27/04/2017

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ANTHONY DE MELLO

Autoliberaci? Interior

Una peque? joya de psicolog? y espiritualidad

Un hermoso texto del jesuita (cuestionado y censurado en sus escritos por Ratzinger cuando era Prefecto del Santo Oficio) Tony de Mello. Este escrito singular nos proporciona un excepcional punto de vista para observar, contemplar y vivir la vida conquistando una libertad personal que nos puede ayudar a abrir las puertas a la felicidad.

La filosof? de Tony de Mello a?a una finura psicol?ica ?ica con una espiritualidad ecum?ica que incluye todas las religiones, especialmente las orientales, consiguiendo una visi? de gran tolerancia y respeto a las diferencias.

La transcripci? es de una calidad un tanto escasa y dificulta un poco la lectura. A? as?la calidad del contenido se impone a la forma. Es por ello por lo que esperamos que disfruten este documento tanto como nosotros.

LA ILUMINACION ES LA ESPIRITUALIDAD

El curso completo de Auto liberaci? Interior que Tony de Mello imparti?en Barcelona del 19 al 26 de agosto de 1986, meses antes de partir hacia la Eternidad, dio como resultado un libro, gracias a los apuntes casi taquigr?icos de una de las participantes del curso. El que ahora t? amiga, amigo...lo puedas disfrutar, se debe al esfuerzo de horas de trabajo de nuestro gran amigo RIGOFONO, quien participa activamente en nuestro Grupal de Tony de Mello, en la Red.

Cuenta de diez cap?ulos a saber:

  1. ?Despierta! ?Felicidad eres t?

  2. ?Desprogr?ate! ?S?tu mismo!

  3. ?Reconoce tu a?didura!

  4. Amar es escuchar a todos los instrumentos

  5. El miedo se aprende

  6. El tesoro esta dentro de ti

  7. El ser es lo que vale

  8. Dios est?en la vida

  9. El amor, esa maravilla

  10. El texto es la vida

PRIMER CAPITULO

?DESPIERTA! ?FELICIDAD ERES T?

QUE ES DESPERTARSE????

Despertarse es la espiritualidad, porque s?o despiertos podemos entrar en la verdad y descubrir qu?lazos nos impiden la libertad.

Esto es la iluminacion. Es como la salida del sol en la noche, la luz sobre la oscuridad. Es la alegr? que se descubre a s?misma, desnuda de toda forma.

Esto es la iluminacion.

El m?tico es el hombre iluminado, el que todo lo ve con claridad, porque est?despierto.

No quiero que os cre?s lo que os digo, por que yo lo digo, sino que cuestion?s cada palabra y analic?s su significado y lo que os dice en vuestra vida personal; pero con sinceridad, sin auto enga?s por comodidad o por miedo.

Lo importante es el Evangelio, no la persona que lo predica, ni sus formas. No la interpretaci? que se le ha dado siempre o la que le da ?te o aquel, por muy canonizado que est? Eres t?el que tiene que interpretar el mensaje personal que encierra para ti, en el ahora. No te importe lo que la religi? o la sociedad prediquen.

La sociedad s?o canoniza a los que se conforman con ella. En el tiempo de Jes? y ahora. A Jes? no pudieron canonizarlo y por eso, lo asesinaron.

?Qui?es cre?s que lo mataron? ?Los malos? No. A Jes? lo asesinaron los buenos de turno, los m? respetados y cre?os en aquella sociedad. A Jes? lo mataron los escribas, los fariseos y los sacerdotes; y si no andas con cuidado asesinar? a Jes? mientras vives dormido.

EST? DORMIDO

?Y c?o sabr?si estoy dormido? Jes? os lo dice en el evangelio:
?Por que dec? se?r, Se?r, si no hac?s lo que os digo? Si no hacemos lo que Dios quiere y nos dedicamos a fabricarnos un Dios Tapa agujeros, es que estamos dormidos. Lo que importa es responder a Dios con el coraz?. No importa ser ateo, musulm? o cat?ico: lo importante es la circuncisi? y el bautismo del coraz?. El estar despierto es cambiar tu coraz? de piedra por uno que no se cierre a la Verdad.

Si est? doli?dote de tu pasado, es que est? dormido. Lo importante es levantarse para no volver a caer. La soluci? est?en tu capacidad de comprensi? y de ver otra cosa que lo que se permite uno ver. Ver lo que hay detr? de las cosas. Cuando se te abran los ojos, ver? c?o todo cambia, que el pasado est?muerto, por que s?o el presente est?vivo si t?est? despierto en ?.

Metanoia quiere decir despertarse y no perderse la vida. Es vivenciar el presente. Para saber esto hay un criterio: ?t?sufres? Es que est? dormido. Es igual que sepas muchas cosas y te dediques a salvar a las personas. El ciego que gu? a otro ciego quiere decir que los dos est? dormidos. Si sufres es que est? dormido. Me dir? que el dolor existe. Si, es verdad que el dolor existe, pero no el sufrimiento. El sufrimiento no es real, sino una obra de tu mente. Si sufres es que est? dormido por que en s? el sufrimiento no existe, es un producto de tu sue?, y si est? dormido, ver? a un Jes? dormido, que t?te has imaginado, que nada tiene que ver con el Jes? real, y eso puede ser muy peligroso.

Calder? dice: Todo es seg? el color del cristal con que se mire. Si est? dormido no ser? capaz de ver m? que cosas dormidas, y t? no te dar? cuenta hasta que despiertes. Pasar?la vida por ti sin que t?la vivas.

Si tienes problemas es que est? dormido. La vida no es problem?ica. Es el yo (la mente humana) el que crea los problemas. A ver si eres capaz de comprender que el sufrimiento no est?en la realidad sino en ti. Por eso en todas las religiones se ha predicado que hay que morir al yo para volver a nacer. Este es el verdadero bautismo que hace surgir al hombre nuevo. La realidad no hace problemas, los problemas nacen en la mente cuando est? dormido. T?pones los problemas.

DESPIERTA!!!

?Se puede decir que en estos ?timos d?s no te has sentido como un hombre libre y feliz, sin problemas ni preocupaciones? ?No te has sentido as? Pues est? dormido. ?Qu?ocurre cuando est? despierto? No cambia nada, todo sigue igual, pero t?eres el que ha cambiado para entrar en la realidad. Entonces lo ves todo claro.

Le preguntaron a un maestro oriental sus disc?ulos: ?Que te ha proporcionado la Iluminacion? Y contest? Primero ten? depresi? y ahora sigo con la misma depresi?, pero la diferencia est?en que ahora no me molesta la depresi?.

Estar despierto es aceptarlo todo, no como ley, como sacrificio, ni como esfuerzo, sino por iluminacion. Aceptarlo todo porque lo ves claro y ya nada ni nadie te puede enga?r. Es despertar a la luz. El dolor existe. El dolor existe, y el sufrimiento s?o surge cuando te resistes al dolor. Si t?aceptas el dolor, el sufrimiento no existe. El dolor no es inaguantable, porque tiene un sentido comprensible en donde se remansa. Lo inaguantable es tener el cuerpo aqu?y la mente en el pasado o en el futuro.

Lo insoportable es querer distorsionar la realidad que es inamovible. Eso s?que es insoportable. Es una lucha in?il como es in?il su resultado: el sufrimiento. No se puede luchar por lo que no existe.

No hay que buscar la felicidad en donde no est?y tomar la vida por lo que no es vida, porque entonces estaremos creando un sufrimiento que s?o es el resultado de nuestra ceguera y, con ?, el desasosiego, la congoja, el miedo, la inseguridad... Nada de esto existe sino en nuestra mente dormida. Cuando despertemos, se acab?

IMPORTA LA VIDA

El ir contra la realidad, haciendo problemas de las cosas, es creer que t?importas, y lo cierto es que t?como personaje individual, no importas nada.

Ni t? ni tus decisiones ni acciones importan nada en el desarrollo de la vida; es la vida la que importa y ella sigue su curso. S?o cuando comprendes esto y te acoplas a la unidad, tu vida cobra sentido. Y eso queda muy claro en el Evangelio. ?Importaron todas las transgresiones y desobediencias para la historia de la salvaci?? ?Importa si yo asesino a un hombre? ?Import?el que asesinaran a Jesucristo? Los que lo asesinaron cre?n estar haciendo un acto bueno de justicia, y lo hicieron despu? de mucho discernimiento.

JJes? era portador de la luz y por ello predicaba las cosas m? raras y contrarias al juda?mo, a sus creencias e interpretaciones religiosas: Hablaba con las mujeres, com? con los ladrones y prostitutas. Pero, adem?, interpretaba la ley con profundidad, carg?dose las reglas y sus formas. los sabios y los poderosos ten?n que carg?selo. ?Pod? ser de otra manera? Era necesario que muriera as?asesinado y no enfermo de vejez.

Cuentan que un rey godo se emocion? al o? el relato de Jes? y dijo: ?De estar yo all? no se lo hubieran cargado!.

?Lo creemos as? como este rey godo? Dormimos.

La muerte de Jes? descubre la realidad de una sociedad que est?dormida, y por ello, su muerte es la luz. Es el grito para que despertemos.

NO TE ATES

?Qu?falta para despertarse? no hace falta esfuerzo, ni juventud ni discurrir mucho. S?o hace falta una cosa: la capacidad de pensar algo nuevo, de ver algo nuevo y de descubrir lo desconocido. Es la capacidad de movernos fuera de los esquemas que tenemos. Ser capaz de saltar sobre los esquemas y mirar con ojos nuevos la realidad que no cambia.

El que piensa como marxista, no piensa; el que piensa como budista no piensa; el que piensa como musulm?, no piensa... y el que piensa como cat?ico tampoco piensa. Ellos son pensados por su ideolog?. T?eres esclavo en cuanto no puedes pensar por encima de tu ideolog?, y por ello es tan mal recibido. El profeta es el pionero que se atreve a elevarse por encima de los esquemas abriendo camino.

La Buena Nueva fue rechazada porque no quer?n la liberaci? personal, sino un caudillo que los guiase. Tememos el riesgo a volar por nosotros mismos, tenemos miedo a la libertad, a la soledad, y preferimos ser esclavos de unos esquemas. Nos atamos voluntariamente, llen?donos de pesadas cadenas y luego nos quejamos de no ser libres. ?Quien te tiene que liberar si ni t?mismo eres consciente de tus cadenas?

Las mujeres se atan a sus maridos, a sus hijos. Los maridos a sus mujeres, a sus negocios. Todos nos atamos a los deseos y nuestro argumento y justificaci? es el amor ?Que amor? La realidad es que nos amamos a nosotros mismos, pero con un amor ad?tero y raqu?ico que s?o abarca el yo, el ego. Ni siquiera somos capaces de amarnos en libertad. Entonces, ?c?o vamos a saber amar a los dem? aunque sean nuestros esposos o nuestros hijos? Nos hemos acostumbrado a la c?cel de lo viejo y preferimos dormir para no descubrir la libertad que supone lo nuevo.

NO CONFUNDAS LOS SUE?S

Vosotros est?s dormidos porque, si no, ya no necesitar?is leer este curso. Si y lo vierais todo con ojos nuevos, ya no necesitar?is venir a despertaros.

Pero si sois capaces de reconoceros dormidos, ser conscientes de que no est?s despiertos, ya es un paso. Pues lo peor y m? peligroso del que duerme es creer que est?despierto y confundir sus sue?s con la realidad. Lo primero que necesita para despertar es saber que est?s durmiendo y est?s so?ndo.

La religi? es una cosa buena en s? pero en manos de gente dormida, puede hacer mucho da?. Y lo podemos ver muy claramente por la historia de una religi? que, en el nombre de Dios cometi?tantas barbaridades creyendo hacer el bien. Si no sabes emplear la religi? en esencia, en libertad, sin fanatismos ni ideolog?s de un color u otro, puedes hacer mucho da? y de hecho, se sigue haciendo.

Para despertar hay que estar dispuesto a escucharlo todo, m? all?de los cartelitos de buenos y malos, con receptividad que no quiere decir credulidad. Hay que cuestionarlo todo estando atento a descubrir las verdades que puedan encerrar, separ?dolas de lo que no son. Si nos identificamos con las teor?s sin cuestionar la raz? - y sobre todo con la vida - y nos las tragamos almacen?dolas en la mente, es que seguimos dormidos. No has sabido asimilar esas verdades para hacer tus propios criterios. Hay que ver las verdades, analizarlas y ponerlas a prueba una vez cuestionadas.

Haced lo que os digo -dice Jes? -. Pero no podemos hacerlo si antes no nos transformamos en el hombre nuevo, despierto, libre, que ya puede amar.

Aunque diera todo a los pobres y mi cuerpo a las llamas - dice Pablo -, ?de que servir? si no amo?. Este modo de ver de Pablo, se consigue viendo, y nace, ese modo de ser, de estar despierto, disponible y sin enga?s.

?QUE LIO!

Mi vida es un l?. ?Soy capaz de reconocerlo? Necesito tener receptividad. ?Estoy dispuesto a reconocer que el sufrimiento y la congoja los fabrico yo mismo? Si eres capaz de darte cuenta, es que comienzas a despertarte.

Ordinariamente, buscamos alivio y no curaci?. Cuando sufres, ?est? dispuesto a separarte de ese sufrimiento lo necesario para analizarlo y descubrir el origen que est?detr?? Es preferible dejar que sufras un poco m?, hasta que te hartes y est? dispuesto a ver. O despiertas t?o la vida te despertar?

Cuando la relaci? entre amigos no funciona lo bien que tu quisieras, puedes aliviarla. Puedes pararte y comenzar una tregua, pero si no has puesto al aire las premisas que est? debajo, el problema sigue en pie y seguir?generando sentimientos negativos.

Las componendas y los alivios son manejos comerciales del buen comportamiento que te ha metido en la mente tu sentido de buena educaci?. Si los miras bien despierto ver? que no son m? que utilizaci?, comercio de toma y daca y chantaje m? hipocres?. Cuando veas esto, ?quieres quitarte un c?cer, o tomar un analg?ico para no sufrir? Cuando la gente se harta de sufrir es un buen momento para despertar.

Buda dice: El mundo est?lleno de dolor, que genera sufrimiento. La ra? del sufrimiento es el deseo. Si quieres arrancarte esa clase de dolor, tendr? que arrancarte del deseo.

El deseo, en espa?l, abarca, deseos buenos, que son est?ulos de acci? y deseos est?iles que a nada conducen. A estos deseos, para entendernos, vamos a llamarlos apegos.

La base del sufrimiento es el apego, el deseo. En cuanto que t? deseas una cosa compulsivamente, que pones todas tus ansias de felicidad en ello, te expones a la desilusi? de no conseguirlo. De no haber deseado tanto que tu amigo te acoja, te contemple y te tenga en cuenta; de no desearlo tanto, no te importar? tanto su indiferencia ni su rechazo. Donde no hay deseo-apego no hay miedo, porque el miedo es la cara opuesta del deseo, inseparable de ?.

Sin esta clase de deseos, nadie te puede intimidar, ni nadie te puede controlar o robar, porque, si no tienes deseos, no tienes miedo a que te quiten nada.

EL AMOR NO DUERME

Donde hay amor no hay deseos. Y por eso no existe ning? miedo. Si amas de verdad a tu amigo, tendr?s que decirle sinceramente: As? sin los cristales de los deseos, te veo como eres y no como yo desear? que fueses, y as?te quiero y ya, sin miedos a que te escapes, a que me faltes, a que no me quieras. Por que en realidad, ?que deseas? ?Amar a esa persona tal cual es, o una imagen que no existe? en cuanto puedas desprenderte de esos deseos-apegos, podr? amar; a lo otro no se le puede llamar amor, pues es todo lo contrario de lo que el amor significa.

El enamorarse, tampoco es amor, sino desear para ti una imagen que te imaginas de esa persona. Todo es un sue?, porque esa persona no existe. Por eso, en cuanto conoces la realidad de esa persona, como no coincide con lo que t?imaginabas, te desenamoras. La esencia de todo enamoramiento son los deseos. Deseos que generan celos y sufrimiento porque, al no estar asentados en la realidad, viven en la inseguridad y en la desconfianza de los miedos a que todos sus sue?s se acaben, se vengan abajo.

El enamoramiento proporciona cierta emoci? y cierta exaltaci? que gusta a las personas con inseguridad afectiva y que alimenta una sociedad y una cultura que hace de ella un comercio. Cuando est? enamorado no te atreves a decir toda la verdad por miedo a que el otro se desilusione porque, en el fondo, sabes que el enamoramiento s?o se alimenta de ilusiones e im?enes idealizadas.

El enamoramiento supone una manipulaci? de la verdad y de la otra persona para que sienta y desee lo mismo que t?y as?poder poseerla como un objeto, sin miedo a que te falle. El enamoramiento no es m? que una enfermedad y una droga del que por su inseguridad, no est?capacitado para amar libre y gozosamente.

La gente insegura no desea la felicidad de verdad, porque teme el riesgo de la libertad y, por ello, prefiere la droga de los deseos. Con los deseos viene el miedo, la ansiedad, las tensiones y, por descontado la desilusi? y el sufrimiento continuos. Vas de la exaltaci? al desapego.

?Cu?to dura el placer de creer que has conseguido lo que deseabas? El primer sorbo de placer es un encanto, pero va prendido irremediablemente el miedo a perderlo, y cuando se te apoderan las dudas, llega la tristeza. La misma alegr? y exaltaci? de cuando llega el amigo, es proporcional al miedo y al dolor de cuando se marcha... o cuando lo esperas y no viene... ?vale la pena? Donde hay miedo no hay amor y pod?s estar bien seguros de ello.

Cuando despertamos de nuestro sue? y vemos la realidad tal cual es y nada cambia. Entonces puedo decirle al otro: como no tengo miedo de perderte, pues no eres objeto de propiedad de nadie, entonces puedo amarte as?como eres, sin deseos, sin apegos ni condiciones; sin ego?mos ni querer poseerte y esta forma de amar es un gozo sin l?ites.

?Qu?haces cuando escuchas una sinfon?? Escuchas cada nota, te deleitas en ella y la dejas pasar, sin buscar la permanencia de ninguna de ellas, pues en su discurrir est?la armon?, siempre renovada y siempre fresca. Pues en el amor, es igual. En cuanto te agarras a la permanencia destruyes toda la belleza del amor. No hay pareja ni amistad que est?tan segura como la que se mantiene libre. El apego mutuo, el control, las promesas y el deseo te conducen inexorablemente a los conflictos y al sufrimiento, de ah? a corto plazo, a la ruptura. Porque los lazos que se basan en los deseos son muy fr?iles. S?o es eterno lo que se basa en un amor libre. Los deseos te hacen siempre vulnerable.

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Hay dos tipos de deseos o de dependencias: El deseo de cuyo cumplimiento depende mi felicidad y el deseo de cuyo cumplimiento no depende mi felicidad.

El primero es una esclavitud, una c?cel, pues hago depender de su cumplimiento, o no, mi felicidad o mi sufrimiento. El segundo deja abierta otra alternativa: si se cumple, me alegro y si no, busco otras compensaciones. Este deseo te deja m? o menos satisfecho, pero no te lo juegas todo a una carta. Pero existe otra tercera opci?, hay otra manera de vivir los deseos como est?ulo para la sorpresa, como un juego en el que lo que menos importa es ganar o perder, sino jugar.

Hay un proverbio oriental que dice: Cuando el arquero dispara gratuitamente, tiene con ? toda la habilidad. Cuando dispara esperando tener la hebilla de bronce, ya est?algo nervioso. Cuando dispara para ganar la medalla de oro, se vuelve loco pensando en el premio y pierde la mitad de su habilidad, pues ya no ve un blanco, sino dos?. Su habilidad no ha cambiado pero el premio lo divide, pues el deseo de ganar le quita la alegr? y el disfrute de disparar. Quedan apegados all?en su habilidad, las energ?s se necesitan libres para disparar. El deseo del triunfo y el resultado para conseguir el premio se han convertido en enemigos que le roban la visi?, la armon? y el goce.

El deseo marca siempre una dependencia. Todos dependemos en cierto sentido de alguien (el panadero, el lechero, el agricultor, etc., que son necesarios para nuestra organizaci?). Pero depender de otra persona para tu propia felicidad es, adem? de nefasto para ti, un peligro, pues est? afirmando algo contrario a la vida y a la realidad.

Por tanto, al tener una dependencia de otra persona para estar alegre o triste es ir contra la corriente de la realidad, pues la felicidad y la alegr? no pueden venir de fuera, ya que est? dentro de m? S?o yo puedo actualizar las potencias del amor y la felicidad que est? dentro de m?y s?o lo que yo consigo expresar, desde esa realidad m? me puede hacer feliz, pues lo que me venga desde afuera podr?estimularme m? o menos, pero es incapaz de darme ni una pizca de felicidad.

Dentro de m?suena una melod? cuando llega mi amigo, y es mi melod? la que me hace feliz, y cuando mi amigo se va me quedo lleno con su m?ica, y no se agotan las melod?s, pues con cada persona suena una melod? distinta que tambi? me hace feliz y enriquece mi armon?. Puedo tener una armon? o m? que me agraden en particular, pero no me agarro de ellas, sino que me agradan cuando est? conmigo o cuando no est?; pues no tengo la enfermedad de la nostalgia, sino que estoy tan feliz que no a?ro nada. La verdad es que yo no puedo echarte de menos porque estoy lleno de ti. Si te echase de menos ser? reconocer que al marcharte te quedaste fuera. ?Pobre de m? si cada vez que una persona amada se va, mi orquesta entrase en paro!

Cuando te quiero te quiero independientemente de m?y no enamorado de m? sino, enamorado de la vida. No se puede caminar cuando llevas a alguien agarrado a ti. Se dice que tenemos necesidades emocionales: ser querido, apreciado, pertenecer a otro, que me desee. No es verdad. Esto cuando se siente esa necesidad es una enfermedad que viene de tu inseguridad afectiva.

Tanto la enfermedad (necesidad de sentirme querido) como la medicina que se ans? (el amor recibido) est? basados en premisas falsas. Necesidades especiales para conseguir la felicidad en el exterior, no hay ninguna. Puesto que t?eres el amor y la felicidad en ti mismo, y s?o mostrando ese amor, goz?dote en ? vas a ser realmente feliz, sin agarraderas ni deseos, puesto que tienes en ti todos los elementos para ser feliz.

La respuesta del amor exterior agrada y estimula, pero no te da m? felicidad de la que t?dispones, pues t?eres toda la felicidad que seas capaz de desarrollar.

Dios es la verdad, la felicidad y la realidad, y El es la fuente, dispuesta siempre, para llenarnos en la medida que libremente, nos abramos a El.

T?YA ERES FELICIDAD

Despertarse es la ?ica experiencia que vale la pena. Abrir bien los ojos para ver que la infelicidad no viene de la realidad, sino de los deseos y las ideas equivocadas. Para deshacerte de falsas ideas, ilusiones y fantas?s que no te dejan ver la realidad. Eso s?o se consigue manteni?dote despierto y llamando las cosas por su nombre.

T?ya eres felicidad, eres la felicidad y el amor, pero no ves porque est? dormido. Te escondes detr? de las fantas?s, las ilusiones y tambi? de las miserias de las que te averg?nzas. Nos han programado para ser felices o infelices (seg? aprieten el bot? de la alabanza o la cr?ica), y esto es lo que te tiene confundido. Has de darte cuenta de esto, salir de la programaci? y llamar a cada cosa por su nombre.

SSi t?te empe?s en no despertar, nada se puede hacer. no te puedes empe?r en hacer cantar a un cerdo, pues perder? el tiempo y el cerdo se irritar? Ya sabes que no hay peor sordo que el que no quiere o?. Si no quieres o?, para despertar, seguir? programado y la gente dormida es la m? f?il de controlar por la sociedad.

SEGUNDO CAPITULO

?DESPROGR?ATE! ?S?T?MISMO!

Lo importante es ser capaz de darte cuenta que no eres m? que un yo-yo, siempre de arriba para abajo, seg? tus problemas, disgustos o depresiones; que eres incapaz de mantener una estabilidad. Darte cuenta que pasas la vida a merced de personas o cosas, o de situaciones. Que te manipulan o que t?puedes manipular. Que no eres due? de ti ni capaz de mirar las situaciones con sosiego, sin enfados ni ansiedad.

Toda esa actitud depende de tu programaci?. Estamos programados desde ni?s por las vivencias sociales, por una mal llamada educaci? y por lo cultural. Vivimos por ello programados y damos las respuestas esperadas ante situaciones determinadas, sin pararnos a pensar qu?hay de cierto en la situaci? y si es consecuente, a lo que yo de verdad soy, esa respuesta habitual y mec?ica.

Tenemos programadas ideas convencionales y culturales que tomamos como verdades cuando no lo son. Como la idea de patria, de fronteras y de h?itos culturales que nos llevan a conflictos cuando nada tienen que ver con la verdad.

?DESPROGR?ATE!

Cuando ven? hacia aqu? en el avi? me dijeron: Mira, ya salimos de la India, ah?est?la frontera. Yo me asom?y por m? que miraba, no vi ni una l?ea, ni una barrera natural de separaci?. ?Es que existen las fronteras en la naturaleza? No est? m? que en nuestra mente. Toda la tierra es de todos, y toda cultura no son m? que ideas que nos separan.

Hubo un ni? blanco que se perdi?en la selva y se cri?con una tribu de cultura distinta. Cuando creci?se cas?con una nativa de aquella cultura. Ocurri?que una amiga de su mujer se le muri?su marido en una guerra, y aquella noche, al pensar en su amiga sola, la mujer nativa dijo a su marido blanco: Oye, me gustar? que fueses a consolar a mi amiga, que est?sola, y como ya no tiene marido, te acostases con ella. El marido, que recordaba a? rasgos de su cultura, se negaba horrorizado, pero al final, complaci?a su mujer. Cuando volvi? la mujer le dijo: Ya sab? que eras buen hombre y yo ahora te quiero m?, porque eres compasivo y me siento orgullosa de ti

?Qu?bella cultura, pero qu? dif?il de entender y seguir para nosotros! No existe separaci? en las razas, s?o distintas culturas programadas en nuestras mentes. En la naturaleza no existen fronteras. El honor, el ?ito y el fracaso no existen, como tampoco la belleza ni la fealdad, porque todo consiste en una manera de ver de tu cultura. Es lo cultural lo que provoca esas emociones ante el nombre de patria, raza, idioma o pueblo. Son distintas formas de ver que est? programadas en nuestra mente. La patria es el producto de la pol?ica y la cultura es la manera de indoctrinarte.

Cuando eres un producto de tu cultura, sin cuestionarte nada, te conviertes en un robot. Tu cultura, tu religiosidad y las diferencias raciales, nacionales o regionales te han sido estampadas como un sello y lo tomas como algo real. Te ense?ron una religiosidad y una forma de comportarte que no has elegido t? sino que te vino impuesta desde fuera, antes de que tuvieses edad o discernimiento para decidir, y sigues as? con ella colgada, como una piedra al cuello.

S?o lo que nace y se decide desde adentro es aut?tico y te hace libre. Lo que haces como h?ito que no puedes dejar de hacer porque te domina, te hace dependiente, esclavo de lo que crees, porque te lo han programado.

S?o lo que surge de dentro, lo analizas, lo pasas por tu criterio y te decides a ponerlo en pr?tica asumi?dolo, es tuyo y te hace libre.

Tienes que liberarte de tu historia y de tu programaci? para responder por ti mismo y no de personaje a personaje.

Lo mismo ocurre con lo que creemos amor y no es m? que un modelo cultural aceptado por la mente. No se puede vivir influenciado por el pasado. Lo menos que se puede hacer por el amor es ser sincero, tener claridad de percepci? y llamar a cada cosa por su nombre. Ser capaz de dar la respuesta precisa sin enga?r ni enga?rte.

Por que te amo te doy la respuesta precisa sin enga?r ni enga?rte. Por que te amo te doy la respuesta desde mi realidad, que te corresponde a ti y a tu realidad en este momento. M? tarde no s?que puede ocurrir, y por ello no te hago promesas que no s?si podr? cumplir.

Esto es lo menos que puedes exigirle al amor: la sinceridad, la espiritualidad consiste en ver las cosas, no a trav? de cristales de color, sino tal como son. La espiritualidad ha de nacer de ti mismo, y cuando seas t?mismo, ser? m? espiritual.

NO SEAS FOTOCOPIA!!

No imit?s a nadie, ni siquiera a Jes?. Jes? no era copia de nadie. Para ser como Jes?, has de ser t?mismo, sin copiar a nadie, pues todo lo aut?tico es lo real, como real era Jes?.

La culpabilidad y la cr?ica no existen m? que en la mente de la cultura. Las personas que menos se preocupan de la vida de ahora, de vivir el presente, son las que m? se preocupan por la venidera.

Preoc?ate por estar despierto, vive el ahora y no te importar?el futuro. Cuando tu mentalidad cambia, todo cambia para ti a tu alrededor. Lo que antes te preocupaba tanto, ahora te importa un bledo, y, en cambio, vas descubriendo cosas maravillosas que antes te pasaban desapercibidas.

Lo que m? les preocupa a las personas programadas, es tener la raz?. Tienen miedo de perder sus ideas, en las que se apoyan, porque les da pavor el riesgo, el cambio, la novedad y se agarran de sus viejas ideas porque ya est? fosilizadas.

Nuestra vida se convierte en un l? porque tomamos como realidad lo que no son m? que programaciones que no sirven para nada y nos agarramos a ellas porque no sabemos descubrir otra cosa. En el fondo tenemos una gran inseguridad, y para sentirnos mejor, vamos a consultar a los que creemos que saben m? que nosotros, creyendo que ellos nos van a solucionar los problemas. Pero los problemas, que s?o existen en nuestra imaginaci?, s?o despertando los solucionaremos.

F?IL Y DIF?IL

Se cuenta que hab? un gran maestro llamado Buso, que era casado y ten? una hija, todos con fama de sabidur? y de santidad. Un d? se acerc?un hombre al maestro y le pregunt? -?La iluminacion es f?il o dif?il?. Y Buso contest? -Es tan dif?il como alcanzar la luna. No conforme, el hombre se acerc? a la mujer de Buso y le hizo la misma pregunta, a lo que ella contest? -Es f?il, es tan f?il como beberse un vaso de agua. Intrigado qued?el hombre y para salir de dudas le hizo la misma pregunta a la hija del maestro, que le contest? ?Hombre, si lo haces dif?il es dif?il, pero si lo haces f?il...!

Lo m? dif?il es la capacidad de ver, ver simplemente, con sinceridad, sin enga?rte, porque el ver significa cambio, nada a qu?agarrarse, y estamos acostumbrados a buscarnos asideros y a andar con muletas. En cuanto llegas a ver con claridad tienes que volar, y volar es no tener nada en donde agarrarse. Necesitamos desmontar la tienda en la que nos refugi?amos y seguir por el sendero adelante sin apoyos.

El susto mayor es por la aniquilaci? de todo miedo, puesto que los miedos han sido el manto en que nos envolv?mos para no ver ni ser vistos. Dejar las cosas atr? y enfrentarse a la felicidad cuando no quieres ser feliz a ese precio. Una felicidad que has de expresar t?y no esperar a que te la den hecha.

Aunque vas diciendo que buscas la felicidad, lo cierto es que no quieres ser feliz. Prefieres volver al nido antes de volar porque tienes miedo, y el miedo es algo conocido y la felicidad no.

En mi profesi? de psic?ogo advierto cada d? esto. Lo primero que tiene que entender el buen psic?ogo, es que el que viene a ? no busca curaci?, sino el alivio, la comodidad, pero no quiere cambiar; es demasiado expuesto y comprometido.

Es como aquel que est?metido en la porquer? hasta la boca y lo ?ico que le preocupa es que no le hagan olas, no que lo saquen de all? Lo malo es que la mayor? equiparan la felicidad con conseguir el objeto de su apego, y no quieren saber que la felicidad est?precisamente en la ausencia de los apegos, y en que ninguna persona ni cosa tenga poder sobre ti.

CONOCERSE A FONDO

Para despertarse el ?ico camino es la observaci?. Es irse observando uno a s? mismo, sus reacciones, sus h?itos y la raz? de porqu? respondes as? Observarse sin cr?icas, sin justificaciones sin sentido de culpabilidad ni miedo a descubrir la verdad. Has de conocerte a fondo

El indagar e investigar quien es Jesucristo es muy loable, pero, ?para qu?sirve? ?Te puede servir para algo si ni te conoces a ti mismo? ?Te sirve para algo si est? controlado y manipulado sin saberlo?

La pregunta m? importante del mundo. Base de todo acto maduro es: ?Quien soy? Porque sin conocerte no puedes conocer a Dios. Conocerse uno a s?mismo es fundamental y, sin embargo, lo curioso del caso es que no hay respuesta para la pregunta ?Quien soy yo? porque lo que tienes que averiguar es lo que no eres, para llegar al ser que eres.

Hay un proverbio chino que dice: Cuando el ojo no est? bloqueado, el resultado es la visi?. Cuando la mente no est? bloqueada, el resultado es la sabidur?, y cuando el esp?itu no est?bloqueado, el resultado es el amor.

Hay que quitar las vendas para ver. Si no ves no puedes descubrir los impedimentos que no te est? dejando ver.

EEl observarse a s?mismo, es estar atento a lo que acontece dentro de ti y alrededor de ti, como si esto le ocurriese a otra persona, sin personalizarlo, sin juicios ni justificaciones ni esfuerzos por cambiar lo que est?sucediendo, ni formular alguna cr?ica ni autocompadecerse. Los esfuerzos que hagas por cambiar, son peor, pues luchas contra ideas, y lo que hay que hacer es comprenderlas, para que ellas caigan por s?solas una vez que comprendas su falta de realidad. Hay que cuestionar todo esto para ver si se comprende como una verdad y entonces te pondr? a observarte.

LA VIDA OBSERVADA

A veces nos sentimos mal, hechos un l?, no sabemos funcionar solos y nos vamos al psic?ogo a que nos arregle. El psic?ogo no puede hacer nada que t?no hagas. No puede conseguir nada que t?no est? dispuesto a hacer. Puede escucharte y ayudarte a que t?mismo vayas aclar?dote mientras hablas. En verdad, lo que t?haces all?es observarte, y eso es lo que has de hacer t? pero contin?. Yo soy psic?ogo y puedo decirte que la terapia lo que hace la mayor? de las veces es un intercambio de problemas: te quita uno pero te mete otro.

La espiritualidad es la que intenta solucionarte a ti. Busca solucionar el problema del yo, que es el que te genera los problemas que te llevan al psic?ogo y al siquiatra. La espiritualidad va directamente a la ra?, a rescatar tu yo, el aut?tico, que est?ahogado por barreras que no lo dejan ser libremente.

Hacer esfuerzos por cambiar es contraproducente, pues lo que te va a cambiar es la verdad y comprender que tu programaci? no te deja ser t? El observar es lo que te va a cambiar. La vida no observada, no examinada, no vale la pena vivirla, porque no es vida dec? S?rates.

Es preciso darnos cuenta de todas las reacciones que surgen al mirar a una persona, a un paisaje o a ti mismo. Observar c?o suelo reaccionar frente a determinadas situaciones. Mirar con objetividad, como si no fueras t? concientiz?dote de lo que pasa dentro y fuera de ti estando atento (como cuando conduces). Hacerlo sin juicios valorativos, porque si le pongo etiquetas, ya no veo la cosa como es. Caer en la cuenta, sin prejuicios, s?o entendi?dolo.

Tenemos que darnos cuenta de que, con la palabra, o con el pensamiento, solemos etiquetar las cosas y las personas, y luego, como consecuencia de ello, vivimos el personaje de la etiqueta, no la persona. Ponerse en contacto con la realidad es mirar a ?ta sin querer interpretarla, ni cambiar nada, sino dejar que la realidad cambie el orden de las cosas luciendo por s?mismas.

SSi no cambiamos espont?eamente es porque ponemos resistencia. En cuanto descubramos los motivos de la resistencia, sin reprimirla ni rechazarla, ella misma se disolver? Cuando en nosotros hay sensibilidad, no se necesita violencia alguna para conseguir las cosas que necesitas, pues todo se resuelve entendiendo, comprendiendo y te sorprender? al ver c?o todo se resuelve seg? comprendas la realidad y no luches contra ella.

M?ODOS PARA ACABAR PARA SIEMPRE CON LA INFELICIDAD

Darte cuenta del dolor, de la aflicci? o del desasosiego que sufres y cu? es el motivo; de d?de sale, en verdad ese sufrimiento. Si te sientes molesto darte cuenta en seguida de ello, y de d?de nace ese malestar (Si dices que est? molesto porque otro se comporta mal contigo, no se puede comprender que t?te castigues porque otro se ha portado mal. Tiene que haber otro motivo m? personal escondido. Obs?valo).

Darte cuenta que el sufrimiento o las molestias se deben a tu reacci? ante un hecho o una situaci? concreta y no a la realidad de lo que est? ocurriendo. (Si vas a ir al campo y llueve, el enfado no est?en la lluvia -que es la realidad-, sino en tu reacci? porque se han contrariado tus planes.)

Solemos echar la culpa a la realidad y no nos queremos dar cuenta de que son nuestras reacciones programadas las que nos contrar?n. Tenemos unos h?itos inculcados, como automatismos, que funcionan como una maquinita autom?ica: A tal pregunta, tal respuesta. A tal contrariedad, tal reacci?. Y funcionamos como robots.La cultura nos inculca unas leyes r?idas cuya ?ica raz? es as?se ha hecho siempre.

Y con esta raz? tan endeble somos capaces de matarnos por defender :honor, patria, bandera, raza, familia, buenas costumbres, orden, ideales, buena fama y muchas m? palabras que no encierran m? que ideas, sin sentido real que nos han inculcado como cultura. Y lo mismo ocurre con las ideas religiosas.

Lo importante es ser, y no figurar. La verdad es que estamos tan metidos en esa programaci? que actuar con claridad de percepci? desde esa cultura casi parece un milagro, y m? si pretendemos reaccionar sin disgusto.

Hay que despertarse antes para comprender que, lo que te hace sufrir no es la vida, sino tus alucinaciones, y cuando consigues despertar y apartas los sue?s, te encuentras cara a cara con tu libertad y con la verdad gozosa.

Lo cierto es que el dolor existe porque rechazamos que lo ?ico sustancial es el amor, la felicidad, el gozo. Cuando no somos capaces de encontrar el camino despejado para ese amor-felicidad que somos, nos topamos con el dolor, que no es nada concreto ni sustancial por s? mismo, sino ausencia de la percepci? del amor-felicidad. Como la oscuridad no existe, sino que es una consecuencia de la menor percepci? de la luz.

La vida es, en s? un puro gozo y t?eres amor-felicidad como sustancia y potencial a desarrollar. S?o los obst?ulos de la mente te impiden disfrutarlo plenamente. Son las resistencias que ponen tu programaci? lo que te impide ser feliz. De no tropezar con tu resistencia, ?d?de estar? el dolor? Habr? una armon? en ti igual a la que existe en la naturaleza. Mas a? pues tu eres el rey de esa naturaleza y dotado de una sensibilidad para captar la bondad, la felicidad y la belleza, que te hace creativo y capaz, ya no s?o de ser feliz sino de dar amor y felicidad a manos llenas.

Con s?o observar todo esto ya es dar un paso para tu despertar. Todo depende de tu reacci? y ?ta depende de tu programaci? y si eres capaz de observar esto y comprenderlo, ya tendr?s bastante.

TERCER CAPITULO

RECONOCE TU A?DIDURA

Toda programaci? y condicionamiento te llevan a ser un robot. Los h?itos sirven para cosas pr?ticas (capacidad de andar, de hablar un idioma, conducir un coche...), pero en ver las cosas con profundidad, en el amor y la comunicaci?, los h?itos son como anestesiar la creatividad, lo nuevo, y no desear vivir el riesgo del presente.

Lo malo es que hasta la espiritualidad ha sido objeto de programaci?, de desfiguraci?, pues la espiritualidad es, como la realidad, pero todo lo valioso es susceptible de distintas interpretaciones y manifestaciones.

Cada persona tiene una forma de reaccionar y de interpretar. Yo conozco un sacerdote que est?deseando tener un c?cer para morir sufriendo... y otros, la mayor?, se llevan un gran disgusto al saber que tienen un c?cer. Tanto una actitud como la otra no dejan de ser producto de una programaci? religiosa o cultural.

Cuando una persona programada te ofende sin motivo, tan programada est? t?como ?, por dejarte ofender, porque las dos reacciones son igual de absurdas e irreales. Ocurre que, cuando est? dormido, te molestan las personas que est? dormidas, porque la programaci? de ? afecta la tuya, te la recuerda, y eso es lo que m? te molesta, aunque no quieras reconocerlo. Si un ni?, o un mono, te hacen una mueca, si reaccionas enfad?dote es se?l que eres tan ni? o tan mono como ellos. Estar despierto es no dejarte afectar por nada ni por nadie. Y eso es ser libre.

T?eres el que has elegido tu propia reacci? ante las cosas, situaciones o personas, no los h?itos ni tu cultura. Si sigues programado tienes que ver que esa programaci? es el control del que se vale la sociedad para imponerte sus criterios. Estamos siendo controlados en la medida que seguimos dormidos: por el consumismo, la pol?ica, por el poder, el trabajo y por el ocio. Las competiciones han pasado de ser un juego entretenido y saludable a actos de odio. Antes se jugaba por el puro placer de jugar, ahora, con las competiciones se contamin?el deporte con el veneno de vencer y elevarte por encima del vencido.

Lo mejor del hombre es el amor, y no gana un r?ord humillando a los vencidos. Yo soy mejor que t?y por ello consigo la admiraci? y la fama, pero ?en qu?eres mejor que yo?, ?en correr?, ?en saltar?, ?en meter la bola entre dos palos o dentro de un cesto?, y eso ?para que sirve?, ?amas con ellos?, ?te haces m? persona?

Lo peor de esto son las comparaciones que miden al hombre ajust?dolo a una medida ideal, r?ida y ponen, en acercarse a ese modelo de ?olo, toda energ? y todo condicionamiento, ?para que?, para que resplandezcan todos los valores aut?ticos, genuinos.

Vivimos en una era indoctrinada. Hasta al santo padre, al asistir a la consagraci? de un grupo de cardenales, se le escap?decir: Estos 150 cardenales que han tenido el honor de ser elegidos... ?Es un honor ser cardenal? ?No es m? bien un servicio?

Estamos indoctrinados y nos dejamos arrastrar por las programaciones.

Vivir libremente, siendo due? de ti mismo, es no dejarse llevar ni por persona ni situaci? alguna. Saber que nada ni nadie tiene poder sobre ti ni sobre tus decisiones. Esto es vivir mejor que un rey, y es saber o? esa hermosa sinfon? de la vida y disfrutarla.

A veces puede haber emociones o depresiones, por trastornos f?icos o ps?uicos, pero eso ya no te trastorna, por que ya no te quita la capacidad de ser feliz y alegrarte con lo mucho hermoso que se produce a cada momento ante tus ojos. La depresi? est?ah? t?la observas, pero ya no te identificas con ella. Es algo que est?sucediendo por un motivo que conoces y, por lo tanto, est?controlada. Nada puede contra ti. Ocurre fuera de tu ser.

EN CUANTO METES TU YO...

Santa Teresa dijo que Dios le concedi?el don de desidentificarse de s?misma y poder ver las cosas desde fuera. Este es un gran don, pues el ?ico obst?ulo y ra? de todo problema es el yo.

Desidentificarse significa no afectarnos por lo que est?ocurriendo - vivirlo como si le ocurriera a otro -, pues en cuanto metes tu yo en cualquier persona, situaci? o cosa, prep?ate a sufrir. Vivir desidentificados es vivir sin apegos, olvidados del ego que es el que genera ego?mo, deseos, celos y por el cual entran todos los conflictos.

Otra cosa que nos muestra que estamos programados es creer que cada uno est?en posesi? de la verdad. Cada religi? cree tener la verdad y ser la ?ica, la exclusiva. ?Por qu?temen perderla si reconocen que puede haber una verdad en cada una y en todas ellas? Si vivi?emos desidentificados de nuestras creencias, no te preocupar?s por lo que lleven de acertado o no. Las creencias pueden cambiar, lo importante es lo esencial que descubres dentro de ti y te lleva a ir buscando la verdad, y saber que es de todos.

Despertarse es despertar a la realidad de que t?no eres el que crees ser. Esto es la desidentificaci?. S?o puedes conseguir esto cuando seas capaz de atribuir tus tribulaciones a tu programaci? y no a la realidad. Cuando uno se aflige, intenta cambiar la realidad para ajustarla a su problema; pero como no lo consigue, su frustraci? viene a sumarse a su aflicci? y el problema no se aclara.

Si el problema viene de tu programaci?, no se puede cambiar la vida y a los dem?, sino desprogramarte o ver, por lo menos claramente, de d?de viene el problema. Si t?cambias y te abres a la realidad, ver? como todo cambia a tu alrededor, pues era tu mente la equivocada, y al cambiar tu mente y abrirse a la realidad, cambiar?tu manera de ver y de vivir llamando a cada cosa y situaci? por su nombre.

Recuerda aquello de:

En vez de alfombrar todo el mundo para que no tropieces, es m? f?il que t?te calces unas zapatillas.

?Se consigue felicidad en esta vida? Cuando sueltes tus alucinaciones te dar? cuenta que la felicidad siempre estuvo en ti, pero se metieron las exigencias por medio, la cultura, los deseos, los miedos, con sus mecanismos de defensa, y la fueron ahogando. Darnos cuenta de esto ya es dar un gran paso.

Una persona con tantas exigencias y problemas, no puede amar, ni encontrar la felicidad, porque ya tiene bastante con defenderse de lo que cree que lo est?atacando. En ese estado lo que llamamos amor es ego?mo, amor a nuestro ego, inter? propio. Nos sentimos tan mal con tantos miedos, que s?o podemos mirarnos a nosotros mismos, vigil?donos con recelo porque, en verdad, tampoco nos amamos.

Amor es pura gratuidad, y nosotros nos ponemos las condiciones. Y si nos ponemos condiciones a nosotros mismos, ?c?o no vamos a pon?selas a los dem?? Convertimos eso que llamamos amor en un ego?mo refinado que utilizamos, para darnos placer, o evitar sensaciones desagradables, sensaciones de culpabilidad, o miedo al rechazo. Para evitar esto, comerciamos con eso que llamamos amor. Si somos capaces de ver esto, y llamar a las cosas por su propio nombre, ya es ver claro

RECONOCE TU A?DIDURA

A Dios s?o se le encuentra en un proceso de sustracci?. Sabiendo lo que no es, no a?di?dole nombres, conceptos y etiquetas, encontramos a Dios. Dios es, y por ello es inaprensible, no lo podemos enmarcar ni clasificar porque se escapa a toda objetivizaci?. Por eso, el ser humano es tambi? inaprensible, porque el ser es semejante a Dios.

Cuantas m? a?diduras le pongamos al ser, menos lo conocemos. Hemos de dejarlas caer todas. Lo mismo con la realidad. Si yo le exijo a la realidad unas condiciones, o le pongo unas a?diduras, me alejar?de la realidad, la verdadera, y estar? siempre chocando con lo falso.

Los m?ticos son los que se han abierto confiadamente a la realidad, sin preocupaciones por el resultado, pues saben que en la realidad habita la verdad.

Meterse en la batalla de la vida, pero con el coraz? en paz, es la ?ica manera de vivir la realidad de la vida. Es cumplir la voluntad de Dios.

Para ello, el primer paso es reconocer tu a?didura, darte cuenta de tus bloqueos y obst?ulos con sinceridad

El segundo paso es mirar la causa, sabiendo que est?fuera de la realidad. Sin culpabilizarte ni justificarte. T?no tienes la culpa de esta programaci?, y cuando caes en los h?itos, no lo haces adrede. T?eres v?tima de tu propia programaci?. No est? descontento, irritado y molesto contigo mismo, porque eso no te va a ayudar. Y si sufres, si te afliges, no tomes tu aflicci? por tu ser. Desidentif?ate de ese sufrimiento.

El yo, ?quien es? ?Soy un cuerpo? No, porque las c?ulas de mi cuerpo son renovadas continuamente y en siete a?s no queda ni una de las anteriores y, sin embargo, yo sigo siendo el mismo. Yo no soy mi cuerpo, pero tampoco soy mis pensamientos, pues ellos cambian continuamente y yo no. Ni tampoco soy mis actitudes, ni mi forma de expresarme, ni de andar. Yo no puedo identificarme con lo cambiable, que no son m? que las formas de m? pero no soy yo.

YYo soy el ser, lo que es. El cielo es, no cambia, las nubes s?

Lo ?ico que puedes buscar es lo que no eres, pues en cuanto puedes objetivizarlo, ya no lo eres, sino que es una forma, una expresi? de lo que realmente eres. Puedes buscar lo que no eres, y al ir apartando tus formas y a?diduras, te ir? liberando de ideas equivocadas sobre ti y, detr? de todo esto, ir?surgiendo tu ser.

As?es que, el tercer paso es no identificarse con las formas que cambian, ni apegarte a ellas, ni rechazarlas, ni ponerles etiquetas, ni valorarlas d?doles una importancia que no tienen. Cuando las mires, tal como son, perder? importancia y se replegar? a su lugar. /p>

Hay que comprenderlas, entender porqu?est? ah? para que no te estorben ni te molesten. Entonces la importancia que les has dado hasta ahora se va, porque no es real, no existe, y descubres que no eran m? que alucinaciones del sue? de un ser dormido.

No violentarse con nada ni para mejorarlo ni para cambiarlo. Lo que es, es, y s?o lo es por propia causa. Nada le puede da?r si est?despierto.

RESULTADO DE NADA

El m?tico vomita antes el fruto del bien y del mal para poder entrar de nuevo en el para?o. No enjuicies nada, sino comprende el porqu?y el lugar de las cosas.

La felicidad no es el resultado de nada. Ella es en s?misma, y la descubres cuando te liberas de todo juicio y a?didura.

Cuando quieres arreglar las cosas, metes en ellas tu yo endemoniado, tu apego, y lo estropear? todo. Entra s?o en la realidad. No te apegues ni siquiera a la liberaci?, porque ella no es aprensible, no se deja apresar y lo que har? ser?crearte otras cadenas, otra esclavitud. S?o tienes que ver las cosas como son.

Las cosas s?o ser? cuando deban ser. Por mucha prisa que te des, la realidad no es algo que se pueda forzar ni comprar. Se trata de ver la realidad tal como es. Lo cierto es que ya est? en ella, siempre lo has estado, pero buscas como aquel pez que iba loco buscando el oc?no. Lo ?ico que no te deja ver es tu programaci? y tus exigencias.

Nadie hace el mal sin una justificaci?. Es la justificaci? la que enga?. Nadie se da? a s?mismo conscientemente, sino inconscientemente. El que hace el mal es un loco que no merece castigo, sino cura.

No se puede condenar al que peca, sino al pecado, que es un error. Las acciones pueden ser malas o buenas, siempre, y depender? de la madurez y cordura del que las cometa. No puede llamarse malo al que comete actos equivocados creyendo que los hace bien, o al que hace eso compulsivamente, defendi?dose de los peligros que s?o est? en su imaginaci?. Ese es un loco, un ser dormido al que hay que despertar, o un enfermo al que hay que curar.

Nadie hace las cosas malas adrede, fr?mente, por maldad, por la sencilla raz? de que el componente sustancial de nuestro ser es el amor, la bondad, la felicidad, la belleza, la inteligencia como la luz de la verdad. Si esta sustancia est?ahogada por los miedos, por el sufrimiento, la ?ica soluci? es sacar lo que estorba.

Las cosas se observan para ver la verdad que hay detr? de las formas con que las cubres. Uno puede tener en la mano un papel sucio creyendo que es un cheque de mucho valor. Si le haces renunciar a ? o se lo quitas antes que descubra su real valor, esta persona siempre estar?creyendo que le quitaron algo de mucho valor y se comportar?como un ser estafado y enga?do, despojado y sus reacciones ser? de autodefensa. As?nunca despertar?a la realidad. Primero habr?que despertarlo y luego ? mismo ser?quien tire el papel sucio, ri?dose del enga? en que estuvo metido. Y entonces quedar?liberado.

Y si renuncias voluntariamente a algo, creyendo que es un valor y que has hecho un sacrificio con ello, siempre te vanagloriar? de lo que has hecho y pedir? aprobaci? y admiraci? de los dem?. Pero si antes despiertas y comprendes que en esa renuncia tuya no hay nada de valor, que lo que has hecho es buscarte a ti mismo, ?c?o te vas a vanagloriar de haber renunciado a algo que no te serv? para nada? Al contrario, te sentir? bien por haberte liberado de algo que te imped? ser m? t?mismo. Pero entonces, adem? comprender? con humildad a aquellos que a? se sienten apegados a lo que t?ya has renunciado por estar despierto.

NO TENGAS MIEDO

?C?o ser? Jes? para que todos los sencillos se sintieran a gusto con ?? Jes? no se sent? superior a los dem? porque viv? en la realidad. La se?l de estar en contacto con la realidad es la sencillez.

El miedo es lo que nos lleva a quedarnos en la programaci?. Lo contrario del miedo es el amor. Donde existe amor no hay miedo alguno. Y el que no tiene miedo alguno no teme a la violencia, porque ? no tiene violencia alguna. Toda violencia viene del miedo y crea m? violencia.

El que se enfada es que tiene miedo. Nosotros huimos de los enfados porque provocan nuestros miedos y, a la vez, nos ponen violentos. Nos asustamos de la agresividad porque despierta nuestra propia agresividad. Nos defendemos no por justicia, sino por miedo.

El m?tico es el que es capaz de liberarse completamente del miedo, por eso no es violento. El enemigo del amor no es el odio, sino el miedo. El miedo genera los deseos. Los deseos son otra consecuencia del miedo. El que nada teme est?seguro y nada desea.

Hay un deseo com?, que es el cumplimiento de lo que creo va a darle la felicidad al yo, al ego. Ese deseo es apego, porque pones en ? la seguridad, la certeza de tu felicidad. Es el miedo el que te hace desear agarrar con tus manos la felicidad, y ella no se deja agarrar. Ella es. Esto s?o lo descubrimos observando, bien despiertos, viendo cu?to nos mueven los miedos y cu?do nuestras motivaciones son reales. Si te agarras a los deseos es se?l de que hay apego.

EL PEZ TEN? SED

Hay dos maneras de ver, de observar. Una manera intelectual, te?ica, sin profundizar. La otra manera de ver es existencial, mirando desde tu propia vida, desde tu ser. San Pablo dice: Veo lo que debo hacer, y hago lo que no quiero. Al decir esto, se refiere al ver intelectual, que a nada compromete porque no es un ver revelador. Cuando lo ves desde lo existencial, lo ves desde la libertad que te da la verdad y entonces, lo ves tal cual es, y esa revelaci? hace que despiertes a la realidad.

Hab? una vez un ?abe que viajaba en la noche y sus esclavos, a la hora del descanso, se encontraron que no ten?n m? que 19 estacas para atar a sus 20 camellos. Cuando lo consultaron al amo, ?te les dijo: -simulad que clav?s una estaca cuando llegu?s al camello n?ero 20, pues como el camello es un animal tan est?ido, se creer?que est?atado. Efectivamente, as?hicieron y a la ma?na siguiente todos los camellos estaban en su sitio, y el n?ero 20 al lado de lo que se imaginaba una estaca, sin moverse de all? Al desatarlos para marcharse todos se pusieron en movimiento menos el n?ero 20 que segu? quieto, sin moverse. Entonces el amo dijo: -Haced el gesto de desatar la estaca de la cuerda, pues el tonto a? se cree atado. As?lo hicieron y el camello entonces se levant?y se puso a caminar con los dem?.

Esta es una buena imagen que puede ilustrar nuestra estupidez humana cuando estamos programados e incapaces de ver por nosotros mismos, ni de decidir por nosotros mismos, sino por h?itos, por unos gestos determinados, por la costumbre y por nuestra programaci?.

Lo del pez que ten? miedo a ahogarse ser? la mejor definici? del hombre frente a su realidad.

Cuando estamos dormidos no tenemos miedo a los sue?s, pero s? tenemos miedo a despertar a la realidad porque supone un cambio. Supongo que preferir el sue? a la realidad es de idiotas, pero as?es.

Camus dec?: Me re?mucho al ver que el pez en el agua ten? sed. Esta es nuestra propia realidad de dormidos. S?o se despiertan los que quieran despertarse. Tratar de convencer a los que no lo entienden es como irritar al cerdo.

MENUDO DESCANSO

El sufrimiento que sufres es el equivalente de tu resistencia a la realidad. El resistirte a la verdad hace que choques con la realidad, que te est?diciendo que no es por ah? que revises tus planteamientos para que se ajusten a la verdad. Si lo comprendes as? crecer?. Si no lo comprendes y te empe?s en seguir obcecado y dormido, sufrir? sin remedio. En cuanto entiendas esto por la observaci? que te d?luz para descubrir tu realidad, se acab?tu sufrimiento e irritaci?.

Es muy importante, pues, ver, observar lo que te perturba para entender lo que anda mal en ti. Al descubrir esto, ver? como cambia tu escala de valores. Vas descubriendo tesoros por todas partes, mientras se va cayendo por s?solo, lo que no vale. No sabes bien lo que supone, la paz que consigues, cuando dejas caer la carga de tu supery?de una posici? que te empe?bas en mantener y que supon? tantos esfuerzos y frustraciones: la raz? que siempre quer?s tener, el af? por defender tu imagen, tu nombre, tu prestigio y todo lo que manten?s para impresionar, para que te valorasen o te tuviesen en cuenta. ?Puf!, ?para qu?serv? todo eso? Menudo descanso cuando lo tiras todo por la borda.

Y lo parad?ico es que t?lo manten?s porque buscabas en ello remedio a tu inseguridad, y la verdadera seguridad la alcanzas cuando lo sueltas todo. Ese es tu premio, con el que te sorprende la realidad. Y resulta que tienes motivos para estar siempre contento, pues las experiencias buenas son siempre gratificantes, las malas te proporcionan crecimiento al se?larte los obst?ulos. Incluso las personas que te dan la lata, son motivo para que cambies t? al conocerte mejor, y ya no te empe?s en cambiarlas a ellas.

No hay nada m? clarividente que el amor. En cambio, la emoci? del apego, que tomamos por amor, nos hace ciegos. Si est? apegado a tu amigo no podr? verlo, porque te lo impedir?tu emoci?. La emoci? del apego, trae consigo reacciones, pero no acciones. Para las acciones tienes que estar despejado y despierto.

CUARTO CAPITULO

AMAR ES ESCUCHAR TODOS LOS INSTRUMENTOS

T?no eres nada de lo que crees ser: mis cosas, mi cuerpo, mis sentimientos... Mi yo es indefinible por que no hay nada que lo defina. Cuando yo me relaciono con otra persona ?con qui? me relaciono?, ?con una imagen? Cuando me relaciono tengo noci? del otro como unas experiencias, unos recuerdos, y con estas nociones, construyo su imagen. As?es que no me relaciono con esta persona, sino con la memoria que tengo de ella. Cuando abrazo a un amigo, ?a qui? abrazo? Abrazo a un recuerdo. Es as?y lo cierto es que, si t?fijas las personas a la memoria que tienes de ella, las est? fijando a un prejuicio.

Y as?funcionamos por la vida, juzgando por prejuicios. Como consecuencia de ello, si conocemos a las personas s?o por sus h?itos, cuando esa persona cambia, lo notar? s?o las personas despiertas o las que acaban de conocerla, pues para los otros sigue fijado a sus h?itos, que son lo que recuerdan.

Por ello, nadie es profeta en su tierra ni entre su familia, por regla general. Porque en ellos prevalecen los datos anecd?icos, las apariencias, y la persona queda apegada a esos recuerdos para sus convecinos y familiares. De Jes? dijeron sus vecinos: ?No era ?te el hijo del carpintero? Y Nathanael, antes de conocer a Jes?, dice: ?De Galilea, puede salir algo bueno?.

Nos movemos a base de prejuicios, de recuerdos y t?icos. Es peligroso vivir de la memoria, del pasado. S?o el presente est?vivo, y todo lo pasado est?muerto, no tiene ninguna vigencia. Incluso el futuro no existe. S?o hay vida en el presente, y vivir en el presente supone dejar los recuerdos como algo muerto, y vivir las personas y los acontecimientos como algo nuevo, reci? estrenado, abierto a la sorpresa que cada momento puede descubrir. El ahora es el que importa, porque es la vida, ahora todo es posible, ahora es la realidad.

La idea que la gente tiene de la eternidad es est?ida. Piensa que dura para siempre porque est? fuera del tiempo. La vida eterna es ahora, est? aqu? y a ti te han confundido habl?dote de un futuro que esperas, mientras te pierdes la maravilla de la vida que es el ahora. Te pierdes la verdad. El temor al futuro, o la esperanza en el futuro es igual, son proyecciones del pasado. Sin proyecciones no hay futuro, pues no existe lo que est?en la realidad.

Cuentan que un indio condenado a muerte, se escapa y como lo persiguen de cerca se sube a un ?bol que est?colgado sobre un precipicio. Abajo lo esperan los guardianes. No tiene escapatoria. Pero de pronto, descubre que al ?bol al que se subi?es un manzano. Entonces coge su fruto y se pone a saborear las manzanas que est? a su alcance. Esto es saber saborear el presente, sin proyectar el pasado en el futuro ?ser? posible vivir sin angustias ni preocupaciones? Esto s?o lo descubrir?s cuando est?s despiertos y viviendo el presente.

Cuando San Juan de la Cruz habla de la purificaci? de la memoria, se refiere a purificarla de toda emoci?. No anclarse en los recuerdos, ni sufrir de nostalgia, de a?ranzas. Liberarse de las emociones del pasado; liberar la memoria de toda emoci? para recibir l?pidamente todo lo nuevo. Estar disponible para recibir la persona en cada momento limpio de todo recuerdo y emoci?. Cuando te encuentro, para percibirte con claridad, he de dejar atr? todo lo pasado - tanto malo como bueno - para estar abierto a tu presente sin relacionarte con ninguna imagen, sino con la realidad del presente.

EL SER Y LA IMAGEN

Si alguien me preguntase quien soy, para darle datos tendr? que referirme a cosas registradas en la memoria. Tendr? que formar una imagen llena de etiquetas, y yo no soy nada de eso. Yo soy. Un ser imprevisible como la vida misma, que no cabe en ninguna imagen porque mis formas son cambiantes, y mi verdadero ser es inaprensible, imposible de referir. Cuando vivimos dormidos, llevamos con nosotros una imagen propia, un yo-ideal que nos hemos fabricado con trozos de recuerdo y otras cosas so?das por nuestro idealismo. Cuando alguien dice de ti algo que no te gusta, es la imagen lo que se ofende, pues nadie puede herir al que no tiene imagen propia. Yo no soy nunca la imagen que tengo de m?mismo ni la que tienen los dem? de m? Yo soy, y el ser no cabe en ninguna imagen porque las trasciende todas.

EL AMOR ES

A la persona no se la puede desear, porque en cuanto deseas a una persona la has dejado de amar como tal. Yo no soy una cosa ni soy lo otro. Yo no soy deseable ni indeseable. Yo soy lo que soy y nada m?. T?llegar? a amar a las personas en cuanto no te importe lo que son las personas. El amor es impersonal. En el amor no se mete la personalidad. El amor es, y fluye por medio de ti; t?no lo fabricas y en el amor la persona se queda a un lado. Por eso, el amor te deja libre y disponible. El yo es un impedimento para amar.

Cuando eliges, o comparas, o pides comparaciones, es porque necesito a esa persona para amarme a m?mismo. Cuando desaparecen los recuerdos, los prejuicios y las visiones subjetivas, entonces ya surge el amor que fluye desde donde es.

La personalidad, el yo, es un impedimento para amar, porque considero a las personas amadas como algo m?.

Amo a mi hijo, a mi marido, a mi familia, porque es algo m?, distingui?dolos de lo que queda m? lejos. Entonces estoy cosificando lo m? cercano como pertenencias a las que debo amar. Y el amor no sabe de deberes ni de gratificaciones, porque el amor es libre y gratuito. ?Te amo, te quiero, te necesito, no puedo vivir sin ti significan: me agarro a ti porque llenas mi necesidad, mi apego. Eso es ego?mo. El amor existe, aunque no hubiera nadie all? Es nuestra esencia y se manifiesta en una manera de ser, un estado del alma, y est?en consonancia con la capacidad de ver y existir, y en cuanto veas y seas t?mismo libremente, no podr? ser otra cosa que amor.

Jes? ama as? Tenemos una idea equivocada del amor como algo muelle, dulz? y consentidor. El amor va siempre unido a la verdad y a la libertad, y por eso nunca es d?il. Puede ser brusco, pero tambi? puede ser suave y m? dulce que nada. Jes? fue amor siempre, y en su vida se manifest?unas veces brusco, duro incluso y otras tierno, dulce y sensible. El amor va siempre unido a la verdad y a la libertad y por eso nunca es d?il. Puede ser brusco, duro incluso, y otras tiernos, dulce y sensible. El amor da siempre la respuesta acertada, no se equivoca.

Por eso no puedes imitar a Jes?. ?C?o vas a imitarle?, ?acaso t?eres ?? Cada uno tiene que ser aut?tico, ser uno mismo, y Jes? lo fue hasta el fin. El d? que yo sea tan aut?tico como lo fue Jes?, entonces no tendr?que imitarle, pues en cada instante sabr?lo que hacer. El d? que llegue a ti la iluminacion, ser? amor y vivir? la eternidad en cada instante.

QUINTO CAPITULO

EEL MIEDO SE APRENDE

LLa felicidad (amna) no tiene lo contrapuesto, porque nunca se pierde. Puede estar oscurecida, pero nunca se va, porque t?eres felicidad. La felicidad es tu esencia, tu estado natural y, por ello cuando algo se interpone, la oscurece, sufres por miedo a perderla.

Te sientes mal, porque ans?s aquello que eres. Es el apego a las cosas que te proporcionan felicidad lo que te hace sufrir. No has de apegarte a ninguna cosa ni a ninguna persona, ni a? a tu madre, porque el apego es miedo, y el miedo es un impedimento para amar. /p>

El responsable de tus enfados eres t? pues aunque el otro haya provocado el conflicto, el apego y no el conflicto es lo que te hace sufrir. Es el miedo a la imagen que el otro haya podido hacer de ti, miedo a perder su amor, miedo a tener que reconocer que es una imagen la que dices amar y miedo a que la imagen de ti, la que t?sue?s que ? tenga de ti, se rompa. Todo miedo es un impedimento para que el amor surja. Y el miedo no es algo innato, sino aprendido.

El miedo provoca lo no existente. Tienes miedo porque te sientes amenazado por algo que ha registrado la memoria.

Todo hecho que has vivido con angustia, por unas ideas que te metieron, queda registrado dentro de ti, y sale como alarma en cada situaci? que te lo recuerda. No es la nueva situaci? la que te llena de inseguridad, sino el recuerdo de otras situaciones que te contaron o que has vivido anteriormente con una angustia que no has sabido resolver. Si despiertas a esto, y puedes observarlo claramente, recordando su origen, el miedo no se volver?a producir porque eliminar?el recuerdo.

NO TENGAS MIEDO

Con la religi? nos han metido muchos miedos que est? ah?y que hay que solucionar. No tengas miedo, dice Jes? en el Evangelio. Todo el Evangelio est?lleno de estas advertencias: No tem?s... no os preocup?s... no os aflij?s.... Pero nosotros hemos hecho una religi? llena de tab?s y temores, llena de ideas falsas y de falsos ?olos.

Hab? una madre que no consegu? que su peque? hijo regresara a casa de jugar antes del anochecer. Para asustarlo le dijo que hab? unos esp?itus que sal?n al camino tan pronto como se pon? el sol. Desde aquel momento, el ni? no volvi?a retrasarse. Pero cuando creci?ten? tanto miedo a la oscuridad y a los esp?itus que no hab? manera a que saliera de noche. Entonces su madre le dio una medalla y lo convenci?que mientras la llevara consigo los esp?itus no se atrever?n a atacarle. El muchacho sali?a la oscuridad bien asido a su medalla. Su madre hab? conseguido que, adem? del miedo que ten? a la oscuridad y a los esp?itus, se le uniese el miedo a perder su medalla. La buena religi? te ense? a liberarte de los fantasmas, y la mala a fiarte de las medallas. No metamos a Dios en los fantasmas.

ESTAMOS PROGRAMADOS

Para m? muchas veces es dif?il cambiar los roles de padre espiritual y psic?ogo. Vienen a ti a que les des un concepto moral que los tranquilice y, si resulta que lo que necesita es una terapia y se la das, se escandalizan, y entonces creen que les has da?do en sus sentimientos y creencias. A nadie has hecho da?, sino que has llamado a las cosas por su nombre. Es vuestra programaci? la que os hace sufrir.

Un d? vino un se?r desesperado. porque otro se?r hab? estado tocando los genitales de sus dos hijas de pocos a?s, y el que le sorprendi? quer? matarlo. Y las ni?s estaban ahora llenas de miedo. No por lo sucedido, sino, por la reacci? de los padres ante el hecho. El padre no quer? ver esto y me miraba como si yo estuviese loco. Su programaci? no le permit? ver que, si hubiese reaccionado como si nada hubiese pasado delante de las ni?s, estas lo tomar?n como un juego y nada alarmante quedar? registrado en su mente.

Aparte, t?puedes pedir explicaciones, romperle las narices o tratar de reaccionar con el se?r que toc?a las ni?s. Pero si est? programado porque la acci? en s?es pecaminosa y porque sus ni?s han sido mancilladas, y todas esas cosas de nuestra cultura, estar? atrayendo hacia ellas tu alarma y tus miedos. Mucho m? que los tuyos, pues ellas, que no est? programadas, registran en su mente una alarma que unir?al acto en s? sin m? explicaci? y para siempre tendr? miedo a todo lo que se relacione con ello. Un miedo que ser?inconsciente, irracional y por ello mucho m? peligroso. En cuanto al se?r que toc?a las ni?s, en el peor de los casos era un ser enfermizo, con una sexualidad sin desarrollar, y no el s?ico y perverso que se suele ver en ?. ?Que hay que defenderse de ?? De acuerdo, pero si est? despierto llamar? a las cosas por su nombre y te dar? cuenta que los miedos que provocaste sobre ? son los mismos que metieron en tu infancia ante actos similares.

Si piensas con realismo, ver? que el pr?imo -igual que t? es miedoso, infantil, ego?ta y est?ido. Y no es que lo sea, sino que es su programaci? lo que hace que se muestre as? nadie te defrauda en la realidad. Es el juicio que ten?s de la persona (de c?o deber? de ser) lo que te ha defraudado. As?como cuando te enamoras de una persona, lo haces de una imagen (la imagen de tus sue?s), el mundo de la realidad que vives (de lo que t?crees realidad) es falso, porque est?sujeto a conceptos. Los conceptos no son m? que a?diduras que ha puesto la cultura.

EL ARREPENTIMIENTO NO ES UNA TRAMPA

EEn la c?cel real, es el guardi? el que tiene la llave. Pero en la c?cel psicol?ica (c?celes en las que estamos metidos por nuestra programaci?), es el prisionero el que tiene la llave, pero lo malo es que no se da cuenta. ?Ay de ti! si ves esto claro, porque irremediablemente vas a salir de tus prisiones psicol?icas y vas a cambiar para llamar a las cosas, las personas y las situaciones por su nombre. Entonces no hay vuelta atr?. Te va a ser duro, pero m? duro es vivir a ciegas, adormilados.

JJes? insiste en la Metanoia, en vivir la vida bien despiertos, sin perderse nada. El arrepentimiento es morir de verdad al pasado para instalarse en el presente mir?dolo con ojos nuevos. El concepto de arrepentimiento tal como nos lo explicaron, era como una trampa. Si no hubiese arrepentimiento quiz?no hubiese pecado, porque mucha gente peca para arrepentirse. Es un juego psicol?ico con nosotros mismos en el que buscamos terminar el juego con el arrepentimiento. Es una forma de desahogarse emocionalmente y recibir aceptaci?, aprobaci?, con el perd?. Por eso, Metanoia no quiere decir estarse arrepintiendo una y otra vez, sino despertar a la verdad.

CAMBIA TU PROGRAMACI?

Los hombres buscan y huyen de tantas cosas, y no entienden que, tanto como lo que buscan fuera como de lo que huyen, est?dentro. Est? intentando escapar de algo que est?dentro de ti: tu inconsciente, en donde est? grabadas todas tus programaciones. Y lo que buscas: el amor, la felicidad, est? dentro de ti, eres tu mismo. Es el despertar a tu suficiencia lo que va a liberarte, la resoluci? de todo est?dentro de ti, y si consigues ser suficiente, ya has llegado a ser t?mismo. Pero mientras no se te vayan tus neurosis de adormilado, no intentes cambiar el mundo; antes despierta t?

Mientras duermes y sue?s, t?ves a las personas y al mundo igual que te miras t? El d? que cambies t? cambiar? las personas para ti, y cambiar?tu presente. Entonces vivir? en un mundo de amor. El que ama, termina siempre por vivir en un mundo de amor porque, los dem? no tienen m? remedio que reaccionar por lo que t?les impactas.

Ahora piensa en las personas con las que ordinariamente vives y trabajas, y en los problemas que tienes con ellos. ?Sabes la soluci?? Te voy a decir un remedio m?ico, porque no falla nunca: Cambia tu programaci? y todo cambiar? Renuncia a tus exigencias: Lo m? importante para vivir el presente, tanto contigo mismo como con los dem?, es renunciar a las exigencias.

LLas exigencias son la fuente de todo problema de relaci? y convivencia. Exiges que el otro no sea ego?ta, que no sea pasota, y te autoconvences que lo haces por su bien. ?Que lo haces por su bien? Y entonces, ?por qu?te molesta su actitud? ?No ser?que te est? reflejando algo que no te permites a ti mismo? No te enga?s, llama a las cosas por su nombre. No seas exigente contigo mismo y comenzar? a no exigir a los dem?. Salte de esa programaci? que te tiene prendido del ?bol del bien y del mal y comenzar? a aceptar la realidad sin juicios ni cr?icas.

Cuando te molesta que tu amigo sea exigente es que t?lo eres tambi?.

Cuando te molesta que no reaccione, no seas exigente y no le pidas lo que no est? dispuesto a hacer en este momento. Pero puedes comprenderlo y no juzgarlo, sino esperar que ? sabr?por s?s?o salir de su pasividad. Esto puede ayudarle, en cambio la exigencia no.

?No te das cuenta que, cuando buscas un resultado y luchas por ?, lo que haces es buscarte a ti mismo? Quieres en el fondo tener la raz? y demostr?selo. Olvidas que, para cada persona, la vida tiene reservado un ritmo y una ocasi?. Mira a las personas tal como son, resp?alas, ac?talas y trata de de comprenderlas all?donde est? y dales la respuesta que a ti corresponde: la del amor y la comprensi?.

EJERCICIO DE FANTAS? (Para reflexionar)

Piensa en una persona conocida y date cuenta de las veces que le has exigido comportarse de determinada manera, y p?ele perd? por haber querido cambiarla. Habla con ella con sinceridad y sin miedo. Puedes decir algo as? T?haz tu propia vida. Yo no voy a enfadarme porque obres de una manera distinta a como yo lo har?. Entiendo que eres libre de hacerlo, pero eso no quiere decir que no voy a protegerme de las consecuencias de tus actos. Yo me proteger? cuando lo crea necesario, pero no voy a protegerte a ti mismo.

La persona libre es la que es capaz de decir s?o no con la misma sencillez en cualquier circunstancia. Si a veces dices s?por no desilusionar a la gente, eso no es amor, es cobard?, Un gran ejercicio para el amor es saber decir no.

Cuando alguien te pide algo insistentemente, como si se le fuese la vida en ello, y t? no ves lo positivo de que accedas, s?capaz de decir sencillamente y todo lo en?gicamente que sea necesario que t?no sueles hacer regalos ni concesiones a las personas si no tienes claros los medios ni los motivos psicol?icos para hacerlos, porque, si no, t?te vas a quedar resentido de su imposici?, y ? va a ser una v?tima de ese resentimiento que provoca y, adem?, estar? retrasando su crecimiento y autonom? como persona.

Ser disponible, estar abierto, no es eso. Eso es miedo a perder la imagen y cobard? ante la verdad, porque decir la verdad es, a veces, dif?il. No quieres darle un remedio pero s?quieres que se cure y, en cambio, no aguantas que se porte as? ?Cobarde, ego?ta, hip?rita!, ?Que hay de bueno en tu actitud? si hubieras sido completamente libre del sentido de culpabilidad, le hubieras dicho que no sencillamente. El ego?mo es exigir que el otro haga lo que t?quieras. El dejar que cada uno haga lo que quiera es el amor. En el amor no puede haber exigencias ni chantajes.

Algunos me han preguntado que cu?do voy a hablar de Dios. Y yo creo que, en estos d?s, lo ?ico que he hecho es hablar precisamente de Dios. A Dios s?o se le puede conocer por la vida, que es su manifestaci?. El est?en la verdad y de despertar a la verdad se trata.

Se cuenta que un ?abe fue a visitar a un gran maestro y le dijo: Tan grande es la confianza que tengo en Al?que, al venir aqu? no he atado al camello. Y el gran maestro le contest? ?Ve a atar el camello, idiota, que Dios no se ocupa de lo que t?puedes hacer!.

Dios es padre, pero un buen padre ama en libertad y quiere y propicia que su hijo crezca en fuerza, sabidur? y amor. El ni? que est?apegado a sus padres, es un ni? enfermizo psicol?icamente por culpa de sus padres.

El ni? es incapaz de amar, pero, necesita ser amado. Es un ser que nace espont?eo y libre para buscar y aprender desarrollando su experiencia con sus cinco sentidos y la atenci? alerta para captar la vida. Si sus padres le condicionan el amor que necesita a una obediencia y a unas reglas, perder? su libertad, y por miedo a perder el amor de sus padres, su acogida y caricias, comenzar?el apego. Tiene miedo a la angustia que le produce el rechazo de sus padres, y s?o por eso se someter?

Eso es un chantaje afectivo que va a pagar muy caro durante toda la vida. Ese ni? crecer?creyendo que el amor, el cari?, hay que comprarlos, y tendr?una dependencia y un apego que confundir?con el amor. Su mente est?programada.

Las personas programadas van buscando siempre hacer las cosas mejor. Van ansiosos de victorias, de sus conquistas, de sus logros y nunca est? satisfechos, por eso sufren tanto cuando no alcanzan las metas que sus exigencias les imponen. Son seres que no viven ni disfrutan con lo real.

Estos seres extienden su exigencia a los dem? y por eso est? incapacitados para amar. Buscan la felicidad donde no est?

S?o en libertad se ama. Cuando amas la vida, la realidad, con todas tus fuerzas, amas mucho m? libremente a las personas. Si t?disfrutas de mil flores, no te agarras a ninguna. La causa de mi felicidad no es el amigo, pero brota cuando estoy con ?. Antes cre? que la sinfon? sonaba cuando est?amos juntos, pero ahora veo que la felicidad no es casual.

La felicidad es evidente siempre si no le pones estorbos. Los estorbos m? grandes de la felicidad pueden ser los apegos. Lo que importa no es ni t?ni yo, sino la relaci?, libre de exigencias del amor. Hagas lo que hagas, no tengo miedo a que me ofendas ni a ofenderte. No tengo ning? deseo de impresionarte. Prefiero ser sencillamente lo que soy con mis formas y deseos, que me aceptes as?

Es precisamente con esta relaci? como tiene sentido el matrimonio, y no por las promesas y los contratos. Ya que no te necesito para ser feliz, no te ato ni me ato. T?eres mi instrumento favorito, pero no renuncio a escuchar a los dem?. El amor es una sensibilidad que te capacita para escuchar todos los instrumentos precisamente porque uno despert?m? hondamente esa sensibilidad. Y la armon? se logra cuando juntos est?s disponibles y sensibilizados para escuchar todas las melod?s.

EJERCICIO

Piensa en alguna temporada en la que te sentiste rechazado, desatendido o humillado. A ver si consigues comprender la situaci? con realismo, mir?dola con sinceridad, en profundidad, y puedes descubrir que, si t?no te dieras por ofendido, no existir? rechazo ni humillaci? alguna. Quiz?encuentres que haya existido una actitud de rechazo o desaprobaci?, pero ?qu?tiene que ver la actitud del otro con tu ser?

T?eres lo que eres, independientemente de lo que digan o piensen los dem?. Las formas, las actitudes, los pensamientos y los sentimientos cambian y t?sigues siendo t? y de la misma forma cambian los pensamientos, actitudes y sentimientos de las otras personas mientras ellas siguen siendo lo que son.

Entonces, ?qu?es lo que te ofende, las personas o sus formas? las formas no te pueden ofender, porque son cosas cambiables que no existen. Los juicios que las personas hacen de ti nos expresan mucho m? de sus formas, de su programaci?, que de ti. No tiene sentido que te ofendas. Y si no, acu?date de lo de Buda, que una vez lo insultaron y ? no se inmut? y dijo que no pod? afectarle, y explic? que si alguien le tra? un regalo, y ? no lo aceptaba, ?de qui? era el regalo? De la persona que lo trajo ?verdad? Pues si no quieres enfadarte, no aceptes el insulto, ni el regalo.

El enfado, ?que es? Que t?no te conformas con las exigencias de mi programaci?. Que no te gusta mi forma de actuar. No tiene l?ica. Puede que tengas buena intenci?, pero no puedes hacer al otro seg? tu buena voluntad. Resulta que, mirado claramente, lo que est? ocurriendo es que, porque uno se porta mal, al otro se le sube la presi?. El entender esto bien, sin identificaciones, es una liberaci?.

En el conflicto del m?tico no entra nada personal. No hay, en el m?tico, violencia que venga del miedo ni del desprecio, ni de exigencia alguna. Puede violentarse con el otro para defenderse del mal de otro, pero lo ser?sin emociones, aunque estar?lleno de amor.

Solemos reaccionar ante las im?enes que nos reflejan los otros. Vemos en el otro lo que estamos deseando ver (lo idealizamos), o ponemos en ? nuestros miedos (lo rechazamos), y as?nos impedimos conocer al otro en su realidad.

?Qu?es el pecado? Cuanto m? libre albedr? tengas t? menos posibilidades de pecar. El pecado es una enfermedad de la esclavitud; pecas si eres esclavo de la Ley, pero si eres consciente de que Cristo te liber? eres libre, y la libertad de la que habla Jesucristo es la de estar despierto.

Antes de cambiar a los dem?, cambia t? Limpia tu ventana para ver mejor. Pon la atenci? en la causa negativa que te ha hecho sufrir, no en el que te ha ofendido. La causa es la programaci?. Esa programaci? te la metieron desde ni?, t?no tienes la culpa de ello, como tampoco la tiene el otro.

Al llegar a este estado, ver? que todo lo que te sucede es bueno. Como el agricultor que tiene pozos de agua y est?tranquilo porque ya no depende de que llueva o no. Todo lo ver? bien y con sosiego. Si t?no sabes el origen de tu enfermedad, no la curas, sino que la reprimes y siempre estar? sufriendo por ella. Si sabes su origen, ya tienes su curaci? a la mano.

Todo cambio aut?tico se efect? sin esfuerzo alguno. La persona humana tiene unas energ?s fabulosas en reserva para cuando necesitas ponerlas en marcha. Lo importante es descubrir lo que est? ocurriendo en ti y a tu alrededor para saber lo que anda mal y sus causas. Importa el estar despierto.

El ir al templo no te va a cambiar, ni el hacer novenas a los santos.

Eres t?el que ha de cambiar. Recuerda que no sirve el decir ?Se?r, Se?r!, sino hacer la voluntad del PADRE. Y la voluntad del padre es que seamos fieles a la verdad, porque s?o la verdad nos har?libres.

Hace falta despertar. El miedo s?o se te quita buscando el origen del miedo. El que se porta bien a base de miedo es que lo ha domesticado, pero no ha cambiado el origen de sus problemas. Est?dormido.

SEXTO CAPITULO

EL TESORO ESTA DENTRO DE TI

Nadie sabe quien es Dios, y lo dice Santo Tom? de Aquino: Como es imposible saber la naturaleza de Dios, es imposible hablar con Dios. No es posible comprender a Dios, porque se escapa a todo razonamiento. Me preguntan si lo que explico es la teolog? de la liberaci?, y yo contesto que lo que yo explico es la liberaci? de toda teolog?. Yo estoy de acuerdo con la liberaci?, pero no con la palabra teolog??, para hablar de la liberaci?. Para liberarte, lo que necesitas es darte cuenta de tu programaci? y de las premisas falsas en que apoyas tus acciones.

Me enfado. ?Por qu?me enfado? Porque soy exigente. ?Eres incapaz de soltar tus exigencias? Darte cuenta de todo esto. El conflicto viene de las insatisfacciones e intolerancias que tienes contigo mismo. Si t?no te aceptas a ti mismo, ?c?o vas a tolerar a los dem?? Andar? exigi?dote a ti y a los dem? continuamente, y siempre insatisfecho. Si t?no cambias, ?Ay de ti y de los que te rodean!, pues te convertir? en un fariseo intolerante. El secreto de la liberaci? te llegar?cuando te hartes de sufrir. Necesitas encontrar el tesoro escondido que s?o est?dentro de ti.

Al hombre sabio es imposible hacerlo esclavo. La verdadera libertad est?por encima de las leyes, de las razas, de pol?icas, de fronteras y de idiomas. Recordad aquellas palabras que dijo un sabio griego cuando iban a venderlo como esclavo: Aqu? est?un maestro, ?hay alg? esclavo que quiera comprarme?.

Gandhi dec? que la libertad de la patria le importaba un bledo, porque lo importante es la libertad del hombre. Ten? una visi? clar?ima de las prioridades: primero Dios y descubrir ese tesoro que est?dentro del hombre. Dec?: Tengo para m?que el fin de la vida es la visi? de Dios, y he de conseguirlo, si es preciso, sacrific?dolo todo: familia, patria y hasta la vida.

Desgastamos la vida en tonter?s que nada valen. Y la vida es el m? preciado regalo que se puede desear. Intentar impresionar a la gente, buscar riquezas, honores, prestigio... ?Para qu? sirve eso? Pero os vuelvo a decir que esto lo habr?s de descubrir vosotros para despertar. Ten?s que cuestionarlo todo. Cuidando de aceptar las cosas que digo sin analizarlas sinceramente, desde vuestro centro que no os puede enga?r. No hay que tragar nada - s?o conseguir?is una nueva programaci? encima de la que ten?s - , sino cuestionarlo, analizando esto y lo opuesto. Esto supone apertura. Hay que ser receptivo sin ser cr?ulo.

EL DICHOSO NI?

El que est?en el reino de Dios es el que se ha convertido en un ni?, pero bien despierto, sin que lo puedan ahora manipular.

Cada ni? lleva a Dios dentro al nacer, pero nuestros esfuerzos para moldearlo hacen que convirtamos a Dios en un demonio. Si ves a un ni? ver? al ego?mo en forma pura. S?o es capaz de pensar en s?mismo, pero es natural que sea as? El ego?mo del ni? es cosa divina, pues necesita toda su energ? concentrada dentro de ?. Nosotros intentamos cambiarlo y estropeamos los planes de Dios en ?. Estropeamos su espontaneidad introduciendo en ? los miedos. El miedo hace al ni? mentir y amoldarse para no perder la aprobaci? de los padres.

Deja al ni? ser todo lo ego?ta que quiera. El ni? s?o piensa en darse placer a s? mismo y, poco a poco va descubriendo el exterior y, con ?, el placer refinado de extender su placer a los otros. Su creatividad se muestra destrozando todo por curiosidad. Les gusta el movimiento y el ruido. El conflicto entra porque no coincide lo que le gusta al ni? con lo que le gusta a los padres.

El ni? tiene que crecer, poco a poco, descubriendo las cosas por s?mismo y a su tiempo. El ni? ha de hartarse primero de chocolate antes de ofrecerlo. Si t?te empe?s en que lo comparta con su hermanito, odiar?al hermanito. En realidad a todos los niveles, lo que llamamos caridad y altruismo no es m? que un ego?mo refinado.

Nos damos gusto dando gusto a los dem?, porque cada uno se busca a s?mismo. As?somos todos, le ponemos nombres muy liberales a las cosas que no lo son, aunque tengan su explicaci? y su raz?. Tendremos que aprender a llamar a las cosas por su nombre para no enga?rnos. Cada uno va busc?dose a s?mismo, porque si no nos buscamos a nosotros mismos, no podremos salir a los dem?.

VIOLENCIA CULTURAL

Nos aburrimos por la memoria, cuando ?ta est?contaminada por la emoci?, pues si olvidamos por completo lo anterior con sus emociones, todo nos parecer? nuevo. Lo que ocurre es que solemos petrificar las emociones en la memoria. La realidad es que todo cambia continuamente, y si pudi?amos verlo as? todo nos sorprender? por su novedad.

Cuando hacemos favores, si los hici?amos sin llevar la cuenta, no esperar?mos luego agradecimiento, pero llevamos la cuenta y luego nos hacemos la ilusi? de que lo hemos hecho por altruismo. Si cuando haces algo por otro, lo haces por gusto y eres feliz haci?dolo, ?Por qu?esperas entonces correspondencia?

El amor desinteresado, ?Existe? Y, sin embargo, es al ?ico al que se le puede dar el nombre de amor ?Qui? quiere ser objeto de un amor sacrificado? Te gusta que el otro disfrute am?dote, y tambi? que disfrute al hacerte un favor. ?Entonces por qu?cuando eres t?el que ama o hace el favor esperas una compensaci?? ?No es bastante la alegr? de poder amar y de participar con el otro lo que tienes?

LLa gratitud es un gancho. Nuestra cultura la convirti?en una obligaci?, y la sociedad de consumo ha montado un gran negocio con ello. Moito obrigado dicen los portugueses, en una definici? exacta de lo que ha llegado a ser el agradecimiento. La cultura contamina lo que toca porque es un elemento manipulador.

El ni? es otra v?tima de la violencia cultural. La cultura dice: hay que reformar al ni?, con lo que se da por supuesto que el ni? es malo, y la consigna de que hay que prepararlo para la vida (?qu? vida?) se le domestica meti?dole una programaci? de leyes y reglas de conducta. El ni?, precisamente, nace con toda su capacidad despierta para agarrarse a la vida, pues la vida es precisamente la ?ica maestra que no se equivoca y lo educa en libertad.

En la India hay ni?s de seis a?s que se ganan el sustento para ellos y sus familiares, y es la vida y la necesidad las que los han ense?do.

Al ni? le hace falta libertad. M? vale un barrendero feliz que un juez o un gran pol?ico infeliz Con toda la mejor voluntad del mundo, la gente religiosa es opresora, lo que suele llamarse respeto es una forma respetable de miedo. Hay que darle al ni? de seis a?s el mismo respeto que al presidente de la Naci?. La funci? que haga cada uno no tiene ninguna importancia. Todos somos necesarios. El valor a tener en cuenta es ser feliz y buscar tu sitio en la vida.

ODIARSE A SI MISMO

En el coraz? de cada joven existe un trono que le ha sido usurpado. Cuando se restituya ese trono, el joven estar?curado. Hay que aprender s?o porque se quiere aprender, y para ello hay que respetar y salvaguardar la demanda innata de curiosidad del ni?. De dentro es de donde viene la demanda. Al ni? le gusta la ense?nza, lo que rechaza el ni? es el m?odo y la manipulaci?.

Al ni? se le ense? desde peque? a odiar su cuerpo. Se le hace avergonzar de ciertas partes de su cuerpo. Y es nuestra cultura quien lo hace. En las tribus no hay problemas de violaciones ni de infidelidad, porque no existen traumas sexuales.

Si no hubiera ley, no habr? pecado. La ley s?o sirve para las personas programadas, para las libres no. No se puede comenzar la vida con el autodesprecio. Los ni?s van pasando de una experiencia a otra cuando se sacian de la anterior. Si t?detienes esa experiencia, se la cortas haci?dole creer que es algo malo. No s?o provocas un misterio y rompes una evoluci? natural, sino que habr? metido en ? un miedo a algo que desconoce porque no existe una raz? convincente para hacerlo. Si le dices que est?mal, lo habr? introducido en la Ley expuls?dolo del para?o.

Si yo logro que te odies a ti mismo, me ser?m? f?il dominarte, domesticarte y eso es lo que hace nuestra mal llamada educaci?. La sociedad te ense? a estar siempre insatisfecho para dominarte y controlarte. Con ello, la sociedad se ha beneficiado, pero ha pagado un precio muy alto: La guerra. Nunca podr? amar a los dem? si te detestas a ti mismo. El amor significa no hacer violencia y respetar la libertad. El amor es:

Yo estoy de tu lado, no estoy en contra de ti.

El ni? crece con la sensaci? de que los padres est? en contra. Si t?no haces violencia al ni?, ellos tampoco tienen ganas de ser violentos con nadie.

Lo primero para cambiar al ni? reprimido es destruir la conciencia, la ley que le impusieron. La conciencia del bien y del mal es lo contrario de la concientizaci?. La conciencia o la concientizaci? es la sensibilizaci?, la sensibilidad que no necesita la conciencia. Si eres consciente, est? despierto y sensible a todo.

EL AMOR NO CASTIGA

?Castigar o no castigar? El amor no castiga nunca. El respeto no es m? que miedo y, de la misma forma, el castigo no es m? que venganza. El acto de reflexi? (que puede ser incluso violento) no es castigo, sino un acto de amor, porque lleva en ? la curaci? como fin.

El castigo como venganza es un acto de odio, que engendra m? odio. Cuando el ni? no respeta tu libertad o la de los dem?, puedes pegarle una palmada en ese momento, para que asocie de d?de viene el golpe; no hay dificultad, porque ? aprender?y comprender?sin dejar m? residuos. El acto comenz?y termin? con un resultado l?ico, como ocurre en la vida.

Cuando le echas un serm? que no entiende y percibe tu disgusto y tu rechazo, que si entiende y comienza a sentirse culpable de algo que es la moral, el deber, las normas que ? no entiende pero que necesita cumplir para tenerte contento, entonces s?le est? haciendo mucho da?. Y si percibe en ti el sentimiento de la venganza, estar? fomentando en ? un violento, vengador y resentido, no lo dudes.

Si se sube a un ?bol y se cae haci?dose da?, aprender?a ir con m? cuidado otra vez y no tendr? sentido de culpabilidad. De la misma manera el cachete que le puedes dar inmediatamente lo asociar? con lo que acaba de hacer, pero ah?no entra la moral ni la culpabilidad, sino la realidad. Pero hazlo siempre sin estar molesto, para que no haya rastro de recriminaci? ni de acusaci?, conscientes de que eso es amor. Lo que no te privar?de consolarlo si llora, como har?s si se cae del ?bol. Esto es lo que lo diferencia.

Si yo quiero cambiarme a m?mismo tendr?que ser en base a la comprensi?, intuici?, conciencia, tolerancia, sin violencia. Pues eso mismo necesitan los dem?. Todas las represiones tienen un s?o motivo: La insatisfacci? de ti mismo, tu intolerancia. No se puede dar la libertad si t?no eres libre. No puedes amar si t?no te amas. Y no podr? fingirlo, pues tu boca puede decir una cosa, pero tu voz, tu actitud y todo tu cuerpo est? diciendo otra. Habr?una contradicci? que contaminar?el ambiente. Es preferible mostrar tu verdad a los dem? mostrando el estadio es que est? con sencillez y tu capacidad real en ese momento.

Cuando haces el bien desde tu persona, como una expresi? natural de tu ser, no eres consciente de ello. Cuando eres consciente y te enorgulleces de ello es que ha entrado en ti el yo que todo lo complica, y desde ah?el creerte m? que los dem?. Lo peor de todo es la hipocres? de los padres y maestros haciendo de modelos que luego no son capaces de cumplir y de ah?llega el desconcierto y la desconfianza de los ni?s cuando el ?olo se viene abajo. De esta desilusi? de los ni?s surge luego el odio.

EL AMOR NO ES UNA DROGA

El amor es la ?ica necesidad que tiene el ser humano. Amar y ser ? mismo. La sexualidad no es el amor. El amor dice: No soy yo quien te amo, sino que es el amor el que est?aqu? es mi esc?ica y no puedo menos que amar. Eso surge libremente cuando est? despierto y se han ca?o tus programaciones. Cuando comprendes que eres felicidad no tienes que hacer nada. S?o deja caer las ilusiones. El apego se fomenta porque t?te haces la ilusi? (porque as?te lo han predicado y lo has le?o en mucha literatura barata) de que tienes que conseguir la felicidad busc?dola fuera, y esto hace que desees agarrarte a las personas que crees te producen felicidad, con miedo a perderlas. Pero como esto no es as? en cuanto te fallan, o crees que te fallan, viene la infelicidad, la desilusi? y la angustia.

La aprobaci?, el ?ito, la alabanza, la valoraci?, son las drogas con las que nos ha hecho drogadictos la sociedad, al no tener siempre esto, el sufrimiento es terrible. Lo importante es desengancharse, despertando, para ver que todo ha sido una ilusi?. La ?ica soluci? es dejar la droga, pero tendr? los s?tomas de la abstinencia. ?C?o pasarte sin el aplauso y la aceptaci?? Es un proceso de sustracci?, de desprenderte de esas mentiras. Arrancar esto es como arrancarte de las garras de la sociedad.

Hab?s llegado a un estado grave de incapacidad de amar, porque era imposible ver a las personas tal como son. Si quieres volver a amar de nuevo, tendr? que aprender a ver a las personas y a las cosas tal como son. Empezando por ti.

Para amar a las personas hay que abandonar la necesidad de ellas y de su aprobaci?. Te basta con tu aceptaci?.

Ver claramente la verdad sin enga?s. Alimentarse con cosas espirituales: compa?a alegre, camarader? sin apegos, y practicando tu sensibilidad con m?ica, buena lectura, naturaleza.

Poco a poco ese coraz? que era un desierto lleno de sed insaciable, se convertir?en un campo inmenso produciendo flores de amor por todas partes, mientras suena en ti una hermosa melod?: Has encontrado la vida.

Piensa en los pasajes del evangelio en que Jes?, despu? de despedir a la gente, se queda all? solo, ?Qu?hermoso es ese amor! S?o el que sabe independizarse de las personas sabr?amarlas como son. Es una independencia emocional, fuera de todo apego y toda recriminaci?, lo que hace que el amor sea fuerte y clarividente.

La soledad es necesaria para comprenderte fuera de toda programaci?. S?o la luz de la conciencia es capaz de expulsar todas esas ilusiones y pesadillas en las que estamos viviendo y, con ellas, expulsar tambi? todos los rencores, todas las necesidades, todos los apegos.

?C?o empezar? Llamando las cosas por su nombre. Llamar deseos a los deseos y exigencias a las exigencias, y no disfrazarlas con otros nombres. El d? que entres de pleno en tu realidad, el d? que ya no te resistas a ver las cosas como son, se te ir? deshaciendo tus ceguedades. Puede que a? sigas teniendo deseos y apegos, pero ya no te enga?r?.

Aliment?dote bien con placeres naturales: disfrutando la naturaleza; ejercitando los placeres del tacto, del o?o, de la vista, del olfato.

Hay un mundo por descubrir desde nuestros sentidos atrofiados te dar? cuenta de que no hace falta otra cosa para ser mucho m? feliz de lo que consigues ahora. Sentirte libre, aut?omo, seguro de ti a pesar de conocerte con todas las limitaciones o quiz?por ello, porque has aceptado el ser sin l?ites que eres, pero con todas las formas mediocres en las que te desenvuelves. S?o el conectar con la realidad te har?fuerte y no necesitar? apoyo ni apegos.

Para decir a tus amigos: No pongas tu felicidad en m?porque yo puedo morirme o decepcionarte. Pon tu felicidad en la vida y te dar? cuenta de que, cuando te quedas libre es cuando eres capaz de amar. El amar es una necesidad pero no lo es el ser querido, ni el deseo. El vac? que llevamos dentro hace que tengamos miedo a perder a las personas que amamos. Pero ese vac? se llena s?o con la realidad. Y cuando est? en la realidad, ya no echas de menos a nada, ni a nadie. Te ver? libre y lleno de felicidad como las aves.

DATE EL GUSTO DE VIVIR

El reino de Dios est?aqu?y es ahora. Es posible que hayas ganado un mundo con el aplauso, pero perdiste la vida. La vida es algo que pasa mientras t?est? ocupado haciendo otras cosas. Nunca te has dado el placer de vivir y vas a llegar inconsciente a la muerte, sin ser nunca libre como un p?aro que planea majestuoso, viviendo y siendo.

Se dice que un gran sabio le dijo a un emperador romano: Cuando llegue el d? de tu muerte morir? sin haber vivido. Despertemos para que este epitafio no sirva para nuestra tumba. ?Que bien se siente uno haciendo lo que quiere! Deja, mientras a los burros que se re?an a criticarte. El ser libre y estar despierto a la realidad te permite vivir como un rey. Si t?eres el rey de la creaci?, ?que te importa el ministro, el cardenal o el presidente?

No hay m? que distanciarse uno de s?mismo - como Santa Teresa- y darte cuenta cuando act? la programaci? en ti y cuando eres t?mismo. Al darte cuenta de tu programaci? y de c?o act? a trav? de ti, ya te has disociado de ella, y ya no tiene fuerza sobre ti, ya no te puede porque t?eres algo muy distinto a tu programaci?; ella no es m? que una forma de expresi? que usas por h?ito, pero nada tiene que ver contigo, Entonces cuando observas esos h?itos, los tomas con humor; ?ya se me pasar? Y entonces ya no est? molesto, porque a tu yo verdadero no le afecta.

La vida se escapa y hay que aprovecharla hasta el fondo. Importa fijarse en la ofensa, para aprender, pero no en el ofensor, que act? por su programaci?.

Se cuenta de un oso que metieron en una jaula de seis metros de largo, y caminaba de un lado a otro, sin parar. Al cabo de un a? le quitaron la jaula, y el animal segu? paseando por los mismos seis metros, ida y vuelta, incapaz de ir m? all? Se hab? acostumbrado. As?los hombres somos incapaces de salir del espacio de la programaci?.

SEPTIMA PARTE

EL SER ES LO QUE VALE

El hombre se afana de descubrir a Dios pero no se afana en descubrirse a s?mismo. ?C?o es ese hombre que busca a Dios? Si no te conoces a ti mismo no podr? conocer a nadie. T?te mover? como un aut?ata. Si provienes de una familia que se deprim?, t?seguir? deprimi?dote. Si tu familia ha sido agresiva, t?tomar? la agresividad como lo m? corriente.

En otras culturas, cuando un hombre decide morir, elige al hijo mayor para que sea el que tenga el privilegio de tirar la cuerda para ahorcarse, y los amigos y los parientes celebran ese ahorcamiento con un banquete. Pues esta es una clase de programaci? como cualquier otra. No son mejores a las que nosotros tenemos. Si las cosas que consideras malas no las haces porque te programaron para no hacerlo, ?qu? m?ito tienes?

El sentido de culpabilidad y el miedo que te han metido en el cuerpo, son la causa de que evites hacer las cosas que consideras malas. Act?s como un robot programado. Si no te paras, bien despierto, cada vez que vayas a decidir una cosa, a sopesar la realidad y las consecuencias que puedan sobrevenir de lo que vas a hacer ?C?o vas a ser responsable de lo que decidas?

De la otra manera, aun cuando no seas culpable de una programaci? que te han impuesto sin tu consentimiento, s?eres ahora culpable de decidir por h?ito sin preocuparte de las consecuencias. Tienes la obligaci? de despertar, y una vez despierto y consciente, ya eres libre de decidir lo que quieras.

Con?ete bien a ti mismo y de d?de proceden tus motivaciones antes de juzgar malo o bueno a nada ni a nadie. ?Dios nos libre de los que se creen santos! Dec? Santa Teresa: Ese se?r, si no fuera tan santo, ser? m? f?il convencerle de que anda equivocado.

Los que mataron a Jes?, si nos creemos que eran malos, es que no hemos entendido para nada el evangelio. Los fariseos eran los buenos oficiales, y los publicanos eran considerados bandidos, porque cobraban los impuestos a los pobres y se somet?n a los ricos. Se les consideraba -con raz?- los exprimidores de los pobres, pues los ricos nunca pagaban. El recaudador era un hombre protegido por el gobierno, y por eso se le llamaba publicano. Pues bien, Jes? trataba con ellos, y de entre esos publicanos, Jes? sac?un amigo, uno de sus ap?toles.

Dicen que Gandhi hablaba primero y despu? practicaba, y que Jes? practicaba antes de hablar, y por eso nadie pod? prever lo que iba a hacer. Si hoy viviese con nosotros, ser? -a lo mejor - hasta capaz de ir a comer con Reagan (?que ya es!) escandaliz?donos a todos los que creemos tenerlo todo claro.

Jes? desmont?y rompi?todos los esquemas y cuestion?las palabras sagradas de la Biblia. Cuestion?su interpretaci? y la manipulaci? que se hizo de ellas. A Jes? no le interesaba que le reconociesen como Mes?s -el Mes?s que ellos esperaban-, sino lo que quer? era ser El mismo fiel a la verdad.

En la presencia de Jes? todo ser queda desvelado, no hay medias tintas, porque Jes? es plena autenticidad. Si no odias a tu padre y a tu madre... no eres t?mismo y no podr? seguirle. Odiar a la figura del Padre o de la Madre, no a la persona, es lo que est?diciendo Jes?. Si a? vives de lo que tus padres grabaron en tu mente, y no eres capaz de emanciparte, es como si tus padres y su cultura respondieran por ti. M? vale la conciencia que la adoraci?, porque la conciencia es, en s? adoraci?, despertar a la verdad de Dios.

M? vale el hombre que el s?ado, dijo Jes? carg?dose la programaci? m? perseguida por la religi? jud?. Y por eso mataron a Jes?, por blasfemo. ?Cuantas veces habremos crucificado a Jes? con nuestras buenas intenciones! Krisnamurti dice: Todo conocimiento corrompe. Todo pensamiento y concepto corrompe. Somos esclavos de ellos. Perd?ales Padre porque no saben lo que hacen. No crucificaban a Jes?, sino sus conceptos. Al decir hombre ?A quien me refiero? Si nos referimos a la palabra hombre, sin concepto, es un nombre gen?ico, un hombre libre de toda a?didura, como cuando digo ?bol. Estoy nombrando a un hombre sin historia, sin cultura, sin sexo que se puede aplicar tanto al hombre cavernario como al de ahora; al ni?, al viejo, a la mujer, al var?; al chino como al africano. Cuando hablamos del hombre general, hemos de desnudarlo de todo concepto. Ning? concepto puede definir a Dios. Santo Tom? dice que hay tres maneras de conocer a Dios: en la creaci?, en la actividad (la vida) y en la oraci?, pero que la forma m? real de conocerlo es como El Gran Desconocido.

POCO SIRVEN LAS PALABRAS

La realidad siempre es concreta, pero los conceptos s?o pueden acercarse a la realidad si son abstractos. Cada uno de nosotros tenemos unas peculiaridades que nos son esenciales -salen de nuestra identidad esencial - es algo espec?ico que hace que cada uno sea uno, y para lo cual no existe adjetivo que lo defina. No sirven las palabras. Entonces, al intuir eso espec?ico de una persona me formo una imagen y la registro en la memoria, en un recuerdo, la he cristalizado en un solo aspecto de su ser, y adem? aprisionada en un concepto que le queda chico, porque es incapaz de definir lo que capt?la intuici?.

La persona siempre es evolutiva, en movimiento, mostrando distintas y continuas facetas que son infinitas y no se pueden fijar. P?ate a escuchar a una persona -pero con la mente limpia de recuerdos y conceptos prefijados en ella - y ver? c?o te sorprende a cada instante con facetas desconocidas siempre nuevas e imprevisibles.

Ahora piensa que, si al hombre no se le puede clasificar, a Dios que es la Unidad, menos. Los prejuicios son los que fijan las personas. Prueba a verte a ti con ojos nuevos, luego a las personas m? cercanas, luego a la naturaleza y, as?estar? m? cerca de poder ver a Dios. A Dios sin conceptos, despojado de los ?olos en que lo convertimos.

Lo cierto es que la realidad concreta es el concepto abstracto, porque la realidad siempre fluye, siempre est?en movimiento como la persona. Las c?ulas de la persona se van renovando en cada instante mientras la persona sigue siendo la misma, se va mostrando de mil formas, por lo que es imposible enmarcarla en una de ellas. As?somos cambiantes como un r? siempre en movimiento. Tener conceptos para la realidad es una injusticia. Es como querer cristalizar a las olas, que no son cosa, sino acci?. Igual le pasa a toda creaci?, y con mayor raz? a las personas.

T?no puedes meter un hurac? en una caja, y tampoco puedes meter la realidad en una caja. Los l?ites de la realidad son inmensos y movibles. Lo que ocurre es que el mundo en que estamos acostumbrados a movernos no es la realidad, sino un conjunto de conceptos mentales. S?o los m?ticos son capaces de ser tan libres como para vivir la realidad tal como es.

Lo cierto es que tal libertad asusta, nos impone, porque supone romper con todo o, por lo menos, cuestionarlo todo. Ellos le imponen interrogantes a todo. Mas vale la duda -acordaos- que la oraci?. Lo que ocurre es que tenemos la f?mula. Hay que pasar por encima de la f?mula para llegar a la verdad.

EJERCICIO

Acord?onos del camello que cre? estar atado. ?Qu?son las cosas que me causan miedo? Ordinariamente resulta m? f?il romper las paredes de cemento que las de tu mente. Es que el hombre no quiere salir de la c?cel porque prefiere lo conocido al cambio. Le es m? c?odo hacer lo acostumbrado. Tu miedo brota de la manera que tienes t?de ver las cosas y de las consignas de tu mente.

Analiza, sinceramente, sosegadamente, cu?es son tus c?celes imaginarias y el por qu?de tus miedos. Cuesti?alo todo y saca la realidad que hay detr? de los cuestionamientos. El d? en que sientas el vac? de quedarte sin nada a qu?agarrarte, ?buena se?l! Entonces ya puedes t?mismo comenzar a construir con realidad.

Las fronteras s?o estaban en tu mente, como las fronteras que quer?n que viese desde el avi?. Eso es querer fragmentar la realidad, y la realidad es global, es unidad. En cuanto me creo indio, ingl?, catal?, vasco o castellano, soy un producto de mi cultura, y como tal pienso y act? como una m?uina, como un robot. Hay que ver y obrar por tu propia visi? y tu libre albedr?. ?Es que el fin justifica los medios? La realidad no conoce fronteras y la naturaleza tampoco. Tu esc?ica, tu ser, no es espa?l, ni catal?, ni franc?. Entre t?y el otro tampoco hay fronteras, porque ambos pertenec?s a la unidad. Lo que ocurre es que, de no tener palabras, no habr? cosas, por eso, la realidad se capta mejor en silencio. Se capta fluida, en movimiento.

Est?iate a ti mismo, y estudia las reacciones que se disparan en ti ante las cosas. Ver las cosas y las personas sin nombre, sin conceptos, tal como son en cada instante.

EEl d? en que veas a un ni? embobado, atento y admirado de ver volar a un p?aro, si t?vas y le ense?s la palabra p?aro para definirlo, el ni? se quedar?con la palabra pero dejar?de ver al p?aro. Krisnamurti dice: ?Veis c?o los ni?s ven a los p?aros admirados? si les dices un nombre creer? que todos los p?aros son iguales, puesto que tienen el mismo nombre. Son los nombres los que fijan las cosas. Si no sabemos el nombre de una cosa nos sentimos desasosegados, como si necesit?amos clasificarla.

Hay que entender que los nombres se les ponen a las cosas, porque es necesario en la pr?tica, pero que es muy peligroso quedarnos en el nombre, como en el concepto, porque es as?como funciona la ciencia del bien y del mal, que clasifica sin profundizar. Hay que vomitar la existencia del bien y del mal -como los m?ticos- para volver a entrar en el para?o.

EJERCICIO

Mirar todo lo que alcance vuestra vista sin poner ning? nombre. Pasar m? all?del concepto y ver la realidad que hay detr? de cada cosa, sin fragmentaci?, englobando, tratando de descubrir la unidad. No podr? explicarlo con palabras. No existen etiquetas para la realidad, por eso al m?tico no le dan ganas de hablar, ?c?o explicar? el mundo que ? descubre viviendo metido en la realidad que le descubre la sabidur?? S?o te cuenta par?olas para ver si sacas su esencia.

Eso mismo hacen los poetas. Le? Felipe dice:La distancia entre un hombre y la realidad es un cuento. El poeta, por medio de un cuento, te hace captar la realidad sin etiquetas. No se puede narrar lo inefable sin disparates que parecen sin sentido, que van m? all?de los conceptos, como ocurre en los Evangelios.

Lo que nos narran los Evangelios es un misterio, pero luego, la Iglesia, ha querido encerrar esos conceptos en una c?cel de conceptos y normas. Si no eres capaz de expresar la esencia del ?bol, con el nombre de ?bol, ?c?o vas a tratar de expresar a Dios? El que sabe, no dice. El que habla, no sabe. Eso dicen en oriente.

El mismo idioma, constituye una forma de programar a las personas. En realidad, nadie tiene capacidad de ofenderte. Es la forma en que yo interpreto el lenguaje lo que me ofende. Ocurre cuando yo relaciono esa palabra que has dicho con una imagen determinada o un concepto. Es la etiqueta que lleva colgada la palabra.

S?o algo de la realidad queda desvelado por la palabra que empleamos continuamente, y con esa fracci? nos movemos, sin indagar d?de queda lo dem?. Hasta los cient?icos reconocen no conocer m? que una parte peque?sima de la realidad. Algo nos da a conocer el concepto y la palabra, pero el movimiento, la inmensidad, el no poder expresarla ni encajarla, ni definirla, eso, lo tenemos que extorsionar cuando queramos expresarlo con palabras.

El ciego, cuando le describen con palabras lo que es el color amarillo, no tiene ni la m? m?ima conciencia de c?o es ese color. Para comprender la realidad, el m?tico hace como el p?aro, no agarrarse de nada. La realidad no se deja encerrar en f?mulas.

Todas las religiones creen, o quieren tener la Verdad, poseer toda la Verdad. La Realidad, la Verdad, por ser una, no es de nadie en exclusiva, porque es de todos, pero menos lo es de los que quieren cristalizarla, porque eso que se deja atrapar, ya no es verdad.

Cuando el sabio se?la la luna, el necio se queda mirando el dedo. Eso es lo que ocurre con las religiones cuando quieren atrapar la verdad. E igual ocurre con los idealistas en pol?ica, y en cualquier campo en que se trata de poseer la verdad.

El terrorista es un hombre programado para morir por su tierra, por su pol?ica, por su religi? o por algo que cree su verdad. Y lo hace creyendo liberar al mundo y encontrar en ello su felicidad. Y lo ?ico que ocurre es que son unos indoctrinados -no conocen la sabidur?-. Es posible que alguno no lo sea, pero la mayor? son producto de un fanatismo proporcionado por su programaci? cultural o religiosa. Y lo peor es que no tienen la menor consciencia del da? que, con su fanatismo pueden hacer.

Los indoctrinados dieron pie a cosas tan crueles como el quemar en la hoguera a los considerados herejes, o brujas en nombre de la religi? fan?ica. La verdadera religi? tendr? que liberarnos, quitarnos el miedo y no esclavizarnos.

?No predicamos que la Eucarist? es el banquete del amor? La religi? ha querido sacar -traspasar- relatos del evangelio al pie de la letra. Si hubi?emos nacido en oriente, os dar?is cuenta en seguida de que las par?olas del evangelio, y muchos hechos narrados, son s?o un cuento para que t? extraigas de ellos la realidad. All?se habla de ti. Cuando habla de si eres un cabrito u oveja, no se refiere a los dem? sino a ti. Y cuando habla del terreno ?ido, pedregoso, con espinas, no se refiere a diferentes personas, sino a que t?analices cu?to tienes de ?ido, de pedregoso, de espinoso y tambi? de buena tierra que da el ciento por uno.

La Buena Nueva no est?hablando de un mundo separado, sino de ti, y te anuncia que todo lo malo se destruir?y lo bueno flotar? Pero si en vez de esto, predicamos miedo y reglas terror?icas, ?Qu?Buena Nueva es esa? Jes? trataba de liberar a la gente de la opresi?. La mayor? de las personas religiosas son id?atras. Todas las cosas que se dicen de Dios, si las tom?amos al pie de la letra, ?A d?de nos conducir?n? ?Qu?tipo de Dios predicamos? Hay que tener cuidado pues si no cuestionamos todo, f?ilmente caemos en la idolatr?.

Dios es tan inefable que no se puede explicar. Dios es lo Incomprensible. El Misterio Absoluto. Al olvidarnos nosotros de esto, formamos un ?olo de conceptos. Dios se manifiesta en la vida, y la vida, si la mantenemos en conceptos, tan misteriosa nos resulta como Dios. S?o podemos conocer la vida viviendo y conoci?donos.

San Juan de la Cruz se pregunta: ?Qu? hacemos nosotros al hablar de Dios? El intuye la imposibilidad de encerrar a Dios en palabras y s?o lo expresa con poes?. S?o en analog?s que en nada se parecen. Santo Tom? de Aquino dice: Todo el intelecto humano es incapaz de describir la esencia de una hormiga. ?Cuanto m? la esencia de Dios!. Pero quiz?mirando la esencia de esa hormiga podamos acercarnos a la esencia de su Creador. Las ideas son las que nos confunden y pueden ser un gran obst?ulo para conocerlo.

Las mismas preguntas que hacen de Dios, son absurdas. Dionisio - el m?tico - dice: El no es luz ni tinieblas; no es persona, ni bueno ni malo, ni esta cosa ni la otra, pues El no se puede encerrar en una palabra.

AA Krisnamurti lo quisieron entronizar como jefe de la orden que lo hab? educado, pero ?, en el discurso que dijo el d? que lo quer?n entronizar, desbarat?todo al decir: No me pod?s seguir a m?ni a nadie. El d? que sig?s a una persona, dejar?de existir la verdad. Si seguimos a alguien nos quedamos con la f?mula; hay que ser iluminado, no seguir a los iluminados.

Hay que mirar la luna y no quedarse mirando el dedo.

Quiz?una prostituta pueda entrar en el cielo antes que una monja, porque la prostituta a fuerza de vivir y conocer la vida, puede llegar a amar, pero la monja, puede, por buscar a Dios dejar de amar a todo el mundo.

Cuando el ojo no est?bloqueado, el resultado es la vista. Cuando el o?o no est?bloqueado, el resultado es poder escuchar, y cuando la mente no est?bloqueada, el resultado es la verdad.

Cuando el coraz? no est?bloqueado ya existe amor, y cuando no hay apego en la persona, ya existe la felicidad. Bien mirado, el ateo no existe, pues si no podemos concebir ni expresar a Dios, tampoco podemos negarlo. No se niega lo que no se conoce. Los ateos lo que niegan son los conceptos.

La vida no tiene sentido para unos, pues la ley de la vida como la de la selva, desborda toda forma y concepto, pero para los m?ticos, el fondo de la vida -la realidad- es un campo maravilloso, inagotable de luz, de amor, de paz y felicidad. ?C?o explicar esto?

EJERCICIO

?Qu?es lo que uno desea de verdad? Siempre estamos deseando cosas, pero como la sabidur? es descubrir lo que uno no necesita, ?que es lo que, en realidad, no necesito de lo mucho que tengo a diario? Buscar, como si estuvieses en un gran supermercado, las cosas que no necesitas e irlas apartando y anotando.

T?no podr?s llegar a la paz, si no descubres antes los obst?ulos que le impiden llegar a ella. T?llevas la paz dentro. ?Desc?rela!

Haz tambi? ejercicios de sensibilizaci?, escuchando los ruidos que te rodean y el silencio que hay detr? de ellos para sensibilizarte con lo que est?pasando dentro de ti y descubrir t?alrededor con ojos nuevos.

El maestro no es el que gu?, sino el que ayuda a que te descubras t?mismo y descubras, desde ti, la realidad. El no puede definirla ni explicarla, sino ayudarte a sensibilizarte para que puedas percibir por ti mismo.

CAPITULO OCTAVO

DIOS EST?EN LA VIDA

La palabra y el concepto distorsionan la realidad. Si de un animal que nunca hayas visto te ense?n s?o la cola, no podr? saber c?o es el animal. No sabes su conjunto, y por lo tanto nunca sabr? el sentido de la realidad que encierra la palabra cola, porque separada de su conjunto pierde su realidad total que le da sentido.

La palabra Navidad crea en nosotros una serie de emociones y sentimientos que nada tiene que ver con la realidad. En la naturaleza no existe la Navidad. La Navidad est?programada en la mente cristiana como el Ramad? en los ?abes y la Pascua en los jud?s.

Todo es ilusi? de una palabra que crea conceptos y unas emociones. De igual manera, en la pr?tica, la religi? no existe, puesto que en la realidad no la constituyen m? que un grupo de palabras y conceptos.

?Qu?tiene que ver la palabra de Dios con la realidad? Nos hemos olvidado de la realidad, con la sustancia que la palabra trata de indicar y nos hemos quedado con la palabra. Lo que importa no es la palabra, ni el concepto ni los s?bolos. Todos los s?bolos son imprecisos, y lo importante es que ellos s?o nos sirvan para ponernos en contacto con la realidad que esconden.

DIOS NO SE DEJA ENCERRAR

En la Universidad te ense?n teor?s, f?mulas y t?nicas y la teolog? debiera de servir para hacer ignotos, ignorantes que cuestionen todo antes de adoptarlo. En la Universidad te ense?n y en la Facultad de Teolog? debieran s?o despertarte atacando tus errores y tus f?mulas.

?Sab?s lo que le pas?a un can?al que se comi?a un misionero cat?ico, a un protestante y a un metodista? Pues que tuvo movimiento ecum?ico en su tripa S?o nos separan las palabras y los conceptos. En el fondo todo es lo mismo.

Dios es uno s?o y no se deja encerrar.

Lo que llamas t? no tiene respuesta, pues t?no eres nada. S?o la realidad existe, y s?o entrar? en esa realidad a base de liberarte de tus programaciones y meterte en la noche oscura del no-saber, de los no-conceptos.

Aunque antes dije que el ni? es incapaz de amar, creo que no lo dije bien, pues los ni?s, seguramente, saben amar de una forma tan pura y sin conceptos, tan espont?ea, que no lo entenderemos con nuestra mentalidad programada. Los ni?s son los ?icos que ven las cosas como son. Ven a las personas sin etiquetas, sin prejuicios y responden con espontaneidad a la realidad, sin interferencias. Los prejuicios, las etiquetas y los miedos se los metemos luego nosotros, los mayores, de la misma forma inconsciente que usamos de esa programaci? mec?icamente, como h?ito.

?Que peligrosa es la inconsciencia!

Para liberarte de los prejuicios s?o tienes la consciencia. Es la consciencia la que te puede liberar. Siempre ser? esclavo de las cosas de que no eres consciente.

Hay que ser consciente de que Dios no se deja prender por conceptos ni encerrar en palabras. Por eso, los ni?s est? m? cerca de Dios, mientras nosotros no deformamos su espontaneidad con im?enes y conceptos de malo y bueno. La tesis de que Dios es incomprensible siempre ha estado presente en la teolog? cat?ica.

PPara Tom? de Aquino, era evidente. Para Rhaner, incluso la visi? inmediata de Dios, en la eternidad, segu? siendo incomprensible. La incomprensibilidad de Dios es el centro que debe iluminar toda teolog?. El mejor te?ogo es el que sabe explicar la teolog? como Jesucristo: Por medio de cuentos, sin conceptos. Por medio de la vida, como hac? Jes? con las par?olas y con sus hechos en la vida cotidiana. Si nos agarramos a los s?bolos olvidaremos la realidad que encierra un s?bolo.

EL VALOR DE LA REALIDAD

Jes? ense? lo que es la vida, y por ella, c?o es el Padre, su creador. ?Qu?colegios conocemos que usen como texto el hombre, la comunicaci?, el respeto y c?o es la vida y c?o se deben respetar a los hijos y prepararlos para que sean felices? Comenzamos con unos medios para llegar a un fin, pero en seguida olvidamos el fin para quedarnos enredados en los medios. Absolutizamos el medio.

La espiritualidad -como la flor- ha de mostrar simb?icamente la realidad, cuidando que no nos quedemos en los s?bolos y matemos al Mes?s. El s?bolo no es lo sagrado -como no es sagrada la flor- lo sagrado es la realidad que descubre. Es el perro, el que mueve el rabo, no podemos quedarnos fijados en la cola creyendo que es ?ta la que mueve al perro.

Dios no se encuentra en el templo, sino en la vida. La oraci? se hace para que tengas cada vez m? conciencia de ti. La religi? puede ser de gran ayuda mientras no la hagas m? importante que Jesucristo.

Al leer mi poes? de Dios, no te dejes llevar por la idolatr? -dice Tagore-. Por esa idolatr? la gente sigue crucificando al Mes?s. Dios es el misterio.

Cuando el hombre se hace religioso es capaz de cometer las mayores crueldades por defender un concepto de verdad creyendo que cumple la voluntad de Dios. El comunista indoctrinado se molesta mucho cuando se critica al comunismo. Los religiosos indoctrinados tambi? se molestan cuando se critica la religi?. Ellos se creen no s?o los poseedores de la verdad, sino los vengadores y justicieros de quien no la cumple. Se sienten los guardianes de Dios, sus abogados, y en nombre de esa fan?ica creencia, hay que reconocer las enormes crueldades que se producen a? en los conventos. Se hace de una forma inconsciente, creyendo que se hace un servicio a Dios.

Es preciso que despertemos a esta realidad de que la religi? no existe - y puede ser muy da?na - si en ella no est?la realidad, la vida. Porque s?o la vida y la realidad nos muestran la verdad.

Tambi? Pablo fue cruel inconscientemente, por fanatismo, creyendo que hac? un servicio a Dios. Era su programaci? la que le guiaba, pon? todo su entusiasmo, y toda fuerza en ello. Pero el fue golpeado y despertado por la realidad que lo tir?del caballo y le dio la luz. Es la realidad la que nos tiene que despertar. Si hay tanta crueldad en el mundo es porque nos falta sensibilidad para despertar a la verdad. Caernos del caballo del poder y la violencia para dar la cara al suelo de la realidad y despertarnos a la luz de la verdad.

ESO ES MUY COMPROMETIDO

Si nos cuesta tanto caernos del caballo es porque la religi? se ha identificado con el poder, endureci?dose, embruteci?dose en vez de sensibilizarse con la verdad. La religi? no quiere ver la realidad del Tercer Mundo, porque si la ve, tendr? que cambiar y soltar su poder.

Mirar a los pobres no es hacer un programa de ayuda desde el poder, sin sensibilizarse con la injusticia que provoca su pobreza. No se puede hacer un programa de amabilidad y ayuda sin bajarse hasta ello y vivir su vida como lo hizo Jes?. Desde arriba no puedes ver a los pobres como son. La amabilidad no son sonrisas ni buenas palabras mientras das una limosna. La amabilidad es hacer lo que m? conviene a la otra persona, seg? lo que necesita en ese momento.

El m?tico es amable, pero no deja de ser energ?ico y duro cuando hace falta, y sabe responder, precisamente, porque es libre de prejuicios, de miedos, de poderes y de honores y por ello es capaz, en todo momento, de ser fiel a la verdad. Por eso no se amarga nunca ni se altera.

Tu acci? debe de venir de tu sensibilidad, y no de tu ideolog?. Las matanzas, las injusticias y las guerras provienen de la ideolog? que ciega a uno a la realidad y lo endurece, la teor? puede servirte en alg? momento, pero siempre que no desborde u oculte la realidad. Jes? era m?tico -hombre de vida- y por ello obraba sensibilizado por la vida. Por ello, Jes?, para la gente programada, resulta inconsciente, imprevisto, inaprensible y asusta. Prefieren hacerse una ideolog? que se pueda programar y utilizar. Algo que no escape de toda categor? y esquema. Jes? predicaba con la vida y eso es muy comprometido.

La concientizaci? social no existe. El no dejar ver las cosas a los pobres y querer mirarlas por ellos, es ser indoctrinados, es manipularlos y no respetar su derecho a la liberaci? por s? mismos. Cuidado de que, con la idea programada de liberarlos, no quitarles su espontaneidad, su alegr? y su cultura primitiva. El trabajo social que no brote de la sensibilidad y el respeto es peligroso. Con el nombre de salvaci? tambi? existe la utilizaci?, la persecuci?, la explotaci? y la crueldad.

Yo he conocido pobres, muy pobres, que se sent?n muy felices a pesar de que no com?n m? que una vez al d?. Ellos estaban a un nivel espiritual mucho m? alto que el m?.

Sencillez, alegr? y el vivir libre de preocupaciones futuras es algo que tiene un sentido mucho m? real en los pobres que en nosotros, los programados. Ellos est? libres de conceptos.

Jesucristo se sensibiliz?a la vida y no a la religi?. ?C?o puedes amar lo que no has vivido si ni siquiera has visto con ojos despiertos? Tu vocaci? es ser Cristo, no cristiano. Ser sensible y abierto a las personas y a la vida. Ser libre, directo, inconsciente, imprevisible, como El lo fue.

OPCI? POR LA VERDAD

?Tom?Jes? opci? de clase? No te va a ser f?il saber d?de est?el pobre. Jes? tom?opci? por la verdad. El ser pobre no es un estado de felicidad, sino de injusticia. Hay pobres que se necesita ser duros con ellos para que despierten. Hay que tratar a cada persona seg? lo que ella necesita. Sensibilizarte con la injusticia siendo t?justo y as?comenzar? a comprender la injusticia.

El m?tico es el revolucionario por excelencia. El no hace nada, porque todo se hace por medio de ?. Se deja llevar por una fuerza que ni siquiera puede resistir: la fuerza de la verdad.

Ha habido m?ticos conflictivos, pero all? no se met? su ego. Cada uno sabr?lo que debe hacer si est? abierto y sensibilizado a la verdad, como Jes?. No hace falta saber de d?de vino el mal, sino saber el porqu?del mal que padeces ahora, de d?de procede.

Una vez que yo est?sensibilizado con las cosas, con las personas y conmigo mismo, no hace falta que me digan lo que es bueno y lo que es malo, porque me ser?imposible cerrar los ojos a la realidad, y por ello no podr?optar por el mal. Yo, entonces, no podr?aprobar lo que haces t? si es un mal objetivo, pero tampoco podr?obligarte a hacer lo contrario, ni dirigirte o reformarte. Tratar?de ayudarte a que ese mal no exista, y esperar a que t?despiertes. Gandhi dec?: El que quiera venir a luchar conmigo para liberar la patria, tendr?antes que purificarse, pues, de lo contrario, acabar?mos liber?donos de una opresi? para caer en otra peor. Hay que lanzarse a la batalla sin ning? rastro de odio para que esa batalla sirva para algo. Liberarte del odio es lo mismo que liberarte de tu miedo, pues el miedo es lo que produce el odio. Y si el miedo es por ti mismo, es que te est? odiando, y si anida el odio en ti, odiar? a todo el mundo.

Para ser m?tico no necesito estar en un monasterio. Se puede muy bien ser pobre e ignorante de teor?s y de leyes y ser m?tico. Lo que hace falta es estar despierto a la vida. Lo importante es liberarte para ser t? mismo, y eso lo puede hacer tanto un seglar como un monje. Quiz?un monje, con la dificultad de una comunidad cerrada, donde se originan tantos roces, te da pie para descubrir m? claramente tus enfermedades, y de sufrir sobre todo. Es el sufrimiento lo que te ayuda a despertar. El encuentro con la realidad.

El estar despierto y mirar sin enga?s no quiere decir que desaparezca tu programaci?, sino que all? estar? pero la ver? claramente, y al apego le llamar? apego, a lo que cre?s amor lo llamar? ego?mo. El apego habr?perdido la batalla cuando lo descubras, y ya no tendr? el poder que la inconsciencia le daba. T?mandar? sobre ?.

EJERCICIO

?Has experimentado alguna vez un sufrimiento grande? Recuerda la situaci? y trata de comprender que si hubieras usado tu comprensi? no habr? surgido sufrimiento.

El sufrimiento ?qu?es? Es un deseo contrariado. Es un desear que las cosas ocurran como t?quieres que ocurran, o que las personas se comporten como t?quisieras y, al no ser as? el deseo choca con la realidad, y de esta fricci? sale el sufrimiento.

El problema est?en mi insistencia de que ocurra algo distinto a la realidad. Es la pretensi? de distorsionar la realidad para conformarla con mi apego. Cuando yo deseo retener a un amigo, y ese amigo me abandona en la realidad, mi sufrimiento ser?el creer que, porque ? se va, yo soy despreciado. Mi deseo de ser querido y mi apego por determinada persona, hace que cifre mi felicidad en retenerlo. Y si no lo consigo, mi creencia y mi apego se estrellan contra la realidad. Y esto es el origen del sufrimiento.

Lo cierto es que todo es un enga? de la mente. ?T? no eres mi felicidad!

Es mi ilusi? la que me hace creer que, si te tuviera a mis pies, yo ser? feliz y que el amor no es eso. El amor dir?: Deseo disfrutar libremente de ti sin miedo a perderte. S?que puedo gozar de tu amistad si la tomo tal cual es. El amor se produce en ti y en m?de forma distinta, y yo no puedo exigir que sientas lo mismo que yo siento.

T?no puedes exigir a nadie que te quiera, pero en cuanto no seas exigente y sueltes los apegos, podr? reconocer cuantas personas te quieren as? como eres, sin exigirte nada, y comenzar? a saber lo que es el amor.

La realidad es aquella que traspasa todo concepto. Observar cu?to sufrimos y ver todo lo que se presenta en la pantalla de nuestra conciencia para reconocer lo que la realidad dice, fuera de todo concepto, y separado de nuestro sufrimiento. Poco a poco, abrir nuestra conciencia a las cosas que hasta ahora viv?mos como h?itos y, por ello, se nos pasaban desapercibidas. Saber lo que hay detr? de todo concepto y de todo sufrimiento. Esta es la liberaci? de la m?tica.

No renuncies a nada, pero no te apegues a nada. Disfruta de todo lo que te depare la vida y las personas, pero no retengas nada. Dejar que pasen es disfrutar de todas y renovar a cada instante la felicidad.

Dios no muere el d? que dejemos de creer en una deidad personal; pero nosotros morimos el d? que nuestras vidas no est? iluminadas por una actitud de admiraci? de la realidad m? all?de la raz?, con un resplandor constante, renovado cada d?. Si no tenemos esto, moriremos.

?Qu? decir del concepto de Dios? Los cristianos hemos de apearnos de los conceptos de Dios, como los ateos, que en esto nos llevan ventaja. Conceptos todos podemos tenerlos, con tal que no los confundamos con la realidad. El concepto de Dios no deja de ser un concepto de una realidad inefable, y, si tienes ese concepto, por lo menos, que sea un concepto de un Dios bueno, generoso, magn?imo y lleno de verdadero amor. Pero, por favor, que no sea un concepto raqu?ico que lo convierta en un Dios justiciero, poderoso y vengador. Hagamos por lo menos un Dios m? grande y generoso que nosotros.

EEl pintor Peruchini se estaba muriendo y dijo a la mujer: D?ame en paz, que quiero saber -tengo la curiosidad de saber- qu?ocurre si me muero sin confesar. Yo he sido de profesi? pintor, y Dios tiene como profesi? perdonar, y espero que El sea tan bueno en su profesi? como he sido yo en la m?.

Ha habido en oriente muchas personas que han sido iluminadas sin necesidad de tener concepto de Dios, ni siquiera hablar de El. El reino de Dios est?dentro de ti, no lo busques ni le pongas etiquetas fuera de ti porque har? un ?olo.

El padre Rhaner, al hablar de los sacramentos dice: No es la invasi? de una fuerza divina exterior a ti, m? bien es la acci? por medio de la cual el cristiano da m? fuerza a lo que ya exist? all? El mundo es el cuerpo de Cristo. El sacramento es una fuerza que da m? eficacia a lo que ya exist?, a lo que ya ten?. Esta es la forma en que lo expresa Rhaner. Rhaner es tan radical como lo es Hans K?g.

Como ejemplo de lo dicho antes, pensemos en el beso. El beso se considera como sacramento del amor, pero no crea el amor. Se puede dar amor sin beso, pero el beso sin amor no es nada. Pero el beso puede dar m? significado a un amor que ya ten?s. Cuidado, pues, con el concepto que ten?s de Dios, no os qued?s en el solo concepto, ir m? all? a la esencia.

Cuando el padre ayuda a su hijo peque? todo el mundo sonr?. Cuando el padre ayuda a su hijo mayor, todo el mundo llora. No se puede crear una dependencia, ni a? de Dios. Dios quiere que nos liberemos de esos conceptos para ayudarte a confiar en ti mismo, para liberarte.

Recuerda aquello de vete a atar tu camello, idiota. Has olvidado encontrar qui? eres t? y en vez de buscar los obst?ulos que te lo impiden, clamas a Dios para que te solucione la papeleta. Buscas la felicidad sin darte cuenta de que es una cosa que ya tienes, y no reparas m? que en los obst?ulos, sin molestarte en descubrir lo que hay detr?.

Toda la creaci? es Cuerpo de Cristo, y t?crees que s?o est? en la Eucarist?. La Eucarist? se?la esa creaci?. El Cuerpo de Cristo est?en todas partes, y t?s?o reparas en su s?bolo que te est?apuntando lo esencial que es la vida. La vida que en la Eucarist? se est?anunciando. Sabes que el amor incondicional es aquel que te ama as?como eres, hagas lo que hagas: Pues as?es como Dios nos ama, y ese es el sacramento de la Penitencia, que celebra ese amor incondicional.

El Bautismo es celebrar que el ni? viene a Dios, es de Dios, y vamos a celebrar esto con agua bautismal.

NOVENA PARTE

EL AMOR, ESA MARAVILLA

Cuando se te dio el regalo de la vida Humana, se olvidaron de darte un manual de instrucciones. Algunos no lo necesitan. Pero a otros se les ha dado equivocado. Estos ?timos ven la vida como algo que les angustia, les llena de ansiedad, de miedos, de deseos. Este es el resultado del manual que les ha proporcionado su cultura.

No es la naturaleza la causa del sufrimiento, sino el coraz? del hombre, lleno de deseos y de miedo que le inculca su programaci? desde la mente. La felicidad no puede depender de los acontecimientos. Es tu reacci? ante los acontecimientos lo que te hace sufrir. Naciste en este mundo para renacer, para ir descubri?dote como hombre nuevo y libre.

La atracci? que brota de ti no es amor. Eso que llamamos amor es un gusto por s?mismo, un negocio de toma y daca, y de condicionamientos: Tanto como me ames, te amar? Es una dependencia, una necesidad de lograr la felicidad que nos reclama desde dentro (porque t?eres felicidad y has nacido para ser feliz), pero nuestra propia inseguridad hace que la reclamemos al exterior y lo hagamos con exigencias, compulsivamente y con miedos a que se escape. Lo manifestamos con un deseo de posesi?, de controlar al otro, de manipularle, de apegarme a ?, por la ilusi? de creer que sin ?, yo no podr?ser feliz.

?QUE ES EL AMOR?

El amor de verdad es algo no personal, pues se ama cuando el yo programado no existe ya. El esforzarme yo por ver c?o eres t? y comprenderte y aceptarte tal cual eres, ese es el amor. Esto no excluye que tenga preferencias. Yo prefiero la relaci? con personas determinadas porque esa relaci? es m? gozosa, pero esa preferencia ha de dejarme libre para gozar con la amistad de los dem?, para escuchar los dem? instrumentos. Cada relaci? tiene un sabor y unas caracter?ticas distintas. Hay proyectos que se dan en una relaci? y no en otra, pero ninguna de ellas puede, cuando se ama, excluir a las otras.

Cuando amas a una persona de verdad, ese amor despierta el amor a tu alrededor. Te sensibiliza para amar y empiezas a encontrar belleza y amor a tu alrededor.

El enamoramiento, en cambio, es lo m? ego?ta. El amor de verdad, es un estado de sensibilidad que te capacita para abrirte a todas las personas y a la vida. Y, cuando amas, no hay nada m? f?il que perdonar.

Aceptas a las personas que todo el mundo rechaza, y no porque no veas sus fallos, sino precisamente porque los ves como realmente son, de d?de proceden y c?o se parecen a los tuyos, que ya tienes aceptados.

Aceptas tambi? no tener raz?, escuchando las razones de los dem? con inter? Y sobre todo, sabes responder al odio con el amor, no porque te esfuerces en ello, sino como milagro de la comprensi? del amor verdadero que ve a la persona tal como es.

Estas son las se?les de estar despierto: perdonar, aceptar y responder ante todo con el amor.

M? O MENOS IGUALES

Cuando sabes amar ser?se?l de que has llegado a percibir a las personas como semejantes a ti. Nadie hay mejor ni peor que t? Es posible que el otro haya obrado mal en la misma circunstancia y t?no, pero habr?sido por su programaci?, o por circunstancias anteriores que ahora le han hecho por miedo comportarse as? Todos tenemos las mismas inclinaciones y, la prueba, es que si nos molestan los fallos de los dem? es precisamente porque nos est? recordando nuestros propios fallos, y si nosotros no nos permitimos el fallar... o no queremos reconoc?noslo... ?c?o vamos a acept?selo a los dem?? En cuanto t?te reconoces lo tuyo, ya no te molesta verlo en los dem?.

De haber sido yo v?tima de la violencia, de la represi?, de la crueldad o del sadismo, y, adem?, estar drogado por una programaci? que me da inseguridad y dispara mis deseos de poder, ?qui? ser? yo? Ser? seguramente dictador, o asesino, o cualquier otra clase de malhechor.

Jes? se daba cuenta de que, como todo hombre, no era mejor que los dem?. Y lo dijo: ??Porque me llam?s bueno...?! Era mejor, porque estaba despierto, con los ojos bien abiertos a la realidad, porque hab? vivido mucho, conocido a otras personas y hab? aprendido a amarlas de verdad, pero sab? que eso no es ser m? que los dem?.

Jes? no rechazaba a los malos porque los comprend?, pero s? rechazaba a los hip?ritas que falseaban la verdad y ensuciaban la bondad.

Rechazaba a los que se somet?n a los poderosos y eran crueles con los d?iles. Lo que rechazaba era su actitud, y se lo dec? en la cara para que despertasen.

Hasta que no veas a las personas inocentes no sabr? amar como Jes?.

EL MAL NO EXISTE

P?ate a pensar si, en alg? momento de tu vida, has hecho mal a sabiendas, y si no lo has hecho t? ?Por qu?piensas que los dem? si son capaces de hacerlo? Alg? enfermo mental puede que lo haga, pero ?te no es responsable de sus actos. Todos sin excepci?, buscamos nuestro bien, aunque lo disimulemos, pero la mayor parte de las veces ese bien es equivocado, no es bien en realidad.

El miedo y el recelo a perder el bien nos hace ego?tas, interesados y hasta crueles. ?Cuando el verdadero bien es libre y gratuito est?dentro de nosotros! Cuando creemos atrapar el bien, nos volvemos vanidosos, ?Tonto, pero si ha estado siempre contigo y no es obra tuya!

El bien existe, es la esencia de la vida.

Cuando no sabemos verlo o disfrutarlo, a esa sensaci? la llamamos mal, pero en s?el mal no existe, lo que apreciamos es una ofuscaci? o menor percepci? del bien, y a eso le llamamos mal y nos da miedo, porque estamos hechos para el bien y la felicidad, y el perderlos de vista nos asusta, nos inquieta hasta el sufrimiento cuando no somos capaces de ver la realidad tal cual es.

Si lo comprendes todo, lo perdonas todo, y s?o existe el perd? cuando te das cuenta de que, no tienes nada que perdonar. As?es el perd? del Padre. La civilizaci? no ha avanzado lo suficiente como para comprender que el criminal es un enfermo que no es responsable de sus actos, como no lo son los locos. Ambos necesitan cura y no que los encierren.

Todos en presencia del amor cambiamos, a? cuando el amor puede ser duro. No olvidemos que la respuesta del amor es siempre la que el otro necesita, porque el amor verdadero es clarividente y comprensivo. Siempre est?de parte del otro.

Un ni? malo no existe, un hombre malo no existe, pero s? equivocados, mal programados y locos. Peg?dole al hombre y encerr?dolo no lo curas. Puedes hacer cambiar su conducta presion?dolo mucho, por miedo, pero no cambiar? la enfermedad que lo hace funcionar as? su compulsi?. La puedes reprimir, pero saldr?luego y saldr?con m? agresividad y violencia.

Los actos compulsivos vienen, la mayor? de las veces, por la represi? sexual, que sale de una forma simb?ica -como la cleptoman?- para satisfacer deseos que est? reprimidos en el inconsciente. Como no llegues a descubrirlo y des libre paso a esa represi?, los actos compulsivos seguir? ah?y no se curar? nunca por mucho que te empe?s en cambiar la conducta.

Si descubri?emos el origen de nuestras represiones, nos curar?mos para siempre, por eso es tan importante que nos conozcamos a fondo, bien despiertos y conoci?donos nosotros, f?ilmente conoceremos a los dem?.

El inconsciente humano tiene una gran importancia. Es algo muy delicado y enormemente complicado en su sensibilidad, con casos de efecto-causa que, al descubrirlos, se logran resultados m?icos. Pero si esto no se conoce, ?c?o se puede cambiar? El mal que haces a los dem? es lo mismo que hacerte el mal a ti mismo. El d? que comprendas esto, el perd? ser?m? f?il para ti.

Podr? defenderte del otro, lo parar?, pero no sentir? ning? odio, sino la comprensi? del amor clarividente.

El hombre es libre, pero no existe libertad para distorsionar el bien. S?o un loco dormido hace el mal -lo que no saben es qu? es la libertad o no tienen libertad para ser ellos mismos- porque son esclavos de sus compulsiones o sus miedos. Son llevados por su resentimiento y su ego?mo que los hace crueles. Te tienes que defender de sus modos, pero no confundir al enfermo con su enfermedad y condenarlo.

EJERCICIO

Piensa en algo que hayas hecho en el pasado y que al recordarlo tengas sentido de culpabilidad. Entiende que como para ti lo que hac?s ten? una parte de agrado, esa parte no te dej?ver la injusticia, o pudo m? que ella. T?actuabas bajo los efectos de la programaci?, paralizado e hipnotizado por ella, cre?s que tu felicidad estaba en hacer aquello ?no? A ver si eres capaz de ver lo que sucedi?como consecuencia de una enfermedad de la que te quieres sanar.

Si te das cuenta de ello, es que despiertas a la realidad, es que te est? sensibilizando y en d?de hay sensibilidad -apertura a la verdad- no puede haber pecado. Puedes estar enfermo y necesitar curarte, despertarte m? a la realidad, pero si ya lo puedes observar, se?l de que lo est? consiguiendo. Ya sabes el porqu?de tu obrar as?

A ver si eres capaz de perdonarte t? sin m? sentido de culpabilidad ni resentimiento. Si de verdad has comprendido la situaci? y aceptado tu papel en ella, ya no habr?remordimiento ni rechazo alguno al recordarlo.

Ahora piensa en alg? rechazo, ofensa o injusticia que hayas recibido de otro ?Era una ofensa? ?O es que tu miedo e inseguridad hizo que te sintieras ofendido? Es posible que el otro no supiese obrar debidamente, pero piensa que, al actuar as? a quien hizo m? da? fue a s?mismo, no a ti ?Eres capaz de verlo?

EEl otro es inocente, aunque en ese momento hubiese reaccionado ofuscadamente, como loco. Pero lo importante es que ? no est?capacitado para ofenderte, ni con palabras, ni con actitudes, ni con gestos. Es tu inseguridad la que se sinti?atacada e hizo que tus mecanismos de defensa se pusieran en guardia. Recomp? la situaci? y ver? como es as?

?Que es el pecado? Existe el pecado, pero es un acto de locura. T?preoc?ate de desmontar tu programaci? y no te preocupes por lo que te digan.

SI PERO...

Hay un juego psicol?ico, el del tri?gulo, que se suele llamar el juego del si, pero... es como una transacci? entre dos o m? personas. Un psic?ogo que era un genio pens?que t?en ese juego, haces uno de los tres papeles del tri?gulo inevitablemente -rescatador, perseguidor o v?tima-

El rescatador act? bajo el influjo de la culpabilidad;
el perseguidor act? bajo el influjo de la agresividad;
la v?tima act? bajo el influjo del resentimiento.

Si t?entras en el tri?gulo, irremediablemente te cargar? con las consecuencias, te quemar?. Supongamos que estoy cansado y necesito tiempo para m? Y t?me vienes con cara de v?tima reclamando mi atenci?. Yo que soy incapaz de decir no a nadie, voy y te doy una cita para despu? de cenar. Inmediatamente me voy sintiendo cada vez m? resentido por tu intromisi?, me pongo furioso por haberte dicho que s? Entonces vienes, y yo me contengo y te recibo bastante bien, pero cuando veo que no son m? que banalidades lo que me dices, empiezo a impacientarme y el cabreo se me sale por los poros. As?es que violentamente te corto para decir: Pero. ?Para este problema me vienes a molestar a estas horas! Y estalla la tragedia. Con decirte que no pod? atenderte a tiempo se hubiera evitado todo esto, pero al no saber decir que no, hice:

De rescatador cuando dije que s?
De v?tima cuando me dol?de dar un tiempo que no quer? dar.
De perseguidor porque le di un palo.

?Que hay de bueno en esto?

Pero a? no para all? pues por la noche me siento culpable y arrepentido con lo que, por la ma?na voy con mucha amabilidad a preguntarte que tal est?. Y t?aprovechas mi buena disposici? para pedirme otra entrevista. ?Ves el juego? He querido hacer de rescatador y no s?o me he dejado utilizar, sino que, a consecuencia de ello, he pasado por v?tima y perseguidor, y adem?, t?sigues con la misma actitud, no aprendiste nada.

La culpa en verdad no la tengo yo, por meterme en el juego y dejarme enredar por ?, en vez de ser sincero y decir que no puedo. Aquel proverbio Si dejas la puerta abierta los que se meten son los fuertes y quedan afuera los d?iles. Dejar la puerta abierta para todos, sin discernimiento es peligroso.

Alardeas de servicial y bueno y no caes en la cuenta que no saber decir que no es de cobardes, ego?tas e hip?ritas, pues te gusta parecer bueno cuando por dentro est? que echas chispas.

Todos, alguna vez, dijimos s?cuando dese?amos decir no, y lo hacemos por sentido de culpabilidad metido en nuestra mente y por las buenas apariencias, por lo que pueda pensar de mi.

En el pecado llevamos la penitencia. S?o el d? que no te importe lo que piensen de ti las personas, porque no las necesitas, comenzar? a saber amar a las personas como son y darles la respuesta adecuada.

LLo cierto es que nuestro ego es el que propicia esa necesidad de que te necesiten para sentirte importante.

Vamos a poner unos ejemplos:

Rescatador (cuatro casos que lo muestran)

  • Cuando me lanzo a dar ayuda cuando yo, en realidad, no lo veo claro o no veo la necesidad de que tenga que hacerlo yo y no otro, o nadie me la pide y me ofrezco.
  • Cuando me presto a ayudarte porque me lo pides, pero yo no quiero ayudarte
  • Cuando intento ayudarte yo, sin antes insistir para que seas t? quien te ayudes
  • Cuando t? necesitas algo de m? pero no me lo dices expl?itamente esperando que yo lo adivine.

DECIMO CAPITULO

EL TEXTO ES LA VIDA

Lo importante es despojarse de ilusiones y emociones que no tienen cabida porque no son reales. Ilusion?dose no alcanza uno la libertad ni la m?tica. Dice S?rates que: La vida no conocida, no vale la pena vivirla. Hay que disfrutar de las cosas, conocerlas y elegir lo constructivo. Hay que disfrutar de todo pero sin apegarse a nada. Cuando te desapegues, ver? c?o disfrutar? mucho m? de todo, pues ser? mucho m? libre para recrearte en cada cosa sin quedar fijado en ninguna./p>

El dudar es esencial para la fe, el ?ico enemigo de la fe es el miedo, no la duda, pues si no dudas, no cuestionar? ni robustecer? tu fe, y entrar? f?ilmente en el fanatismo.

Una persona que camina hacia la iluminacion, lo primero que se cuestiona es: ?Estar?loco yo, o es que est? locos los dem?? Si al atacar tu doctrina t?te molestas, mala se?l ?Por qu?no escuchas y luego cuestionas? Tampoco te es v?ido poner tu seguridad en las personas que piensan como t? Lo importante es escuchar y cuestionarlo todo desde t?mismo. Esa responsabilidad es s?o tuya y no puedes apoyarla en otra por mucho prestigio y credibilidad que tenga.

La apertura, as?se llama la fe.

La fe no es inamovible y has de renovarla continuamente para que est?viva. Nunca puedes estar seguro de ad?de esa fe te va a llevar. Es esa fe que redime la vida, dejando muerto el pasado y empuj?dote al presente. El presente es la vida, y s?o aqu? est?Dios y la eternidad. Por ello hay que vivir despiertos, vigilantes, para no perder nada de ella.

CUESTI?ATE

Te despertar? a base de cuestionarte cada creencia tuya y todas las que te vengan del exterior. Si no te agarras a ning? concepto, cosa o ideolog?, te ser?f?il descubrir d?de est?la verdad y la realidad, qu?es la voluntad de Dios escrita en la vida.

Pero hay quien no est?dispuesto a hacerlo ?Convence al capitalista que cuestione su capital! ?O al pol?ico sus ideas cerradas! Est? demasiado apegados a sus razones materiales.

La palabra no puede expresar la realidad, sino que la indica. La realidad no puede expresarse en profundidad y sus matices, porque la palabra no es capaz de contenerla. Y, por ello, los m?ticos aseguran que es imposible expresar la realidad de Dios.

De la misma manera, en la Biblia se nos se?la solamente el camino, como ocurre en las escrituras musulmanas, budistas, etc. Por ello, con las escrituras se han cometido abusos de interpretaci?, al querer aplicarlas literalmente. Por tomarla al pie de la letra, ya hemos hablado de lo que ocurri?en los siglos pasados con la quema de herejes y otras barbaridades.

Todos los fan?icos quieren agarrarse a su Dios y hacerlo ?ico. Tambi? los cat?icos tomamos al pie de la letra lo del ?ico Dios y quisimos hacerlo nuestro. Las barbaridades y crueldades que se han hecho para defender que s?o dentro de la fe cat?ica est? la salvaci? y que el que no est?bautizado se condena eternamente, no se suelen publicar. Todo esto se podr? desvelar en los siglos venideros. A? hay mucho fanatismo que oculta los errores por miedo a perder la imagen a la que nos agarramos.

Lo mismo ocurre con los fanatismos hist?icos en los cuales tambi? la religi? estuvo presente. Col? no descubri?a Am?ica, pues ella ya se hab? descubierto a s?misma. Era una tierra poblada que ten? una forma de vida, unas creencias y una cultura. Lo que se descubri?al llegar a ella, fue la ignorancia de los europeos que no sab?n que exist?. All?no se respet? nada por parte de los descubridores.

Se les cambi?nombres y apellidos, creencias y una forma de vida y de expresar su cultura. En nombre de una civilizaci? y de una religi? que destruy?todo, sin discriminaci? alguna y, a cambio, se les saquearon sus tesoros antes de que se enteraran de su valor.

Ning? misionero comprendi?la riqueza de su cultura, de sus conocimientos, de su filosof? y de sus creencias. No pod?n reconocer otra cultura y otra fe diferente porque estaban indoctrinados y programados para su papel de salvadores. Estaban apoyados en la creencia de toda una iglesia cuyo Papa se tom? toda la potestad del mundo para repartir aquellas tierras entre espa?les y portugueses para convertirlas. Y todo eso se hizo por tomar las escrituras al pie de la letra.

Otro tanto ocurri?con Galileo, que en su reuni? con obispos y cardenales s?o ped? que mirasen por el telescopio y se negaron porque mirar era dudar de la palabra de Dios, ya que se interpretaba la Biblia como que era el sol el que daba vueltas alrededor de la tierra, y dudarlo supon? una herej?.

LA BIBLIA Y EL TELESCOPIO

Por eso os digo: ?Cuidado al leer la Biblia! Leerla con l?ica teniendo en cuenta la cultura de las gentes que la escribieron; la iluminacion que trasmiten no tiene nada que ver con el contexto desde donde la escriben. Una cosa es el mensaje y otra el tiempo y las formas. Hay que leerla con apertura, sin apegarse a las formas, sabiendo comprender su esencia. Tambi? a Jes? le rechazaron por hereje.

Cuando le?s las escrituras, tened en una mano la Biblia y en la otra el telescopio.

Buscar siempre la verdad. La verdad es lo importante, venga de d?de venga, si de la ciencia, si de Buda, o de Mahoma, lo importante es descubrir la verdad en d?de las verdades coinciden, porque la verdad es una. No se puede tener miedo a mirar por el telescopio.

Hay muchos santos que sin conocer la Biblia, se han encontrado con la realidad. El verdadero texto es la vida. La Biblia nos refiere la vida, y por ello es un medio, pero tambi? un mito que trata de expresar lo inexplicable en palabras, en forma de historias, para que de ella saquemos el significado de la vida que es el mensaje de Dios.

Algunos mitos son hist?icos y otros no. La vida de Jon? no es hist?ica, la de Jes?, s? Nuestra mente humana no est?preparada para ver la realidad de la vida y se queda en los conceptos que tratan de expresar el mensaje de esos mitos.

La vida hist?ica de Jes? se ha convertido en un mito y hay que desmitificarla para recobrar la frescura de un mensaje que est? vivo. Dejar fuera de la Biblia los fanatismos, los l?ites culturales, costumbres y prejuicios del pueblo Jud? de aquella ?oca.

Jes? al celebrar la Eucarist?, toma el pan y el vino que era la comida corriente del pobre, lo m? asequible en su pa?. En otros pa?es tienen que importar el pan y el vino para celebrarla, ?por qu?

Unos Jesuitas misioneros se escandalizaron porque unos orientales celebraban con pan de arroz y zumo de frutas que era lo m? asequible all? ?Que es lo m? importante, la esencia o la forma? ?El mensaje o el modo? Distinguir lo esencial de lo adicional y no considerar los errores como verdades.

Einstein lleg?a probar con la teor? de la relatividad que no siempre la distancia m? corta entre dos puntos es una l?ea recta, sino que en algunos casos la curva puede acercar esos puntos.

Si t?ves una cosa clara y la experimentas, necesitar? mucha valent? para demostrar algo que va en contra de las creencias generales aceptadas por la sociedad y la religi?. Te llamar? loco. Los cient?icos tienen la ventaja de poderlo demostrar, los iluminados s?o lo pueden vivir. Y sin embargo, las teor?s no curan y la fe s? Ambas pueden ser acertadas o equivocadas. Hay que quitarse los aditamentos culturales y fan?icos para probar la verdad. Lo importante es mirar no al dedo, sino a d?de se?la para descubrir la verdad. En eso nos es de gran ayuda la Biblia, que nos revela los datos y actitudes que nos acercan a la verdad.

EL AMOR ES CLARIVIDENTE

Le preguntaron a Beethoven lo que quer? expresar con la Tercera Sinfon?, y el gran m?ico contest? Si yo pudiera expresar lo que significa con palabras, no necesitar? expresarlo con m?ica.

S?o los sensibles son capaces de disfrutar de la belleza.

S?o los que tienen sentido del humor pueden comprender el aparente desprop?ito de la vida. Precisamente porque tenemos la palabra de Dios y asociamos a esa palabra las ideas con las que nos han programado somos incapaces de descubrirlo en la vida corriente y cotidiana y en las personas que est? pasando a nuestro lado.

Los que aman la belleza son capaces de captar a Dios, porque aman la vida y a las personas. S?o el amor es clarividente. Cuando ya no te haga falta el agarrarte a las palabras de la Biblia, entonces es cuando ?ta se convertir?para ti en algo muy bello y revelador de la vida y su mensaje.

Lo triste es que la iglesia oficial se ha dedicado a enmarcar el ?olo, encerrarlo, defenderlo, clasific?dolo sin saber mirar lo que realmente significa.

La mejor manera de acercarse a la verdad es que pases un tiempo mirando el mar, el campo, la naturaleza y sobre todo, que repares en las personas como seres nuevos, sin conceptos, sin memoria y que las escuches desde adentro y con tu coraz? abierto de par en par, comprendi?dolas, am?dolas. Esta es la mejor oraci?. Un d? sentir? el asombro de haber estado prisionero de los conceptos y tu ego. Entonces ver? lo bella que se te hace la Biblia que te acerca a la vida y no te aleja de ella ya. Entonces habr? encontrado la interpretaci? de la Biblia y, en ella, el manual para comprender mejor la vida.

Una vez hab? un cachorro de le? que se perdi?y se meti?en un reba? de ovejas. Creci?all?y se cre? una oveja como ellas. Pero un d? un le? adulto lleg?por all?y las ovejas corrieron espantadas para ponerse a salvo y, entre ellas, el peque? le? tambi? corri?asustado. Pero el le? que lo hab? descubierto, le da alcance al cachorro asustado y le dice: No me comas, por favor. Pero el le? sin decir nada, lo coge y lo arrastra hasta el borde de una charca y le obliga a que mire all?las dos im?enes reflejadas en el agua. El cachorro, al verse como en realidad era, como un le?, despert?y desde ese momento fue ya todo un le?.

Esto es lo que nos tiene que pasar a nosotros despu? de este curso: que despertemos para ver claramente que somos leones y no ovejas.

IMPORTANTE: En este sitio no tratamos de convencer a nadie de nada, sino simplemente navegar por "EL TODO" a través de los conocimientos y así descubrir la grandeza del Creador Supremo. En este sitio encontraras personajes de todas las religiones y creencias, sus enseñanzas y sus vidas, para que las conozcas y las estudies, y así la semilla de tu Ser germine hasta el Infinito. Ver advertencias

La espiritualidad "NO" es un negocio y mucho menos una mercancía. "NO" se reciben donaciones y mucho menos diezmos, mejor compartan con un hermano necesitado. "NO" pongas tu espiritualidad en riesgo en manos de inexpertos, sigue a dios todo y eterno directamente. Dios todo y eterno es sabio y es el único que sabe cómo comunicarse con tu ser, síguelo directamente. La verdad y el amor absoluto solo pueden ser revelados a través de su manifestación, cualquier otro medio quebranta su pureza y perfección sagrada. Obedece el aquí y el ahora, es el amor manifestado.