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LA ILUMINACIÓN ESPIRITUAL
| ESPIRITUALIDAD SIN RELIGIONES | DIOS TODO Y ETERNO | AMOR - VERDAD - LIBERTAD - VIDA | 1997 - 2017 |
LA ILUMINACION ESPIRITUAL
ESPIRITUALIDAD SIN RELIGIONES

ANATOMÍA DE DIOS

JBN

18/02/2017

Grafica 'Anatomía de Dios' Categoria 'Religiones' Palabra 'Dios'

CATEGORIA N° 16 RELIGIONES y DIOS

En nuestro planeta se han formado muchas concepciones de la naturaleza de Dios, del significado de nuestras vidas y de las posibilidades para su realización. En base de éstas aparecieron agrupaciones religiosas.

Con la particularidad de que con tiempo la gente inevitablemente tergiversaba las verdades eternas comunicadas por Dios, a menudo sustituyéndolas con fantasías y conceptos adaptados a sus deseos egoístas.

¿Por qué pasó esto?. Ahora explico brevemente que la razón consiste ¡en las grandes diferencias en los niveles intelectuales y éticos entre las personas!

Las tergiversaciones religiosas más fuertes aparecían cuando el poder fue tomado por los primitivos agresivos. En estos casos surgían las inquisiciones, «cruzadas» y varios tipos de fundamentalismo, cuando los seguidores fueron enseñados a buscar su «salvación» en el paraíso mediante el asesinato de los «heterodoxos», por ejemplo.

Sin embargo, observando estos numerosos hechos de la historia, no debemos concluir que la religión siempre traía sólo el mal a la humanidad. En diferentes tiempos y en diferentes países encarnaban los Representantes del Primordial, vertiendo la Verdad, en su pureza originaria, en la comunidad de los humanos. Pero la gente primitiva Los mataba y torturaba a menudo, siendo motivada a veces por el deseo sincero de «proteger la pureza de su fe», la fe de los primitivos.

Otra razón importante para el «apagamiento» con tiempo de los focos del conocimiento religioso más alto consiste en que en el pasado no existieron los medios suficientemente desarrollados de la transmisión y conservación de la información intelectual. En la antigüedad las personas trataban de escribir sus pensamientos en tablas de piedra, en hojas de papiro, etc. Por eso, las notas hechas por Thoth el Atlante (Hermes Trismegisto), por Pitágoras y por otros Grandes no se hicieron el patrimonio de la humanidad a lo largo de los siglos de su existencia en nuestro planeta. Y ni siquiera la impresión en el papel resolvió este problema en tal grado que las personas de países diferentes, que usan idiomas diferentes, pudieran intercambiarse rápidamente con la información correspondiente.

En actualidad esta complicación fue resuelta con el Internet y otras tecnologías, que se perfeccionan constantemente. Esto, en combinación con el conocimiento sobre Dios, adquirido exactamente por los científicos que dedicaron sus vidas a los estudios de este tema, permitió obtener las premisas para la creación de una base informativa universal que concentra en sí todos los materiales fundamentales sobre la naturaleza de Dios, del hombre y sobre cómo debemos vivir en la Tierra, realizando Su intención respecto a nosotros.

Ahora no vamos a enumerar y analizar las ideas folklóricas (es decir, ingenuas, fantásticas y paganas) sobre Dios, que existían y existen entre todos los pueblos de países diferentes. Pero expondremos el conocimiento esencial.

Debemos empezar este tema introduciendo la información sobre la multidimencionalidad del espacio. ¡Esta no es una especulación matemática, sino una realidad física!

Para entenderla mejor, imaginemos un pastel común de varias hojas. Pero a distinción de éste, los estratos de la multidimensionalidad se difieren entre sí no por la altura de su posición, sino por su lugar en la escala de sutileza-grosería energética. Esta es la escala de la multidimensionalidad. El estrato más sutil de este «pastel» es la Conciencia Primordial, llamada en diferentes idiomas humanos: el Creador, Dios el Padre, Jehová, Alá, Ishvara, Tao, etc. En el lado opuesto de esta escala se encuentra el infierno: el «basurero» del Proceso Evolutivo. Entre la Conciencia Primordial y el infierno están otros estratos. Entre éstos, aquellos que son los «depósitos» cósmicos de «materiales de construcción» para la formación de la materia y de las almas*. Es deseable conocer estos estratos en el Camino hacia el conocimiento del Creador. Uno puede encontrarlos si aprende a cruzar el «Espejo», lo que es posible hacer solamente desde un chakra anahata suficientemente limpio y desarrollado dentro de los límites del tórax.

Podemos dar otros ejemplos que proporcionan una mejor comprensión de la naturaleza de la multidimensionalidad.

Imaginemos un acuario de cristal. El agua en éste es el contenido visible principal, pero allí también están: la luz, que casi no interactúa con el agua; las energías de los campos electromagnéticos, que aseguran la transmisión de la información, incluso para los radiorreceptores y televisores; las energías de los campos de gravitación de la Tierra, del Sol y de la Luna; los flujos energéticos de neutrinos y de otros componentes, invisibles por la vista normal, etc.

Y lo mismo está por todas partes, y no sólo dentro del acuario.

Para explicar este fenómeno a un niño, se puede, por ejemplo, darle una radio, sintonizada a cierta frecuencia, y pedirle pasear con ésta por la casa. Esto le dará la oportunidad de cerciorarse de que el campo electromagnético, con las propiedades que proveen el sonido de alta calidad, no está sólo en el lugar donde se encuentra la radio, sino que por todas partes visibles para él e incluso fuera de la casa.

Es más, se puede mostrar al niño que los campos energéticos similares, que dan sonido en otras frecuencias, también están por todas partes y que además normalmente no interfieren entre sí, existiendo como en un su propio estrato del espacio, aunque nosotros no los vemos.

La noción sobre estos «estratos» de las ondas dará una buena analogía para la comprensión de la esencia de los estratos de la multidimensionalidad.

De la misma manera en el espacio multidimensional real los estratos de la multidimensionalidad (llamados en griego eones y en sánscrito lokas) con sus habitantes (los espíritus de diferentes niveles del desarrollo y Dios) están por todas partes. Nosotros, acostumbrados a ver solamente el plano material de nuestra existencia, no los notamos. Pero los habitantes de esos eones pueden contemplarnos fácilmente y, por lo tanto, influenciar. (El Apóstol Felipe describió esta situación en Su Evangelio).

Lo que sucede en otras —respecto al mundo material— dimensiones espaciales no es posible ver y estudiar directamente mediante los órganos del sentido o mediante cualquier dispositivo material. ¡Pues, no hay como trasladar nuestros cuerpos materiales y otros aparatos a esos eones! Sin embargo, se puede estudiarlos con una conciencia debidamente desarrollada.

En este caso no se trata en absoluto de usar unos u otros psicodélicos ¡que destruyen los cuerpos y las almas! (En el ambiente de los seguidores de la narcomanía existe la opinión de que estas sustancias producen «la entrada en el astral» y así favorecen al conocimiento de los eones no materiales. Pero en tal caso «se conoce» solamente un eon, normalmente infernal o cercano a éste, y el traslado entre los eones —hasta la Morada de la Conciencia Primordial— no es posible. Tampoco es posible el perfeccionamiento, sino sólo la degradación).

La investigación correcta debe ser realizada con la auto-percepción completamente clara a través de los escalones, descritos por nosotros, de la purificación ética y energética y luego a través de los métodos del desarrollo de la conciencia, dirigidos a su refinamiento y crecimiento. Hemos descrito esto en detalle en el libro y también en otros libros nuestros y películas-conferencias (pueden encontrar la referencia a estos al final). Ahora sólo destaco que el éxito no puede ser logrado sin que uno ponga énfasis en el auto-desarrollo como un corazón espiritual. No existen otras posibilidades.

¡Sólo en las creencias primitivas religiosas Dios es representado en forma de un humano o de algún animal! Pero en realidad Él —como Absoluto o como la Conciencia Primordial— es infinito y eterno. ¡Su magnitud es la magnitud del universo entero!

La Parte Principal de Dios es la Conciencia Primordial, a La Que Él Mismo La denomina «Corazón del Absoluto» y Que es similar a un océano ilimitado. Esto es el Océano Viviente de la Conciencia Sutilísima, Que mora en el estrato más profundo, llamado Su Morada. Su estado allí es la Tranquilidad.

Él no es una persona, sino la Totalidad de Todos Que lograron la Perfección y afluyeron a Él. En este sentido Él es el Unido Nosotros, lo que Él Mismo afirma.

El Amor es la única emoción que puede producir la unión de las almas.

Habiendo aprendido a amar a otras personas y todo lo viviente en la Creación, así como la Creación entera, habiéndonos desarrollado de esta manera, podemos dirigir nuestro amor al Creador. ¡Para entonces ya llegamos a ser unos corazones espirituales grandes y sutiles y luego afluimos a Él, uniéndonos con Él en el Amor!

Lo que fue dicho no es una fantasía bella o una alegoría, sino la Realidad para Todos Los Que lo han logrado.

En particular, el Discípulo personal de Jesús el Cristo, el Apóstol Felipe, lo describió en Su Evangelio. Él —a la par con Jesús y algunos otros Apóstoles Suyos— es la Parte Integrante del Unido Nosotros.

Sobre lo mismo podemos leer en el Corán: Dios hablaba, dirigiéndose a Mahoma, usando dos pronombres: Yo y Nosotros.

Sí, Él es, como Él Mismo dice, el Yo Superior y el Unido Yo y el Unido Nosotros. Todo esto es verdadero.

Aunque sobre el Creador hablan normalmente en el genero masculino, es importante destacar que el Unido Nosotros es compuesto de los Representantes de amos sexos según Sus ultimas Encarnaciones.

A un hombre, acostumbrado a percibirse a él mismo y a los demás como los cuerpos materiales, le es difícil imaginar: ¿cómo puede existir el Unido Nosotros? ¡Pero, en verdad, el hombre no es un cuerpo! ¡Es la energía, llamada conciencia o alma, capaz de percibirse a sí misma! Y el cuerpo es solamente su envoltura temporal, dada a él para su perfeccionamiento durante la encarnación. El cuerpo es como un aparato que permite al alma actuar, aprendiendo y creciendo en el mundo de la materia. Y es el hombre mismo que controla principalmente este aparato.

Todas las personas conocerán el hecho de existir como almas después de su desencarnación. Pero el mismo conocimiento se puede obtener sin terminar la vida encarnada. Esto se logra a través de auto-desarrollo con los métodos del buddhi yoga.

En la Morada del Unido Nosotros está la Tranquilidad. Las Conciencias están fusionadas en Uno Solo. La Luz intensa y la Luz-Fuego se manifiestan cuando los Maestros Divinos se dirigen a la Creación y actúan en ésta.

El Unido Nosotros posee la Totalidad del Poder Divino, Que puede manifestarse, incluso, en el control sobre la materia, en su creación y desmaterialización, en su trasfiguración.

Los verdaderos Maestros encarnados, Que se han fortalecido debidamente en la Unión con el Unido Nosotros, pueden manifestarse como Grandes Taumaturgos Divinos.

Sin embargo, siendo encarnados o no encarnados, Ellos pueden salir de Su Morada común, creando, en particular, «las áreas de trabajo» para las personas encarnadas. Aquí cada uno de Ellos enseña, entre otras cosas, las técnicas meditativas a los buscadores que han crecido hasta la capacidad de percibir a Dios directamente.

Tales Representantes de la Conciencia Primordial (del Unido Nosotros) son denominados también los Espíritus Santos. Y refiriéndose a Ellos en Su Totalidad, se habla de Ellos como el Espíritu Santo o Brahman.

Con relación a lo dicho, podemos examinar en qué consiste la esencia del concepto de la «Trinidad».

Hemos hablado suficiente sobre Dios el Padre.

Lo que es el Espíritu Santo también ya debería haber quedado claro.

Cuando se trata de los Representantes encarnados del Unido Nosotros, cada uno de Ellos es denominado con la palabra Avatar o Mesías o Cristo, las que vienen de diferentes lenguas humanas.*

Así es la «Trinidad».

Nos queda examinar el término Absoluto.

Sathya Sai una vez nos dijo una frase de nombre del Unido Nosotros: «La Tierra es la Manifestación de Mi Existencia».

Sí, el planeta donde nacimos y vivimos es un conglomerado multidimensional. Su materia y todos los objetos materiales son solamente un componente de este conglomerado. Y más profundo —según la escala de la multidimensionalidad— están otros eones, incluso la Morada de la Conciencia Primordial.

Desde las profundidades de la multidimensionalidad, la Tierra se ve consistiendo de la Luz Divina y solamente su capa interna (el manto) es densa y firme. Tal estructura puede ser comparada con un botón en un árbol. El botón nace de la sustancia del árbol. Éste no es autónomo, no puede existir por sí solo. Y, aunque la textura de sus tejidos difiere de la textura de los tejidos de la sustancia que le dio el origen, el botón y el árbol siguen siendo uno solo.

Lo mismo es con los conglomerados de los planetas y estrellas: éstos no son autónomos, sino simplemente, los «botones» de la Creación, formados por el Creador.

En este sentido hablan de Dios como el Absoluto. Él es Absolutamente Todo, es decir, el Creador uno con Su Creación.

En el marco de este artículo nos queda analizar otro tema: el tema de las Manifestaciones Divinas de Luz y de Fuego.

Los Representantes del Unido Nosotros salen de maneras diferentes con una Parte de Ellos de Su Morada común, dirigiéndose hacia Sus «áreas de trabajo». Algunos lo hacen siendo Conciencias completamente transparentes. Ellos son, por ejemplo, Huang-Di, el Apóstol Felipe, Gautama Buda. Otros crean sobre Sus «áreas de trabajo» los Mahadobles, que son unas Formas gigantes compuestas de la Luz Viviente y parecidas, por Su apariencia, a los cuerpos humanos. Según nuestras observaciones, la mayoría de los Maestros Divinos se manifiesta en forma de los Mahadobles. Sin embargo, algunos de Ellos, además de manifestarse en esta forma, brillan también con la Luz-Fuego, creando las formas similares al Sol, el que vemos desde la Tierra.

Las Manifestaciones, semejantes al Sol, intensas y fijas respecto a la superficie de la Tierra, de los Espíritus Santos Jesús las llamó «Soles de Dios». Su color puede variar desde dorado claro hasta anaranjado (como lo tiene Suria) o rojo (como lo tiene Sarkar). Aparte de los dos dichos Representantes del Creador hemos observado los «Soles de Dios» creados por Jesús, por Sus Apóstoles: Juan y Marco, así como por Sathya Sai, Yamamata, Eagle, Asiris, Ódin, Adler, Bartolomeo, Nikifor, Ptahotep, Larisa, Sulia, Lada.*

Cada uno de los Espíritus Santos puede tener varias «áreas de trabajo», que pueden ser localizadas incluso a distancia de miles de kilómetros la una de la otra. La posibilidad excepcional para estudiar esta actividad de los Maestros Divinos nos proporciona Sathya Sai gracias a que posee actualmente un cuerpo material en Su ashram en India. Esto permite observar los aspectos, ocultos de la mirada externa, del trabajo de este Gran Avatar de la contemporaneidad y la estructura de Su redistribución como Conciencia, cuando Él ayuda a las personas encarnadas.

Él sale de la Morada del Unido Nosotros como un grandioso «Sol de Dios», Que brilla desde Su ashram. Este es el centro de Su actividad en la Tierra. Pero de allí Él también alargó Sus numerosos Brazos Divinos hacia muchas áreas en la superficie del planeta. Estos Brazos penetran el Océano del Unido Nosotros como los cauces de los ríos subterráneos de fuego y terminan en Sus «áreas de trabajo» pequeñas o grandes, sobre las cuales se elevan Sus Mahadobles y, en un caso conocido a nosotros, un «Sol de Dios».

Los «Soles de Dios» a veces se ven como «detrás del horizonte», pero muy a menudo se elevan en un grado menor o mayor sobre la superficie de la Tierra.

Los «Soles de Dios» son las estructuras limítrofes que se forman en los lugares de la salida de algunos Representantes de la Conciencia Primordial de Su Morada común. Éstos son Sus Atmanes.

Los «Soles de Dios» son una de las manifestaciones del Fuego Divino. (El último puede existir no solamente en forma de los «Soles de Dios»).

El Fuego Divino, creado por los Espíritus Santos o Avatares, puede ser utilizado por nosotros para la limpieza energética y sanación de nuestros cuerpos y también para divinizar su materia. Este Fuego no quema a aquellos que avanzan hacia la Perfección con éxito. Pero las almas infernales (encarnadas y no encarnadas) no Lo toleran.

Los verdaderos guerreros espirituales pueden obtener la capacidad de colocar en el Fuego Divino no solamente a ellos mismos como almas, sino también sus cuerpos, si hay un «Sol de Dios» accesible para tal trabajo. Entonces pueden, entre otras cosas, eliminar de sus cuerpos —con los brazos de la conciencia unidos con los corazones espirituales desarrollados— todas las energías que no son el Fuego Divino. Como resultado, los cuerpos con sus energías se purifican, se sanan y se trasforman. Además, desde los cuerpos completamente purificados es mucho más fácil entrar en los eones Divinos. (Desde un cuerpo contaminado con las energías groseras no es posible hacerlo en absoluto).

Cabe mencionar que será mucho mejor si uno mismo aprende a ser el «Sol de Dios» en lugar de usar los Soles de los Maestros Divinos.

¡Es para este mismo propósito que fuimos encarnados en la Tierra! ¡Es ara esto que Dios nos envió aquí!

Mirémonos a nosotros mismos: ¿en qué grado corresponde mi vida actual al Camino examinado?

Al hacerlo, hay que tener en cuenta que ¡uno debe empezar la propia transformación con las bases! Dónde están estas «bases», cada uno debe entender por sí solo, estudiando detalladamente los materiales adicionales, la referencia a los cuales está presentada al final de este libro.

Es una práctica inútil rogar a Dios por la «salvación». ¿Acaso no dijo Jesús el Cristo que la Morada del Creador debe ser alcanzada y dominada con propios esfuerzos espirituales? (Mateo 11:12; Lucas 16:16)

También Él dijo: «¡Sean perfectos como Su Padre Celestial es perfecto!» (Mateo 5:48) y «¡Aprendan (esto) de Mí!» (Mateo 11:29).

Sí, Jesús y todos los Espíritus Santos están dispuestos a ayudar a cada encarnado con mucho gusto. ¡Pero las personas mismas deben esforzarse por su perfeccionamiento!

¡No tenemos ningún fundamento para tratar a Dios como nuestro «sirviente» que, supuestamente, nos debe complacer y «salvar», y eso que seguimos viviendo en nuestros vicios!

Cuando Dios mira a las personas que Le ruegan por la «salvación», Le surge una pregunta muy oportuna: ¿cómo salvarlas? ¡Pues ellas mismas no hacen nada para su salvación! ¡Ellas no cumplen Nuestros recomendaciones, a pesar de todos Nuestros esfuerzos! ¡A pesar de la Hazaña Sacrificial de Jesús el Cristo, Quien regaló a la gente la Enseñanza sobre el Camino a Nuestra Morada! ¡Y, pues, sólo allí está la Salvación verdadera y definitiva! A propósito, ¿acaso el parasitismo, por demás fastidioso, es esa cualidad que Nosotros debemos estimular en las personas? ¡No! ¡Ellos deben trabajar sobre sí mismos! ¡Y a los que lo hacen Nosotros brindamos Nuestra ayuda en abundancia!

Hace decenas de años el autor de este libro hizo caso a esta verdad y aceptó a Dios como un Maestro en su vida. ¡Y él no solamente se salvó a él mismo, sino también ayudó en este Camino a muchas otras personas!

¡Es mucho más difícil abrir un camino que transitar un camino ya abierto! ¡Pero ahora este Camino ya está abierto para ustedes! ¡Es basta solamente estudiar «las reglas de transito» y comenzar a viajar!



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