benevolencia perfecta y as� puede darse a S� MISMO.

�Puede �L anhelar algo para S� a trav�s de esa actitud?

No. Conteniendo �L eternamente en S� MISMO todas las cosas, nada puede obtener, ni tampoco puede perder nada, ya que nada existe fuera de S� MISMO.

�Es bueno el Universo?

Proviniendo y permaneciendo en el perfecto y amoroso SER, nada puede, en �L ser malo. Y siendo el hombre hijo de DIOS, comparte SU NATURALEZA y SU INMORTALIDAD, aunque, poseyendo un cuerpo material, se halla sujeto a transformaciones y penalidades.

�Qu� es el hombre?

El hombre es hijo de la DIVINA MENTE, emanado de ELLA para gozar de la eterna bendici�n celeste, aun descendiendo al mundo material en busca del placer de los sentidos. Por ello es dual en Su naturaleza: una parte mora en DIOS en los Cielos, otra se halla sujeta a las pasiones terrenales.

�En qu� forma eman� el hombre de DIOS?

Al compartir SU propio deleite en las hermosuras de SU Universo, �L quiso un ser dotado de raz�n para encontrarse a trav�s de estas formas exteriores.

�C�mo lleg� el mal a tener existencia?

DIOS es todo Luz, pero as� como goza d�ndose, quiso manifestarse en otro. Pero ese otro debe hallarse separado de �L y esa separaci�n implica miseria, oscuridad, maldad. De ese modo aparecieron las tinieblas y ellas contienen cuanto se halla opuesto a la divina cualidad del Bien, la Luz.

�C�mo puede permitir DIOS que el mal exista?

As� como el moho es inherente al hierro, as� el mal es condici�n de la materia. Al conceder al hombre la voluntad del libre albedr�o, la elecci�n la debe efectuar �ste forzosamente, existiendo los pares de opuestos.

�Es eterna la materia?

No. Es la consecuencia de lo oscuro. Principio, cuando ocurren la separaci�n de la Divinidad. Pero su relativa eternidad consiste en que lleva latente el conjunto del Universo como fruto de la MENTE DIVINA.

�Cu�l es el origen del Alma individual?

Se diferencia del Alma Universal al enga�arse crey�ndose separada de las formas y ansiando animar una de ellas.

�C�mo fue que el hombre se hizo prisionero de la carne?

Fascinado por el Universo, quiso tambi�n crear a semejanza de DIOS. Pero sujeto a las atracciones de la materia f�sica, se identific� con ella y cay� prisionero del cuerpo.

�C�mo puede liberarse?

Deslig�ndose otra vez, o bien superando los deseos del cuerpo e identific�ndose con el Esp�ritu en el que tiene la verdadera morada.

�Puede realizar esto sin ayuda?

No. Debe recibir ayuda de DIOS:

�C�mo puede ayudarle DIOS?

Si �l aspira a superarse, el mismo DIOS llega a �l como MENTE ESPIRITUAL manteniendo sus sentimientos lejos de la tentaci�n, permaneciendo en �l y conduci�ndolo hacia lo real.

�Cu�l es el deber del hombre en la Tierra?

Amar y servir a DIOS, embellecer SU CREACI�N y contribuir a la realizaci�n de SU VOLUNTAD para que as� sea, y buscarle con todo su coraz�n y con toda su alma.

�Cu�l es el premio a la rectitud?

La amistad con DIOS es felicidad en esta vida y paz en la muerte, y un leve pasar a trav�s de los fuegos purificadores en presencia de la Deidad, en tanto que el alma la adora para siempre con los �ngeles.

�Qu� le ocurre al hombre malvado?

Siendo esclavo de la pasi�n y el vicio, al morir gravita hacia un odioso infierno de tempestuosas pasiones y miserias hasta que se introduce en otro cuerpo denso menos degradado que el anterior.

�Es el hermetismo una religi�n dual?

No y s�. Ense�a la existencia de un solo DIOS en el cual todo existe y rechaza las nociones independientes de maldad y de un demonio personal.

�Ense�a la reencarnaci�n?

El hombre se halla dentro de un cuerpo porque a lo largo de su existencia allega experiencias sensorias que s�lo se pueden conseguir a trav�s de un organismo f�sico humano. Tan pronto se halla libre de tales deseos, la reencarnaci�n cesa.

�Se puede resumir en pocas palabras esta religi�n?

Es una senda de uni�n amorosa con el DIOS �NICO, a trav�s de una identificaci�n del alma pura con el Universo, que es su Imagen o su Sombra.

Todo retorna a su fuente. Nuestra fuente es DIOS de donde emanamos como Esp�ritu. Vida tras vida, mundo tras mundo, dimensi�n tras dimensi�n, gradualmente vamos transmutando la energ�a a niveles superiores m�s sutiles, hasta lograr la Plenitud total en DIOS.

Dec�a Hermes:

Comprender a DIOS es dif�cil; definirlo, imposible. Ya que lo incorp�reo no puede ser expresado por lo corp�reo; lo perfecto no puede ser comprendido por lo imperfecto, ni lo eterno por lo transitorio.

DIOS no es la mente, sino la causa de la mente; no es esp�ritu, sino la causa del esp�ritu; no es la luz, sino la causa de la luz.

Conoce a DIOS y no hagas da�o a nadie. Tal es la Ley.

Para cambiar nuestro estado mental, cambiad vuestra vibraci�n. Y para transmutar un grado de vibraci�n no deseable, apl�quese el principio de polaridad y conc�ntrese la atenci�n en el polo opuesto de aquello que se desea suprimir. Entonces lo no deseable desaparece en esa operaci�n de transmutaci�n o polaridad.

En el Kybalion quedaron guardados los siete principios herm�ticos, all� se nos dice que cuando el o�do es capaz de o�r, entonces vienen los labios que han de llenarlos con sabidur�a.

  1. El principio del Mentalismo.

  2. El principio de Correspondencia.

  3. El principio de Vibraci�n.

  4. El principio de Polaridad.

  5. El principio de Ritmo.

  6. El principio de Causa y Efecto.

  7. El principio de Generaci�n.

  • El TODO es Mente; el Universo es mental. Si bien es cierto que el todo est� en el TODO, no lo es menos que el TODO est� en todas las cosas. El que comprende esto debidamente, ha adquirido gran conocimiento.

  • Como arriba es abajo; como abajo es arriba. El sabio sirve en lo superior, pero rige en lo inferior.

  • Nada est� inm�vil; todo se mueve; todo vibra, nada reposa. La mente, as� como los metales y los elementos, pueden transmutarse de grado en grado, de condici�n en condici�n, de polo a polo, de vibraci�n en vibraci�n.

  • Todo es doble; todo tiene dos polos; todo su par de opuestos: los semejantes y los antag�nicos son lo mismo; los opuestos son id�nticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se tocan; todas las verdades son semiverdades; todas las paradojas pueden reconciliarse. Para destruir un grado de vibraci�n no deseable, p�ngase en operaci�n el principio de polaridad y conc�ntrese la atenci�n en el polo opuesto al que se desea suprimir.

  • Todo fluye y refluye; todo tiene sus per�odos de avance y de retroceso; todo asciende y desciende; todo se mueve como un p�ndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha es la misma que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensaci�n.

  • Toda causa tiene su efecto; todo efecto tiene su causa; todo sucede de acuerdo con la Ley; la suerte no es m�s que el nombre que se le da a una ley no conocida; hay muchos planos de causalidad, pero nada escapa a la Ley. Uno puede emplear las leyes del plano superior para dominar a las del inferior.

  • El G�nero est� en todo; todo tiene sus principios masculino y femenino; el g�nero se manifiesta en todos los planos.

El TODO crea en su mente infinita, innumerables universos, los que existen durante eones de tiempo, y as� y todo, para �L, la creaci�n, desarrollo, decadencia y muerte de un mill�n de universos no significa m�s que el tiempo que se emplea en un abrir y cerrar de ojos.

  • Lo que constituye la Verdad Fundamental, la Realidad Substancial, est� m�s all� de toda denominaci�n, pero el sabio lo llama el TODO. En su esencia el TODO es incognoscible. M�s el dictamen de la raz�n debe ser recibido hospitalariamente, y tratado con respeto.

V

Unos 500 a�os antes de Cristo, aparecen en la China dos personajes, Lao Tse y Confucio. Ambos muy diferentes el uno del otro. Para Alberto Castellani: Confucio es el chino septentrional, noble culto y especulativo; Lao Tse, mayor que �l, es el chino del mediod�a, popular, audaz y fantasioso. Confucio es un hombre de estudio; Lao Tse desaconseja la actividad p�blica. El primero no puede vivir si no est� en contacto con el gobierno, el segundo huye del consorcio civil y no participa de sus vicisitudes. Confucio se contenta con remitir a los gobernantes y al pueblo a los ejemplos del buen tiempo antiguo; Lao Tse sue�a con la edad de la inocencia universal y con el estado virgen de la naturaleza. Confucio es hombre de corte y etiqueta; Lao Tse es hombre de soledad y de palabra brusca. Para Confucio, rebosante de f�rmulas, de reglas, de rituales, la voluntad del hombre entra de manera esencial en la producci�n y determinaci�n del hecho pol�tico; Lao Tse cree en cambio que todos los hechos sin excepci�n, se hacen por s� mismos, sin la intervenci�n de nuestra voluntad, o sea que los hechos tienen en s� mismos un ritmo inalterado e inalterable a pesar de nuestra intervenci�n. Nada m�s rid�culo para Lao Tse que el hombrecito confuciano, empe�oso y pertinaz, que cree en la importancia y casi en el peso espec�fico de cada uno de sus gestos; nada m�s mezquino que esta peque�a alma miope y presuntuosa, alejada del Tao, que cree dirigir y es dirigida, que cree tener y es tenida.

Lao Tse escribi� todo en un solo libro, el Tao Te Ching. Veamos algunos de los resplandores que Lao Tse nos dej�:

Todo lo dif�cil sobre la tierra comienza siempre f�cil. Todo lo grande comienza siempre peque�o. Por eso el elegido nunca hace nada grande, y as� puede dar cima a sus grandes haza�as.

El que acepta muchas cosas f�cilmente, con seguridad tendr� muchas dificultades.

Con bellas frases se puede ir al mercado.

Un pa�s hay que dirigirlo como se asan los pescados, es decir, sin descamarlos ni sacudirlos.

Quien conoce cien caminos, se tiene por sabio.

Los sue�os son viajes del esp�ritu.

Por concentraci�n de los pensamientos se puede volar; por concentraci�n de los deseos se cae.

Habi�ndome conquistado a m� mismo, soy el m�s grande conquistador.

Quien sabe hablar no balbucea.

Recto pero flexible.

No vayas contra lo que no es justo para conseguir el elogio de los dem�s.

El que cierra la boca y cierra la puerta no tendr� penas en toda su vida.

La espada demasiado aguzada conserva poco su filo.

Aquel que siempre est� sin deseos contempla sus perfecciones, pero quien siempre tiene deseos contempla sus l�mites.

Con hermosas palabras se pueden hacer negocios, pero con hermosos hechos se engrandece a la gente.

Desde el no ser se ve lo maravilloso; desde el ser lo delimitado.

Cuando la obra est� cumplida, retirarse.

El camino a la luz, a veces parece oscuro. El camino hacia adelante, a veces parece retroceder. El camino llano, a veces parece escabroso.

El hombre de bien no argumenta; el que argumenta no es hombre de bien. El hombre sabio no es erudito; el erudito no es sabio.

No te conviertas en percha de la fama.

Procura llegar al infinito sin dejar huellas de tu persona.

Lo que naturalmente es corto no necesita alargarse y lo que naturalmente es largo no necesita acortarse.

Entrar primero es ser valiente; salir �ltimo es ser justo.

Hacer demasiado por los santos es favorecer a los bandidos.

En el vac�o est� la quietud; en la quietud est� el movimiento; en el movimiento se logran las realizaciones.

Quien mucho discute no es necesariamente inteligente.

Un viaje muy largo se inicia con un solo paso.

La verdad est� en el interior, la forma en el exterior.

Nada m�s evidente para el sabio que las cosas escondidas en lo rec�ndito de la conciencia.

Aquel que habla sin moderaci�n y sin discreci�n, dif�cilmente pone en pr�ctica sus palabras.

Al hombre que no medita, se le acerca una pena.

�C�mo tengo conocimiento del mundo? Por lo que est� dentro de m�.

Los hombres buenos son los maestros de los no buenos; los no buenos son la materia para los buenos.

Cuando se puede afrontar cualquier situaci�n, nadie conoce nuestros l�mites. Cuando nadie conoce nuestros l�mites, podemos poseer el mundo.

Has o�do decir que puede volarse con alas, pero todav�a no has o�do nada de c�mo puede volarse sin alas. Has o�do decir que por la ciencia se puede saber, pero todav�a no has o�do nada de c�mo puede saberse sin la ciencia.

Una flor de abigarrados colores, pero de ninguna fragancia: as� es el hombre lleno de buenas palabras, pero vac�o de buenas obras.

La codicia paraliza la libertad.

El ser superior busca realizar el Sendero; el ser mediocre busca sustentarse en �l; el ser inferior busca honores en �l.

La palabra bella no siempre es verdadera.

Cuanto m�s conocimiento se tiene, de m�s tiene uno que deshacerse.

Donde no hay fe, nada puede ser alcanzado por la fe; entonces, se recurre a las palabras.

El hombre grande recoge el fruto y no la flor.

Quien acumula demasiado, demasiado pierde.

Encuentra lo mucho en medio de lo poco.

Saber que bastante es bastante, es tener siempre bastante.

Saber que uno sabe, es lo m�s alto. No saber que uno no sabe, es enfermedad.

�C�mo puedo saber que lo que llamo conocer no es ignorar?

Tiene buena vista el que ve, no las cosas, sino a s� mismo.

El af�n de saber ha fomentado los defectos.

La ambici�n m�s alta es rechazar el renombre y los elogios.

La gran sabidur�a no juzga poco lo peque�o, ni mucho lo grande.

La mayor gloria es no tener gloria.

Cuando la verdad es interior no se esfuma.

Nada hay totalmente verdadero, nada hay totalmente falso.

El que se conforma con su puesto, dura largo tiempo.

El que est� contento de estar contento, siempre estar� contento.

El sabio que cree que es sabio, no es sabio.

Est�n los que temen la vida. Est�n los que temen la muerte. Est�n los que no piensan en tales cosas.

Un �rbol enorme tuvo por ra�z un fino cabello.

He o�do decir que el que conoce el secreto de la Vida y de la Muerte, camina sobre la tierra sin temor.

El sabio camina con pobres vestiduras, pero en el pecho oculta una joya preciosa.

Uno puede ganar perdiendo, o perder ganando.

Cuando se hubo perdido el conocimiento de Tao (camino a DIOS) apareci� la sola virtud. Perdida �sta, se acogi� a la bondad y perdida la bondad, apareci� la justicia. Al perderse la justicia hicieron su aparici�n los ritos. Pero los ritos no son m�s que una apariencia de la verdadera fe y la causa de todas las discordias.

Lionel GLionel Giles dice sobre este extraordinario libro llamado Tao Te Ching: La estructura idiom�tica y expresiva del original es extraordinariamente concisa y vigorosa; nunca, seguramente, tanto pensamiento ha sido condensado en un espacio tan peque�o...Podemos considerar al Tao Te Ching como una estrella enana de la literatura filos�fica: tan denso es, tan compacto y tan sugestivo como la imagen de un astro radiante de c�lido pensamiento.

La tumba de Confucio es venerada actualmente en China, en su l�pida se lee: La tumba del m�s grande y sagrado rey de la literatura.

Hermann Hesse dice que la obra de estos dos pensadores chinos: Re�nen la aspiraci�n hacia la norma y la ley, la anhelante b�squeda de salvaci�n ante la insatisfacci�n de la existencia terrenal, la ciencia secreta de la eterna armon�a m�s all� del mundo visible y multiforme, la veneraci�n de las fuerzas naturales y an�micas y el casi simult�neo conocimiento o presentimiento de que los dioses son s�mbolos, y que el poder y la debilidad, el j�bilo y el dolor de la vida est�n en manos del hombre.

Confucio considera obligatorio el perfeccionamiento humano para todos los hombres, desde el m�s elevado y poderoso hasta el m�s oscuro y d�bil: Nacido el hombre debe conocer el fin que ha de alcanzar; conocido �ste, ha de determinarse a obrar; para determinarse a obrar, antes debe calmar y dar claridad a su esp�ritu; una vez en calma, debe elaborar un juicio sobre la esencia de las cosas y, hecho el juicio, reci�n puede aspirar al perfeccionamiento. :p>

En los textos de Confucio encontramos:

Un erudito, si bien vive con sus contempor�neos, estudia a los antiguos. Sus actos ser�n un ejemplo para las futuras generaciones.

Conocer la m�sica de una naci�n, es conocer el car�cter de su pueblo, porque la m�sica procede del coraz�n.

Saber lo que uno sabe y saber lo que uno sabe que no sabe es la caracter�stica de uno que sabe.

Un hombre que sabe que ha cometido un error y no lo corrige, est� cometiendo otro error.

Nunca doy un paso en compa��a de tres personas, sin encontrar que una de ellas tiene algo que ense�arme.

Todos dicen: Yo soy inteligente, pero ninguno sabe escapar de la trampa en que ha ca�do.

El universo es como es, pero el hombre no siempre est� conforme con �l, pues nada hay tan grande ni tan peque�o que impida a la mente concebir algo a�n m�s grande o a�n m�s peque�o.

Llegar a comprender siendo uno mismo se llama naturaleza, y llegar a ser uno mismo comprendiendo se llama cultura. El que se conoce a s� mismo tiene tambi�n comprensi�n para los dem�s, y quien tiene comprensi�n, encuentra su verdadero yo.

La verdad absoluta es indestructible. Siendo indestructible es eterna. Siendo eterna es existente en s� misma. Siendo existente en s� misma es infinita. Siendo infinita, es vasta y profunda. Siendo vasta y profunda, es trascendental e inteligente. Porque es vasta y profunda contiene toda la naturaleza. Porque es trascendental e inteligente abarca toda la existencia. Porque es infinita y eterna perfecciona la sabidur�a.

Para hacer un juicio correcto sobre una persona es necesario no s�lo que los buenos lo amen, sino tambi�n que los malos lo odien.

El lenguaje florido suele no distinguir lo bueno de lo malo.

En la juventud, ser cauteloso con el sexo; en la madurez ser cauteloso con los conflictos; en la vejez ser cauteloso con el dinero.

En el mundo culto tenemos conductas floridas; en un mundo inculto tenemos lenguajes floridos.

Un hombre que repasando lo le�do adquiere una nueva comprensi�n de ello es digno de considerarse un maestro.

Estudiar para s� mismo, nunca para hacer alarde ante los dem�s.

As� como una piedra preciosa no puede transformarse en un objeto de arte, sino a trav�s del tallado, un hombre no puede elevarse sino mediante la educaci�n.

Primeramente se debe conocer la meta hacia la cual uno tiende, y tomar una decisi�n; tomada la decisi�n, el esp�ritu se serena; al esp�ritu sereno nada es capaz de turbarlo. En este estado puede uno meditar y formarse un juicio acerca de la esencia de las cosas; habi�ndose formado un juicio acerca de la esencia de las cosas es como se puede alcanzar el perfeccionamiento deseado.

La conciencia es la luz de la inteligencia: es la que sabe distinguir el bien del mal.

Fil�sofo: hombre que se complace en el estudio de la sabidur�a.

Se puede ser decente sin ser sabio, pero no se puede ser sabio sin ser decente.

El sabio no dice lo que hace, pero no hace nada que no pueda decirse.

Nunca se necesita m�s ingenio que cuando tiene uno que hab�rselas con un tonto.

Un ignorante que quiere seguir su propio juicio, causar� su propia desgracia.

El hombre sabio aspira a la perfecci�n; el hombre vulgar al bienestar.

M�s vale estudiar bien en la escuela de otros que mal en la propia.

Valdr�a m�s no tener libros de Historia, que interpretarlos literalmente.

Cuando un caballero da una orden sabe que la misma puede cumplirse.

No hay que preocuparse por la gente que no conoce nuestra capacidad; m�s vale preocuparse de tenerla.

Raramente se pierden los que permanecen alertas.

Ser lentos en palabras y r�pidos en los hechos.

Los viciosos disimulan sus faltas bajo cierto aspecto de honestidad.

La lealtad a s� mismo obliga a la comprensi�n del verdadero yo. La comprensi�n del verdadero yo obliga a la expresi�n. La expresi�n obliga a la evidencia. La evidencia obliga al conocimiento. El conocimiento obliga al poder. El poder obliga a la influencia. S�lo los leales a s� mismos pueden ser influyentes.

Vivir en paz con la multitud, sin ser multitud.

Quien no sabe distinguir lo verdadero de lo falso en los discursos de los hombres, no podr� conocerlos.

Es f�cil gobernar un Estado: basta con no ofender a las grandes familias.

Si uno se coloca en la situaci�n de otro hombre, surge f�cil el perd�n.

El virtuoso debe tener palabras; el que tiene palabras no siempre es virtuoso.

No hagas a otros lo que no deseas que te hagan a ti.

Cada vez que te equivoques, no dejes de esforzarte por lograr la rectificaci�n.

Los que son leales a s� mismos, cumplen con su naturaleza. Los que cumplen con su naturaleza, pueden cumplir con la naturaleza de los dem�s. Los que cumplen con la naturaleza de los dem�s, pueden cumplir con la naturaleza de las cosas. Los que cumplen con la naturaleza de las cosas, pueden ayudar a la Naturaleza para que sustente la vida.

Las grandes cualidades no hacen ruido ni alarde.

Los santurrones son los ladrones de la virtud.

El hombre superior se acusa a s� mismo; el hombre vulgar acusa a los dem�s.

Ser un hombre �ntegro depende de ti mismo.

Es sabido que si queremos que un �rbol se desarrolle, debemos cuidarlo adecuadamente. De la misma forma es necesario atender al propio yo. �O acaso amamos menos a nuestro propio yo que a un �rbol?

Quien atiende a su yo inferior se convierte en un hombre peque�o; quien cuida a su yo superior se torna un gran hombre.

La verdad est� en el interior; la forma en el exterior.

No nos preocupemos porque los hombres no nos conozcan, sino porque no los conozcamos nosotros a ellos.

Para hablar de la virtud es preciso ser sobrio en las palabras.

El hombre superior es m�s fuerte que la necesidad. En la necesidad, el hombre vulgar desfallece.

Considerar el bien como si uno pudiera alcanzarlo; considerar el vicio como si uno tocase agua hirviendo.

Se puede prescindir de los hombres, pero se necesita un amigo.

Quien sabe lo que es la vida, sabe lo que es la muerte.

Quien publica los defectos de otro deber� preguntarse c�mo har� para evitar las desagradables consecuencias de sus palabras.

El que aEl que avanza con demasiada prisa retrocede pronto.

Si, al examinarme a m� mismo, veo que tengo raz�n, aunque mis adversarios fuesen mil o diez mil, yo marchar�a contra ellos.

VI

Han pasado 2600 a�os desde cuando en la India naci� un pr�ncipe. Lo hace en el per�odo de esplendor del brahmanismo basado en los Sagrados Libros Vedas y Upanishads. Los sacerdotes brahmanes dominaban todo, ellos interpretaban la ense�anza sobre la creaci�n del universo y el destino del hombre. La India era regida por una odiosa y discriminatoria jerarqu�a de castas implantadas por los sacerdotes autoproclamados como la casta superior. Recibe al nacer una profec�a que le se�ala que deber� cumplir una sagrada y dif�cil misi�n. Su padre, uno de los reyes regionales lo a�sla en los amplios dominios del reino para evitar la profec�a. Lleva una regalada vida. Un d�a, siendo joven, logra salir de palacio y ve cuatro aspectos diferentes de la vida reflejados en un anciano, un enfermo, un cad�ver y un asceta. Del impacto inicial que fue terrible para �l, surge la inquietud. Hablaba poco y pensaba mucho el pr�ncipe Sidarta, lo caracterizaban una piedad sin l�mites por todos los seres y una ansiosa b�squeda del porqu� de las cosas. No puede alejar de su mente estos cuatro aspectos que hab�a visto en el mundo exterior. Por tradici�n debe casarse y tiene un hijo llamado Ra�la. El ansia de saber la verdad es superior a todo y un d�a deja a su familia, su principado, los honores y la regalada vida, para consagrarse a la vida asc�tica. Se lo ve errando con la cabeza rapada con un amarillo sayal por ropaje. Acude con sus inquietudes donde los brahmanes quienes no lo satisfacen con sus respuestas, pero si le indican las t�cnicas de respiraci�n y meditaci�n. Decide buscar la verdad por s� mismo y lo hace por siete a�os, s�lo con su meditaci�n. Recibe tras largo sacrificio la Gran Iluminacion. Ahora conoce que se ha transformado en Buda. Se le revela su Misi�n, descubre la causa del dolor y el sufrimiento, ve las ligaduras que mantienen a los hombres atados a la Tierra, vida tras vida. Visualiza a todos los hombres iguales, sin castas discriminatorias. Se le revela el camino que conduce a la liberaci�n.

Recibido todo esto, piensa que no ser� comprendido por los hombres, que ellos no ver�n lo sutil ni captar�n la cadena natural de Evoluci�n, Karma y Reencarnaci�n. Permanece pasivo hasta que le llega una nueva revelaci�n que le dice: Puede que algunos no te comprendan, m�ralos, ve como sufren en su ignorancia limitados entre el nacimiento y la muerte. �Marcha por el mundo, predica la Verdad, habr� quien te comprenda!

Llega Buda a Benares, donde inici� su predica ante cinco monjes y r�pidamente aument� el n�mero de sus seguidores y disc�pulos. Predic� por cuarenta a�os en la India, sin que los brahmanes se lo impidieran. Cada a�o destinaba nueve meses a recorrer la India con su pr�dica y tres meses a reposo. o:p>

Inicia la labor con el Serm�n de Benares:

Me llam�is amigo, pero no me dais mi verdadero nombre. Yo soy el Liberado, el Buda. Aguzad el o�do. La liberaci�n de la muerte ha sido hallada. Yo os instruyo, yo os ense�o la doctrina. Si viv�s sus preceptos, pronto tomar�is parte en lo que buscan los j�venes que abandonan su pa�s para convertirse en los sin-patria, y alcanzar�is la perfecta santidad. Aun en esta vida reconocer�is entonces la verdad, contempl�ndola cara a cara. Basta ya de mortificaciones, pues basta renunciar a todos los placeres de los sentidos. El sendero medio conduce al conocimiento, a la iluminacion, al Nirvana. El sendero ocho veces santo se llama: justa fe, justa resoluci�n, justa palabra, justa acci�n. justa vida, justa aspiraci�n, justo pensamiento, justa meditaci�n. �sta, �oh monjes!, es la verdad santa sobre el origen del sufrimiento: el anhelo de existir de nacimiento en nacimiento, con su placer y deseo inherentes, hallan aqu� y all� su voluptuosidad, la sed de sensaciones, el ansia de transformaci�n, la avidez de poder�o. He aqu�, �oh monjes!, la santa verdad sobre la eliminaci�n del sufrimiento: supresi�n del ansia por la destrucci�n del deseo, apart�ndolo, deslig�ndolo de �l sin dejarle ya lugar. �sta es, �Oh monjes!, la santa verdad sobre la extinci�n del dolor.

Luego de cuatrocientos a�os el budismo se apag� en parte en la India, la religi�n de los brahmanes ha sido muy marcada. La ense�anza del budismo pas� de la India a Ceil�n, Tailandia, Birmania y Siam, luego se propag� a China, T�bet, Corea y Jap�n en donde se consolid� en su forma Zen.

La m�xima regla dejada por Buda son las cuatro actitudes divinas: Ilimitada amabilidad, ilimitada compasi�n por el sufrimiento ajeno, ilimitado regocijo por el bien y la alegr�a del pr�jimo y una serenidad inconmovible.

Su prop�sito es liberar al hombre del Karma, de las ligaduras del destino y del sufrimiento. Buda ense�� que las funciones del cuerpo pueden ser armonizadas por medio de la observaci�n. La respiraci�n ha de ser observada con firme atenci�n y tranquilidad. Por efecto de esta sola observaci�n regular y tranquila, la respiraci�n se har� autom�ticamente m�s profunda y m�s igual. A medida que el ritmo respiratorio se hace m�s pausado y profundo se percibe como se calma y se hace m�s profundo todo el ritmo de la vida.

Dec�a a sus disc�pulos: Conoce c�mo se ha de inspirar lentamente: estoy inspirando aire lentamente; ahora espiro el aire aspirado lentamente; conoce c�mo se espira lentamente. Consciente de todo mi cuerpo, voy a inspirar: as� lo hace; consciente de todo mi cuerpo, voy a espirar; as� lo hace. Calmando los procesos de mi cuerpo, voy a inspirar: as� lo hace; calmando los procesos de mi cuerpo, voy a espirar; as� lo hace. Exactamente, �oh monjes!, como un tornero capacitado o un aprendiz de tornero, cuando apoya fuerte sobre el torno, sabe que est� apoyando fuerte sobre el torno y, cuando apoya flojo sobre el torno, sabe que est� apoyando flojo sobre el torno; exactamente igual, �oh monjes!, el monje de que os hablaba sabe cuando respira lentamente, estoy inspirando lentamente, y luego estoy espirando lentamente.

Ense�� la V�a Media como la senda que conduce a la perfecci�n, sendero sin ascetismo por un lado ni refinamiento intelectual forzado por el otro. Recalca: Es la simple ignorancia de estas verdades, lo que hace llevar al hombre una equivocada vida de sufrimiento. Nada se debe aceptar antes de saber por uno mismo, si lo que est� escuchando y aprendiendo es correcto o incorrecto, ya que es uno quien debe decidir lo que es moral y conduce a lo espiritual, rechazando lo que no es moral.

Vio que hab�an dos caminos en la vida, uno para el ignorante, girando en la rueda de la vida y la muerte en su sentido m�s estrecho; el otro para el sabio que, por el conocimiento de s� mismo y el autodominio podr�a liberarse de las ligaduras a las que el ignorante se ata vida tras vida: Quien no es feliz con poco no lo ser� con mucho, quien no aprecia lo peque�o no podr� ser cuidadoso con lo grande. El cuerpo f�sico vive de un d�a para otro y si se le proporciona lo que realmente necesita habr� tiempo todav�a para la meditaci�n, mientras que si se trata de darle cuanto desea la tarea ser� inacabable.

La moralidad fue la base de la ense�anza de Buda, siendo su v�rtice la sabidur�a. Cuando sus disc�pulos lo interrogaban era frecuente que Buda permaneciera en silencio o les respondiera:

Rehuso explicaros las preguntas que me plante�is, corresponden a problemas que no os ser�n �tiles para alcanzar la liberaci�n y no las podr�s profundizar sin caer en graves errores, por ello s�lo os explico lo que deben saber para la liberaci�n, os explico que la existencia es dolorosa, que es producida y renovada de una encarnaci�n en otra por los deseos, os explico adem�s que hay una liberaci�n para la existencia dolorosa, se la logra eliminando naturalmente los deseos, esto es lo que os explico, las cuatro nobles verdades que deb�is conocer.

Las cuatro nobles verdades:

La primera verdad es que existe el dolor y el sufrimiento. Son reales, la existencia humana es de dolor y sufrimiento transitorio. Quien conoce la causa de su existencia, sabe que la vida tal cual es, debe contener dolor y sufrimiento. El hecho de nacer, enfermarse, envejecer, morir, estar separado de lo agradable y de lo que se desea, todo eso es sufrimiento.

La segunda verdad es que la causa del sufrimiento es el deseo. Deseos de las cosas temporales y perecederas, deseos que pasan de encarnaci�n a encarnaci�n, junto con el ansia de vivir en el mundo de la materia, estos deseos y ansia de vivir con los que se nace causan el sufrimiento.

La tercera verdad es que la natural extinci�n del deseo acaba con el sufrimiento. Al no haber sed de existencia ni deseo provocado por la ignorancia del mundo espiritual, no hay sufrimiento.

La cuarta verdad es que el sendero que lleva a la extinci�n natural del deseo es el �ctuple Sendero, el de la recta acci�n, recto esfuerzo, recto pensamiento, recta fe, recto juicio, recta palabra, recto prop�sito y recta meditaci�n.

Estas cuatro simples nobles verdades son un nuevo conocimiento no influenciado por anteriores encarnaciones.

Con la interiorizaci�n durante la meditaci�n, llega el hombre a descubrir sus propias fuerzas interiores y gana un nuevo conocimiento, suyo propio, que lo libera al poder hacer correcto uso de las fuerzas interiores.

La ense�anza sobre el �ctuple Sendero dice:

Lo primero a lograr es tener el Concepto Correcto de todas las cosas. Logra el hombre un nuevo conocimiento, suyo propio, si en relaci�n a cada cosa se forma su concepto correcto, no influenciado por las vivencias de anteriores encarnaciones. Ello permite Juzgar Correctamente lo conocido. Surgen las Palabras Correctas para expresar lo correctamente conocido y juzgado. Ello conduce a la Acci�n Correcta que da lugar a la Situaci�n Correcta en el mundo que se vive. Se adquieren los Correctos H�bitos con una Correcta Memoria. Todo el proceso culmina con la Contemplaci�n Correcta que permite mirar el mundo exterior puramente en su esencia.

Algunos pensamientos de Buda:

Lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos, y nuestros actuales pensamientos forjan nuestra vida futura.

El odio se conquista con el amor.

Estamos en este mundo para convivir en armon�a. Quienes lo saben no luchan entre s�.

As� como las gotas de la lluvia no se introducen en la casa bien techada, tampoco penetran las pasiones en la mente que se controla.

Sufre en este mundo y en el otro quien obra mal.

Dichoso es en este mundo y en el otro quien obra el bien.

Reflexiona cuidadosamente antes de actuar.

Los necios e insensatos se entregan a la indolencia y nunca est�n atentos; pero el sabio, siempre en vigilia, la considera como su mayor tesoro.

Inconstante y voluble es la mente; vuela por donde le agrada, en pos de sus fantas�as. �Cu�n dif�cil es su control, pero cu�n bueno es lograrlo!

La mente dominada es fuente de inmensa dicha.

Puede un enemigo da�ar a su rival; pero mucho mayor es el da�o que puede causarle su propia mente si se halla mal dirigida.

Como aspira la abeja la esencia de la flor y de ella se aleja dejando intactas su belleza y fragancia, as� deambula el sabio por esta vida.

No pens�is en las imperfecciones ajenas, en lo que los dem�s hayan hecho o dejado de hacer. Mejor pensad en vuestros propios errores y en aquello que hay�is hecho o dejado de hacer.

Puede un mortal hacer mucho bien en esta vida.

Si puede el necio darse cuenta de su insensatez, es, en esto, al menos sabio; pero si se cree sabio, necio es en verdad.

El necio que se cree sabio pasa por la vida siendo su peor enemigo.

Escucha al hombre que te habla de tus faltas como si te descubriera un tesoro oculto.

No busques la amistad de quienes tienen el alma impura; no busques la compa��a de hombres de alma perversa. As�ciate con quienes tienen el alma hermosa y buena.

Quien bebe el n�ctar de la Verdad, descansa jubilosamente con la mente serena.

El hombre que sabiamente controla sus sentidos y que se ha liberado de las bajas pasiones y del orgullo, recibe, incluso, la admiraci�n de los dioses.

M�s que mil palabras in�tiles vale una sola que otorgue la paz.

La m�xima victoria es la que se gana sobre uno mismo.

Cuando se es lento en el bien obrar la mente se deleita en el mal.

Como un pastor conduce el reba�o hacia los campos, as� la vejez conduce a las criaturas hacia los campos de la muerte.

La virtud del hombre bueno nunca envejece.

Verdaderamente dif�cil es el autodominio.

Solamente uno puede ser el se�or de s� mismo �Qu� otra persona de afuera podr�a ser su maestro?

F�cil es cometer lo incorrecto. Muy dif�cil es hacer lo que es correcto.

Lo puro y lo impuro proceden de uno mismo. Ning�n hombre puede purificar a otro.

No te hundas en el mundo. Camina por el recto camino.

Cuando el deseo cesa, nace el j�bilo.

La victoria trae consigo el rencor porque el vencido no es feliz.

No hay cadenas para quien ha trascendido el placer y la aflicci�n.

Vence al rencor con la paz; al mal con el bien: al taca�o con la generosidad y al mentiroso con la verdad.

Culpan al hombre callado. Culpan a quien habla mucho. Culpan tambi�n a quien habla poco. Nadie es libre de culpa en este mundo.

El mayor de los pecados es, sin lugar a dudas, el pecado de la ignorancia. Lib�rate de �l.

Vigila que la codicia y el vicio no te encadenen a un largo sufrimiento.

�Qu� f�cil es ver las faltas ajenas, pero cu�n dif�cil es percibir las propias!

Quienes piensan que lo incorrecto es incorrecto y lo justo es justo, son hombres de acertado criterio y se encaminan hacia el triunfo.

A todos supera quien se autodisciplina.

Mejor es recorrer en soledad el camino de la vida que tener a un necio por compa�ero.

Cesa de Cesa de hacer el mal. Aprende a realizar el bien. Purifica t� coraz�n. �He aqu� la ense�anza de Buda!

Lo que os ense��, es comparable a estas hojas que tengo en mi mano, lo que no os ense�� es comparable a todas las hojas del bosque.

VII

1) El a�o 1810 nace Alfonso Constant, quien sigue la carrera sacerdotal. �vido de conocimiento, busca la verdad en la biblioteca del templo, su inquietud hace que sea separado de la orden sacerdotal. Fuera del claustro prosigue su b�squeda de la verdad que necesitaba encontrar. Le son abiertas las puertas secretas de una serie de iniciaciones en Oriente y en Occidente. Pasa a llamarse Eliphas Levi, el gran mago cabalista. En su obra p�stuma escribi�:

Envejec� y emblanquec� entre los libros m�s desconocidos y m�s grandes del ocultismo; mis cabellos cayeron, mi barba creci� como la de los sacerdotes del desierto; busqu� y encontr� la llave de los s�mbolos de Zoroastro, penetr� en las criptas de Man�s, sorprend� el secreto de Hermes olvid�ndome robar una punta del velo que esconde eternamente la gran obra, s� lo que es la Esfinge colosal que lentamente penetra en la arena contemplando las pir�mides. Penetr� en el enigma de los Brahmanes; s� que misterios enterraba consigo en la arena durante doce a�os Schime�n bey Jochai; las clav�culas perdidas de Salom�n me aparecieron resplandecientes de luz y le� correctamente en los libros que el propio Mefist�feles no sab�a traducir a Fausto. Pues bien, en ning�n lugar, ni en la Persia, ni en la India, ni entre los antiguos pergaminos del Egipto, ni en los grimonios malditos substra�dos a las hogueras de la Edad Media, encontr� un libro m�s profundo, m�s revelador, m�s luminoso en sus misterios, m�s maravilloso en sus revelaciones espl�ndidas, m�s cierto en sus profec�as, m�s profundo escrutador de los abismos del hombre y de las tinieblas inmensas de DIOS, mayor y m�s verdadero, m�s sencillo, m�s terrible y m�s dulce, que el Evangelio de Jesucristo.

2) Giovani Papini expresa:

Los Magos de Bel�n representan a las viejas ideolog�as de Oriente que vienen a reconocer la revelaci�n definitiva; son la ciencia que se humilla delante de la inocencia, la riqueza que se postra a los pies de la pobreza. :p>

Tres fueTres fueron los reyes magos que siguieron a la estrella de Bel�n que a ellos les anunciaba la llegada del Mes�as a la Tierra: Melchor el rey de los persas, Gaspar rey en la India y Baltazar rey entre los �rabes.

3) En mi primer libro, La Respuesta es: me planteaba el a�o 1981 una inquietud: �Porqu� los Evangelios mencionan a la inspiraci�n y causa de los mismos con tres nombres o denominaciones diferentes, como lo son la de Jes�s, el hijo del hombre, Se�or Jesucristo y, Cristo, el hijo del Padre? Para encontrar la Respuesta conviene recordar la Transfiguraci�n: :p>

Y mientras oraba, la figura de su rostro se hizo resplandeciente como el sol y sus vestiduras se pusieron de una claridad deslumbradora y blanca como la luz.

Mateo 17:1,8. Marcos 9:1,8. Lucas 9: 28,36.

Naci� Jes�s, una potencia espiritual en la forma que m�s adelante veremos. Luego de su preparaci�n en la tierra, entre los esenios y otros secretos lugares inici�ticos, durante la Transfiguraci�n recibe la Energ�a del Cristo y pasa a ser Jesucristo, el Cristo en la Tierra, la m�xima autoridad espiritual de nuestro orbe, el Redentor y mensajero de la Luz y el Amor.

El Diccionario Cat�lico explica: En el momento de su encarnaci�n el Hijo de DIOS se hizo verdadero hombre, su naturaleza humana y su naturaleza divina estaban unidas en una Persona Divina que actuaba en ambas naturalezas.

4) Para que naciera Jes�s fue necesaria una especial conjunci�n planetaria, adem�s del trabajo realizado por los Esenios y una serie de �ngeles. Ellos colaboraron para que la enorme energ�a vibratoria de Jes�s pudiera condensarse en la Tierra y tomar la forma humana, como sucedi�. No hab�a mujer capaz de recibir dicha energ�a sin ser desintegrada por la misma. Para poder recibir a Jes�s encarn� antes una Fuerza Celestial, lo hizo como Mar�a. Solo los llamados Evangelios Ap�crifos nos aclaran esta ense�anza, que es trascendente y necesaria para los actuales tiempos que nos corresponde en suerte vivir.

Los Esenios fueron una hermandad oculta. Los Evangelios no los nombres a pesar de tener en Mateo 7;1,29 su c�dice de conducta. El accidental hallazgo de los rollos del Mar Muerto hecho por un joven beduino el a�o 1947 ha dado m�s luz sobre esta misteriosa comunidad. Algunos te�logos modernos afirman que Mar�a era esenia. El origen de ellos se remonta a unos 150 a�os antes de nacer Jes�s. Les correspondi� neutralizar y purificar las bajas vibraciones del lugar en donde el Mes�as habr�a de nacer.

Viv�an como conjuntos de an�nimos campesinos, marginados del quehacer mundano. Entre otras disciplinas estudiaban los secretos de las plantas y los minerales con sus ben�ficas aplicaciones en los seres humanos, usando los maravillosos poderes curativos que ellos hab�an descubierto. Eran un grupo esot�rico e inici�tico riguroso, como tal ten�an niveles en la ense�anza. Su ley del silencio jam�s fue quebrantada por un esenio pese a las torturas y como lo demuestra la ignorancia que de ellos se ha tenido hasta que aparecieron los rollos del Mar Muerto dejados all� para nuestros d�as dentro de jarras de greda conservadas en grutas hasta su accidental descubrimiento.

Las comidas comunitarias eran la primera incorporaci�n del aspirante, en ellas se le�an e interpretaban las Escrituras. El iniciado recib�a el conocimiento de las Sagradas Leyes que rigen el Universo y la Evoluci�n humana. Comprend�a la divinidad del hombre y los ciclos de vida que le ayudan a crecer. Mediante disciplina y t�cnicas lograba transformar el conocimiento en sabidur�a. La sabidur�a que brota de la realidad interior para ser proyectada hacia lo exterior. En forma natural aprend�an a reprimir todo deseo, pasi�n y c�lera. La palabra de un esenio ten�a m�s valor que un contrato o un juramento. El esenio no hab�a ingresado a la orden por honores o por poder, lo hab�a hecho al no importarle las cosas materiales que son temporales y sin ego�smo �l deseaba servir a los dem�s y colaborar con las Escrituras que anunciaban la llegada del Mes�as que ser�a uno de ellos. No se reg�an por el ritual.

Entre loEntre los esenios, pas� Jes�s varios a�os hasta recibir la m�s grande iniciaci�n jam�s dada, luego de la cual solo �l pod�a encontrar dentro de S� su Sagrada Misi�n sin la ayuda de la orden. Luego de 40 d�as de ayuno y meditaci�n en el desierto, Jes�s ve y comprende su pasado, presente y futuro. Puede ser el rey de los jud�os o puede ser el Enviado. Como el Mes�as acepta su misi�n y sacrificio y lleva en su Mensaje la Luz y el Amor a todo el mundo. Cumplida su misi�n, los esenios a los 50 a�os de haber resucitado Jesucristo se dispersaron...El Mensaje de Jesucristo fue conservado por los primeros cristianos quienes se ocultaron en las catacumbas, all�, en lo oculto, conservaron ese conocimiento por 300 a�os hasta que sali� al mundo exterior para iniciar el cumplimiento de las profec�as dejadas por Jesucristo. Ahora que todas las se�ales se han cumplido, solo resta aguardar la verticalizaci�n del Planeta cuyo cambio brusco de eje ser� en 23,5� y el retorno del Enviado como nos fue prometido para poder ser Transfigurados y Ascendidos.

5) Termina Juan su Evangelio diciendo: :p>

Otras muchas cosas hay tambi�n que hizo Jes�s; que si se escribieran una por una, me parece que ni aun en el mundo cabr�an los libros, que se habr�an de escribir.

S�lo nos quedaron en forma oficial los pocos libros que configuran el Nuevo Testamento. Al momento de hacerse la selecci�n para poner orden a tanto relato, eran cientos los libros. La mayor�a misteriosamente han desaparecido. Otros han sido descubiertos en sus originales o primeras traducciones, se llaman Ap�crifos, que significa cosa escondida u oculta.

Veremos algunos aspectos de estos Evangelios Ap�crifos que no han sido oficialmente rechazados por la Iglesia y que han permitido que varias festividades se hayan tomado de sus relatos. Para finalizar el cap�tulo, lo haremos con la narraci�n de la llegada de Jes�s al mundo que all�, en los libros ocultos, tan magistralmente se relata:

De la ense�anza de Jesucristo:

La vida es como un puente, se debe pasar por �l, pero no permanecer en �l.

El reino de los cielos se busca dentro del hombre.

Todo lo nacido de la corrupci�n perece, como hijo que es de la corrupci�n. Mas lo nacido de incorruptibilidad no perece, sino que permanece incorruptible, como hijo que es de la incorruptibilidad.

�C�mo, pues, vamos a encontrar la fe? Pasando de la oscuridad a la luz de las visiones; y esta emanaci�n de la inteligencia os har� ver c�mo se puede encontrar la fe clara del Padre que no tuvo Padre. El que tenga o�dos para o�r, que escuche. El Se�or de todo no es el Padre, sino el progenitor. Pues el Padre es principio solamente de las cosas futuras; mas el Padre de �l es DIOS, el progenitor de todas las cosas desde su origen en adelante.

Y el reino de los cielos dentro de vosotros est�.

Todo lo que no est� ante t� vista y lo que te est� oculto, te ser� revelado; pues no hay cosa oculta que no llegue a ser manifiesta y sepultada que no se desentierre.

�Por qu� me llam�is maestro con los labios, si no escuch�is lo que os digo?

Entonces se les manifest� el Salvador, no en su forma anterior, sino en figura de esp�ritu incierto. Su aspecto era el de un gran �ngel de luz, su esencia indescriptible.

El hombre que no es tentado no es aprobado.

Yo me entregu� a la muerte por los que pecaron, para que vuelvan a la verdad y no tornen a pecar y para que sean herederos de la gloria espiritual e incorruptible que est� en el cielo.

Pedid las cosas grandes y os dar�n por a�adidura las peque�as.

�Por qu� os admir�is de los prodigios? Una herencia os voy a dar que no posee el mundo entero.

�Cu�ntas son las ciencias! Pero no todas son �tiles.

Dichoso el que abandona la pasi�n del momento por una promesa ausente que a�n no vio.

Dichoso de ti por creer en m� sin haberme visto.

6) Pide Jes�s al Padre venir al mundo para ayudar a los hombres. Llama entonces el Padre a una fuerza celestial, un arc�ngel, para que pueda recibir y cuidar a Jes�s. Y vino la fuerza al mundo, y se llamaba Mar�a. Siete meses estuvo Jes�s en su seno, despu�s le dio a luz.

7) Al no estar todas las personas en el mismo nivel evolutivo hace necesario que la Ense�anza sea estratificada. Jesucristo as� lo hizo y claramente lo destac�:

No deis a los perros lo que es santo y no ech�is vuestras perlas ante los puercos.Mateo 7:6.

Todo esto lo dec�a Jes�s a las multitudes en par�bolas, y nada les hablaba sin par�bolas. Mateo 13:34.

Cuando �l estuvo solo, pregunt�ronle los que le rodeaban con los doce, el sentido de estas par�bolas. Entonces les dijo: A vosotros es dado el misterio del Reino de Dios, en cuanto a los de afuera les llega todo en par�bolas.Mateo 4:10, 11.

Por eso les hablo en par�bolas, porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni comprenden. Mateo 13:13.

Con numerosas par�bolas como estas les presentaba su doctrina, seg�n eran capaces de entender, y no les hablaba sin par�bolas, pero en particular, se lo explicaba todo a sus disc�pulos que eran suyos. Marcos 4:33, 34.

Tengo todav�a muchas cosas que deciros, pero no pod�is soportarlo ahora. Cuando venga Aquel, el Esp�ritu de Verdad, �l os conducir� a toda la Verdad, porque �l no hablar� por s� mismo, sino que dir� lo que habr� o�do, y os anunciar� las cosas por venir. �l me glorificar�, porque tomar� de lo m�o y os lo declarar�.Juan 16:12, 14.

San Pablo agrega:

Porque el hombre natural no acepta las cosas del Esp�ritu de DIOS, como para �l son insensatez; ni las puede entender, por cuanto hay que juzgar de ellas espiritualmente. El hombre espiritual, al contrario, lo juzga todo, en tanto que el mismo de nadie es juzgado. 1Corintios 2:14, 15.

Yo hermanos no he podido hablaros como a espirituales sino como a carnales, como a ni�os en Cristo. 1Corintios 3: 1.

8) La divinidad humana:

�No sab�is acaso que sois templo de DIOS y que el Esp�ritu de DIOS habita en vosotros? 1Corintios 3:16.

�Por qu�, siendo hombre, te haces DIOS? Jes�s le replic�: �No est� escrito en vuestra ley? Yo digo: Dioses sois. Juan 10:33, 34.

San Atanasio, San Cirilo y San Irineo refuerzan los misterios de la ense�anza con estos conceptos:

El Hijo de DIOS consubstancial al Padre se ha hecho hombre para devolvernos por su participaci�n de la naturaleza humana, la participaci�n de la naturaleza divina e inmortal. Se ha hecho hombre para hacernos Dioses.

9) Nunca Jesucristo se present� ante los hombres y frente a sus disc�pulos como DIOS. �l dec�a venir en nombre del Padre.

Entre los Evangelios Ap�crifos u ocuktos est�n los fragmentos papir�ceos de Oxyrhynchus, restos de antiguos libros cristianos, en uno de ellos perteneciente al Siglo III se relata una conversaci�n de Jesucristo con sus disc�pulos. All� les dice:

El Se�or de todo no es el Padre, sino el Progenitor. Pues el Padre es principio solamente de las cosas futuras; mas el Padre de �l es DIOS, el Progenitor de todas las cosas desde su origen en adelante.

Y no olvid�is que por sobre mi est� el Padre, y por sobre el Padre est� Dios

Conviene detenernos un poco y meditar lo escuchado. Insisto, nunca Jesucristo se present� como DIOS. Algunos hombres le dieron despu�s esa denominaci�n y la adoptaron como dogma, dogma limitante en el despertar a la verdadera realidad existencial. Jesucristo es claro al se�alar que por sobre �l esta el Padre, y por sobre el Padre est� DIOS.

Juan en el Apocalipsis nos revela en el Cap�tulo 1:1,4:

Gracia y paz a vosotros, de parte de aquel que es, y era, y ha de venir, y de parte de los siete Esp�ritus que asisten ante su trono, y de parte de Jesucristo, el cual es testigo fiel, primog�nito, o el primero que resucit� de entre los muertos, y soberano de los reyes de la Tierra, el cual nos am�, y nos lav� de nuestros pecados con su sangre.

Uno de los comentaristas b�blicos, escribe bajo este relato un comentario diciendo que llama la atenci�n sin embargo, que sean mencionados antes que Jesucristo los siete Esp�ritus. Olvid� agregar que por sobre ellos es mencionado en primer lugar otro Ser Espiritual que est� en el trono; el Padre, y por sobre todos ellos est� DIOS.

Al mencionar a DIOS no nos estamos refiriendo al Logos, el poderoso rayo emanado de DIOS y que ante fue Esp�ritu como nosotros. No nos referimos al Padre, ni a los dioses o esp�ritus evolucionando en mundos de cuarta y quinta dimensi�n, sino que nos estamos refiriendo a lo que Hermes manifest�:

Hablar de DIOS es imposible, pues lo corp�reo no puede expresar a lo incorp�reo. Lo que no posee cuerpo ni apariencia, forma ni materia, no puede ser comprendido por los sentidos. Yo comprendo que lo imposible de definir, eso es DIOS.

Dijiste al almendro, hermano h�blame de DIOS, y entonces el almendro floreci�.

T�, ahora que se han disipado las nubes de la ignorancia crees que ha aparecido la Luna de la Sabidur�a, pero te equivocas; la Luna brillaba detr�s de las nubes durante eternidades.

San Agust�n manifest�:

�Crees saber lo que es DIOS? DIOS no es nada de lo que imaginas o de lo que tu pensamiento puede abarcar. Busqu� a Dios toda mi vida fuera, y ahora que voy a morir me doy cuenta que est� dentro.

San Juan de la Cruz nos agrega:

Lo m�s alto que se puede llegar a entender a DIOS, dista en infinita manera de DIOS.

Nos dice la Sagrada Ense�anza:

Los que han tratado de crearle un nombre y estudiar al Principio Incognoscible de todas las cosas, al intentar hacerlo s�lo han logrado degradarlo hasta su nivel, al no poder nivelarlo por el humano entendimiento para su comprensi�n. Todo lo que es, ha sido y ser�, est� compenetrado por EL TODO que es DIOS: SU MANIFESTACI�N abarca desde lo m�s sutil y cercano a �L, hasta lo m�s denso o alejado de �L, pero en �L nada es cercano o lejano, s�lo ES. En la organizaci�n del Universo manifestado corresponde a diferentes niveles de Jerarqu�as Espirituales actuar como transformadores de la Energ�a que desde �L EMANA, para hacerla llegar en forma graduada a los planos menos sutiles de los mundos que no podr�an recibir una vibraci�n tan elevada sin desintegrarse.

Basados en la teor�a de la relatividad de Einstein se puede afirmar que si uno se acerca a la velocidad de la luz, la masa o peso aumenta hasta lo infinito, el volumen se reduce a cero y el tiempo se detiene. Un Logos se desplaza a velocidades superiores a la de la luz por los Universos, lo hace pesando m�s que ellos, siendo invisible y viviendo eternamente sin que para �l transcurra el tiempo. Un Logos plasma lo preexistente en DIOS para dar forma a los Universos y transmitir la Energ�a que Esp�ritus evolucionados reciben y cual transformador la hacen llegar a los diferentes niveles o dimensiones. Cada nivel o dimensi�n tiene Jerarqu�as Espirituales que los supervisan y les hacen llegar la Energ�a que permite la manifestaci�n de los Universos con los mundos y la vida en ellos.

10) La infancia de Mar�a, la fuerza celestial que vino al mundo para recibir y cuidar a Jes�s fue muy especial de acuerdo con los Evangelios Ap�crifos:

Se present� un �ngel de Dios dici�ndole: Ana el Se�or ha escuchado tu ruego; concebir�s y dar�s a luz y de tu prole se hablar� en todo el mundo. Un �ngel llega donde Joaqu�n y este se postra ante �l, le dice el �ngel: No te llames siervo m�o, sino m�s bien consiervo; pues ambos estamos en la condici�n de servir al mismo Se�or. Mi comida es invisible y mi bebida no puede ser captada por ojos humanos; por lo cual no haces bien en invitarme a que entre en tu tienda. Dios se ha dignado suscitar en Ana un germen de vida; y ese germen ser� bendito.

Y se le Y se le cumpli� a Ana su tiempo, y el mes noveno alumbr� una ni�a y le puso por nombre Mariam. Y al llegar a los dos a�os, dijo Joaqu�n su padre a Ana: Llev�mosla al templo del Se�or para cumplir la promesa que hicimos. Ana respondi�: Esperemos todav�a a que cumpla tres a�os. En el templo la recibi� el sacerdote que exclam�: El Se�or ha engrandecido tu nombre por todas las generaciones. Y Mar�a permaneci� en el templo recibiendo alimento de manos de un �ngel. Y Mar�a era la admiraci�n de todo el pueblo. Su faz era resplandeciente cual la nieve, de manera que con dificultad se pod�a poner en ella la mirada. Se dejaba ver el �ngel del Se�or, de cuyas manos recib�a el alimento. Cada d�a usaba exclusivamente el alimento que le ven�a por manos del �ngel, repartiendo entre los pobres lo que le daban los pont�fices. Frecuentemente se ve�a hablar con ella a los �ngeles, quienes la obsequiaban con cari�o de �ntimos amigos. Y si alg�n enfermo lograba tocarla, volv�a inmediatamente curado a su casa.

Cumplidos los 14 a�os debe dejar el templo pues la costumbre prohib�a habitar a una mujer en el templo de Dios. Declara: No es posible que yo conozca var�n o que var�n alguno me conozca a mi. Es entregada a Jos�, postergado por ser ya viejo y tener hijos. El no pod�a tocarla. Un �ngel dice a Mar�a: He aqu� que una luz del cielo vendr� para morar en ti y por tu medio iluminar� a todo el mundo. Dice Mar�a: No he conocido nunca var�n ni aun pienso conocerlo en adelante, ya que as� lo tengo decidido desde mi infancia. :p>

Yendo de camino, dijo Mar�a a Jos�: Veo dos pueblos ante mis ojos: uno que llora y otro que se regocija. Ella ha visto llorar al pueblo jud�o por haberse apartado de su Dios y ha visto regocijarse al pueblo de los gentiles por haberse acercado y adherido al Se�or. El tiempo de dar a luz en ese momento le lleg�, baja Mar�a de su cabalgadura y se meten en una cueva subterr�nea, donde siempre rein� la oscuridad. Mas, en el momento mismo en que entr� Mar�a, el recinto se inund� de resplandores y qued� todo refulgente como si el sol estuviera all� dentro. Y, mientras estuvo all� Mar�a, el resplandor no falt� ni de d�a ni de noche.

Jos� se marcha en busca de una comadrona. Al volver a la gruta se pararon, y he aqu� que �sta estaba sombreada por una nube luminosa. De repente, la nube empez� a retirarse de la gruta y brill� dentro una luz tan grande, que los ojos no pod�an resistirla. Luego la partera, al entrar a la gruta grita diciendo: Grande es para m� el d�a de hoy, ya que he podido ver con mis propios ojos un nuevo milagro. Una virgen a dado a luz, cosa que, como sabes, no sufre la naturaleza humana. Lo que la partera vio fue a la luz que comenz� a disminuir hasta que apareci� el ni�o, o tom� la forma del ni�o. La partera exclamaba: Virgen concibi�, virgen dio a luz y virgen qued� despu�s. Relata la partera: Y cuando sali� la luz de las entra�as de Mar�a, el ni�o lanzaba de s� resplandores, lo mismo que el sol. Estaba limp�simo y era grat�simo a la vista. La cueva se vio inundada de una intensa claridad y de un aroma suav�simo. Fij� mi vista en el intenso resplandor que desped�a la luz que hab�a nacido. Y esta luz fuese poco a poco condensando y tomando la forma de un ni�o, hasta que apareci� un infante como suelen ser los hombres al nacer. Yo entonces cobr� valor; me inclin�, le toqu�, le levant� en mis manos con gran reverencia y me llen� de espanto al ver que no ten�a peso. Le examin� y vi que no estaba manchado lo m�s m�nimo, sino que su cuerpo todo era n�tido. Era ligero de peso y radiante a la vista. No lloraba, me dirigi� una grat�sima sonrisa; despu�s, abriendo los ojos, fij� en m� una penetrante mirada y al instante sali� de su vista una gran luz como si fuera un rel�mpago.

Me acerqu� luego a la doncella, la toqu� y comprob� que no estaba manchada de sangre. He encontrado virgen a esta doncella pu�rpera. Hoy mi vejez ha podido ver a una parturienta sin dolores y a una virgen que es madre, si es que lo que acabamos de ver puede llamarse parto.

Tres d�as despu�s de nacer el Se�or, sali� Mar�a de la gruta y se aposent� en un establo. All� reclin� al ni�o en su pesebre, y el buey y el asno le adoraron.

Y es as� como lleg� el enviado de la Luz al mundo, el Mes�as que fue esperado por algunos como rey de un pueblo y que se ofreci� en sacrificio para la humanidad toda.

EP�LOGO:

El 11 deEl 11 de Septiembre de 1893 el cardenal Gibbons inauguraba en Chicago el Parlamento de Religiones. Los expositores hablaban cada uno de su Dios, hasta que le toc� el turno a un joven de 20 a�os, quien con grandes dificultades hab�a podido llegar a tiempo desde la lejana India. El no llevaba discursos preparados y les dice:

�Hermanas y hermanos de Am�rica! saludo a la naci�n m�s joven de todas en nombre de la Orden mon�stica m�s antigua del mundo: la Orden v�dica de los Sannyasins. El hinduismo como madre de las religiones ha dado este precepto:

�Aceptaos y comprendeos unos a otros! :p>

Nuestros libros sagrados dicen: Si alguien viene a M�, en cualquier forma que sea, Yo voy a �l. Todos los hombres padecen por diferentes caminos que, a lo �ltimo, van a parar a M�.

Ofreced esta religi�n universal al mundo, y todas las naciones os seguir�n. A Am�rica corresponde proclamar ante el mundo entero que en todas las religiones est� lo divino. Cada cual debe asimilarse al esp�ritu de los dem�s, sin dejar de mantener su individualidad y desarrollarse con arreglo a sus propias leyes. Ni la santidad, ni la castidad, ni la pureza, son patrimonio exclusivo de ninguna iglesia del mundo. Todas las religiones del mundo han producido hombres y mujeres que son ejemplares sublimes de humanidad. Ayuda mutua en vez de combate. Penetraci�n mutua y no destrucci�n. Armon�a de paz en lugar de discusiones est�riles.

La prensa destac�: Es, sin duda alguna, la figura m�s grande del Parlamento de Religiones. Al o�rlo comprend�amos lo absurdo de enviar misioneros a aquella naci�n tan sabia.

Quien esQuien esta reacci�n mundial desat� era el joven swami Vivekananda, el disc�pulo de R�makrishna. Su maestro expresaba: DIOS est� en todos los hombres. Pero no todos los hombres est�n en DIOS y por eso sufren.

Muri� Vivekananda a los 40 a�os, poco antes manifest�: Despu�s de tanta ascesis he sabido que la verdad m�s alta es �sta: DIOS est� presente en todos los seres. Todos ellos son formas m�ltiples suyas.

En 1936, otro monje de la India, el swami Vijoyananda dio un ciclo de conferencias radiales en las que destac�:

Este mundo est� lleno de sufrimiento. No es necesario observarlo durante mucho tiempo para convencerse de la terrible existencia del dolor. Me hab�is dicho p�blicamente y en privado que soy un hombre peculiar porque hablo de Cristo sin ser cristiano. No me he vendido a, ni soy esclavo de, ninguna iglesia, ning�n hombre, ning�n santo, ni siquiera DIOS. �No soy un esclavo! No soy un esclavo, lo repito, y siento profunda compasi�n por los esclavos de toda clase. Los esclavos pol�ticos deben ser liberados; dadles libertad pol�tica. Los esclavos mentales deben ser liberados; dadles libertad de pensamiento. �Pero c�mo podremos liberar a aquellos esclavos religiosos que no s�lo han vendido su cuerpo y entregado su mente a las distintas ideas de debilidad, sino que han abdicado hasta su alma?

Deb�is ser libres. Busca primero tu propio ideal, el�gelo libremente, sin que nada externo te presione; y luego ded�cate a �l por completo sin detenerte ni un solo segundo hasta alcanzarlo. Si as� haces, te afirmo que lograr�s tu ideal y te convertir�s en �l. En realidad s�lo existe UN DIOS que aparece como m�ltiple. Desde DIOS el Creador hasta el m�s insignificante �tomo de SU Creaci�n, todo es �L. En el pasado era �L, �L es en el presente, y �L ser� en el futuro. �L es la Existencia. �L es la vida que vivimos y es la muerte que produce los cambios y se presenta cual heraldo de una vida nueva.

Es dif�cil para la actual sensibilidad cient�fico-racionalista aceptar la posibilidad de un CREADOR, no les ha sido f�cil buscar argumentos e hip�tesis que les permita asegurar que el Universo no tiene principio ni tiene fin y que por lo tanto no hay lugar en �l para un CREADOR. Entre quienes afirman esta posibilidad, el m�s admirado es Stephen Hawking. �l dice que sus apreciaciones son conjeturas. Se�ala que quien lograra entrar por un Agujero Negro emerger�a en otro lugar del Universo al salir por un Agujero Blanco, lo cual posibilitar�a la navegaci�n intergal�ctica.

Una vez que una estrella consume todo su combustible se reduce de tama�o, aumentando en su superficie el campo de gravedad lo que hace que la luz se incline hacia adentro al ser todo arrastrado por el campo gravitatorio. Con esto se ha formado un Agujero Negro con una curvatura infinita del espacio-tiempo dentro de �l. Su anverso es el Agujero Blanco al que nada puede entrar pero s� del que pueden salir cosas.

Penrose explica que una estrella que se colapsa bajo su propia gravedad est� atrapada en una regi�n cuya superficie se reduce a cero. Y lo mismo debe suceder con su volumen, de manera que la densidad de la materia y la curvatura del espacio-tiempo se hacen infinitas, esto es el Agujero Negro con su masa tan grande y su gravedad tan poderosa que nada puede escapar de su superficie, ni siquiera la luz, por eso es negro.

Penrose y Hawking afirman que:

El Universo comenz� con una singularidad llamada Big Bang en la que al principio no exist�a nada, ni siquiera un espacio vac�o. En esa singularidad nacen el espacio y el tiempo y el espacio se expandi� arrastrando en su seno a la materia y la energ�a. Antes nada hab�a, ni siquiera un antes pues el tiempo no exist�a a�n. El Universo carece de l�mites. No hay principio ni fin del espacio, no hay principio ni fin para el tiempo. Ser�a un Universo autocontenido, que no se ver�a afectado por nada que estuviera fuera de �l. No ser�a creado no destruido. Simplemente ser�a.

Esta hip�tesis que trata de negar la existencia de un creador para el Universo, me recuerda a Hermes y Pit�goras cuando intentaban explicar a sus disc�pulos lo inexplicable; la considero, sin ser f�sico-te�rico, como hip�tesis que sin quererlo intenta definir a DIOS; una excelente definici�n moderna de DIOS.

Hemos visto en los anteriores cap�tulos aspectos de Ense�anzas dejadas por algunos Gu�as y El Enviado, son ense�anzas destinadas a ayudar al hombre en su despertar y evoluci�n, en especial en estos d�as previos al llamado Fin de los Tiempos.

Nuestros sentidos nos limitan, solo podemos ver lo que por ellos logramos captar. Apreciamos un limitado campo de lo que es infinito. Creemos en lo que vemos. �C�mo hacerlo para creer en lo que est� m�s all� y que no vemos? Es en lo interno donde se encuentra la respuesta a esta inquietud. Por lo interno podemos acercarnos a la realidad trascendente y aceptar cosas que por ahora no podemos ver.

Las Perlas del Conocimiento recibidas est�n ocultas en estas Ense�anzas que hemos conocido, activan la Mente. Son detonantes mentales. Cada uno ser� motivado por alguna de ellas, no necesariamente por todas. Muchas veces basta que una active la Mente. Una vez activados surgen inquietudes que nos ayudan a creer sin ver.

Los Grandes del pasado solo nos han se�alado el camino, es a nosotros a quienes corresponde el personal esfuerzoesfuerzo de recorrerlo.

Una antigua plegaria hind� dice:

Que el hombre malo

se vuelva bueno.

Que el hombre bueno

encuentre la paz.

Que el hombre que tiene paz

sea libre.

Que el hombre libre

libere a otros.

Otra plegaria se�ala:

De la ilusi�n

conducidme a la Verdad.

De la oscuridad

conducidme a la Luz.

De la muerte

conducidme a la Inmortalidad.

Nuestra realidad est� m�s all� de los sentidos y de la mente. Somos Esp�ritus emanados de DIOS, como tales somos Hijos de DIOS. Como Esp�ritus creamos el Alma para poder manifestar en los cuerpos los atributos que necesitamos desarrollar antes de retornar a DIOS. Como Alma fue necesario dar forma a la Mente para lograr crecer mediante las vidas en cuerpos f�sicos. Era por lo tanto necesario tomar la forma f�sica en un mundo de tercera dimensi�n por ahora, para que el Alma pueda desarrollarse. Los mundos permiten habitar a los seres con mente, regidos por el Alma, regida a su vez por el Esp�ritu que est� ligado a DIOS. Como seres humanos fuimos creados por los dioses quienes nos hicieron mediante la ingenier�a gen�tica a su imagen y semejanza al lograr inseminar a una hembra humanoide sin mente con semen de un dios el que puesto en contacto con el �vulo primitivo dio lugar al huevo que fue puesto en el �tero de una diosa. Cuando ese feto fue considerado apto, tras varios experimentos, desde el Plano Astral un Alma le dio la Mente y surgi� el primer hombre, cuyos veh�culos terrenales han permito a las Almas de este Orbe desarrollar los atributos que estas formas f�sicas les permiten manifestar.

La Reencarnaci�n ha sido uno de los pilares de la Sagrada Ense�anza, junto con las leyes de Karma y Evoluci�n. Nuestra vida humana es una �nfima parte de la eternidad que en esencia y realidad somos. Lo hecho en esta vida temporal no puede alterar lo eterno. No existe el castigo eterno, solo existe evoluci�n, crecimiento y desarrollo. Vida tras vida vamos creciendo como almas y manifestando nuevas aptitudes. Luego pasaremos a mundos m�s sutiles de la Cuarta Dimensi�n, despu�s a otros a�n m�s sutiles de la Quinta y Sexta Dimensi�n. En la S�ptima Dimensi�n el Esp�ritu ya no necesita del Alma, est� pronto a retornar a su origen, en DIOS. Estando en DIOS, habiendo desarrollado todos los atributos gracias a la experiencia lograda en tantas vidas de diferentes dimensiones, recibiremos nuevos atributos y esta vez no emergeremos de DIOS como una chispa divina o Esp�ritu, sino como un poderoso rayo o LOGOS, un hacedor de Universos manifestando la voluntad de DIOS en el infinito ciclo de creaciones de mundos y vida sobre ellos. :p>

Cada persona es exactamente lo que �l se ha ganado en su anterior encarnaci�n. Est� exactamente en el lugar que le corresponde y donde �l pidi� estar antes de nacer. Vive rodeado de la felicidad cuyos derechos ha ganado en el pasado. En la actualidad se enfrenta a las deudas contra�das, a los aspectos del desarrollo que le faltan manifestar y que se deben superar. Se es infeliz en la vida presente como una manera de aprender lecciones que en la vida pasada, al hacer sufrir a otros, quedaron pendientes. Si se tiene un cuerpo d�bil es porque se lo descuid� en la vida precedente. Somos el resultado del pasado. Superar las dificultades de la vida presente engrandece la vida futura. Las Leyes de Reencarnaci�n, Karma y Evoluci�n son la respuesta a las terribles desigualdades humanas. No es por castigo o azar o capricho que se nace con defectos, o se nace en la miseria, o se nace en el dolor y la ignorancia siendo explotado por otros y llevando una dura cruz en la vida. La herencia negativa no lo fue por azar, lo fue para reforzar aspectos que el Alma necesitaba para poder crecer. Se que no es f�cil aceptar este conocimiento. Pero m�s dif�cil es aceptar a un PADRE que castiga sin misericordia a sus hijos sufrientes del mundo. Aceptar las Sagradas Leyes tranquiliza la mente y hace m�s llevadera la vida. Nada es injusto, todo es armon�a y justa compensaci�n para poder crecer. S�lo se comprender� la felicidad conociendo la desgracia; s�lo se comprender� la alegr�a conociendo el dolor; s�lo se comprender� el amor conociendo el odio; s�lo se comprender� la bondad conociendo la maldad; s�lo se conocer� la luz conociendo la oscuridad; s�lo se conocer� la sabidur�a siendo ignorante. Karma no obliga a sufrir; si padecemos una dolorosa enfermedad, con ella podemos ejemplarizar ante los dem�s al sobrellevarla dignamente. Cu�ntos hay que pasan por el mundo llevando dignamente su pesada carga, ellos han cumplido lo que prometieron antes de nacer, ellos se han liberado de la pesada carga y han crecido m�s que el que con regalada vida perdi� las posibilidades que la encarnaci�n le ofreci�. El sabio en su oraci�n dice: PADRE no te pido liberes mi carga sino que te pido me des fuerza para llevarla mejor.

Cada vida es un nuevo curso. Cada vida es un pelda�o en la escalera a escalar. Cada prueba superada son pelda�os ganados que nos acercan a la meta a la que todos hemos de llegar. La enfermedad, el dolor y el sufrimiento son pelda�os ganados de la escalera a escalar. Cada vicio o debilidad que se vence son pelda�os superados en la escalera a escalar.

Estas perlas del conocimiento nos permiten elevarnos por sobre la materia y expandir la Mente hacia lo eterno. Nos ayudan a activar la Mente desde lo interno. Lo hacemos m�s seguros y tranquilos pues al morir sabemos que no perderemos la identidad. En ese momento seguimos siendo, con la visi�n y la audici�n m�s agudizados, con la mente m�s liberada. En forma consciente vamos hacia la luz que nos aguarda. All� seremos recibidos por un Ser de Luz, un comprensivo amigo que nos demuestra que no hemos sido tan malos como lo hab�amos pensado. All� comprendemos nuestros errores y la causa de los mismos, entonces prometemos enmendarlos en la nueva oportunidad que tendremos. Luego analizamos las virtudes logradas y lo beneficioso que ellas han sido para nuestra Alma. Este Plano Astral vibra por sobre lo negativo, all� lo negativo no puede vibrar. All� no hay un juicio severo. Hay un autojuicio con una autoevaluaci�n, guiados sabiamente por el Ser de Luz. Cumplida la etapa de la reflexi�n nos encontramos con seres queridos y amigos desencarnados antes que nosotros. Pasado un tiempo en dicho lugar llegamos ahora a un plano m�s sutil, el plano del Alma. Luego de un gratificante per�odo de asimilaci�n de lo ganado, como Alma sentimos la necesidad de manifestar nuevos atributos. Se retorna al Plano Astral, se nos orienta en la Computadora C�smica para escoger el nuevo cuerpo al que dotaremos la Mente, con su familia y una serie de atributos o herramientas necesarias para poder manifestar lo que como Alma necesitamos desarrollar.

El descubrimiento cient�fico de la clave gen�tica nos hace m�s f�cil comprender esta parte de la Ense�anza. Se acepta que la c�lula es la unidad b�sica del organismo. Cada c�lula trabaja de acuerdo con su c�digo celular espec�fico y lo hace en armon�a con las otras c�lulas. Las c�lulas dan lugar a los �rganos y tejidos que tenemos en la forma f�sica. La c�lula es una compleja estructura que la hace actuar como un minicomputador rigiendo la poderosa industria que es cada c�lula, donde se producen una serie de substancias qu�micas y cambios, todos ellos a su vez dirigidos por el gran computador central que es la Mente Subconsciente, siendo la Mente Subconsciente la que pasa la energ�a al cuerpo. Sin esa energ�a no habr�a posibilidad de vida celular, es decir de vida f�sica. En la microdimensi�n celular existen las mol�culas o conjuntos de �tomos, siendo las principales mol�culas de la c�lula las de az�cares, grasas, prote�nas, amino�cidos, bases p�ricas y pirim�dicas, �cidos nucleicos, porfirinas, etc. La c�lula posee un n�cleo donde est�n los genes o la clave de la vida. Cada gen es una doble h�lice de DNA, RNA y otros compuestos entrelazados en una compleja estructura microsc�pica. Esta es la llamada Clave Gen�tica, su estudio ha demostrado que de acuerdo a como se orienten los compuestos de la doble h�lice ser�n las caracter�sticas que en lo f�sico tendremos al nacer. Se ha demostrado que la clave gen�tica determina el n�mero m�ximo de a�os que podremos vivir; determina que nacemos condicionados a padecer ciertas enfermedades a una edad dada; que nacemos condicionados a padecer otras enfermedades si ciertas condiciones se presentan durante la vida y que nacemos condicionados a no padecer de otras enfermedades. Esto solo afirma la Ense�anza sobre el Karma. La clave gen�tica no es fruto del azar, entre sus millones de posibilidades no hubo azar, sino el an�lisis hecho en el Plano Astral antes de nosotros nacer para as� poder cumplir mejor con lo que como Almas pedimos con el fin de crecer.

La ciencia estudia adem�s los miles de casos de hipnosis regresiva a vidas pasadas. Se analizan los casos serios y no los fruto de la charlataner�a. Se concluye que se trata de personas de diferentes edades, sexo, religi�n, raza, nivel cultural y profesional. Todos ellos son concordantes en sus relatos y validan la aceptaci�n de la Ense�anza sobre la Reencarnaci�n y la existencia de vida antes de la vida y vida despu�s de la muerte.

Estudia tambi�n la ciencia a los millones de muertos cl�nicos resucitados o mejor dicho retornados, quienes en especial gracias al avance de la medicina pudieron volver habiendo sido declarados cl�nicamente muertos. Aqu� tambi�n tenemos personas de diferentes edades, sexo, religi�n, raza, nivel cultural y profesional. Todos ellos son concordantes en sus declaraciones sobre la experiencia vivida en el M�s All�. Estos relatos de millones de personas hacen que se comprenda mejor la Sagrada Ense�anza y se refuerza el conocimiento de la vida despu�s de la vida en donde no existe el absurdo castigo eterno luego de un juicio final. All�, la otra orilla, es un nivel de luz donde reina el amor, la comprensi�n y el perd�n. Cabe destacar que ninguno de los retornados quer�a volver a la vida, todos prefer�an quedarse en el M�s All�. Llegar all� es como volver a casa despu�s de un largo viaje o despertar de un profundo sue�o. Es sentirse en el verdadero hogar. Es sentirse libres. Estas experiencias son un aviso para que reaccionemos y tengamos m�s fe en la vida. El estudio del seguimiento de lo sucedido con retornados que estuvieron ante el Ser de Luz, nivel al que no todos alcanzan a llegar, ha demostrado un significativo cambio positivo en sus vidas; se encuentran m�s tranquilos, son m�s tolerantes, ahora tienen la certeza del por qu� y para qu� est�n aqu�. Intentan orientar y ayudar a otros y se les activan cualidades paranormales, lo que ha llevado a pensar a algunos de los investigadores que estas personas pasan a ser una avanzada de la Nueva Era que nos aguarda y que al parecer pronto se manifestar�.

Para superar el Karma, es decir factores a desarrollar, nacemos una vez m�s, lo hacemos en el cuerpo apropiado, con la familia adecuada y en el lugar m�s conveniente. Como Alma prometemos cumplir, ignorando que al nacer olvidaremos lo que hay m�s all� y olvidaremos nuestra realidad. Lo que hoy hacemos nos permitir� ser como seremos. Somos los �nicos responsables de lo que somos. Todos, vida a vida seremos mejores.

Este conocimiento nos hace m�s llevadera la dif�cil vida humana al permitirnos creer sin ver, en la Justicia del Plan Divino, al permitirnos creer en el Amor Divino y en el Perd�n y Comprensi�n de DIOS para con nosotros sus hijos.

Somos imperfectos; seremos perfectos.

No somos materia perecedera; somos esp�ritu inmortal.

Somos limitados; seremos ilimitados.

Estamos dentro de cuatro paredes sin salida; estaremos m�s all� del tiempo; estaremos m�s all� del espacio; estaremos m�s all� de lo que hubo antes de nacer y lo que habr� despu�s de morir.

Todo lo negativo en nosotros es transitorio, es debido a que a�n el Alma no ha desarrollado su aspecto opuesto positivo que deber� desarrollar. Todo lo negativo que es transitorio, ser� transmutado a lo positivo que es eterno. Usamos no m�s del 10% de la capacidad mental; usaremos el pleno potencial mental y seremos dioses sirviendo din�micamente al Plan Divino, ayudando a la creaci�n de la vida en otros mundos y a regir la misma; orientando pero sin pasar a llevar el libre albedr�o de las j�venes almas que nos corresponder� supervisar.

Eso hermanos hemos sido, somos y siempre seremos. Ahora Esp�ritus creciendo en lo Manifestado de DIOS, ma�ana un Esp�ritu desarrollado retornando a lo Inmanifestado en DIOS,

Conceptos expuestos en estos cap�tulos, corresponden a lo que era, en mucho, considerado conocimiento oculto, reservado para unos pocos iniciados que duras pruebas debieron pasar antes de conocer aspectos de la verdad eterna. Ojal� esta ense�anza que ahora recibimos pueda sernos de utilidad y nos permita ubicarnos en la escala c�smica, proyectar la mente m�s all� de las estrellas y visualizar el radiante futuro que a todos por igual nos aguarda. Son pensamientos que retroalimentan a la mente y nos ayudan a emitir mejores pensamientos.

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